״לֹא הָיוּ דְבָרִים מֵעוֹלָם״ – הוּחְזַק כַּפְרָן.
Estas cosas nunca ocurrieron, es decir, yo nunca admití esto, el demandado asume el estatus presuntivo de alguien que niega falsamente sus deudas, ya que los testigos oyeron su admisión. En consecuencia, no se confía en él para prestar juramento de que está exento.
אָמַר רַב פָּפָּא בְּרֵיהּ דְּרַב אַחָא בַּר אַדָּא, הָכִי אָמְרִינַן מִשְּׁמֵיהּ דְּרָבָא: כֹּל מִילֵּי דִּכְדִי לָא דְּכִירִי אִינָשֵׁי.
Rav Pappa, hijo de Rav Aḥa bar Adda, dice: Esto es lo que decimos en nombre de Rava: El demandado no es considerado mentiroso, porque las personas no recuerdan todos los asuntos triviales. Dado que la admisión no se hizo en serio, quizá el demandado olvidó el incidente. Por lo tanto, su negación de que esto hubiera ocurrido no era necesariamente una mentira descarada.
הָהוּא דְּאַכְמֵין לֵיהּ עֵדִים לְחַבְרֵיהּ בְּכִילְּתֵיהּ. אֲמַר לֵיהּ: ״מָנֶה לִי בִּידָךְ״. אָמַר לֵיהּ: ״הֵן״. אָמַר: ״עֵירֵי וְשָׁכְבֵי לֶיהֱווֹ עֲלָךְ סָהֲדֵי״. אֲמַר לֵיהּ: ״לָא״. אֲמַר רַב כָּהֲנָא: הָא אֲמַר לֵיהּ ״לָא״.
La Guemará relata: Había cierto hombre que escondió testigos en el dosel sobre su cama para oír la declaración de otro. Aquel hombre le dijo: Yo tengo cien dinares en tu posesión. El otro le dijo: Sí. Entonces el demandante dijo: Que los despiertos y los dormidos den testimonio sobre ti, con la esperanza de inducirlo a aceptar este testimonio, ya que el demandado podría suponer que todos estaban dormidos. El otro le dijo: No. Cuando el asunto llegó al tribunal, Rav Kahana dijo: Puesto que él le dijo que no, su admisión no lo hizo responsable.
הָהוּא דְּאַכְמֵין עֵדִים בְּקִיבְרָא לְחַבְרֵיהּ, אֲמַר לֵיהּ: ״מָנֶה לִי בִּידָךְ״. אָמַר לֵיהּ: ״הֵן״. חַיֵּי וּמִיתֵי לֶיהֱווֹ עֲלָךְ סָהֲדִי, אָמַר לֵיהּ: ״לָא״. אֲמַר רַבִּי שִׁמְעוֹן [בֶּן לָקִישׁ]: הָא אֲמַר לֵיהּ ״לָא״.
La Guemará relata otro incidente: Había cierto hombre que escondió testigos en una tumba para oír la declaración de otro. Ese cierto hombre le dijo: Yo tengo cien dinares en tu posesión. El otro le dijo: Sí. Entonces el demandante dijo: Que los vivos y los muertos den testimonio sobre ti. El demandado le dijo: No. Rabí Shimon dijo: Puesto que él le dijo no, su admisión no lo hizo responsable.
אָמַר רָבִינָא, וְאִיתֵּימָא רַב פָּפָּא: שְׁמַע מִינַּהּ מֵהָא, הָא דְּאָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: צָרִיךְ שֶׁיֹּאמַר ״אַתֶּם עֵדַיי״, לָא שְׁנָא כִּי אָמַר לֹוֶה, וְלָא שְׁנָא כִּי אָמַר מַלְוֶה וְשָׁתֵיק לֹוֶה. טַעְמָא דְּאָמַר לֹוֶה ״לָא״, אֲבָל אִי שָׁתֵיק – הָכִי נָמֵי.
Ravina dijo, y algunos dicen Rav Pappa dijo esto: Concluye de ello que con respecto a aquello que Rav Yehuda dice que Rav dice, que uno necesita decir a los testigos de la admisión: Ustedes son mis testigos, no hay diferencia si el deudor lo dijo, y no hay diferencia si el acreedor lo dijo y el deudor permaneció en silencio. La inferencia es que la razón por la que los Sabios consideraron exento al supuesto deudor en los casos anteriores es que el deudor explícitamente dijo no, es decir, que no acepta a los testigos, pero si hubiera permanecido en silencio su admisión ciertamente lo habría hecho responsable.
הָהוּא דַּהֲוָה קָרוּ לֵיהּ ״קַב רָשׁוּ״, אֲמַר: מַאן מַסֵּיק בִּי אֶלָּא פְּלוֹנִי וּפְלוֹנִי? אֲתוֹ, תַּבְעוּהּו לְדִינָא קַמֵּיהּ דְּרַב נַחְמָן.
La Guemará relata: Había cierto hombre a quien la gente llamaba: Un kav de deudas, ya que todos afirmaban que él les debía, que una vez dijo: ¿Quién puede reclamar deudas de mí, aparte de fulano y fulano? No debo dinero a tantos como suponían. Aquellos respecto de quienes admitió que les debía vinieron y lo llevaron a juicio ante Rav Naḥman para reclamar lo que les debía, y él respondió en el tribunal que su admisión había sido en tono de broma.
אָמַר רַב נַחְמָן: אָדָם עָשׂוּי שֶׁלֹּא לְהַשְׂבִּיעַ אֶת עַצְמוֹ.
Rav Naḥman dijo: Una persona es propensa a hacer declaraciones falsas para no presentarse como saciada, es decir, es posible que diga falsamente en público que debe dinero para que no sea considerada rica. Por lo tanto, mientras no haya hecho una admisión adecuada de que debe una suma específica a un individuo específico, no es responsable.
הָהוּא דַּהֲווֹ קָרוּ לֵיהּ ״עַכְבְּרָא דְּשָׁכֵיב אַדִּינָרֵי״. כִּי קָא שָׁכֵיב, אֲמַר: ״פְּלָנְיָא וּפְלָנְיָא מַסְּקוּ בִּי זוּזֵי״. בָּתַר דִּשְׁכֵיב, אֲתוֹ תַּבְעִינְהוּ לְיוֹרְשִׁין.
La Guemará relata: Había cierto hombre a quien la gente llamaba: Un ratón acostado sobre dinares, pues era un avaro que no se beneficiaba de su dinero, como un ratón que se sienta y resguarda dinares de oro. Este hombre dijo en su lecho de muerte: Fulano y fulano reclaman dinares de mí. Después de que murió, ellos vinieron y demandaron a los herederos.
אֲתוֹ לְקַמֵּיהּ דְּרַבִּי יִשְׁמָעֵאל בְּרַבִּי יוֹסֵי. אֲמַר לְהוּ: כִּי אָמְרִינַן ״אָדָם עָשׂוּי שֶׁלֹּא לְהַשְׂבִּיעַ אֶת עַצְמוֹ״, הָנֵי מִילֵּי מֵחַיִּים, אֲבָל לְאַחַר מִיתָה – לָא.
Ellos vinieron a juicio ante el Rabino Yishmael, hijo del Rabino Yosei. Él les dijo: Cuando decimos que una persona es propensa a hacer declaraciones falsas para no hacerse parecer saciada, esta afirmación se aplica a una admisión durante su vida. Pero después de la muerte, es decir, en su lecho de muerte, esto no se aplica; más bien, presumimos que dijo la verdad.
פְּרַעוּ פַּלְגָא, תַּבְעִינְהוּ לְדִינָא לְאִידַּךְ פַּלְגָא. אֲתוֹ לְקַמֵּיהּ דְּרַבִּי חִיָּיא. אֲמַר לְהוּ: כְּשֵׁם שֶׁאָדָם עָשׂוּי שֶׁלֹּא לְהַשְׂבִּיעַ אֶת עַצְמוֹ, כָּךְ אָדָם עָשׂוּי שֶׁלֹּא לְהַשְׂבִּיעַ אֶת בָּנָיו. אֲמַרוּ לֵיהּ: נֵיזִיל וְנַיהְדַּר? אֲמַר לְהוּ: כְּבָר הוֹרָה זָקֵן.
Los herederos pagaron la mitad del monto de la reclamación. Entonces los demandantes los demandaron por la otra mitad. Ellos comparecieron a juicio ante el rabino Ḥiyya. El rabino Ḥiyya les dijo: Así como una persona es propensa a hacer declaraciones falsas para no hacerse parecer saciada, así también una persona es propensa a hacer declaraciones falsas para no hacer que sus hijos parezcan saciados. Uno podría afirmar falsamente en su lecho de muerte que debe dinero para que sus hijos no sean considerados ricos. Por lo tanto, no hay lugar para una reclamación contra los herederos. Entonces los herederos le dijeron: Si es así, vayamos y revoquemos el veredicto anterior, y recuperemos la cantidad que pagamos a los demandantes. El rabino Ḥiyya les dijo: El anciano, es decir, el rabino Yishmael, hijo del rabino Yosei, ya ha emitido un fallo en este caso, y no está en mi poder revocar su fallo.
הוֹדָה בִּפְנֵי שְׁנַיִם, וְקָנוּ מִיָּדוֹ – כּוֹתְבִין, וְאִם לָאו – אֵין כּוֹתְבִין.
§ Si alguien hizo una admisión en presencia de dos testigos de que debe dinero y ellos realizaron con él un acto formal de adquisición para verificar la admisión, los testigos pueden escribir un registro de la admisión en un documento y firmarlo, otorgando así al acreedor más derechos. Pero si no realizaron un acto formal de adquisición, no pueden escribir un registro de la admisión en un documento, ya que presumiblemente el deudor quiere que el préstamo conserve su condición de préstamo por acuerdo oral, lo que otorga menos derechos al acreedor que un préstamo con pagaré.
בִּפְנֵי שְׁלֹשָׁה, וְלֹא קָנוּ מִיָּדוֹ. רַב אַמֵּי אָמַר: כּוֹתְבִין, וְרַב אַסִּי אָמַר: אֵין כּוֹתְבִין. הֲוָה עוֹבָדָא, וְחַשׁ לַהּ רַב לְהָא דְּרַב אַסִּי.
Si hizo una admisión en presencia de tres testigos y ellos no realizaron con él un formal acto de adquisición, Rav Ami dice: Pueden escribir un registro de la admisión en un documento. Dado que la admisión se hizo en presencia de tres individuos, que son considerados un tribunal, se permite a un tribunal escribir sus veredictos. Y Rav Asi dice: No pueden escribir esto en un documento; quizá el deudor pretendía que sirvieran solo como testigos, y no como tribunal. Hubo un incidente en el que una persona admitió su deuda ante tres testigos, y Rav tuvo en cuenta esta opinión de Rav Asi, y dictaminó que no pueden escribir un registro de la admisión.
אָמַר רַב אַדָּא בַּר אַהֲבָה: הָא אוֹדִיתָא, זִימְנִין כָּתְבִינַן וְזִימְנִין לָא כָּתְבִינַן. כְּנִיפִי וְיָתְבִי – לָא כָּתְבִינַן, כַּנְפִינְהוּ אִיהוּ – כָּתְבִינַן.
Rav Adda bar Ahava dice: Con respecto a este documento de admisión, a veces lo escribimos y a veces no lo escribimos. Si los tres testigos estaban reunidos y sentados cuando el deudor hizo su admisión ante ellos, no lo escribimos, ya que quizá no tenía la intención de que sirvieran como tribunal. Pero si el deudor los reunió, escribimos el documento de admisión, pues el hecho de que se haya tomado la molestia de traer a tres personas y no solo a dos demuestra que tenía la intención de que sirvieran como tribunal.
רָבָא אָמַר: אֲפִילּוּ כַּנְפִינְהוּ אִיהוּ – לָא כָּתְבִינַן, עַד דְּאָמַר לְהוּ: ״הֱווֹ עֲלַי דַּיָּינֵי״.
Rava dice: Incluso si él los reunió, no escribimos eso, a menos que les diga: Sean mis jueces.
מָר בַּר רַב אָשֵׁי אָמַר: אֲפִילּוּ אָמַר ״הֱווֹ עֲלַי דַּיָּינֵי״, לָא כָּתְבִינַן עַד דְּקָבְעִי דּוּכְתָּא, וְשָׁלְחִי, וּמַזְמְנִי לֵיהּ לְבֵי דִינָא.
Mar bar Rav Ashi dice: Incluso si él dice: Sean mis jueces, no escribimos esto a menos que ellos establezcan un lugar para el juicio y envíen mensajeros y lo citen al tribunal. A menos que se implemente todo el procedimiento de una admisión en el tribunal, es posible que el deudor no haya tenido la intención de que ellos sirvieran como tribunal con respecto a este asunto.
הוֹדָה בְּמִטַּלְטְלֵי, וְקָנוּ מִיָּדוֹ – כּוֹתְבִין, וְאִם לָאו – אֵין כּוֹתְבִין. בִּמְקַרְקְעֵי, וְלֹא קָנוּ מִיָּדוֹ, מַאי? אַמֵּימָר אָמַר: אֵין כּוֹתְבִין. מָר זוּטְרָא אָמַר: כּוֹתְבִין. וְהִלְכְתָא: כּוֹתְבִין.
Si hizo una admisión con respecto a bienes muebles de que debe, y los testigos realizaron con él un acto formal de adquisición, pueden escribir un registro de la admisión en un documento; pero si no realizaron un acto formal de adquisición, no pueden escribir un registro de la admisión. Pero si hizo una admisión con respecto a tierras, y no realizaron con él un acto formal de adquisición, cuál es la halakha? ¿Se considera como si se hubiera realizado un acto de adquisición, ya que la tierra siempre está disponible para el cobro? Ameimar dice: No pueden escribir esto. Mar Zutra dice: Pueden escribir esto. Y la halakha es que pueden escribir esto.
רָבִינָא אִיקְּלַע לְדִמְהַרְיָא. אֲמַר לֵיהּ רַב דִּימִי בַּר רַב הוּנָא מִדִּמְהַרְיָא לְרָבִינָא: מִטַּלְטְלִי וְאִיתַנְהוּ בְּעֵינַיְיהוּ, מַאי? אֲמַר לֵיהּ: כִּמְקַרְקְעֵי דָּמוּ. רַב אָשֵׁי אָמַר: כֵּיוָן דִּמְחַסְּרִי גּוּבְיָינָא, לָא.
Ravina sucedió que llegó a Damharya. Rav Dimi bar Rav Huna de Damharya dijo a Ravina: Si alguien hace una admisión de que debe bienes muebles que están presentes, es decir, que están disponibles para ser tomados de inmediato, ¿cuál es la halakha? ¿Debe considerarse como tierra, ya que de manera similar está disponible para el cobro, y por lo tanto los testigos pueden escribir un registro de la admisión? Ravina le dijo: Eso es considerado como tierra. Rav Ashi dice: Puesto que ello todavía carece de cobro, es decir, no ha sido transferido físicamente de una parte a la otra, no se considera como tierra, y los testigos no pueden escribir un registro de la admisión a menos que el deudor les pida que lo escriban.
הָהִיא אוֹדִיתָא דְּלָא הֲוָה כְּתִב בַּהּ ״אֲמַר לַנָא, כְּתֻבוּ וַחֲתֻמוּ וְהַבוּ לֵיהּ״, אַבָּיֵי וְרָבָא דְּאָמְרִי תַּרְוַיְיהוּ: הַיְינוּ דְּרֵישׁ לָקִישׁ.
§ Con respecto a un documento determinado de admisión en el que la siguiente declaración no fue escrita: Él, quien hace la admisión, nos dijo: Escriban una escritura, y fírmenla, y entréguenla al acreedor, Abaye y Rava ambos dicen que este es un caso en el que el principio de Reish Lakish es aplicable.
דְּאָמַר רֵישׁ לָקִישׁ: חֲזָקָה אֵין הָעֵדִים חוֹתְמִין עַל הַשְּׁטָר, אֶלָּא אִם כֵּן נַעֲשָׂה גָּדוֹל.
Como dice Reish Lakish: Existe la presunción de que los testigos no firman el documento a menos que el acuerdo se haya realizado con cada parte siendo adulta, aunque no se mencione explícitamente en el documento que los testigos verificaron esto. Esto refleja el principio de que un documento no es escrito por un escriba ni firmado por testigos a menos que sepan que el acto al que da fe fue realizado adecuadamente. A la luz de esto, el hecho de que cierto detalle falte en la redacción del documento no prueba que el detalle no haya ocurrido, ya que se presume que el acto se realizó correctamente. En consecuencia, un documento de reconocimiento que carece de la frase: Él nos dijo: Escriban una escritura, fírmenla y entréguenla al acreedor, es válido.
מַתְקֵיף לַהּ רַב פַּפֵּי, וְאִיתֵּימָא רַב הוּנָא בְּרֵיהּ דְּרַב יְהוֹשֻׁעַ: מִי אִיכָּא מִידֵּי דַּאֲנַן לָא יָדְעִינַן, וְסָפְרֵי דְּבֵי דִינָא יָדְעִי?
Rav Pappi objeta a esto, y algunos dicen que es Rav Huna, hijo de Rav Yehoshua, quien plantea esta objeción: ¿Hay algo que nosotros, los Sabios, no sepamos, y los escribas del tribunal sí sepan? Dado que no todos los Sabios saben que los testigos de una admisión no pueden redactar una escritura de admisión a menos que quien hace la admisión les pida que lo hagan, ciertamente no se puede esperar que los escribas se aseguren de que esta condición se cumpla.
שְׁאֵילִינְהוּ לְסָפְרֵי דְאַבָּיֵי, וְיָדְעִי. לְסָפְרֵי דְרָבָא, וְיָדְעִי.
La Guemará relata que los escribas de Abaye fueron preguntados si conocían esta halakha, y respondieron que sí la conocían. Los escribas de Rava también fueron preguntados, y ellos también estaban al tanto de ella. Aparentemente, dado que redactar documentos es su profesión, los escribas conocen las halakhot pertinentes.
הָהִיא אוֹדִיתָא דַּהֲוָה כְּתִב בַּיהּ ״דּוּכְרַן פִּיתְגָמֵי״,
La Guemará relata: Había cierto documento de admisión en el que estaba escrito que era un registro de las actuaciones que tuvieron lugar en presencia de los testigos,