הָתָם מִשּׁוּם מְרָרַיְיהוּ. אִי הָכִי, הַיְינוּ דְּקָתָנֵי עֲלַהּ: אָמַר רַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל: בַּמֶּה דְּבָרִים אֲמוּרִים? שֶׁלֹּא נָגְעוּ בַּמִּטָּה, אֲבָל נָגְעוּ בַּמִּטָּה – אֲסוּרִין.
La Guemará rechaza esta prueba: Allí, los padres arrojaron las vestiduras sobre el féretro de su hijo debido a su amargura por su muerte, pero en realidad no tenían la intención de destinar las vestiduras para ser enterradas con él. La Guemará plantea una dificultad: Si es así, ¿cómo puede entenderse aquello que se enseña con respecto a esta baraita: Rabán Shimón ben Gamliel dijo: ¿En qué caso se dijo esta declaración? Se dijo con respecto a un caso en el que las vestiduras aún no tocaron el féretro antes de que fueran salvadas. Pero si ellas ya tocaron el féretro, están prohibidas. Si no se atribuye importancia a lo que se hace por amargura, ¿por qué las vestiduras que tocaron el féretro habrían de estar prohibidas?
תַּרְגְּמַהּ עוּלָּא: בְּמִטָּה הַנִּקְבֶּרֶת עִמּוֹ, דְּמִחַלְּפִי בְּתַכְרִיכִי הַמֵּת.
Ulla interpretó la baraita como refiriéndose a un caso en el que las vestimentas fueron arrojadas sobre una parihuela que iba a ser enterrada junto con el hijo, y es posible que esas vestimentas se confundan con mortajas del difunto. Los Sabios decretaron que está prohibido obtener beneficio de tales vestimentas, no sea que la gente piense erróneamente que, así como ellas están permitidas, también las mortajas reales están permitidas. No hay prueba de aquí de que la mera designación sea significativa y de que los artículos designados para los muertos estén permanentemente prohibidos.
תָּא שְׁמַע: כִּיס שֶׁעֲשָׂאוֹ לְהַנִּיחַ בּוֹ תְּפִילִּין – אָסוּר לְהַנִּיחַ בּוֹ מָעוֹת. הִנִּיחַ בּוֹ תְּפִילִּין – יַנִּיחַ בּוֹ מָעוֹת. אֵימָא: עֲשָׂאוֹ וְהִנִּיחַ בּוֹ תְּפִילִּין – אָסוּר לְהַנִּיחַ בּוֹ מָעוֹת, כִּדְרַב חִסְדָּא.
La Guemará sugiere: Ven y escucha una prueba en apoyo de la opinión de Abaye a partir de una baraita: Si alguien hizo una bolsa para poner filacterias, está prohibido poner dinero en ella. Si puso filacterias en ella, pero no la designó de antemano para ese propósito, todavía puede poner dinero en ella. El dictamen de la primera cláusula indica que la designación es significativa. La Guemará rechaza esta prueba: Di que la baraita debe entenderse de la siguiente manera: Si alguien hizo una bolsa para filacterias y luego puso las filacterias en ella, está prohibido poner dinero en ella. Esto es de acuerdo con el dictamen de Rav Ḥisda, de que, si alguien designó un paño con el propósito de envolver filacterias en él y luego envolvió las filacterias en él, ya no puede usar el paño para guardar dinero.
תָּא שְׁמַע: אָמַר לְאוּמָּן ״עֲשֵׂה לִי תִּיק שֶׁל סֵפֶר״ אוֹ ״נַרְתִּיק שֶׁל תְּפִילִּין״ – עַד שֶׁלֹּא נִשְׁתַּמֵּשׁ בָּהֶן קוֹדֶשׁ, מוּתָּר לְהִשְׁתַּמֵּשׁ בָּהֶן חוֹל. נִשְׁתַּמֵּשׁ בָּהֶן קוֹדֶשׁ – אָסוּר לְהִשְׁתַּמֵּשׁ בָּהֶן חוֹל.
La Guemará sugiere: Ven y escucha otra baraita que apoya la opinión de Rava: Si alguien dijo a un artesano: Hazme una funda [tik] para un rollo de la Torah, o: Hazme una bolsa [nartik] para filacterias, mientras no las haya usado todavía para un propósito sagrado, le está permitido usarlas para un propósito mundano. Pero si él ya las usó para un propósito sagrado, le está prohibido usarlas para un propósito mundano. Esto indica que la mera designación no es nada hasta que el objeto sea realmente usado para el propósito para el cual fue designado.
תַּנָּאֵי הִיא, דְּתַנְיָא: צִיפָּן זָהָב אוֹ שֶׁטָּלָה עֲלֵיהֶן עוֹר שֶׁל בְּהֵמָה טְמֵאָה – פְּסוּלוֹת. עוֹר בְּהֵמָה טְהוֹרָה – כְּשֵׁירוֹת, אַף עַל פִּי שֶׁלֹּא עִיבְּדָן לִשְׁמָן. רַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר: אַף עוֹר בְּהֵמָה טְהוֹרָה פְּסוּלוֹת, עַד שֶׁיְּעַבְּדוֹ לִשְׁמָן.
La Guemará explica: La cuestión de si la mera designación es significativa o no es una disputa entre tanaím. Como se enseña en una baraita: Si alguien tomó filacterias y las recubrió con oro o las remendó con piel de un animal no kosher, son inválidas. Pero si alguien las remendó con piel de un animal kosher, entonces son válidas, y esto es así aunque no las haya preparado, es decir, las pieles, para ese fin, es decir, para su uso en una mitzvá. Rabán Shimón ben Gamliel dice: Incluso si las remendó con piel de un animal kosher, son inválidas, y siguen siendo inválidas hasta que las prepare para ese fin. Preparar la piel para el propósito de la mitzvá es análogo a designarla para ese propósito. El primer tanna y Rabán Shimón ben Gamliel, que discrepan sobre si la piel debe prepararse para el propósito de la mitzvá, discrepan sobre si la designación es significativa.
אֲמַר לֵיהּ רָבִינָא לְרָבָא: מִי אִיכָּא דּוּכְתָּא דְּרָמוּ בֵּיהּ מֵת, וְאָרְגִי בֶּגֶד לַמֵּת? אֲמַר לֵיהּ: אִין, כְּגוֹן שָׁכְבֵי דְּהַרְפַּנְיָא.
En relación con lo dicho anteriormente, que los amora’im discrepan sobre si está prohibido obtener beneficio de una prenda tejida para el bien de una persona muerta, Ravina dijo a Rava: ¿Existe realmente un lugar donde el difunto es primero colocado sobre unas andas y solo después comienzan a tejer una prenda para el difunto? Rava le dijo a Ravina: Sí, esto se practica en favor de, por ejemplo, los muertos de Harpanya, donde la gente es tan pobre que no puede preparar mortajas para sí misma durante su vida.
דְּרַשׁ מָרִימָר: הִלְכְתָא כְּוָותֵיהּ דְּאַבָּיֵי, וְרַבָּנַן אָמְרִי: הִלְכְתָא כְּוָותֵיהּ דְּרָבָא. וְהִלְכְתָא כְּוָותֵיהּ דְּרָבָא.
Mareimar enseñó que la halajá está de acuerdo con la opinión de Abaye de que la mera designación es significativa. Y los Rabinos dicen que la halajá está de acuerdo con la opinión de Rava de que la mera designación no es nada. La Guemará concluye que la halajá está de acuerdo con la opinión de Rava de que la mera designación no es nada.
תָּנוּ רַבָּנַן: הֲרוּגֵי מַלְכוּת – נִכְסֵיהֶן לַמֶּלֶךְ, הֲרוּגֵי בֵּית דִּין – נִכְסֵיהֶן לַיּוֹרְשִׁין. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: אַף הֲרוּגֵי מַלְכוּת נִכְסֵיהֶן לַיּוֹרְשִׁין. אֲמַרוּ לֵיהּ לְרַבִּי יְהוּדָה: וַהֲלֹא כְּבָר נֶאֱמַר ״הִנֵּה בְּכֶרֶם נָבוֹת אֲשֶׁר יָרַד שָׁם לְרִשְׁתּוֹ״?
§ Los Sabios enseñaron en una baraita: Con respecto a aquellos ejecutados por un rey judío por crímenes que cometieron contra él, sus bienes pertenecen al rey. En cuanto a aquellos ejecutados por el tribunal por una transgresión capital, sus bienes pertenecen a sus herederos. Rabí Yehuda dice: Incluso con respecto a aquellos ejecutados por un rey judío, sus bienes pertenecen a sus herederos. Los Rabinos dijeron a Rabí Yehuda: Pero ¿no está ya dicho: “Levántate, desciende al encuentro de Acab, rey de Israel, que está en Samaria; he aquí, él está en la viña de Nabot, adonde ha descendido para heredarla” (I Reyes 21:18)? La redacción del versículo indica que Acab descendió allí por derecho, lo que prueba que los bienes de aquellos ejecutados por el rey pertenecen legalmente al rey.
אָמַר לָהֶן: בֶּן אֲחִי אָבִיו הָיָה, וְרָאוּי לְיוֹרְשׁוֹ הָיָה. וַהֲלֹא הַרְבֵּה בָּנִים הָיוּ לוֹ? אָמַר לָהֶן: אוֹתוֹ וְאֶת בָּנָיו הָרַג, שֶׁנֶּאֱמַר: ״אִם לֹא אֶת דְּמֵי נָבוֹת וְאֶת דְּמֵי בָנָיו רָאִיתִי״. וְרַבָּנַן? הַהוּא בָּנִים הָרְאוּיִין לָצֵאת מִמֶּנּוּ.
Rabí Yehuda les dijo: Ajab era primo de Navot, hijo del hermano de su padre, y por lo tanto era apto para heredar de él. En consecuencia, tomó posesión de la propiedad en calidad de heredero, y no como rey. Ellos le dijeron: Pero Navot tenía muchos hijos. Entonces, ¿por qué no heredaron de él? Rabí Yehuda les dijo: Ajab ejecutó a Navot y también a sus hijos, como está dicho: “He visto ayer la sangre de Navot y la sangre de sus hijos” (II Reyes 9:26). La Guemará pregunta: ¿Y cómo los Rabinos responden a esta afirmación? La Guemará responde: En su opinión, ese versículo se refiere a los hijos que habrían salido de él si Navot no hubiera sido ejecutado. Ajab fue considerado responsable por la sangre de Navot y por la sangre de sus hijos no nacidos.
בִּשְׁלָמָא לְמַאן דְּאָמַר נִכְסֵיהֶן לַמֶּלֶךְ, הַיְינוּ דִּכְתִיב ״בֵּרַךְ נָבוֹת אֱלֹהִים וָמֶלֶךְ״. אֶלָּא לְמַאן דְּאָמַר נִכְסֵיהֶן לַיּוֹרְשִׁין, לְמָה לִי ״וָמֶלֶךְ״?
La Guemará plantea una dificultad: Concedido, según quien dice que la propiedad de aquellos ejecutados por el rey pertenece al rey, esa es la razón por la que está escrito que Jezabel dispuso testigos para que declararan falsamente que “Navot maldijo a Dios y al rey” (I Reyes 21:13). Dado que Navot maldijo al rey, Ajab podía ejecutarlo y apoderarse de su propiedad. Pero según quien dice que la propiedad de aquellos ejecutados por el rey pertenece a sus herederos, ¿por qué necesito yo el testimonio de que Navot maldijo al rey? Habría bastado con que los testigos declararan que maldijo a Dios, en cuyo caso habría sido ejecutado por el tribunal, y Ajab habría tomado posesión de la viña como su heredero.
וּלְטַעְמָיךְ, אֱלֹהִים לְמָה לִי? אֶלָּא לְאַפּוֹשֵׁי רִיתְחָא. הָכִי נָמֵי, לְאַפּוֹשֵׁי רִיתְחָא.
La Guemará responde: Y según tu razonamiento, que los testigos declararon que Navot maldijo al rey para que Ajav pudiera ejecutarlo y apoderarse de su propiedad, ¿por qué necesito yo el testimonio adicional de que Navot maldijo a Dios? Más bien, debes decir que se instruyó a los testigos para que testificaran que Navot maldijo tanto a Dios como al rey con el fin de aumentar la ira de los jueces al acusarlo de una segunda ofensa. Así también, puede sostenerse que, según el razonamiento de Rabí Yehuda, los testigos declararon que Navot también maldijo al rey para aumentar la ira de los jueces. No puede aportarse de aquí prueba de que la propiedad de aquellos ejecutados por el rey pertenece al rey.
בִּשְׁלָמָא לְמַאן דְּאָמַר: ״נִכְסֵיהֶן לַמֶּלֶךְ״, הַיְינוּ דִּכְתִיב: ״וַיָּנׇס יוֹאָב אֶל אֹהֶל ה׳ וַיַּחֲזֵק בְּקַרְנוֹת הַמִּזְבֵּחַ״, וּכְתִיב: ״וַיֹּאמֶר לֹא אֵצֵא כִּי פֹּה אָמוּת״. אֶלָּא לְמַאן דְּאָמַר: ״נִכְסֵיהֶן לַיּוֹרְשִׁין״, מַאי נָפְקָא לֵיהּ מִינַּהּ? לְחַיֵּי שָׁעָה.
La Guemará plantea otra dificultad: Concedido, según quien dice que la propiedad de los ejecutados por el rey pertenece al rey, esa es la razón por la que está escrito: “Y Joab huyó a la tienda del Señor y se asió de los cuernos del altar” (I Reyes 2:28), describiendo las acciones de Joab después de que se supo que apoyó a Adonías, y, además, está escrito: “Y él dijo: No saldré, pues aquí moriré” (I Reyes 2:30). Joab no quería ser ejecutado por el rey porque no quería que su propiedad pasara a posesión del rey. Pero según quien dice que la propiedad de los ejecutados por el rey pertenece a sus herederos, qué diferencia le hacía refugiarse en el Santuario a él? La Guemará responde: Joab huyó al santuario para vivir un poco más. En consecuencia, no hay prueba de aquí para ninguno de los lados de la disputa.
״וַיָּשֶׁב בְּנָיָהוּ אֶת הַמֶּלֶךְ דָּבָר לֵאמֹר כֹּה דִבֶּר יוֹאָב וְכֹה עָנָנִי״. אֲמַר לֵיהּ: זִיל אֵימָא לֵיהּ: תַּרְתֵּי לָא תַּעֲבֵיד בְּהַאי גַּבְרָא. אִי קָטְלַתְּ לֵיהּ, קַבֵּול לָטוּתֵיהּ דְּלַטְיֵיהּ אֲבוּךְ. וְאִי לָא, שִׁבְקֵיהּ דְּלֵיקוּ בְּלָטוּתֵיהּ דְּלַטְיֵיהּ אֲבוּךְ. ״וַיֹּאמֶר לוֹ הַמֶּלֶךְ עֲשֵׂה כַּאֲשֶׁר דִּבֶּר וּפְגַע בּוֹ וּקְבַרְתּוֹ״.
§ La Guemará continúa analizando el incidente relacionado con Joab. Después de que Joab se refugió en el Santuario y el rey Salomón envió a Benaía, hijo de Joiadá, para abatirlo, Benaía ordenó a Joab que saliera del santuario, pero Joab se negó. Entonces el versículo dice: “Y Benaía llevó de vuelta la palabra al rey, diciendo: Así habló Joab, y así me respondió” (I Reyes 2:30). La Guemará explica: Joab le dijo: Ve y dile a Salomón: No puedes realizar dos acciones contra este hombre, es decir, contra mí, Joab. Si lo matas, es decir, a mí, tú y tus descendientes recibirán las maldiciones con las que tu padre me maldijo. Y si no deseas recibir esas maldiciones, déjalo ir para que él reciba las maldiciones con las que tu padre lo maldijo. Y el versículo siguiente dice: “Y el rey le dijo: Haz como él ha dicho, y cae sobre él, y entiérralo.” De ese modo, Salomón aceptó sobre sí mismo y sobre sus descendientes las maldiciones de su padre.
אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: כׇּל קְלָלוֹת שֶׁקִּילֵּל דָּוִד אֶת יוֹאָב נִתְקַיְּימוּ בְּזַרְעוֹ שֶׁל דָּוִד. ״אַל יִכָּרֵת מִבֵּית יוֹאָב זָב וּמְצֹרָע וּמַחֲזִיק בַּפֶּלֶךְ וְנֹפֵל בַּחֶרֶב וַחֲסַר לָחֶם״.
Rav Yehuda dice que Rav dice: Todas las maldiciones con las que David maldijo a Joab finalmente se cumplieron en los descendientes de David, debido a la maldición que Salomón aceptó sobre sí mismo. David maldijo a Joab: "Que nunca falte en la casa de Joab quien padezca flujo, o un leproso, o quien se apoye en un bastón, o caiga por la espada, o carezca de pan" (II Samuel 3:29).
״זָב״ – מֵרְחַבְעָם, דִּכְתִיב: ״וְהַמֶּלֶךְ רְחַבְעָם הִתְאַמֵּץ לַעֲלוֹת בַּמֶּרְכָּבָה לָנוּס יְרוּשָׁלִָים״, וּכְתִיב: ״וְכׇל הַמֶּרְכָּב אֲשֶׁר יִרְכַּב עָלָיו הַזָּב יִטְמָא״.
La Guemará aclara: La maldición de ser afligido “con flujo,” es decir, un zav, se cumplió entre los descendientes de Salomón en Rejavam, como está escrito: “Y el rey Rejavam se apresuró a subir a su carro [bamerkava] para huir a Jerusalén” (I Reyes 12:18), y está escrito: “Y toda montura [hamerkav] sobre la que monte el que tiene flujo será impura” (Levítico 15:9). La semejanza entre las palabras merkava y merkav indica que Rejavam era un zav.
״מְצוֹרָע״ – מֵעוּזִּיָּהוּ, דִּכְתִיב: ״וּבְחֶזְקָתוֹ גָּבַהּ לִבּוֹ עַד לְהַשְׁחִית וַיִּמְעַל בַּה׳ אֱלֹהָיו וַיָּבֹא אֶל הֵיכַל ה׳ לְהַקְטִיר עַל מִזְבַּח הַקְּטֹרֶת״, וּכְתִיב: ״וְהַצָּרַעַת זָרְחָה בְמִצְחוֹ״.
La maldición de “un leproso” se cumplió entre los descendientes de Salomón en Uzías, como está escrito: “Mas cuando ya era fuerte, su corazón se enalteció para su ruina; porque se rebeló contra el Señor su Dios, y entró en el Templo del Señor para quemar incienso en el altar del incienso” (II Crónicas 26:16). Y también está escrito: “Y la lepra le brotó en la frente” (II Crónicas 26:19).
״מַחֲזִיק בְּפֶלֶךְ״ – מֵאָסָא, דִּכְתִיב: ״רַק לְעֵת זִקְנָתוֹ חָלָה אֶת רַגְלָיו.״ וְאָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: שֶׁאֲחָזוֹ פּוֹדַגְרָא. אֲמַר לֵיהּ מָר זוּטְרָא בְּרֵיהּ דְּרַב נַחְמָן לְרַב נַחְמָן: הֵיכִי דָּמֵי? אֲמַר לֵיהּ: כְּמַחַט בִּבְשַׂר הַחַי. מְנָא יָדַע? אִי בָּעֵית אֵימָא: מֵיחַשׁ הֲוָה חָיֵישׁ בֵּיהּ. וְאִיבָּעֵית אֵימָא: מֵרַבֵּיהּ הֲוָה גְּמִיר לַהּ. וְאִיבָּעֵית אֵימָא: ״סוֹד ה׳ לִירֵאָיו וּבְרִיתוֹ לְהוֹדִיעָם״.
La maldición de aquellos que “se apoyan en un bastón” se cumplió entre los descendientes de Salomón en Asa, como está escrito acerca de él: “Pero en el tiempo de su vejez, enfermó de los pies” (I Reyes 15:23). Y Rav Yehuda dice que Rav dice: Esto significa que fue aquejado de gota [podagra]. Mar Zutra, hijo de Rav Naḥman, le dijo a Rav Naḥman: ¿Cuáles son las circunstancias y los síntomas de esta enfermedad? Rav Naḥman le dijo: El dolor es similar al dolor de una aguja que perfora carne viva. La Guemará pregunta: ¿Cómo Rav Naḥman sabía cómo es la gota? La Guemará responde: Si quieres, di que él mismo sufría de la enfermedad. Y si quieres, di que lo aprendió como tradición de su maestro. Y si quieres, di que sabía esto por inspiración divina, como dice el versículo: “El secreto del Señor es para los que le temen; y Él les hará conocer Su pacto” (Salmos 25:14).
״נוֹפֵל בַּחֶרֶב״ – מִיֹּאשִׁיָּהוּ, דִּכְתִיב: ״וַיֹּרוּ הַמּוֹרִים לַמֶּלֶךְ יֹאשִׁיָּהוּ״. וְאָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: שֶׁעָשׂוּ כׇּל גּוּפוֹ כִּכְבָרָה.
La maldición de aquellos que “caen por la espada” se cumplió entre los descendientes de Salomón en Josías, como está escrito: “Y los arqueros dispararon contra el rey Josías” (II Crónicas 35:23), y Rav Yehuda dice que Rav dice: Le dispararon tantas flechas que convirtieron todo su cuerpo en un cedazo.
״וַחֲסַר לֶחֶם״ – מִיכׇנְיָה, דִּכְתִיב: ״וַאֲרֻחָתוֹ אֲרֻחַת תָּמִיד נִתְּנָה לוֹ״. אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: הַיְינוּ דְּאָמְרִי אִינָשֵׁי:
La maldición de aquellos que “carecen de pan” se cumplió entre los descendientes de Salomón en Jeconías, como está escrito acerca de él: “Y en cuanto a su ración de comida, había una ración continua de comida dada por el rey, una porción diaria para cada día, todos los días de su vida” (II Reyes 25:30). Rav Yehuda dice que Rav dice: Esto explica el dicho que la gente dice: