מַאי שְׁנָא אִיהוּ מִינַּן דִּידַן? וְ״אִין״ דְּקָאָמְרִי, אַחוֹכֵי עֲלֵיהּ.
¿De qué manera es él diferente de nosotros? La sugerencia de adorarlo es un disparate. Y el hecho de que le digan: Sí, es porque se burlan de él.
וּמַתְנְיָתִין: כָּאן בְּיָחִיד הַנִּיסָּת, כָּאן בְּרַבִּים הַנִּיסָּתִים. יָחִיד – לָא מִימְּלַךְ, וְטָעֵי בָּתְרֵיהּ; רַבִּים – מִימַּלְכִי, וְלָא טָעוּ בָּתְרֵיהּ.
Y la contradicción entre las mishnayot puede resolverse de la siguiente manera: Allí, donde la mishná establece que uno es responsable solo por el habla, la referencia es a un individuo que fue incitado; aquí, donde la mishná indica que uno no es responsable solo por el habla, se refiere a un caso de una multitud incitada de personas. La Guemará explica: Un individuo que fue incitado no suele cambiar de opinión, y se desvía tras la idolatría. Por lo tanto, una vez que acepta la sugerencia de adorar un ídolo, ha aceptado plenamente al ídolo sobre sí mismo como un dios y es responsable. En cambio, una multitud de personas es propensa a cambiar de opinión, y en consecuencia no se desvían tras la idolatría.
אָמַר רַב יוֹסֵף: מְנָא אָמֵינָא לַהּ? דִּכְתִיב ״לֹא תֹאבֶה לוֹ וְלֹא תִשְׁמַע אֵלָיו״. הָא אָבָה וְשָׁמַע – חַיָּיב.
Rav Yosef dijo: ¿De dónde digo yo que la halakha según la cual uno es responsable por simplemente declarar que adorará un ídolo se refiere a un individuo que fue incitado? Como está escrito con respecto a quien incita a la gente a practicar idolatría: “No lo consentirás ni lo escucharás” (Deuteronomio 13:9), lo que indica que si alguien consintió y escuchó al incitador, declarando su intención de practicar idolatría, es responsable incluso si en realidad no adora un ídolo.
אֵיתִיבֵיהּ אַבָּיֵי: מִי שָׁאנֵי בֵּין נִיסָּת דְּרַבִּים לְנִיסָּת יָחִיד? וְהָתַנְיָא: ״כִּי יְסִיתְךָ אָחִיךָ בֶן אִמֶּךָ״ – אֶחָד יָחִיד הַנִּיסָּת וְאֶחָד רַבִּים הַנִּיסָּתִים, וְהוֹצִיא הַכָּתוּב יָחִיד מִכְּלַל רַבִּים וְרַבִּים מִכְּלַל יָחִיד.
Abaye planteó una objeción a la opinión de Rav Yosef: ¿Hay diferencia en la halakha entre los casos de una multitud incitada y un individuo que fue incitado? ¿Pero acaso no se enseña en una baraita, con respecto al versículo: “Si tu hermano, hijo de tu madre, o tu hijo, o tu hija, o la mujer de tu seno, o tu prójimo, que es como tu propia alma, te incita en secreto, diciendo: Vamos y sirvamos a otros dioses” (Deuteronomio 13:7), que tanto un individuo que fue incitado como una multitud incitada están incluidos en esta halakha, pero el versículo destaca al individuo de la categoría de la multitud, y otro versículo destaca a la multitud de la categoría del individuo.
יָחִיד מִכְּלַל רַבִּים, לְהַחְמִיר עַל גּוּפוֹ וּלְהָקֵל עַל מָמוֹנוֹ.
La Torah expone por separado las halakhot de un individuo que fue incitado a practicar idolatría y de una ciudad entera que fue desviada a practicar idolatría, para distinguir entre los dos casos, de la siguiente manera: Un individuo que fue incitado es separado de la categoría de una multitud subvertida de personas para hacer más severo el castigo sobre el cuerpo de un individuo. El individuo es ejecutado por lapidación, mientras que los habitantes de una ciudad idólatra son ejecutados por decapitación. Y un individuo fue separado para hacer más benigno el trato de la propiedad de un individuo que fue incitado, ya que no es destruida como la de los habitantes de una ciudad idólatra.
רַבִּים מִכְּלַל יָחִיד, לְהָקֵל עַל גּוּפָם וּלְהַחְמִיר עַל מָמוֹנָם.
Además, la Torah distingue a la multitud de personas subvertidas de la categoría de un individuo que fue incitado, a fin de imponer el castigo dado a los cuerpos de los residentes de una ciudad idólatra, decapitación, más leve que el dado a un individuo que fue incitado, y de imponer el tratamiento de sus bienes de manera más estricta, ya que la ciudad y los bienes de sus residentes son quemados.
בְּהָא מִילְּתָא הוּא דְּשָׁאנֵי, אֲבָל בְּכֹל מִילֵּי כִּי הֲדָדֵי נִינְהוּ.
Abaye concluyó su objeción a la opinión de Rav Yosef: Se puede inferir de la baraita que solo con respecto a este asunto, es decir, las halakhot mencionadas en la baraita, es la halakha de un individuo que fue incitado diferente de la de una multitud de personas incitadas, pero con respecto a todas las demás materias halájicas son iguales. Por lo tanto, no se puede hacer una distinción entre ellos con respecto a la halakha en el caso de un compromiso verbal con la idolatría.
אֶלָּא אָמַר אַבָּיֵי: כָּאן – בְּנִיסָּת מִפִּי עַצְמוֹ, כָּאן – בְּנִיסָּת מִפִּי אֲחֵרִים. מִפִּי עַצְמוֹ – מִימְּלֵךְ, מִפִּי אֲחֵרִים – גְּרִיר בָּתְרַיְיהוּ.
Más bien, Abaye dijo que la contradicción entre las mishnayot debe resolverse de la siguiente manera: Aquí, donde la mishná indica que uno es responsable solo por la adoración real, la referencia es a alguien que fue incitado por sí mismo, es decir, nadie lo incitó a la idolatría y tomó la decisión por su cuenta. Mientras que allí, en la mishná que considera a uno responsable por declarar que adorará un ídolo, la referencia es a alguien que fue incitado por otros. La razón de la diferencia es que quien toma la decisión por su cuenta es propenso a cambiar de opinión, mientras que quien es incitado por otros se deja arrastrar por ellos y es poco probable que cambie de opinión.
אָמַר אַבָּיֵי: מְנָא אָמֵינָא לַהּ? דִּכְתִיב: ״לֹא תֹאבֶה לוֹ וְלֹא תִשְׁמַע אֵלָיו״. הָא אָבָה וְשָׁמַע – חַיָּיב.
Abaye dijo: ¿De dónde digo yo que esta distinción es correcta? Como está escrito: “No accederás a él, ni lo escucharás” (Deuteronomio 13:9), refiriéndose a otro individuo que trató de incitarlo, y el versículo indica que si uno accedió a y escuchó al incitador, es responsable incluso solo por acceder.
רָבָא אָמַר: אִידֵּי וְאִידֵּי בְּנִיסָּת מִפִּי אֲחֵרִים, הָא דַּאֲמַר לֵיהּ ״כָּךְ אוֹכֶלֶת״, ״כָּךְ שׁוֹתָה״, ״כָּךְ מְטִיבָה״, ״כָּךְ מְרֵיעָה״, הָא דְּלָא אֲמַר לֵיהּ ״כָּךְ אוֹכֶלֶת״, ״כָּךְ שׁוֹתָה״ כּוּ׳.
Rava dice: Tanto esta mishná como aquella mishná se refieren a alguien incitado por otros, y deben diferenciarse de la siguiente manera: Aquella mishná, que considera a una persona responsable por simplemente expresar aprobación, se refiere a un caso en el que el incitador describió las cualidades del ídolo y le dijo: Come así; bebe así; hace el bien a sus adoradores así; y perjudica a quienes no lo adoran así. En este caso, expresar aprobación verbalmente basta para hacer a una persona responsable, pues evidentemente quedó convencida por la descripción. Esta mishná, que indica que una persona no es responsable solo por hablar, se refiere a un caso en el que el incitador no le dijo: Come así; bebe así, hace el bien a sus adoradores así; y perjudica a quienes no lo adoran así.
אָמַר רָבָא: מְנָא אָמֵינָא לַהּ? דִּכְתִיב: ״מֵאֱלֹהֵי הָעַמִּים אֲשֶׁר סְבִיבֹתֵיכֶם הַקְּרֹבִים אֵלֶיךָ וְגוֹ׳״. מָה לִי קְרוֹבִים וּמָה לִי רְחוֹקִים? הֲכִי קָאָמַר לָךְ: מִטִּיבוּתָן שֶׁל קְרוֹבִים אַתָּה לָמֵד מָה טִיבוּתָן שֶׁל רְחוֹקִים.
Rava dijo: ¿De dónde digo yo que esta distinción es correcta? Como está escrito: “Vayamos y adoremos a otros dioses…de entre los dioses de los pueblos que están a tu alrededor, los que están cerca de ti o los que están lejos de ti” (Deuteronomio 13:7–8). ¿Qué diferencia hay para mí si están cerca, y qué diferencia hay para mí si están lejos? ¿Por qué habría de afectar la distancia a la prohibición? Más bien, esto es lo que la Torah te está diciendo: No te dejes tentar a escuchar al incitador, pues por la naturaleza de los objetos de idolatría que están cerca de ti, que reconoces como falsos, puedes deducir cuál es la naturaleza de los que están lejos de ti. Por lo tanto, si te dicen que hay un ídolo en una tierra lejana que es real, date cuenta de que es una mentira.
מַאי לָאו דַּאֲמַר לֵיהּ: כָּךְ אוֹכֶלֶת, כָּךְ שׁוֹתֶה, כָּךְ מִטִּיבָהּ, כָּךְ מְרֵיעָה? שְׁמַע מִינַּהּ.
De esta interpretación Rava deriva su distinción halájica: ¿Qué, acaso no se refiere a un caso en el que el incitador describió a otro las cualidades del ídolo y le dijo: Come así; bebe así; hace el bien a sus adoradores así; y perjudica a quienes no lo adoran así? Concluye de ello que solo en tal caso la persona incitada es responsable por expresar su aprobación.
רַב אָשֵׁי אָמַר: סֵיפָא בְּיִשְׂרָאֵל מְשׁוּמָּד.
Rav Ashi dice que hay una resolución diferente para la contradicción entre las mishnayot: La cláusula final de la mishná (67a), que considera a una persona responsable solo por el habla, se refiere a un judío apóstata; dado que ya es un apóstata, su compromiso declarado con la idolatría es ciertamente definitivo. En consecuencia, es responsable. En cambio, un judío común no es responsable solo por el habla.
רָבִינָא אָמַר: לָא זוֹ אַף זוֹ קָתָנֵי.
Ravina dice que no hay contradicción; más bien, el tannaenseña la mishná empleando el estilo: No solo esto sino también aquello. En otras palabras, el tanna primero enseña la halakha elemental de que quien adora un ídolo es responsable, y después enseña la halakha más novedosa de que incluso quien meramente dice que participará en la adoración de ídolos es inmediatamente responsable.
אִיתְּמַר: הָעוֹבֵד עֲבוֹדָה זָרָה מֵאַהֲבָה וּמִיִּרְאָה, אַבָּיֵי אָמַר: חַיָּיב, רָבָא אָמַר: פָּטוּר.
§ Se declaró que los amora’im participaron en una disputa sobre el siguiente asunto: En el caso de alguien que adora ídolos debido a su amor por otra persona que le pidió que se inclinara ante la estatua, o debido al miedo de alguien que lo obliga a hacerlo, pero no debido a la fe en ese ídolo, ¿cuál es la halakha? Abaye dice: Él es responsable. Rava dice: Está exento.
אַבָּיֵי אֲמַר: חַיָּיב, דְּהָא פַּלְחַהּ. רָבָא אָמַר: פָּטוּר, אִי קַבְּלַיהּ עֲלֵיהּ בֶּאֱלוֹהַּ – אִין, אִי לָא – לָא.
La Guemará explica: Abaye dice que él es responsable porque la adoró. Rava dice que está exento, ya que el criterio para llegar a ser responsable por idolatría es el siguiente: Si uno aceptó sinceramente al ídolo sobre sí mismo como un dios, sí, es responsable; pero si no lo aceptó sinceramente, no es responsable.
סִימָן: עֶבֶד יִשְׁתַּחֲוֶה לְמָשִׁיחַ.
Abaye intenta citar varias pruebas, cuyo mnemónico es: Un esclavo se inclinará ante el ungido.
וְאָמַר אַבָּיֵי: מְנָא אָמֵינָא לַהּ? דִּתְנַן: הָעוֹבֵד עֲבוֹדָה זָרָה, אֶחָד הָעוֹבֵד כּוּ׳. מַאי לָאו אֶחָד הָעוֹבֵד מֵאַהֲבָה וּמִיִּרְאָה?
Y Abaye dijo: ¿De dónde digo yo que quien adora ídolos por amor o por miedo es responsable? Como aprendimos en la mishná: Quien adora ídolos es ejecutado por lapidación. Esto incluye a quien adora un ídolo, y a quien sacrifica un animal como ofrenda idolátrica, y a quien quema incienso como ofrenda idolátrica. ¿Qué añade la mishná al declarar dos veces: Quien adora? ¿No es para incluir el caso de quien adora ídolos por amor o por miedo, además del caso de quien adora ídolos por fe? Evidentemente, también en este caso, el adorador es responsable.
וְרָבָא אָמַר לָךְ: לָא, כְּדִמְתָרֵץ רַבִּי יִרְמְיָה.
Y Rava podría decirte en respuesta que el término: Quien adora, no debe entenderse como sugiere Abaye, sino más bien como lo explica el rabino Yirmeya, es decir, que quien adora un ídolo según su manera estándar de adoración es responsable, y quien ofrece un sacrificio idolátrico es responsable incluso si esa no es la manera estándar de adoración de ese ídolo en particular.
אָמַר אַבָּיֵי: מְנָא אָמֵינָא לַהּ? דְּתַנְיָא: ״לֹא תִשְׁתַּחֲוֶה לָהֶם״ – לָהֶם אִי אַתָּה מִשְׁתַּחֲוֶה, אֲבָל אַתָּה מִשְׁתַּחֲוֶה לְאָדָם כְּמוֹתְךָ. יָכוֹל אֲפִילּוּ נֶעֱבָד כְּהָמָן? תַּלְמוּד לוֹמַר: ״וְלֹא תָעׇבְדֵם״. וְהָא הָמָן מִיִּרְאָה הֲוָה נֶעֱבָד!
Abaye intenta citar otra prueba para su opinión. Él dijo: ¿De dónde digo que quien practica idolatría por amor o por temor es responsable? Como se enseña en una baraita con respecto al versículo: “No te inclinarás ante ellos ni los servirás” (Éxodo 20:5): “Ante ellos,” es decir, ante los ídolos, no puedes inclinarte, pero puedes inclinarte ante una persona como tú; inclinarse ante una persona es meramente la aceptación de autoridad. Uno podría haber pensado que está permitido inclinarse incluso ante una persona que es adorada como un dios, como Hamán; por lo tanto, el versículo dice: “ni los servirás,” es decir, toda forma de culto pagano está prohibida. Abaye concluye: ¿Y acaso Hamán no era adorado por temor, y no porque la gente lo considerara un dios? Evidentemente, quien incurre en idolatría por temor es responsable.
וְרָבָא: כְּהָמָן וְלֹא כְּהָמָן. כְּהָמָן – דְּאִיהוּ גּוּפֵיהּ עֲבוֹדָה זָרָה, וְלֹא כְּהָמָן – דְּאִילּוּ הָמָן מִיִּרְאָה, וְהָכָא לָאו מִיִּרְאָה.
Y Rava explica esta baraita de la siguiente manera: Se podría haber pensado que está permitido inclinarse incluso ante una persona como Hamán en un aspecto, pero no como Hamán en todos los aspectos. Se refiere a alguien como Hamán en que Hamán mismo era objeto de idolatría, pues afirmaba que era un dios, y quien adora a una persona por creer en su divinidad es responsable. Pero la referencia es a alguien que no es como Hamán en todos los aspectos, ya que mientras Hamán era adorado debido al miedo, y quien incurre en idolatría debido al miedo no es responsable, aquí la referencia es a quien adora a una persona no debido al miedo, sino porque cree en la divinidad de esa persona.
וְאָמַר אַבָּיֵי: מְנָא אָמֵינָא לַהּ? דְּתַנְיָא: כֹּהֵן מָשִׁיחַ בַּעֲבוֹדָה זָרָה, רַבִּי אוֹמֵר: בְּשִׁגְגַת מַעֲשֶׂה, וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: בְּהֶעְלֵם דָּבָר.
Y Abaye además dijo: ¿De dónde digo mi opinión? Como se enseña en una baraita: Si un sacerdote ungido, es decir, el Sumo Sacerdote, incurrió inadvertidamente en idolatría, Rabí Yehuda HaNasi dice: Él trae una ofrenda por el acto inadvertido. Y los Rabinos dicen: Un Sumo Sacerdote no trae una ofrenda por un acto inadvertido de idolatría a menos que se debiera a una falta de conciencia respecto de las halakhot fundamentales de la idolatría, es decir, pensó que esta acción estaba permitida por la halajá.
וְשָׁוִין, שֶׁבִּשְׂעִירָה כְּיָחִיד. וְשָׁוִין, שֶׁאֵין מֵבִיא אָשָׁם תָּלוּי.
Y están de acuerdo en que un Sumo Sacerdote trae una cabra como su ofrenda para expiar su acto de idolatría, al igual que un individuo común, y no un toro, como trae un Sumo Sacerdote como ofrenda por el pecado por otros pecados. Y están de acuerdo en que un Sumo Sacerdote no trae una ofrenda provisional por la culpa, que normalmente trae alguien que no está seguro de si cometió un pecado que le exige traer una ofrenda por el pecado. En tal caso, está exento.
הַאי שִׁגְגַת מַעֲשֶׂה דַּעֲבוֹדָה זָרָה, הֵיכִי דָּמֵי? אִי קָסָבַר בֵּית הַכְּנֶסֶת הוּא וְהִשְׁתַּחֲוָה לוֹ, הֲרֵי לִבּוֹ לַשָּׁמַיִם! אֶלָּא דַּחֲזָא אִנְדְּרָטָא וְהִשְׁתַּחֲוָה לוֹ.
Abaye infiere: ¿Cuáles son las circunstancias del acto involuntario de idolatría del Sumo Sacerdote que no se debe a una falta de conocimiento de las halakhot fundamentales de la idolatría? Si el Sumo Sacerdote pensó que cierto edificio era una sinagoga y se inclinó ante él, y luego se dio cuenta de que era una casa de idolatría, ¿por qué habría de estar obligado a traer una ofrenda, incluso según la opinión de Rabí Yehuda HaNasi? Puesto que su corazón estaba dirigido al Cielo, ni siquiera es una transgresión involuntaria. Más bien, es un caso en el que el Sumo Sacerdote vio la estatua de una persona y se inclinó ante ella.
אִי קַבְּלֵיהּ עֲלֵיהּ בֶּאֱלוֹהַּ – מֵזִיד הוּא.
Este caso también debe aclararse: Si aceptó a esa persona sobre sí mismo como a un dios, es un transgresor intencional, y está obligado a recibir la pena de muerte y no a traer una ofrenda.