״אַל תַּתְחִיל בִּי״, ״שַׁחֲרִית הוּא״, ״רֹאשׁ חוֹדֶשׁ הוּא״, ״מוֹצָאֵי שַׁבָּת הוּא״.
El término también se refiere a quien le dice a un recolector de caridad: No cobres de mí primero, pues eso es una mala señal para mí; o: No cobres de mí ahora porque es de mañana, y es una mala señal comenzar el día con una pérdida; o: No cobres de mí ahora porque es la Luna Nueva, y es una mala señal comenzar el mes con una pérdida; o: Es la conclusión de Shabbat y no quiero comenzar la semana con una pérdida.
תָּנוּ רַבָּנַן: ״לֹא תְנַחֲשׁוּ וְלֹא תְעוֹנֵנוּ״ – כְּגוֹן אֵלּוּ הַמְנַחֲשִׁים בְּחוּלְדָּה, בְּעוֹפוֹת, וּבְדָגִים.
Los Sabios enseñaron que el versículo: “No practicaréis adivinación ni agüeros” (Levítico 19:26), se refiere, por ejemplo, a quienes adivinan y reciben orientación según lo que les sucede a una comadreja, a las aves o a los peces.
מַתְנִי׳ הַמְחַלֵּל אֶת הַשַּׁבָּת בְּדָבָר שֶׁחַיָּיבִין עַל זְדוֹנוֹ כָּרֵת, וְעַל שִׁגְגָתוֹ חַטָּאת.
MISHNÁ: También es pasible de ejecución por lapidación quien profana el Shabat al realizar un acto por el cual, si se hace intencionalmente, se incurre en karet, y si se hace inadvertidamente, se está obligado a traer una ofrenda por el pecado.
גְּמָ׳ מִכְּלָל דְּאִיכָּא מִידֵּי דְּחִילּוּל שַׁבָּת הָוֵי, וְאֵין חַיָּיבִין לֹא עַל שִׁגְגָתוֹ חַטָּאת וְלֹא עַל זְדוֹנוֹ כָּרֵת.
GEMARA:Por inferencia, hay otro asunto que es una profanación de Shabat, y está prohibido por la Torah, pero por su realización involuntaria no se está obligado a traer una ofrenda por el pecado, ni se recibe karet por su realización intencional. De lo contrario, la declaración en la mishná de que uno es responsable por profanar el Shabat al realizar un acto por el cual se recibe karet o se está obligado a traer una ofrenda por el pecado habría sido superflua.
מַאי הִיא? תְּחוּמִין, וְאַלִּיבָּא דְּרַבִּי עֲקִיבָא. הַבְעָרָה, וְאַלִּיבָּא דְּרַבִּי יוֹסֵי.
La Guemará pregunta: ¿Cuál es la actividad laboral que profana el Shabat pero cuyo castigo no es tan severo? La Guemará responde: Es la prohibición de salir fuera de los límites del Shabat, que son dos mil codos más allá del lugar donde se encuentra una persona al comienzo del Shabat, y ello es de acuerdo con la opinión de Rabí Akiva, quien sostiene que, aunque es una prohibición de la Torah, uno no está obligado a traer una ofrenda por el pecado por violarla sin intención ni es pasible de ejecución por violarla intencionalmente. Alternativamente, puede estar refiriéndose a la prohibición de encender fuego en Shabat de acuerdo con la opinión de Rabí Yosei, quien sostiene que, a diferencia de las otras labores prohibidas en Shabat, este acto no se castiga con lapidación sino con azotes.
מַתְנִי׳ הַמְקַלֵּל אָבִיו וְאִמּוֹ אֵינוֹ חַיָּיב עַד שֶׁיְּקַלְּלֵם בַּשֵּׁם. קִלְּלָם בְּכִנּוּי, רַבִּי מֵאִיר מְחַיֵּיב וַחֲכָמִים פּוֹטְרִין.
MISHNÁ:Quien maldice a su padre o a su madre no es responsable de ser ejecutado por lapidación a menos que los maldiga con el nombre de Dios. Si los maldijo con una apelación del nombre de Dios, Rabí Meir lo considera responsable, y los Rabinos lo consideran exento.
גְּמָ׳ מַאן חֲכָמִים? רַבִּי מְנַחֵם בְּרַבִּי יוֹסֵי הוּא. דְּתַנְיָא: רַבִּי מְנַחֵם בְּרַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר, ״בְּנׇקְבוֹ שֵׁם יוּמָת״ – מָה תַּלְמוּד לוֹמַר ״שֵׁם״? לִימֵּד עַל מְקַלֵּל אָבִיו וְאִמּוֹ שֶׁאֵינוֹ חַיָּיב עַד שֶׁיְּקַלְּלֵם בַּשֵּׁם.
GEMARA:¿Quiénes son los Rabinos mencionados aquí? Es el Rabino Menaḥem, hijo del Rabino Yosei. Como se enseña en una baraita que el Rabino Menaḥem, hijo del Rabino Yosei, dice: El versículo declara: “Y el que blasfeme el nombre del Señor ciertamente morirá; toda la congregación ciertamente lo apedreará; tanto el converso como el nativo, cuando blasfeme el nombre será muerto” (Levítico 24:16). ¿Por qué debe el versículo decir “el nombre” por segunda vez, lo que parece ser una repetición superflua? Este término enseñó con respecto a quien transgrede otras prohibiciones de maldecir, por ejemplo, quien maldice a su padre o a su madre, que no es pasible de ser ejecutado por lapidación a menos que los maldiga con el nombre de Dios. Si solo usa una apelación, está exento.
תָּנוּ רַבָּנַן: ״אִישׁ״ – מָה תַּלְמוּד לוֹמַר ״אִישׁ אִישׁ״? לְרַבּוֹת בַּת, טוּמְטוּם, וְאַנְדְּרוֹגִינוֹס.
Los Sabios enseñaron: El versículo (Levítico 20:9) podría haber dicho simplemente: Porque un hombre [ish] que maldiga a su padre y a su madre ciertamente morirá; ha maldecido a su padre y a su madre; su sangre será sobre él. ¿Por qué debe el versículo decir: “Porque cualquier hombre [ish ish],” repitiendo el término ish? Es para incluir no solo a un hijo, sino también a una hija, a alguien cuyos órganos sexuales son indeterminados [tumtum], y a un hermafrodita [ve’androginos].
״אֲשֶׁר יְקַלֵּל אֶת אָבִיו וְאֶת אִמּוֹ״ – אֵין לִי אֶלָּא אָבִיו וְאִמּוֹ. אָבִיו שֶׁלֹּא אִמּוֹ, אִמּוֹ שֶׁלֹּא אָבִיו – מִנַּיִין? תַּלְמוּד לוֹמַר: ״אָבִיו וְאִמּוֹ קִלֵּל דָּמָיו בּוֹ״ – אָבִיו קִילֵּל, אִמּוֹ קִילֵּל. דִּבְרֵי רַבִּי יֹאשִׁיָּה.
Cuando el versículo declara: “El que maldice a su padre y a su madre,” yo he derivado solo su responsabilidad por maldecir a ambos, a su padre y a su madre. ¿De dónde derivo que, si alguien maldice a su padre pero no a su madre, o a su madre pero no a su padre, es responsable? La continuación del versículo declara: “A su padre y a su madre ha maldecido; su sangre sea sobre él.” En la primera parte del versículo, la palabra “maldice” está próxima a “su padre”, y en la última parte del versículo, está próxima a “su madre”. Esto enseña que el versículo se refiere tanto a un caso en que él maldijo solo a su padre como a un caso en que él maldijo solo a su madre; esta es la declaración de Rabí Yoshiya.
רַבִּי יוֹנָתָן אוֹמֵר: מַשְׁמָע שְׁנֵיהֶן כְּאֶחָד, וּמַשְׁמָע אֶחָד בִּפְנֵי עַצְמוֹ, עַד שֶׁיִּפְרוֹט לְךָ הַכָּתוּב ״יַחְדָּו״.
Rabí Yonatán dice: No hay necesidad de esta derivación, porque la expresión “su padre y su madre” enseña que uno es responsable si maldice a ambos juntos, y también enseña que es responsable si maldice a cualquiera de los dos por separado, a menos que el versículo especifique que uno es responsable solo cuando maldice a ambos juntos, lo cual no hace en este caso.
״מוֹת יוּמָת״ – בִּסְקִילָה. אַתָּה אוֹמֵר בִּסְקִילָה, אוֹ אֵינוֹ אֶלָּא בְּאַחַת מִכׇּל מִיתוֹת הָאֲמוּרוֹת בַּתּוֹרָה? נֶאֱמַר כָּאן ״דָּמָיו בּוֹ״, וְנֶאֱמַר לְהַלָּן ״דְּמֵיהֶם בָּם״. מָה לְהַלָּן בִּסְקִילָה, אַף כָּאן בִּסְקִילָה.
De la expresión “será condenado a muerte” se deriva que su castigo es la ejecución por lapidación. La baraita pregunta: ¿Dices que son ejecutados por lapidación, o más bien por uno de todos los otros tipos de pena de muerte declarados en la Torah? La baraita responde: Se declara aquí: “Su sangre será sobre él”, y se declara más abajo, con respecto a un nigromante y un hechicero: “Serán condenados a muerte; los apedrearán con piedras; su sangre será sobre ellos” (Levítico 20:27). Así como allí el versículo declara que un nigromante y un hechicero son ejecutados por lapidación, así también aquí, con respecto a quien maldice a su padre o a su madre, es ejecutado por lapidación.
עוֹנֶשׁ שָׁמַעְנוּ, אַזְהָרָה מִנַּיִין? תַּלְמוּד לוֹמַר: ״אֱלֹהִים לֹא תְקַלֵּל וְגוֹ׳״. אִם הָיָה אָבִיו דַּיָּין – הֲרֵי הוּא בִּכְלַל ״אֱלֹהִים לֹא תְקַלֵּל״, וְאִם הָיָה אָבִיו נָשִׂיא – הֲרֵי הוּא בִּכְלַל ״וְנָשִׂיא בְעַמְּךָ לֹא תָאֹר״.
La baraita pregunta: Hemos aprendido el castigo de quien maldice a su padre o a su madre; ¿de dónde se deriva la prohibición de hacerlo? El versículo dice: “No blasfemarás contra los jueces [elohim], ni maldecirás a un gobernante de tu pueblo” (Éxodo 22:27). Si su padre era juez, maldecirlo está incluido en la prohibición de: “No blasfemarás contra los jueces”, ya que está prohibido para todas las personas maldecir a un juez. Y si su padre era rey, maldecirlo está incluido en la prohibición de: “Ni maldecirás a un gobernante de tu pueblo.”
אֵינוֹ לֹא דַּיָּין וְלֹא נָשִׂיא, מִנַּיִין? אָמְרַתְּ: הֲרֵי אַתָּה דָּן בִּנְיַן אָב מִשְּׁנֵיהֶן. לֹא רְאִי נְשִׂיא כִּרְאִי דַּיָּין, וְלֹא רְאִי דַּיָּין כִּרְאִי נָשִׂיא.
Si él no es ni juez ni rey, ¿de dónde se deriva que está prohibido maldecirlo? Se puede decir: Lo derivas por medio de un paradigma obtenido de ambos de la siguiente manera: La característica definitoria de un rey no es como la característica definitoria de un juez, y la característica definitoria de un juez no es como la característica definitoria de un rey. Los dos casos son distintos.
לֹא רְאִי דַּיָּין כִּרְאִי נָשִׂיא, שֶׁהֲרֵי דַּיָּין – אַתָּה מְצֻוֶּוה עַל הוֹרָאָתוֹ, כִּרְאִי נָשִׂיא – שֶׁאִי אַתָּה מְצֻוֶּוה עַל הוֹרָאָתוֹ. וְלֹא רְאִי נָשִׂיא כִּרְאִי דַּיָּין, שֶׁהַנָּשִׂיא – אַתָּה מְצֻוֶּוה עַל הַמְרָאָתוֹ, כִּרְאִי דַּיָּין – שֶׁאִי אַתָּה מְצֻוֶּוה עַל הַמְרָאָתוֹ.
La baraita explica: La característica definitoria de un juez no es como la característica definitoria de un rey, pues con respecto a un juez, se te ordena obedecer su fallo halájico. Esto no es como la característica definitoria de un rey, con respecto a cuyo fallo halájico no se te ordena obedecer. Y la característica definitoria de un rey no es como la característica definitoria de un juez, pues con respecto al rey, se te ordena en cuanto a rebelarte contra él, es decir, negarte a obedecer su orden. Esto no es como la característica definitoria de un juez, pues no se te ordena en cuanto a rebelarte contra él.
הַצַּד הַשָּׁוֶה שֶׁבָּהֶם שֶׁהֵן בְּעַמְּךָ, וְאַתָּה מוּזְהָר עַל קִלְלָתָן. אַף אֲנִי אָבִיא אָבִיךָ, שֶׁבְּעַמְּךָ, וְאַתָּה מוּזְהָר עַל קִלְלָתוֹ.
Su denominador común es que son “de tu pueblo”, es decir, son miembros del pueblo judío, y te está prohibido maldecirlos. Yo también incluiré el caso de tu padre, pues él es “de tu pueblo”, y por lo tanto te está prohibido maldecirlo.
מָה לְהַצַּד הַשָּׁוֶה שֶׁבָּהֶן, שֶׁכֵּן גְּדוּלָּתָן גָּרְמָה לָהֶן?
Esta derivación es insuficiente, pues qué es notable de su denominador común, es decir, ¿qué otro elemento comparten en común? Es notable en que su prominencia les ha otorgado derecho a un grado excepcional de respeto; no son meramente “de tu pueblo”. Por lo tanto, quizá la prohibición contra maldecir se aplique solo a tales figuras prominentes.
תַּלְמוּד לוֹמַר: ״לֹא תְקַלֵּל חֵרֵשׁ״ – בְּאוּמְלָלִים שֶׁבְּעַמְּךָ הַכָּתוּב מְדַבֵּר.
La baraita continúa: En consecuencia, es necesario un tercer caso para llegar al paradigma requerido. El versículo dice: “No maldecirás al sordo, ni pondrás tropiezo delante del ciego” (Levítico 19:14). El versículo habla de los desdichados de tu pueblo. Del hecho de que esté prohibido maldecir incluso a esas personas, se puede derivar que está prohibido maldecir a cualquiera.
מָה לְחֵרֵשׁ, שֶׁכֵּן חֲרִישָׁתוֹ גָּרְמָה לוֹ?
Derivar esta halakha del caso de una persona sorda también es insuficiente, pues qué tiene de notable el caso de una persona sorda? Es notable en que su sordera ha hecho que maldecir a esa persona esté prohibido. Quizás la única razón por la que está prohibido maldecirla sea que es sorda, así como está prohibido engañar al ciego.
נָשִׂיא וְדַיָּין יוֹכִיחוּ. מָה לְנָשִׂיא וְדַיָּין שֶׁכֵּן גְּדוּלָּתָן גָּרְמָה לָהֶן? חֵרֵשׁ יוֹכִיחַ.
Se puede responder: La prohibición de maldecir a un rey y a un juez puede demostrar que está prohibido maldecir a cualquier persona, ya que está prohibido maldecirlos aunque no sean desdichados. Y si se rechaza la prueba de estos casos, pues se puede afirmar que lo que es notable de un rey y de un juez es que su prominencia ha hecho que tengan derecho a este respeto, entonces la prohibición de maldecir al sordo puede demostrar que la prominencia no es un factor determinante.
וְחָזַר הַדִּין. לֹא רְאִי זֶה כִרְאִי זֶה, וְלֹא רְאִי זֶה כִּרְאִי זֶה. הַצַּד הַשָּׁוֶה שֶׁבָּהֶן: שֶׁהֵן בְּעַמְּךָ, וְאַתָּה מוּזְהָר עַל קִלְלָתָן. אַף אֲנִי אָבִיא אָבִיךָ, שֶׁבְּעַמְּךָ וְאַתָּה מוּזְהָר עַל קִלְלָתוֹ.
Y la inferencia ha vuelto a su punto de partida. En este punto, la halakha se deriva de una combinación de los tres casos: La característica definitoria de este caso, es decir, la de un gobernante y un juez, no es como la característica definitoria de aquel caso, es decir, la de una persona sorda, y la característica definitoria de aquel caso no es como la característica definitoria de este caso; su denominador común es que son “de tu pueblo”, y te está prohibido maldecirlos. Yo también incluiré el caso de tu padre, quien es “de tu pueblo”, y por lo tanto te está prohibido maldecirlo.
מָה לְצַד הַשָּׁוֶה שֶׁבָּהֶן, שֶׁכֵּן מְשׁוּנִּין?
La baraita refuta esta derivación: ¿Qué tiene de notable su denominador común? Es notable porque son inusuales, es decir, no son personas comunes, sino que de algún modo son diferentes de los demás. Quizás no haya prohibición contra maldecir a una persona común.
אֶלָּא, אִם כֵּן נִכְתּוֹב קְרָא: אוֹ ״אֱלֹהִים וְחֵרֵשׁ״, אוֹ ״נָשִׂיא וְחֵרֵשׁ״. ״אֱלֹהִים״ לְמָה לִי? אִם אֵינוֹ עִנְיָן לְגוּפוֹ, תְּנֵהוּ עִנְיָן לְאָבִיו.
Más bien, esta prueba es insuficiente, y la baraita expone una explicación diferente: Si es así que está prohibido maldecir solo a personas inusuales, que el versículo escriba o bien que está prohibido maldecir a jueces y al sordo, o que está prohibido maldecir a un rey y al sordo, y de estos dos casos se habría derivado que la prohibición se aplica a todas las personas inusuales. ¿Por qué necesito que el versículo establezca una prohibición especial con respecto a los jueces? Es superfluo, pues los jueces también son personas extraordinarias. Más bien, si el versículo no es necesario para su propio asunto, es decir, la prohibición de maldecir a los jueces, aplícalo a la cuestión de maldecir a su padre.
הָנִיחָא לְמַאן דְּאָמַר ״אֱלֹהִים״ חוֹל, אֶלָּא לְמַאן דְּאָמַר קוֹדֶשׁ, מַאי אִיכָּא לְמֵימַר?
La Guemará pregunta: Esto encaja bien según quien dice que en el versículo: “No blasfemarás elohim” (Éxodo 22:27), la palabra “elohim” no es sagrada, ya que se refiere a jueces. Pero según quien dice que la palabra es sagrada, ya que se refiere a Dios, ¿qué se puede decir? Si el versículo no es superfluo, pues es necesario para establecer una prohibición especial con respecto a Dios, ¿cómo se deriva de él la prohibición de maldecir a los propios padres?
דְּתַנְיָא: ״אֱלֹהִים״ – חוֹל, דִּבְרֵי רַבִּי יִשְׁמָעֵאל. רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר: ״אֱלֹהִים״ – קוֹדֶשׁ. וְתַנְיָא: רַבִּי אֱלִיעֶזֶר בֶּן יַעֲקֹב אוֹמֵר: אַזְהָרָה לִמְבָרֵךְ אֶת הַשֵּׁם מִנַּיִין? תַּלְמוּד לוֹמַר: ״אֱלֹהִים לֹא תְקַלֵּל״.
Como se enseña en una baraita: La palabra “elohim” en este versículo es no sagrada; esta es la declaración de Rabí Yishmael. Rabí Akiva dice: La palabra “Elohim” es sagrada. Y se enseña en una baraita diferente que Rabí Eliezer ben Ya’akov dice: ¿De dónde se deriva la prohibición contra quien bendice, es decir, maldice, el nombre de God? El versículo dice: “No blasfemarás a Dios [Elohim].”
לְמַאן דְּאָמַר ״אֱלֹהִים״ חוֹל – גָּמַר קוֹדֶשׁ מֵחוֹל, לְמַאן דְּאָמַר ״אֱלֹהִים״ קוֹדֶשׁ – גָּמְרִינַן חוֹל מִקּוֹדֶשׁ.
La Guemará responde: Según quien dice que “elohim” no es sagrado, deriva la prohibición según el sentido sagrado de la palabra del sentido no sagrado, es decir, deriva la prohibición de maldecir a Dios de la prohibición de maldecir a los jueces. Según quien dice que “Elohim” es sagrado, derivamos la prohibición según el sentido no sagrado de la palabra del sentido sagrado, es decir, deriva la prohibición de maldecir a los jueces de la prohibición de maldecir a Dios.
בִּשְׁלָמָא לְמַאן דְּאָמַר ״אֱלֹהִים״ חוֹל, גָּמַר קוֹדֶשׁ מֵחוֹל. אֶלָּא לְמַאן דְּאָמַר ״אֱלֹהִים״ קוֹדֶשׁ, גָּמַר חוֹל מִקּוֹדֶשׁ? דִּילְמָא אַקּוֹדֶשׁ אַזְהַר, אַחוֹל לָא אַזְהַר?
La Guemará pregunta: Concedido, según quien dice que “elohim” no es sagrado, puede derivar la prohibición según el sentido sagrado de la palabra del sentido no sagrado mediante una inferencia a fortiori. Pero según quien dice que “Elohim” es sagrado, ¿puede derivar la prohibición según el sentido no sagrado del sentido sagrado? Quizás la Torá haga prohibido maldecir a Dios, de acuerdo con el sentido sagrado de la palabra, pero no haga prohibido maldecir a elohim, jueces, de acuerdo con el sentido no sagrado.
אִם כֵּן, לִכְתּוֹב קְרָא: ״לֹא תָקֵל״!
La Guemará responde: Si es así, si está prohibido maldecir a Dios pero no a los jueces, que el versículo escriba: No tratarás con ligereza [takel], en lugar de: “No blasfemarás [tekallel]”; de esta formulación se habría derivado que está prohibido menospreciar o maldecir a Dios.