Drashot AI Logo
אֲמַרָה לֵיהּ בְּרַתֵּיה: שִׁבְקֵיהּ, וַאֲנָא מַהְדַּרְנָא לֵיהּ. שְׁנֵי יוֹצְרִים יֵשׁ בְּעִירֵנוּ: אֶחָד יוֹצֵר מִן הַמַּיִם, וְאֶחָד יוֹצֵר מִן הַטִּיט. אֵיזֶה מֵהֶן מְשׁוּבָּח? אָמַר לָהּ: זֶה שֶׁיּוֹצֵר מִן הַמַּיִם. אָמְרָה לוֹ: מִן הַמַּיִם צָר, מִן הַטִּיט לֹא כׇּל שֶׁכֵּן?
La hija del emperador dijo a Rabban Gamliel: Déjalo, y yo le responderé con una parábola. Ella dijo: Hay dos artesanos en nuestra ciudad; uno hace vasijas del agua, y uno hace vasijas del mortero. ¿Cuál es más notable? El emperador le dijo: Es aquel artesano que hace vasijas del agua. Su hija le dijo: Si él hace una vasija del agua, cuánto más no es claro que puede hacer vasijas del mortero? Del mismo modo, si Dios pudo crear el mundo del agua, ciertamente puede resucitar a las personas del polvo.
דְּבֵי רַבִּי יִשְׁמָעֵאל תָּנָא: קַל וָחוֹמֶר מִכְּלֵי זְכוּכִית, מָה כְּלֵי זְכוּכִית שֶׁעֲמָלָן בְּרוּחַ בָּשָׂר וָדָם - נִשְׁבְּרוּ יֵשׁ לָהֶן תַּקָּנָה, בָּשָׂר וָדָם שֶׁבְּרוּחוֹ שֶׁל הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא – עַל אַחַת כַּמָּה וְכַמָּה.
La escuela de Rabí Yishmael enseñó que la resurrección de los muertos se aprende a fortiori de los utensilios de vidrio: Si con respecto a los utensilios de vidrio, que son formados por el aliento de seres de carne y hueso, que soplan y forman los utensilios, y aun así, si se rompen, pueden ser reparados, pues pueden fundirse y luego volver a soplarse, entonces con respecto a los de carne y hueso, cuyas almas son producto del aliento del Santo, Bendito sea, con mayor razón Dios puede devolverles la vida.
אֲמַר לֵיהּ הָהוּא מִינָא לְרַבִּי אַמֵּי: אָמְרִיתוּ דְּשָׁכְבֵי חָיִי. וְהָא הָווּ עַפְרָא, וְעַפְרָא מִי קָא חָיֵי?! אֲמַר לֵיהּ: אֶמְשׁוֹל לְךָ מָשָׁל. לְמָה הַדָּבָר דּוֹמֶה? לְמֶלֶךְ בָּשָׂר וָדָם שֶׁאָמַר לַעֲבָדָיו: לְכוּ וּבְנוּ לִי פַּלְטֵרִין גְּדוֹלִים בִּמְקוֹם שֶׁאֵין מַיִם וְעָפָר. הָלְכוּ וּבָנוּ אוֹתָן. לְיָמִים נָפְלוּ. אָמַר לָהֶם: חִזְרוּ וּבְנוּ אוֹתָן בִּמְקוֹם שֶׁיֵּשׁ עָפָר וָמַיִם. אָמְרוּ לוֹ: אֵין אָנוּ יְכוֹלִין.
La Guemará relata que cierto hereje le dijo a Rabí Ami: Ustedes dicen que los muertos vivirán. ¿Acaso no son polvo? ¿Y el polvo vuelve a la vida? Rabí Ami le dijo: Te diré una parábola. ¿A qué se compara este asunto? Es comparable a un rey de carne y hueso que dijo a sus siervos: Vayan y constrúyanme un gran palacio [palterin] en un lugar donde no hay agua ni tierra disponibles. Fueron y lo construyeron. Algún tiempo después, el palacio se derrumbó. El rey les dijo: Vuelvan a su labor y construyan el palacio en un lugar donde haya tierra y agua disponibles. Le dijeron: No podemos hacerlo.
כָּעַס עֲלֵיהֶם, וְאָמַר לָהֶן: בִּמְקוֹם שֶׁאֵין מַיִם וְעָפָר בְּנִיתֶם, עַכְשָׁיו שֶׁיֵּשׁ מַיִם וְעָפָר – עַל אַחַת כַּמָּה וְכַמָּה! וְאִם אִי אַתָּה מַאֲמִין, צֵא לַבִּקְעָה וּרְאֵה עַכְבָּר שֶׁהַיּוֹם חֶצְיוֹ בָּשָׂר וְחֶצְיוֹ אֲדָמָה, לְמָחָר הִשְׁרִיץ וְנַעֲשָׂה כֻּלּוֹ בָּשָׂר. שֶׁמָּא תֹּאמַר לִזְמַן מְרוּבֶּה? עֲלֵה לָהָר וּרְאֵה שֶׁהַיּוֹם אֵין בּוֹ אֶלָּא חִלָּזוֹן אֶחָד, לְמָחָר יָרְדוּ גְּשָׁמִים וְנִתְמַלֵּא כּוּלּוֹ חֶלְזוֹנוֹת.
El rey se enojó con ellos y les dijo: Si en un lugar donde no hay agua ni tierra disponibles construisteis un palacio, ahora que hay agua y tierra disponibles, con mayor razón deberíais poder hacerlo. De manera similar, con respecto al hombre, a quien Dios creó ex nihilo, con mayor razón Dios podrá resucitarlo del polvo. Y si no creéis que un ser puede ser creado del polvo, salid al valle y ved un akhbar, una criatura que hoy es mitad carne y mitad tierra, y mañana el ser se desarrollará y todo él se convertirá en carne. No sea que digáis que la creación de criaturas vivas es algo que se desarrolla durante un período prolongado, subid a una montaña y ved que hoy solo hay allí un caracol; luego subid mañana, después de que haya caído lluvia, y ved que esta estará enteramente llena de caracoles.
אֲמַר לֵיהּ הָהוּא מִינָא לִגְבִיהָא בֶּן פְּסִיסָא: וַוי לְכוֹן חַיָּיבַיָּא, דְּאָמְרִיתוּן מִיתֵי חָיִין! דְּחָיִין מָיְתִי, דְּמִיתֵי חָיִין? אֲמַר לֵיהּ: וַוי לְכוֹן חַיָּיבַיָּא, דְּאָמְרִיתוּן מִיתֵי לָא חָיִין! דְּלָא הֲווֹ חָיִי, דַּהֲווֹ חַיֵּי – לֹא כׇּל שֶׁכֵּן? אֲמַר לֵיהּ: חַיָּיבַיָּא קָרֵית לִי? אִי קָאֵימְנָא, בָּעֵיטְנָא בָּךְ וּפָשֵׁיטְנָא לְעַקְמוּתָךְ מִינָּךְ! אֲמַר לֵיהּ: אִם אַתָּה עוֹשֶׂה כֵּן, רוֹפֵא אוּמָּן תִּקָּרֵא, וְשָׂכָר הַרְבֵּה תִּטּוֹל.
La Guemará relata que cierto hereje le dijo a Geviha ben Pesisa: ¡Ay de vosotros, malvados, pues decís: Los muertos volverán a la vida! La costumbre del mundo es que aquellos que están vivos mueren. ¿Cómo podéis decir que los muertos volverán a la vida? Geviha ben Pesisa le dijo: ¡Ay de ti, malvado, pues dices: Los muertos no volverán a la vida! Si aquellos que no existían vienen a la vida, ¿no es razonable, con mayor razón, que aquellos que estuvieron una vez vivos vuelvan a la vida otra vez? El hereje le dijo a Geviha ben Pesisa airadamente: ¿Me llamaste malvado? Si me levanto, te daré una patada y enderezaré tu joroba, pues Geviha ben Pesisa era jorobado. Geviha ben Pesisa le dijo en tono jocoso: Si haces eso, serás llamado un médico experto y cobrarás altos honorarios por tus servicios.
תָּנוּ רַבָּנַן: בְּעֶשְׂרִים וְאַרְבָּעָה בְּנִיסָן אִיתְנְטִילוּ דֵּימוֹסְנָאֵי מִיהוּדָה וּמִירוּשָׁלַיִם. כְּשֶׁבָּאוּ בְּנֵי אַפְרִיקִיָּא לָדוּן עִם יִשְׂרָאֵל לִפְנֵי אֲלֶכְּסַנְדְּרוֹס מוֹקְדוֹן, אָמְרוּ לוֹ: אֶרֶץ כְּנַעַן שֶׁלָּנוּ הִיא, דִּכְתִיב ״אֶרֶץ כְּנַעַן לִגְבֻלֹתֶיהָ״, וּכְנַעַן אֲבוּהוֹן דְּהָנְהוּ אִינָשֵׁי הֲוָה.
§ A propósito de Geviha ben Pesisa y su ingenio en el debate, la Guemará cita incidentes adicionales en los que representó al pueblo judío en debates. Los Sabios enseñaron en Meguilat Ta’anit: El vigésimo cuarto día de Nisán es un día de alegría, ya que los usurpadores [dimusana’ei] fueron expulsados de Judea y Jerusalén. Cuando el pueblo de Afrikiya vino a juicio con el pueblo judío ante el emperador, Alejandro de Macedonia, le dijeron: La tierra de Canaán es nuestra, como está escrito: “Esta es la tierra que os caerá en herencia, la tierra de Canaán según sus fronteras” (Números 34:2). Y el pueblo de Afrikiya dijo, refiriéndose a sí mismo: Canaán es el antepasado de estas gentes.
אֲמַר לְהוּ גְּבִיהָא בֶּן פְּסִיסָא לַחֲכָמִים: תְּנוּ לִי רְשׁוּת וְאֵלֵךְ וְאָדוּן עִמָּהֶן לִפְנֵי אֲלֶכְּסַנְדְּרוֹס מוֹקְדוֹן. אִם יְנַצְּחוּנִי, אִמְרוּ: הֶדְיוֹט שֶׁבָּנוּ נִצַּחְתֶּם, וְאִם אֲנִי אֲנַצֵּחַ אוֹתָם, אִמְרוּ לָהֶם: תּוֹרַת מֹשֶׁה נִצְּחַתְכֶם. נָתְנוּ לוֹ רְשׁוּת, וְהָלַךְ וְדָן עִמָּהֶם.
Geviha ben Pesisa dijo a los Sabios: Dadme permiso e iré a debatir con ellos ante Alejandro de Macedonia. Si me derrotan, decidles: Habéis derrotado a una persona común de entre nosotros, y hasta que no venzáis a nuestros Sabios, no es una victoria. Pero si yo los derroto, decidles: La Torah de Moisés os derrotó, y no me atribuyáis importancia. Los Sabios le dieron permiso, y él fue a debatir con ellos.
אָמַר לָהֶם: מֵהֵיכָן אַתֶּם מְבִיאִים רְאָיָיה? אָמְרוּ לוֹ: מִן הַתּוֹרָה. אָמַר לָהֶן: אַף אֲנִי לֹא אָבִיא לָכֶם רְאָיָיה אֶלָּא מִן הַתּוֹרָה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיֹּאמֶר אָרוּר כְּנָעַן עֶבֶד עֲבָדִים יִהְיֶה לְאֶחָיו״. עֶבֶד שֶׁקָּנָה נְכָסִים – עֶבֶד לְמִי וּנְכָסִים לְמִי? וְלֹא עוֹד, אֶלָּא שֶׁהֲרֵי כַּמָּה שָׁנִים שֶׁלֹּא עֲבַדְתּוּנוּ!
Geviha ben Pesisa les dijo: ¿De dónde traen prueba de que la tierra de Canaán es suya? Le dijeron: De la Torah. Geviha ben Pesisa les dijo: Yo también les traeré prueba solo de la Torah, como está dicho: “Maldito sea Canaán; siervo de siervos será para sus hermanos” (Génesis 9:25). Y con respecto a un esclavo que adquirió propiedad, el esclavo pertenece a quién y la propiedad pertenece a quién? El esclavo y su propiedad pertenecen al amo. Y además, ya hace varios años que no nos sirven. Por lo tanto, no solo no tienen derecho a la tierra, sino que hay deudas adicionales que deben pagarse, así como un retorno a la esclavitud.
אָמַר לָהֶם אֲלֶכְּסַנְדְּרוֹס מַלְכָּא: הַחְזִירוּ לוֹ תְּשׁוּבָה! אָמְרוּ לוֹ: תְּנוּ לָנוּ זְמַן שְׁלֹשָׁה יָמִים. נָתַן לָהֶם זְמַן. בָּדְקוּ וְלֹא מָצְאוּ תְּשׁוּבָה. מִיָּד בָּרְחוּ, וְהִנִּיחוּ שְׂדוֹתֵיהֶן כְּשֶׁהֵן זְרוּעוֹת, וְכַרְמֵיהֶן כְּשֶׁהֵן נְטוּעוֹת. וְאוֹתָהּ שָׁנָה שְׁבִיעִית הָיְתָה.
Alejandro el rey dijo al pueblo de Afrikiya: Den a Geviha ben Pesisa una respuesta a sus reclamaciones. Ellos le dijeron a Alejandro: Danos tiempo; danos tres días para considerar el asunto. El emperador les dio el tiempo solicitado, y examinaron el asunto y no encontraron respuesta a las reclamaciones. Inmediatamente, huyeron y abandonaron sus campos cuando estaban sembrados y sus viñedos cuando estaban plantados. La Guemará añade: Y, dado que aquel año era un año sabático, con las restricciones correspondientes sobre la actividad agrícola, esto benefició al pueblo judío, ya que pudieron consumir el producto de esos campos y viñedos.
שׁוּב פַּעַם אַחַת בָּאוּ בְּנֵי מִצְרַיִם לָדוּן עִם יִשְׂרָאֵל לִפְנֵי אֲלֶכְּסַנְדְּרוֹס מוֹקְדוֹן. אָמְרוּ לוֹ: הֲרֵי הוּא אוֹמֵר ״וַה׳ נָתַן אֶת חֵן הָעָם בְּעֵינֵי מִצְרַיִם וַיַּשְׁאִלוּם״. תְּנוּ לָנוּ כֶּסֶף וְזָהָב שֶׁנְּטַלְתֶּם מִמֶּנּוּ.
La Guemará relata: En otra ocasión, el pueblo de Egipto se presentó a juicio con el pueblo judío ante Alejandro de Macedonia. El pueblo egipcio le dijo a Alejandro: Está escrito en la Torah: “Y el Señor dio al pueblo gracia ante los ojos de Egipto, y ellos les prestaron” (Éxodo 12:36). Devuélvannos la plata y el oro que tomaron de nosotros; ustedes afirmaron que lo estaban tomando prestado y nunca lo devolvieron.
אָמַר גְּבִיהָא בֶּן פְּסִיסָא לַחֲכָמִים: תְּנוּ לִי רְשׁוּת וְאֵלֵךְ וְאָדוּן עִמָּהֶן לִפְנֵי אֲלֶכְּסַנְדְּרוֹס. אִם יְנַצְּחוּנִי, אִמְרוּ לָהֶם: הֶדְיוֹט שֶׁבָּנוּ נִצַּחְתֶּם, וְאִם אֲנִי אֲנַצֵּחַ אוֹתָם, אִמְרוּ לָהֶם: תּוֹרַת מֹשֶׁה רַבֵּינוּ נִצְּחַתְכֶם. נָתְנוּ לוֹ רְשׁוּת וְהָלַךְ וְדָן עִמָּהֶן.
Geviha ben Pesisa dijo a los Sabios: Denme permiso e iré a debatir con ellos ante Alejandro de Macedonia. Si me derrotan, díganles: Han derrotado a una persona común de entre nosotros, y hasta que no venzan a nuestros Sabios, no es una victoria. Pero si yo los derroto, díganles: La Torah de Moisés, nuestro maestro, los derrotó, y no me atribuyan ninguna importancia. Los Sabios le dieron permiso, y él fue a debatir con ellos.
אָמַר לָהֶן: מֵהֵיכָן אַתֶּם מְבִיאִין רְאָיָיה? אָמְרוּ לוֹ: מִן הַתּוֹרָה. אָמַר לָהֶן: אַף אֲנִי לֹא אָבִיא לָכֶם רְאָיָיה אֶלָּא מִן הַתּוֹרָה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וּמוֹשַׁב בְּנֵי יִשְׂרָאֵל אֲשֶׁר יָשְׁבוּ בְּמִצְרָיִם שְׁלֹשִׁים שָׁנָה וְאַרְבַּע מֵאוֹת שָׁנָה״. תְּנוּ לָנוּ שְׂכַר עֲבוֹדָה שֶׁל שִׁשִּׁים רִיבּוֹא שֶׁשִּׁיעְבַּדְתֶּם בְּמִצְרַיִם שְׁלֹשִׁים שָׁנָה וְאַרְבַּע מֵאוֹת שָׁנָה.
Geviha ben Pesisa les dijo: ¿De dónde citan prueba de que tienen derecho a la plata y al oro? Le dijeron: De la Torah. Geviha ben Pesisa les dijo: Yo también les citaré prueba solo de la Torah, como está dicho: “Y la estancia de los hijos de Israel, que habitaron en Egipto, fue de cuatrocientos treinta años” (Éxodo 12:40), durante los cuales fueron esclavizados por Egipto, dedicados a duro trabajo manual. Dennos el salario por el trabajo realizado por los 600.000 hombres mayores de veinte años (véase Éxodo 12:37) a quienes esclavizaron en Egipto durante cuatrocientos treinta años.
אָמַר לָהֶן אֲלֶכְּסַנְדְּרוֹס מוֹקְדוֹן: הַחְזִירוּ לוֹ תְּשׁוּבָה! אָמְרוּ לוֹ: תְּנוּ לָנוּ זְמַן שְׁלֹשָׁה יָמִים. נָתַן לָהֶם זְמַן. בָּדְקוּ וְלֹא מָצְאוּ תְּשׁוּבָה. מִיָּד הִנִּיחוּ שְׂדוֹתֵיהֶן כְּשֶׁהֵן זְרוּעוֹת, וְכַרְמֵיהֶן כְּשֶׁהֵן נְטוּעוֹת, וּבָרְחוּ. וְאוֹתָהּ שָׁנָה שְׁבִיעִית הָיְתָה.
Alejandro de Macedonia dijo al pueblo de Egipto: Den a Geviha ben Pesisa una respuesta a sus reclamaciones. Ellos le dijeron: Danos tiempo; danos tres días para considerar el asunto. El emperador les dio el tiempo solicitado, y examinaron el asunto y no encontraron respuesta a las reclamaciones. Inmediatamente, abandonaron sus campos cuando estaban sembrados y sus viñedos cuando estaban plantados, y huyeron. La Guemará añade: Y ese año era un año sabático.
וְשׁוּב פַּעַם אַחַת בָּאוּ בְּנֵי יִשְׁמָעֵאל וּבְנֵי קְטוּרָה לָדוּן עִם יִשְׂרָאֵל לִפְנֵי אֲלֶכְּסַנְדְּרוֹס מוֹקְדוֹן. אָמְרוּ לוֹ: אֶרֶץ כְּנַעַן שֶׁלָּנוּ וְשֶׁלָּכֶם, דִּכְתִיב ״וְאֵלֶּה תֹּלְדֹת יִשְׁמָעֵאל בֶּן אַבְרָהָם״ וּכְתִיב ״אֵלֶּה תּוֹלְדֹת יִצְחָק בֶּן אַבְרָהָם״.
La Guemará relata: Y en otra ocasión, los descendientes de Ismael y los descendientes de Cetura comparecieron a juicio con el pueblo judío ante Alejandro de Macedonia. Ellos dijeron al pueblo judío ante Alejandro: La tierra de Canaán es tanto nuestra como vuestra, como está escrito: “Y estas son las generaciones de Ismael, hijo de Abraham, a quien Agar la egipcia, sierva de Sara, dio a luz a Abraham” (Génesis 25:12), y está escrito: “Y estas son las generaciones de Isaac, hijo de Abraham” (Génesis 25:19). Por lo tanto, la tierra debe dividirse entre los herederos de Abraham.
אָמַר לָהֶן גְּבִיהָא בֶּן פְּסִיסָא לַחֲכָמִים: תְּנוּ לִי רְשׁוּת וְאֵלֵךְ וְאָדוּן עִמָּהֶם לִפְנֵי אֲלֶכְּסַנְדְּרוֹס מוֹקְדוֹן. אִם יְנַצְּחוּנִי אִמְרוּ: הֶדְיוֹט שֶׁבָּנוּ נִצַּחְתֶּם, וְאִם אֲנִי אֲנַצֵּחַ אוֹתָם אִמְרוּ לָהֶם: תּוֹרַת מֹשֶׁה רַבֵּינוּ נִצְּחַתְכֶם. נָתְנוּ לוֹ רְשׁוּת, הָלַךְ וְדָן עִמָּהֶן.
Geviha ben Pesisa dijo a los Sabios: Dadme permiso e iré a debatir con ellos ante Alejandro de Macedonia. Si me derrotan, decidles: Habéis derrotado a una persona común de entre nosotros, y hasta que no venzáis a nuestros Sabios, eso no es una victoria. Y si yo los derroto, decidles: La Torah de Moisés, nuestro maestro, os derrotó, y no me atribuyáis importancia. Los Sabios le dieron permiso, y él fue a debatir con ellos.
אָמַר לָהֶם: מֵהֵיכָן אַתֶּם מְבִיאִין רְאָיָיה? אָמְרוּ לוֹ: מִן הַתּוֹרָה. אָמַר לָהֶן: אַף אֲנִי לֹא אָבִיא רְאָיָיה אֶלָּא מִן הַתּוֹרָה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיִּתֵּן אַבְרָהָם אֶת כׇּל אֲשֶׁר לוֹ לְיִצְחָק. וְלִבְנֵי הַפִּילַגְשִׁים אֲשֶׁר לְאַבְרָהָם נָתַן אַבְרָהָם מַתָּנֹת״. אָב שֶׁנָּתַן אֲגִטִּין לְבָנָיו בְּחַיָּיו וְשִׁיגֵּר זֶה מֵעַל זֶה, כְּלוּם יֵשׁ לָזֶה עַל זֶה כְּלוּם? מַאי מַתָּנוֹת? אָמַר רַבִּי יִרְמְיָה בַּר אַבָּא: מְלַמֵּד שֶׁמָּסַר לָהֶם שֵׁם טוּמְאָה.
Geviha ben Pesisa dijo a los descendientes de Ismael: ¿De dónde citan prueba de que la tierra de Canaán les pertenece tanto a ustedes como al pueblo judío? Ellos le dijeron: De la Torah. Geviha ben Pesisa les dijo: Yo también les citaré prueba solo de la Torah, como está escrito: “Y Abraham dio todo lo que tenía a Isaac. Pero a los hijos de las concubinas que Abraham tenía, Abraham les dio regalos, y los envió lejos de su hijo, mientras aún vivía, hacia el oriente, a la tierra del este” (Génesis 25:5–6). En el caso de un padre que dio un documento de legado [agatin] a sus hijos durante su vida y envió a uno de los hijos lejos del otro, ¿tiene el que fue enviado lejos algún reclamo contra el otro? El propio padre dividió su propiedad. La Guemará pregunta: ¿Qué fueron esos regalos que Abraham dio a los hijos de las concubinas? Rabí Yirmeya bar Abba dice: Esto enseña que Abraham les proporcionó el nombre del espíritu sobrenatural de impureza, permitiéndoles practicar brujería.
אֲמַר לֵיהּ אַנְטוֹנִינוּס לְרַבִּי: גּוּף וּנְשָׁמָה יְכוֹלִין לִפְטוֹר עַצְמָן מִן הַדִּין. כֵּיצַד? גּוּף אוֹמֵר: נְשָׁמָה חָטָאת, שֶׁמִּיּוֹם שֶׁפֵּירְשָׁה מִמֶּנִּי הֲרֵינִי מוּטָּל כְּאֶבֶן דּוּמָם בַּקֶּבֶר. וּנְשָׁמָה אוֹמֶרֶת: גּוּף חָטָא, שֶׁמִּיּוֹם שֶׁפֵּירַשְׁתִּי מִמֶּנּוּ הֲרֵינִי פּוֹרַחַת בָּאֲוִיר כְּצִפּוֹר. אֲמַר לֵיהּ: אֶמְשׁוֹל לְךָ מָשָׁל. לְמָה הַדָּבָר דּוֹמֶה? לְמֶלֶךְ בָּשָׂר וָדָם שֶׁהָיָה לוֹ פַּרְדֵּס נָאֶה, וְהָיָה בּוֹ
§ A propósito de intercambios con destacados líderes gentiles, la Guemará cita un intercambio en el que Antoninos, el emperador romano, dijo a Rabí Yehuda HaNasi: El cuerpo y el alma pueden eximirse del juicio por sus pecados. ¿Cómo es eso? El cuerpo dice: El alma pecó, pues desde el día de mi muerte, cuando ella se apartó de mí, estoy arrojado como una piedra silenciosa en la tumba, y no peco. Y el alma dice: El cuerpo pecó, pues desde el día en que me aparté de él, estoy volando en el aire como un pájaro, incapaz de pecar. Rabí Yehuda HaNasi le dijo: Te contaré una parábola. ¿A qué se parece este asunto? Se parece a un rey de carne y hueso que tenía un hermoso huerto, y en él había

Las traducciones generadas por IA pueden no ser completamente precisas.

Para comentarios o correcciones, contacta a drashot@drashot.ai.

Textos proporcionados por Sefaria