מְשַׁמְּשִׁין מִמְּשַׁמְּשִׁין גָּמְרִינַן, לְאַפּוֹקֵי עֶגְלָה עֲרוּפָה דְּהִיא גּוּפַהּ קְדוֹשָׁה.
Derivamos la halakha que rige los accesorios relacionados con una persona muerta, por ejemplo, un sudario, de la halakha que rige los accesorios usados en la idolatría, por ejemplo, el animal sacrificado al ídolo. Esto es con exclusión de una novilla a la que se le rompe el cuello, que está ella misma consagrada para la ceremonia que tiene lugar en el valle y no es un accesorio usado en esa ceremonia.
וְאַבָּיֵי, מַאי טַעְמָא לָא גָּמַר מֵעֲבוֹדָה זָרָה? אָמַר לָךְ: מִידֵּי דְּאוֹרְחֵיהּ מִמִּידֵּי דְּאוֹרְחֵיהּ גָּמְרִינַן, לְאַפּוֹקֵי עֲבוֹדָה זָרָה דְּלָאו אוֹרְחָא.
La Guemará pregunta: Y Abaye, ¿cuál es la razón por la que no derivó la halakha por medio de una analogía verbal de la halakha que rige los accesorios usados en la idolatría? La Guemará responde: Abaye podría haberte dicho que aprendemos la halakha que rige algo que implica una manera apropiada de conducta, es decir, enterrar a los muertos, de la halakha que rige algo que implica una manera apropiada de conducta, es decir, el rito relativo a la novilla a la que se le rompe la nuca, ya que ambas son mitzvot según la ley de la Torah. Esto es con exclusión de los objetos de idolatría, que no implican una manera apropiada de conducta.
סִימָן: כִּפָּה, נַפְשֵׁיהּ, דַּחֲצִיבָא, בְּקִבְרֵיהּ דְּיַתִּיר מֵאֲבֻהּ, בְּכִיסָא דְּאוּמָּנָא.
§ La Guemará presenta una mnemotecnia para la próxima serie de intentos de prueba acerca de la disputa entre Rava y Abaye: Pañuelo; monumento; que fue tallado; bolsa; artesano.
מֵיתִיבִי: כִּפָּה שֶׁהוּא טָמֵא מִדְרָס וּנְתָנַתּוּ לְסֵפֶר – טָהוֹר מִן הַמִּדְרָס, אֲבָל טָמֵא מַגַּע מִדְרָס. אֵימָא: נְתָנַתּוּ וּכְרָכַתּוּ.
La Guemará plantea una objeción contra Rava a partir de una baraita que analiza la impureza ritual que se contrae por pisoteo: Si un pañuelo es ritualmente impuro con impureza impartida por pisoteo, por ejemplo, después de que un zav se sentó o se acostó sobre él, y su dueño luego lo designó como cubierta para un rollo de la Torá, queda puro de el nivel más severo de impureza ritual, el que es impartido por pisoteo, incluso sin inmersión, porque ya no es un objeto destinado a que uno se acueste o se siente sobre él. Pero sigue estando impuro con la impureza ritual menos severa, la que se contrae por tocar aquello que ha sido pisoteado. Esto indica que la mera designación tiene significado y validez halájicos. La Guemará rechaza este argumento: Di que la baraita debe leerse de la siguiente manera: El dueño del pañuelo lo designó como cubierta para un rollo de la Torá y lo envolvió alrededor del rollo, de modo que hubo no solo designación, sino también una acción.
לְמָה לִי נְתָנַתּוּ וּכְרָכַתּוּ? כִּדְרַב חִסְדָּא, דְּאָמַר רַב חִסְדָּא: הַאי סוּדָרָא דְּאַזְמְנֵיהּ לְמֵיצַר בֵּיהּ תְּפִילִּין, וְצַר בֵּיהּ תְּפִילִּין – אָסוּר לְמֵיצַר בֵּיהּ פְּשִׁיטֵי. אַזְמְנֵיהּ וְלָא צַר בֵּיהּ, צַר בֵּיהּ וְלָא אַזְמְנֵיהּ – שְׁרֵי לְמֵיצַר בֵּיהּ פְּשִׁיטֵי.
La Guemará pregunta: Si hubo una acción, ¿por qué necesito yo que la baraita diga que el dueño lo designó y lo envolvió? ¿No habría bastado con envolverlo solamente? La Guemará responde: La baraita está de acuerdo con la opinión de Rav Ḥisda, como dice Rav Ḥisda: Con respecto a esta tela que uno designó para el propósito de envolver tefilín en ella, si ya envolvió tefilín en ella, entonces está prohibido envolver monedas en ella, ya que fue designada y usada como accesorio de un objeto sagrado. Pero si él simplemente la designó para ese propósito pero no envolvió todavía tefilín en ella, o si envolvió tefilín en ella pero no la había designado previamente para envolver tefilín, entonces está permitido envolver monedas en ella. En consecuencia, en el caso del pañuelo, fue necesario tanto designarlo como cubierta para el rollo de la Torah como efectivamente envolverlo alrededor del rollo.
ולְאַבָּיֵי דְּאָמַר: הַזְמָנָה מִילְּתָא הִיא, אַזְמְנֵיהּ – אַף עַל גַּב דְּלָא צַר בֵּיהּ. צַר בֵּיהּ: אִי אַזְמְנֵיהּ – אִין, אִי לָא אַזְמְנֵיהּ – לָא.
Y según Abaye, quien dijo que la designación es un asunto significativo, la halakha es la siguiente: Si él designó la tela con el propósito de envolver filacterias en ella, aunque no envolvió filacterias en ella, está prohibido envolver dinero en ella. En un caso en que él ya envolvió filacterias en ella, si la designó para envolver filacterias, sí, está prohibido envolver dinero en ella; pero si no la designó para envolver filacterias, envolver dinero en la tela no está prohibido.
תָּא שְׁמַע: נֶפֶשׁ שֶׁבְּנָאוֹ לְשֵׁם חַי – מוּתָּר בַּהֲנָאָה. הוֹסִיף בּוֹ דִּימוֹס אֶחָד לְשֵׁם מֵת – אָסוּר בַּהֲנָאָה. הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן? דִּרְמָא בֵּיהּ מֵת.
La Guemará sugiere: Ven y escucha otra prueba contra Rava: Con respecto a un monumento que fue construido como memorial para un individuo mientras aún estaba vivo, está permitido obtener beneficio de él, ya que es como cualquier otra construcción; pero si incluso una sola hilera de piedras fue añadida a él para un cadáver, está prohibido obtener beneficio de él, aparentemente incluso antes de que el difunto sea enterrado allí. Esto parece indicar que la mera designación es algo significativo. La Guemará responde: ¿Con qué estamos tratando aquí? Estamos tratando con un caso en el que el cadáver fue colocado bajo el monumento, de modo que este quedó prohibido no por mera designación, sino por medio de una acción.
אִי הָכִי, מַאי אִירְיָא הוֹסִיף? כִּי לֹא הוֹסִיף נָמֵי! לָא צְרִיכָא, אַף עַל גַּב דְּפַנְּיֵיהּ.
La Guemará pregunta: Si es así, ¿por qué la baraita menciona específicamente que una hilera de piedras fue añadida? Si el difunto fue enterrado bajo el monumento, debería estar prohibido obtener beneficio de él incluso cuando una hilera de piedras no fue añadida, ya que todo el monumento ha sido usado para el muerto. La Guemará explica: No, es necesario que la baraita diga que una hilera de piedras fue añadida para enseñarnos que incluso si el cadáver fue posteriormente retirado de la tumba, el monumento sigue estando prohibido, ya que había sido designado para un cadáver.
אָמַר רַפְרָם בַּר פָּפָּא אָמַר רַב חִסְדָּא: אִם הָיָה מַכִּירוֹ, חוֹלְצוֹ וּמוּתָּר.
Rafram bar Pappa dice que Rav Ḥisda dice: Si posteriormente el cadáver fue retirado de la tumba y se reconoce la hilera de piedras que había sido añadida al monumento en honor del difunto, se puede retirar esa hilera de piedras, y está permitido beneficiarse del resto de la construcción.
תָּא שְׁמַע: הַחוֹצֵב קֶבֶר לְאָבִיו, וְהָלַךְ וּקְבָרוֹ בְּקֶבֶר אַחֵר – הֲרֵי זֶה לֹא יִקָּבֵר בּוֹ עוֹלָמִית. הָתָם, מִשּׁוּם כְּבוֹד אָבִיו.
La Guemará sugiere: Ven y escucha otra prueba contra Rava de una baraita: Si alguien excavó una tumba para su padre fallecido en un lugar, y luego fue y lo enterró en un lugar diferente, el hijo nunca podrá ser enterrado en la tumba que había excavado. Esto indica que la mera designación es algo significativo. La Guemará responde: Allí, el hijo no puede ser enterrado en la tumba que había excavado porque eso restaría honor al que debe mostrar a su padre, y no porque la designación sea significativa con respecto al estatus de una tumba en general.
הָכִי נָמֵי מִסְתַּבְּרָא, דְּקָתָנֵי סֵיפָא: רַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר, אַף הַחוֹצֵב אֲבָנִים לְאָבִיו וְהָלַךְ וּקְבָרוֹ בְּמָקוֹם אַחֵר – הֲרֵי זֶה לֹא יִקָּבֵר בָּהֶן עוֹלָמִית.
La Guemará comenta: Así también, es razonable que el hijo no pueda ser enterrado en la tumba que había cavado solo por el honor debido a su padre, pues la cláusula final de la misma baraitaenseña: Rabán Shimón ben Gamliel dice: Incluso si alguien labró piedras para la tumba de su padre y luego fue y lo enterró en otro lugar, el propio hijo nunca podrá ser enterrado en una tumba construida con esas piedras.
אִי אָמְרַתְּ בִּשְׁלָמָא מִשּׁוּם כְּבוֹד אָבִיו – שַׁפִּיר, אֶלָּא אִי אָמְרַתְּ מִשּׁוּם הַזְמָנָה: טְוִוי לַאֲרִיגָה מִי אִיכָּא לְמַאן דְּאָמַר?
La Guemará explica: Concedido, si dices que el hijo no puede ser enterrado en la tumba que cavó para su padre debido al honor que debe mostrarse a su padre, queda bien entendido por qué tampoco puede ser enterrado en una tumba construida con piedras que labró para la sepultura de su padre. Pero si dices que es por designación, se debería permitir que el hijo fuera enterrado en una tumba así, pues ¿hay alguien que diga que hilar hilo con el fin de tejer con él una tela para mortajas se considera designar un objeto para una persona muerta, dando lugar a una prohibición de obtener beneficio del hilo? En tal caso ciertamente no hay prohibición, y el caso de labrar piedras para una tumba es análogo al caso de hilar hilo para tejerlo en tela para mortajas.
תָּא שְׁמַע: קֶבֶר חָדָשׁ מוּתָּר בַּהֲנָאָה. הֵטִיל בּוֹ נֵפֶל – אָסוּר בַּהֲנָאָה. הֵטִיל – אִין, לֹא הֵטִיל – לָא.
La Guemará sugiere: Ven y escucha una prueba en apoyo de Rava de una baraita: Con respecto a una tumba nueva que no fue designada para un individuo en particular, está permitido obtener beneficio de ella. Pero si incluso un recién nacido inviable que murió fue arrojado a ella, está prohibido obtener beneficio de la tumba. Se puede inferir de aquí que si un recién nacido inviable fue arrojado a la tumba, sí, está prohibido obtener beneficio de la tumba, pero si no fue arrojado a la tumba, no está prohibido obtener beneficio de la tumba, lo que indica que la mera designación es insignificante.
הוּא הַדִּין דְּאַף עַל גַּב דְּלָא הֵטִיל, וּלְאַפּוֹקֵי מִדְּרַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל דְּאָמַר: אֵין לִנְפָלִים תְּפִיסַת הַקֶּבֶר, קָא מַשְׁמַע לַן.
La Guemará rechaza esta inferencia: Lo mismo es cierto incluso si un recién nacido no viable no fue arrojado a la tumba; aun así, sigue estando prohibido obtener beneficio de la tumba, meramente en virtud de la designación. ¿Por qué, entonces, la baraita dice que un recién nacido no viable fue arrojado a la tumba? Esto sirve para excluir la opinión de Rabán Shimón ben Gamliel, quien dice: Un recién nacido no viable no toma posesión de su tumba para volverla prohibida incluso una vez que es enterrado allí. Para contradecir esta opinión, la baraitanos enseña que esta opinión no es aceptada, y un recién nacido no viable es tratado como cualquier otro cadáver.
תָּא שְׁמַע: מוֹתַר הַמֵּתִים – לְמֵתִים, מוֹתַר הַמֵּת – לְיוֹרְשָׁיו. הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן? שֶׁגָּבוּ מֵחַיִּים.
La Guemará sugiere: Ven y escucha otra prueba en apoyo de la opinión de Rava a partir de una mishná (Shekalim 2:5): El dinero sobrante del dinero que fue recolectado para enterrar a los muertos debe destinarse al entierro de otros muertos. El dinero sobrante del dinero que fue recolectado para enterrar a una persona muerta en particular se entrega a sus herederos. Evidentemente, el dinero que había sido designado para el beneficio de un muerto, pero que en realidad no fue usado para enterrarlo, no se vuelve prohibido, y sus herederos pueden usarlo. La Guemará rechaza esta prueba: ¿Con qué estamos tratando aquí? Estamos tratando con dinero que había sido recolectado para el difunto durante su vida. Se pensó que cierto individuo estaba a punto de morir, y se recolectó dinero para cubrir los costos de su entierro. Como en el momento en que se recolectó el dinero la persona estaba viva, el dinero no había sido designado para el beneficio de un muerto. Por lo tanto, está permitido obtener beneficio de él, y se entrega a los herederos del difunto.
הָא לָא תָּנֵי הָכִי, דִּתְנַן: מוֹתַר הַמֵּתִים – לְמֵתִים, מוֹתַר הַמֵּת – לְיוֹרְשָׁיו. וְתָנֵי עֲלַהּ: כֵּיצַד? גָּבוּ לְמֵתִים סְתָם – זֶהוּ מוֹתַר הַמֵּתִים לְמֵתִים, גָּבוּ לְמֵת זֶה – זֶהוּ מוֹתַר הַמֵּת לְיוֹרְשָׁיו.
La Guemará plantea una objeción: Pero no se nos enseñó así, como aprendimos en la mishná: El dinero que sobró del dinero que fue recolectado para enterrar a los muertos debe destinarse al entierro de otros muertos. El dinero que sobró del dinero que fue recolectado para enterrar a un muerto en particular se entrega a sus herederos. Y se enseña con respecto a esta mishná en una baraita: ¿Cómo es eso? Si ellos recolectaron dinero con el propósito de enterrar a los muertos sin especificación, este es el caso acerca del cual dijeron que el dinero que sobró del dinero que fue recolectado para enterrar a los muertos debe destinarse al entierro de otros muertos. Pero si ellos recolectaron dinero para este muerto en particular, este es el caso acerca del cual dijeron que el dinero que sobró del dinero que fue recolectado para enterrar a un muerto en particular se entrega a sus herederos. Esto indica que la mishná está tratando un caso en el que el dinero fue designado para alguien que ya había muerto.
וְלִיטַעְמָיךְ, אֵימָא סֵיפָא: רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר, לֹא יִגַּע בָּהֶן עַד שֶׁיָּבֹא אֵלִיָּהוּ. רַבִּי נָתָן אוֹמֵר: יַעֲשֶׂנּוּ דִּימוֹס עַל קִבְרוֹ אוֹ זִילּוּף לִפְנֵי מִטָּתוֹ.
La Guemará responde: Y según tu razonamiento, di la cláusula final de esa misma mishná, que parece apoyar la opinión de Abaye: Rabí Meir dice: Si sobró dinero de la suma recaudada para el entierro de una persona fallecida en particular, el dinero no puede tocarse hasta que venga Elías y resuelva la duda de si el dinero está prohibido o no. Rabí Natán dice: El dinero sobrante deberá usarse para colocar otra hilera de piedras sobre la tumba del difunto o para la aspersión de vino fragante delante de su féretro mientras es llevado al entierro. Esto indica que hay ciertos tanna’im que sostienen que la mera designación es de hecho significativa.
אֶלָּא, אַבָּיֵי מְתָרֵץ לְטַעְמֵיהּ וְרָבָא מְתָרֵץ לְטַעְמֵיהּ. אַבָּיֵי מְתָרֵץ לְטַעְמֵיהּ: דְּכוּלֵּי עָלְמָא הַזְמָנָה מִילְּתָא הִיא. תַּנָּא קַמָּא סָבַר: דַּחֲזֵי לֵיהּ – תָּפֵיס, דְּלָא חֲזֵי לֵיהּ – לָא תָּפֵיס.
Más bien, Abaye puede explicar toda la mishná de acuerdo con su línea de razonamiento, y Rava también puede explicar toda la mishná de acuerdo con su línea de razonamiento. La Guemará explica: Abaye puede explicar toda la mishná de acuerdo con su línea de razonamiento, de la siguiente manera: Según todos, es decir, el primer tanna, Rabí Meir y Rabí Natán, la mera designación es un asunto significativo. El primer tanna sostiene que la suma que es apropiado gastar para el entierro de esa persona fallecida en particular está incluida en la prohibición, y la suma que no es apropiado gastar no está incluida en la prohibición. Por lo tanto, cualquier dinero que no sea necesario para su entierro se entrega a sus herederos, ya que nunca estuvo incluido en la prohibición.
וְרַבִּי מֵאִיר מְסַפְּקָא לֵיהּ, אִי תָּפֵיס אִי לָא תָּפֵיס. הִלְכָּךְ, לֹא יִגַּע בָּהֶן עַד שֶׁיָּבֹא אֵלִיָּהוּ. וְרַבִּי נָתָן פְּשִׁיטָא לֵיהּ דְּוַדַּאי תָּפֵיס, הִלְכָּךְ יֵעָשֶׂה דִּימוֹס עַל קִבְרוֹ.
Y Rabí Meir duda si la suma que no es apropiado gastar en su entierro está incluida en la prohibición o no está incluida en la prohibición. Por lo tanto, el dinero sobrante no puede tocarse hasta que venga Elías y aclare el asunto. Y es obvio para Rabí Natán que todo el dinero recaudado ciertamente está incluido en la prohibición, incluido el dinero que no es apropiado gastar en el entierro del difunto. Por lo tanto, cualquier dinero que sobre debe usarse para colocar otra hilera de piedras sobre la tumba del difunto o para la aspersión de vino fragante delante de su féretro.
וְרָבָא מְתָרֵץ לְטַעְמֵיהּ: לְכוּלֵּי עָלְמָא הַזְמָנָה לָאו מִילְּתָא הִיא. תַּנָּא קַמָּא סָבַר: כִּי בָּזוּ לֵיהּ, אַחוֹלֵי מַחֵיל זִילוּתֵיהּ גַּבֵּי יוֹרְשִׁין.
Y Rava también puede explicar la mishná según su línea de razonamiento, de la siguiente manera: Según todos, es decir, el primer tanna, Rabí Meir y Rabí Natán, la mera designación no es nada, y por lo tanto el dinero recaudado para el entierro de una persona muerta en particular no se vuelve prohibido. Y la discrepancia trata de un asunto completamente diferente. El primer tanna sostiene que, aunque los herederos del difunto lo deshonraron al recaudar dinero para su entierro, el difunto aun así renuncia a su deshonra en beneficio de sus herederos, y por lo tanto el dinero sobrante se les entrega.
וְרַבִּי מֵאִיר מְסַפְּקָא לֵיהּ אִי מַחֵיל אִי לָא מַחֵיל, הִלְכָּךְ לֹא יִגַּע בָּהֶן כּוּ׳. וְרַבִּי נָתָן פְּשִׁיטָא לֵיהּ דְּלָא מַחֵיל, הִלְכָּךְ יֵעָשֶׂה דִּימוֹס עַל קִבְרוֹ אוֹ זִילּוּף לִפְנֵי מִטָּתוֹ.
Y Rabí Meir duda acerca de si el difunto renuncia a su deshonra o no renuncia. Por lo tanto, el dinero sobrante no puede tocarse hasta que venga Elías y aclare la cuestión. Y es obvio para Rabí Natán que el difunto no renuncia a su deshonra. Por lo tanto, cualquier dinero que sobre debe usarse para colocar otra hilera de piedras sobre la tumba del difunto, o para la aspersión de vino fragante delante de su féretro.
תָּא שְׁמַע: הָיוּ אָבִיו וְאִמּוֹ מְזָרְקִין בּוֹ כֵּלִים, מִצְוָה עַל הָאֲחֵרִים לְהַצִּילָן.
La Guemará sugiere: Ven y escucha otra prueba en apoyo de la opinión de Rava a partir de una baraita: Si el padre y la madre del difunto estaban arrojando prendas sobre el féretro de su difunto hijo para que fueran enterradas junto con él, es una mitzvá para los demás presentes salvar esas prendas de perderse. Esto indica que la mera designación es insignificante, pues, si fuera significativa, estaría prohibido obtener beneficio de las prendas en cuanto los padres las arrojaran sobre el féretro.