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אֲסוּרָה, וְרֵישׁ לָקִישׁ אָמַר: מוּתֶּרֶת.
Obtener beneficio del animal está prohibido, ya que se considera una ofrenda de idolatría, incluso si finalmente su sangre no fue rociada para la idolatría ni su grasa prohibida fue quemada con ese propósito. Y Reish Lakish dice: Obtener beneficio del animal está permitido.
הָנִיחָא לְרַבִּי יוֹחָנָן, אֶלָּא לְרֵישׁ לָקִישׁ בָּעֵי קְרָא.
Rava bar Rav Ḥanan concluye su análisis: Según el rabino Yoḥanan, que deriva esta halakha de otra fuente, esta afirmación en la baraita queda bien explicada. El versículo que menciona el sacrificio de un animal en la idolatría aparentemente enseña un principio, ya que es superfluo con respecto a la halakha del sacrificio mismo, como se afirma en la baraita. Pero según Reish Lakish, que no deriva de ningún versículo que uno pueda tener intención de un rito a otro rito, se necesita este versículo para derivar precisamente esta halakha, que uno puede tener intención de un rito a otro rito. En consecuencia, el versículo no es superfluo, y no puede suponerse que enseñe un principio con respecto a las formas de idolatría castigadas con la muerte.
מַתְקֵיף לַהּ רַב פָּפָּא: וּלְרַבִּי יוֹחָנָן לָא בָּעֵי קְרָא? עַד כָּאן לָא קָא אָסַר רַבִּי יוֹחָנָן אֶלָּא בְּהֵמָה, אֲבָל גַּבְרָא לָא בַּר קְטָלָא הוּא! וַאֲתָא קְרָא לְחַיּוֹבֵי גַּבְרָא לִקְטָלָא.
Rav Pappa objeta a esto: Y, según Rabbi Yoḥanan, ¿acaso no se necesita un versículo para enseñar la halakha en un caso de intención de un rito a otro rito? Rabbi Yoḥanan inicialmente solo prohíbe obtener beneficio del animal; pero de no ser por este versículo, el hombre que sacrificó el animal no sería pasible de recibir la pena de muerte. Y, por lo tanto, el versículo viene para hacer al hombre pasible de recibir la pena de muerte. Por lo tanto, este versículo no es superfluo también según Rabbi Yoḥanan.
מַתְקֵיף לַהּ רַב אַחָא בְּרֵיהּ דְּרַב אִיקָא: וּלְרֵישׁ לָקִישׁ, מִי בָּעֵי קְרָא? עַד כָּאן לָא קָא שָׁרֵי רֵישׁ לָקִישׁ אֶלָּא בְּהֵמָה, אֲבָל גַּבְרָא בַּר קְטָלָא הוּא! מִידֵּי דְּהָוֵה אַמִּשְׁתַּחֲוֶה לְהַר, דְּהַר מוּתָּר וְעוֹבְדוֹ בְּסַיִיף.
Rav Aḥa, hijo de Rav Ika, objeta a la objeción de Rava bar Rav Ḥanan a la derivación en la baraita: Y aun según Reish Lakish, ¿se necesita un versículo para enseñar que quien degolló el animal es responsable? Reish Lakish solo permite obtener beneficio del animal; pero el hombre ciertamente es pasible de recibir la pena de muerte. Esto es tal como la halakhaes en el caso de quien se inclina ante una montaña, pues obtener beneficio de la montaña está permitido, pero sin embargo quien la adoró es pasible de ser ejecutado por la espada. Por lo tanto, el versículo que establece que quien degüella una ofrenda en idolatría es pasible de ejecución es superfluo con respecto a la cuestión de la intención de un rito a otro.
אֲמַר לֵיהּ רַב אַחָא מִדִּפְתִּי לְרָבִינָא: לְמַאי דְּקָאָמַר לֵיהּ רָבָא בַּר רַב חָנָן לְאַבָּיֵי, אֵימָא יָצְאָה הִשְׁתַּחֲוָאָה לְלַמֵּד עַל הַכְּלָל כּוּלּוֹ, ״אֵיכָה יַעַבְדוּ״ לְמַעוֹטֵי מַאי?
Rav Aḥa de Difti le dijo a Ravina: Según lo que Rava bar Rav Ḥanan le dijo a Abaye, que hay lugar para decir que la postración fue destacada en el versículo para enseñar, con respecto a toda la categoría, que cualquier forma honorable de culto conlleva la pena de muerte, hay una dificultad. Con respecto al versículo: “Cuídate de no ser atrapado para seguirlos… diciendo: cómo estas naciones sirven a sus dioses, así haré yo también” (Deuteronomio 12:30), que indica que uno es responsable por adorar un ídolo de la manera en que los gentiles lo adoran, esto fue dicho para excluir qué?
וְכִי תֵּימָא: לְמַעוֹטֵי הַפּוֹעֵר עַצְמוֹ לְזוֹבְחִים? מֵהִשְׁתַּחֲוָאָה נָפְקָא! מָה הִשְׁתַּחֲוָאָה דֶּרֶךְ כִּיבּוּד, אַף כֹּל דֶּרֶךְ כִּיבּוּד.
Y si dijeras que este versículo se declara para excluir a quien defeca delante de un ídolo que es adorado mediante sacrificio de ofrendas, no es necesario derivar esta halakha de este versículo, pues se deriva de la halakha de postrarse ante un ídolo, como sigue: Así como postrarse es una forma honorable de culto y se castiga con la muerte, así también cualquier forma honorable de culto se castiga con la muerte cuando se realiza como idolatría, lo que excluye un acto ofensivo como defecar. Por lo tanto, la halakha de que uno no es responsable por defecar delante de un ídolo puede derivarse de postrarse.
אֶלָּא, לְמַעוֹטֵי הַפּוֹעֵר עַצְמוֹ לְמַרְקוּלִיס. סָלְקָא דַּעְתָּךְ אָמֵינָא: הוֹאִיל וַעֲבוֹדָתוֹ בִּזָּיוֹן הוּא, אַף כֹּל בִּזָּיוֹן? קָא מַשְׁמַע לַן.
Más bien, este versículo se declara para excluir a quien defeca ante el ídolo llamado Mercurio, lo cual no es su manera típica de adoración. Podría venir a tu mente decir que, puesto que la manera estándar de adoración de Mercurio, es decir, arrojarle piedras, es en cualquier caso un acto de degradación, entonces también quien realiza cualquier acto de degradación como adoración a Mercurio debería ser responsable. Por lo tanto, el versículo nos enseña que uno es responsable solo por adorar a Mercurio en su manera estándar de adoración.
אֶלָּא הָא דְּאָמַר רַבִּי אֱלִיעֶזֶר: מִנַּיִן לַזּוֹבֵחַ בְּהֵמָה לְמַרְקוּלִיס שֶׁהוּא חַיָּיב? שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְלֹא יִזְבְּחוּ עוֹד אֶת זִבְחֵיהֶם לַשְּׂעִירִם״.
La Guemará plantea una objeción: Pero la interpretación de Rava bar Rav Ḥanan de los versículos parece contradecir lo que dice el rabino Eliezer: ¿De dónde se deriva que quien sacrifica un animal a Mercurio es responsable? Como está dicho: “Y no sacrificarán más sus sacrificios a los sátiros” (Levítico 17:7).
אִם אֵינוֹ עִנְיָן לִכְדַרְכָּהּ, דִּכְתִיב ״אֵיכָה יַעַבְדוּ״, תְּנֵיהוּ עִנְיָן לְשֶׁלֹּא כְּדַרְכָּהּ.
Rabí Eliezer explica: Si el versículo no es necesario para el caso de quien adora un ídolo de su manera típica, es decir, quien sacrifica un animal como ofrenda a un ídolo que es adorado mediante sacrificios, ya que la halajá en este caso ya está escrita en el versículo antes mencionado: "Cómo estas naciones sirven a sus dioses, así haré yo también", aplícelo al caso de quien adora un ídolo no de su manera típica, sacrificando una ofrenda a un ídolo que no suele ser adorado mediante sacrificios. Por lo tanto, quien sacrifica una ofrenda a Mercurio es responsable, aunque esa no sea su forma típica de adoración.
שֶׁלֹּא כְּדַרְכָּהּ, מֵהִשְׁתַּחֲוָאָה נָפְקָא.
Según Rava bar Rav Ḥanan, por el contrario, se deriva que uno es responsable por adorar a un ídolo de cualquier manera honorable, incluso no siendo su modo típico de culto, de la halakha de postrarse.
הָתָם, בְּזוֹבֵחַ לְהַכְעִיס.
La Guemará responde: Allí, en el versículo mencionado por Rabí Eliezer, la referencia es a quien sacrifica una ofrenda a Mercurio no como forma de culto, sino más bien para expresar insolencia hacia la prohibición de la Torah de sacrificar una ofrenda a un ídolo. Del versículo se deriva que esto también es una transgresión de la prohibición y hace a la persona pasible de la pena de muerte.
רַב הַמְנוּנָא אִירְכַסוּ לֵיהּ תּוֹרֵי. פְּגַע בֵּיהּ רַבָּה, רְמָא לֵיהּ מַתְנְיָתִין אַהֲדָדֵי: תְּנַן ״הָעוֹבֵד עֲבוֹדָה זָרָה״ – עוֹבֵד אִין, אוֹמֵר לָא. וְהָאֲנַן תְּנַן: ״הָאוֹמֵר ׳אֶעֱבוֹד׳, ׳אֵלֵךְ וְאֶעֱבוֹד׳, ׳נֵלֵךְ וְנַעֲבוֹד׳״?
§ La Guemará relata: Rav Hamnuna perdió sus bueyes y fue a buscarlos. Rabba lo encontró y planteó una contradicción entre dos mishnayot. Aprendimos en la mishná que quien adora ídolos es responsable. Por inferencia, quien adora ídolos, sí, es responsable, pero quien solo dice que adorará ídolos no es responsable. ¿Pero no aprendimos en otra mishná (67a): Quien dice: Adoraré un ídolo, o: Iré y adoraré un ídolo, o: Vayamos y adoremos un ídolo, es responsable, así como quien realmente adora un ídolo es responsable. Evidentemente, uno es responsable por simplemente declarar su intención de participar en la adoración de ídolos.
אֲמַר לֵיהּ: בְּאוֹמֵר ״אֵינִי מְקַבְּלוֹ עָלַי אֶלָּא בַּעֲבוֹדָה״.
Rav Hamnuna le dijo: La mishná aquí se refiere a quien declara: Yo tengo la intención de aceptar este ídolo sobre mí como un dios solo mediante adoración. En consecuencia, es responsable solo cuando realmente lo adora. Quien tiene la intención de aceptar al ídolo como un dios de inmediato es responsable incluso antes de adorarlo realmente.
רַב יוֹסֵף אָמַר: תַּנָּאֵי שָׁקְלַתְּ מֵעָלְמָא? תַּנָּאֵי הִיא, דְּתַנְיָא: הָאוֹמֵר ״בּוֹאוּ וְעִבְדוּנִי״ – רַבִּי מֵאִיר מְחַיֵּיב, וְרַבִּי יְהוּדָה פּוֹטֵר.
Rav Yosef dijo: Esta respuesta es innecesaria; ¿acaso han eliminado a los tanna’im del mundo? Es una disputa entre tanna’im, como se enseña en una baraita: En el caso de uno que dice: Yo soy un dios; vengan y adórenme, Rabí Meir lo considera responsable por incitación a la idolatría, y Rabí Yehuda lo considera exento.
הֵיכָא דִּפְלַחוּ כּוּלֵּי עָלְמָא – לָא פְּלִיגִי, דִּכְתִיב: ״לֹא תַעֲשֶׂה לְךָ פֶסֶל״. כִּי פְּלִיגִי – בְּדִיבּוּרָא בְּעָלְמָא. רַבִּי מֵאִיר סָבַר: דִּיבּוּרָא מִילְּתָא הִיא, וְרַבִּי יְהוּדָה סָבַר: דִּיבּוּרָא לָאו מִילְּתָא הִיא.
La Guemará explica: En un caso en que aquellos a quienes el incitador habló posteriormente lo adoraron, todos están de acuerdo en que el incitador es responsable, como está escrito: “No te harás imagen tallada” (Éxodo 20:4), lo cual se interpreta como que incluye un caso en que uno se establece a sí mismo como un dios. Cuando discrepan es en un caso en que el incidente terminó en mero discurso. Rabí Meir sostiene que el discurso es una cuestión significativa, y por lo tanto el incitador es responsable por incitación, y Rabí Yehuda sostiene que el discurso no es nada. Por lo tanto, la contradicción entre las mishnayot puede resolverse atribuyendo cada mishná a un tanna diferente.
הֲדַר אָמַר רַב יוֹסֵף: לָאו מִילְּתָא הִיא דַּאֲמַרִי, דַּאֲפִילּוּ לְרַבִּי יְהוּדָה בְּדִיבּוּרָא נָמֵי חַיּוֹבֵי מְחַיֵּיב. דִּתְנַן, רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: לְעוֹלָם אֵינוֹ חַיָּיב עַד שֶׁיֹּאמַר ״אֶעֱבוֹד״, ״אֵלֵךְ וְאֶעֱבוֹד״, ״נֵלֵךְ וְנַעֲבוֹד״.
Rav Yosef dijo entonces, después de reconsiderar el asunto: Lo que dije no es correcto, pues incluso según Rabí Yehuda, una persona es considerada responsable también por el habla. Como aprendimos en una baraita que Rabí Yehuda dice: En realidad, uno no es responsable a menos que diga: Adoraré, o: Iré y adoraré, o: Vayamos y adoremos. Evidentemente, Rabí Yehuda sostiene que uno es responsable incluso solo por el habla, y no únicamente por la adoración efectiva.
בְּמַאי קָמִיפַּלְגִי? בְּמֵסִית לְעַצְמוֹ וְאָמְרִי לֵיהּ ״אִין״ קָמִיפַּלְגִי. מָר סָבַר, מֵסִית לְעַצְמוֹ – שָׁמְעִי לֵיהּ, וְ״אִין״ דְּקָאָמְרִי לֵיהּ קוּשְׁטָא הוּא; וּמָר סָבַר, מֵסִית לְעַצְמוֹ – לָא שָׁמְעִי לֵיהּ, מֵימָר אָמְרִי:
En consecuencia, ¿con respecto a qué principio Rabí Meir y Rabí Yehuda discrepan? Discrepan con respecto al caso de alguien que incita a otros a adorar a sí mismo, y los otros le dicen: Sí, te adoraremos. Un Sabio, Rabí Meir, sostiene que cuando alguien incita a otros a adorar a sí mismo, ellos son propensos a escucharlo, y la respuesta: Sí, que le dicen, es sincera. Y un Sabio, Rabí Yehuda, sostiene que cuando alguien incita a otros a adorar a sí mismo, ellos no son propensos a escucharlo, pues se dicen a sí mismos:

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