וְלִיפְרְקֵיהּ, דִּתְנַן: הַלָּקוּחַ בְּכֶסֶף מַעֲשֵׂר שֶׁנִּטְמָא – יִפָּדֶה. כְּרַבִּי יְהוּדָה, דְּאָמַר: יִקָּבֵר. אִי הָכִי, מַאי אִירְיָא עִיר הַנִּדַּחַת? אֲפִילּוּ דְּעָלְמָא נָמֵי!
La Guemará objeta: Y que redima aquello que fue comprado con dinero del segundo diezmo y se volvió ritualmente impuro, como aprendimos en una mishná (Ma’aser Sheni 3:10): Un artículo que es comprado con dinero del segundo diezmo y que se volvió ritualmente impuro deberá ser redimido. La Guemará responde: La mishná está de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda, quien dice: Un artículo que es comprado con dinero del segundo diezmo y que se volvió ritualmente impuro deberá ser enterrado, y ya no puede ser redimido. La Guemará pregunta: Si es así, y la mishná se refiere a un artículo comprado con dinero del segundo diezmo que se volvió ritualmente impuro, ¿por qué la mishná citó esta halakha específicamente en el caso de una ciudad idólatra? Lo mismo sería cierto incluso en las ciudades en general también, ya que, en la opinión de Rabí Yehuda, la halakha allí también es que el artículo debe ser enterrado.
אֶלָּא לְעוֹלָם בְּטָהוֹר, וּכְגוֹן דִּנְפוּל מְחִיצוֹת, וְכִדְרָבָא דְּאָמַר רָבָא: מְחִיצָה לֶאֱכוֹל – דְּאוֹרָיְיתָא, לִקְלוֹט – דְּרַבָּנַן. וְכִי גְּזוּר רַבָּנַן כִּי אִתַנְהוּ לִמְחִיצוֹת, כִּי לֵיתַנְהוּ לִמְחִיצוֹת – לָא.
Más bien, en realidad, el caso en la mishná es con respecto a un producto puro del segundo diezmo de una ciudad idólatra que fue llevado a Jerusalén, y es un caso en el que las murallas de Jerusalén luego cayeron. Y esta halakha está de acuerdo con la opinión de Rava, como dice Rava: La capacidad de la muralla de Jerusalén para permitir que uno participe del producto del segundo diezmo es por ley de la Torah. En cambio, la capacidad de la muralla de Jerusalén para admitir el producto del segundo diezmo, en el sentido de que una vez que entra en Jerusalén el producto asume el estatus de propiedad del Altísimo y ya no puede ser redimido, es por ley rabínica. Y el caso en que los Sabios emiten el decreto de que la entrada en Jerusalén admite el producto es cuando la muralla está intacta; sin embargo, en un caso en que la muralla no está intacta, no, los Sabios no emitieron un decreto, y el segundo diezmo sigue siendo el botín de la ciudad idólatra.
כִּתְבֵי הַקֹּדֶשׁ יִגָּנְזוּ. מַתְנִיתִין דְּלָא כְּרַבִּי אֱלִיעֶזֶר, דְּתַנְיָא: רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר, כׇּל עִיר שֶׁיֵּשׁ בָּהּ אֲפִילּוּ מְזוּזָה אַחַת אֵינָהּ נַעֲשֵׂית עִיר הַנִּדַּחַת, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְשָׂרַפְתָּ בָאֵשׁ אֶת הָעִיר וְאֶת כׇּל שְׁלָלָהּ כָּלִיל״. וְהֵיכָא דְּאִיכָּא מְזוּזָה לָא אֶפְשָׁר, דִּכְתִיב: ״לֹא תַעֲשׂוּן כֵּן לַה׳ אֱלֹהֵיכֶם״.
§ La mishná enseña: Los rollos sagrados deben ser enterrados. La Guemará comenta: La halajá citada en la mishná no está de acuerdo con la opinión de Rabí Eliezer, como se enseña en una baraita que Rabí Eliezer dice: Toda ciudad en la que haya siquiera una sola mezuzá no es convertida en una ciudad idólatra, como está dicho: “Y la quemarás con fuego, tanto la ciudad como todo su botín, por completo para el Señor tu Dios” (Deuteronomio 13:17). Y en una ciudad donde hay una mezuzá no es posible quemar todo su botín, como está escrito: “No haréis así al Señor vuestro Dios” (Deuteronomio 12:4), de lo cual se deriva que está prohibido destruir cualquier objeto sobre el cual aparezca el nombre de Dios.
רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: אָמַר הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא וְכוּ׳. לֵימָא בִּדְרַבִּי אָבִין אָמַר רַבִּי אִילְעָא קָמִיפַּלְגִי? דְּאָמַר רַבִּי אָבִין אָמַר רַבִּי אִילְעָא: כׇּל מָקוֹם שֶׁאַתָּה מוֹצֵא כְּלָל בַּעֲשֵׂה וּפְרָט בְּלֹא תַעֲשֶׂה, אֵין דָּנִין אוֹתוֹ בִּכְלָל וּפְרָט.
La mishná enseña que Rabí Shimon dice: El Santo, bendito sea, dice: Si ejecutáis juicio sobre una ciudad idólatra, os atribuyo mérito como si hubierais sacrificado ante Mí una ofrenda completamente consumida por el fuego, y Rabí Akiva y Rabí Yosei HaGelili discrepan sobre si se puede convertir las ruinas de la ciudad idólatra en jardines y huertos. La Guemará plantea: Digamos que es con respecto a la afirmación que Rabí Avin dice que Rabí Ile’a dice, que estos tanaím discrepan, pues Rabí Avin dice que Rabí Ile’a dice: En todo lugar donde encuentres una generalización formulada como una mitzvá positiva seguida de un detalle formulado como una prohibición, no se deduce de ello que la generalización incluya solo el detalle basándose en el principio hermenéutico de una generalización y un detalle; más bien, se interpretan como dos halajot independientes.
דְּמָר אִית לֵיהּ דְּרַבִּי אָבִין, וּמָר לֵית לֵיהּ דְּרַבִּי אָבִין.
Sobre esa base, di que la disputa es que un Sabio, Rabí Yosei HaGelili, es de la opinión de que el fallo está de acuerdo con la opinión de Rabí Avin, y un Sabio, Rabí Akiva, es de la opinión de que el fallo no está de acuerdo con la opinión de Rabí Avin. Rabí Yosei HaGelili sostiene que la mitzvá positiva: “Y será un montón para siempre”, y la prohibición subsiguiente: “No será reconstruida de nuevo” (Deuteronomio 13:17), son mitzvot independientes. El resultado es que la ciudad debe permanecer como un montón y no puede convertirse en jardines y huertos. Rabí Akiva emplea el principio hermenéutico y deduce que la generalización “y será un montón para siempre” significa solo que “no será reconstruida de nuevo”, pero está permitido convertir las ruinas de la ciudad idólatra en jardines y huertos.
לָא, דְּכוּלֵּי עָלְמָא אִית לְהוּ דְּרַבִּי אָבִין, וְהָכָא בְּהָא קָמִיפַּלְגִי: מָר סָבַר ״עוֹד״ לִגְמָרֵי מַשְׁמַע, וּמָר סָבַר ״עוֹד״ – לִכְמָה שֶׁהָיְתָה אֵינָהּ נִבְנֵית, אֲבָל נַעֲשֵׂית הִיא גַּנּוֹת וּפַרְדֵּסִים.
La Guemará rechaza esto: No, todos son de la opinión de que la decisión está de acuerdo con la opinión de Rabí Avin, y aquí discrepan sobre esto: Un Sabio, Rabí Yosei HaGelili, sostiene que el término “de nuevo” indica que está totalmente prohibido reconstruirla en absoluto. Y un Sabio, Rabí Akiva, sostiene que el término “de nuevo” indica que no se reconstruye para ser como era, pero puede ser convertida en jardines y huertos.
תָּנוּ רַבָּנַן: הָיוּ בָּהּ אִילָנוֹת תְּלוּשִׁין – אֲסוּרִין, מְחוּבָּרִין – מוּתָּרִין. שֶׁל עִיר אַחֶרֶת, בֵּין תְּלוּשִׁין בֵּין מְחוּבָּרִין – אֲסוּרִין. מַאי ״עִיר אַחֶרֶת״? אָמַר רַב חִסְדָּא: יְרִיחוֹ, דִּכְתִיב: ״וְהָיְתָה הָעִיר חֵרֶם לַה׳... וַיַּשְׁבַּע יְהוֹשֻׁעַ בָּעֵת הַהִיא לֵאמֹר אָרוּר הָאִישׁ לִפְנֵי ה׳ אֲשֶׁר יָקוּם וּבָנָה אֶת הָעִיר הַזֹּאת אֶת יְרִיחוֹ בִּבְכֹרוֹ יְיַסְּדֶנָּה וּבִצְעִירוֹ יַצִּיב דְּלָתֶיהָ״.
§ Los Sabios enseñaron en una baraita: En un caso en que había árboles en la ciudad, si están separados del suelo, están prohibidos y deben ser quemados como el botín de una ciudad idólatra; si están unidos al suelo, están permitidos, es decir, no son destruidos. En cambio, los árboles de otra ciudad, ya estén separados o unidos, están prohibidos. La Guemará pregunta: ¿A qué se refiere la baraita con la expresión: Otra ciudad? Rav Ḥisda dice: La referencia es a Jericó, como está escrito: “Y la ciudad será consagrada, ella y todo lo que hay en ella, al Señor…Y Josué les hizo jurar en aquel tiempo, diciendo: Maldito delante del Señor el hombre que se levante y reconstruya esta ciudad, Jericó; con su primogénito echará sus cimientos, y con su hijo menor levantará sus puertas” (Josué 6:17, 26).
תַּנְיָא: לֹא יְרִיחוֹ עַל שֵׁם עִיר אַחֶרֶת, וְלֹא עִיר אַחֶרֶת עַל שֵׁם יְרִיחוֹ, דִּכְתִיב: ״בָּנָה חִיאֵל בֵּית הָאֱלִי אֶת יְרִיחֹה בַּאֲבִירָם בְּכֹרוֹ יִסְּדָהּ וּבִשְׂגוּב צְעִירוֹ הִצִּיב דְּלָתֶיהָ״.
Se enseña en una baraita que esto incluye una prohibición de no construir Jericó incluso después de cambiar su nombre al nombre de otra ciudad, y de no construir otra ciudad después de darle el nombre de Jericó, como está escrito: “Hiel el betelita reconstruyó Jericó; con Abiram, su primogénito, echó sus cimientos, y con su hijo menor Segub levantó sus puertas” (I Reyes 16:34).
תַּנְיָא: בַּאֲבִירָם בְּכוֹרוֹ, רָשָׁע, לֹא הָיָה לוֹ לִלְמוֹד. בִּשְׂגוּב צְעִירוֹ, הָיָה לוֹ לִלְמוֹד.
Se enseña en una baraita: A partir de la muerte de Abiram, su primogénito, el malvado, no le correspondía aprender a no reconstruir Jericó, ya que la muerte de Abiram podía atribuirse a la casualidad. Pero con la muerte de Segub, su hijo menor, sí le correspondía aprender que fue debido a la maldición de Josué que murieron.
אֲבִירָם וּשְׂגוּב מַאי עֲבוּד? מַאי קָאָמַר? הָכִי קָאָמַר: בַּאֲבִירָם בְּכוֹרוֹ הָיָה לוֹ לִלְמוֹד לְאוֹתוֹ רָשָׁע, בִּשְׂגוּב צְעִירוֹ. מִמַּשְׁמָע שֶׁנֶּאֱמַר ״בַּאֲבִירָם בְּכוֹרוֹ״ אֵינִי יוֹדֵעַ שֶׁשְּׂגוּב צְעִירוֹ? מָה תַּלְמוּד לוֹמַר ״שְׂגוּב צְעִירוֹ״? מְלַמֵּד שֶׁהָיָה מְקַבֵּר וְהוֹלֵךְ מֵאֲבִירָם עַד שְׂגוּב.
La Guemará pregunta: ¿Qué hicieron Abiram y Segub para que se los caracterice como malvados, y qué es lo que la baraitaestá diciendo? La Guemará responde que esto es lo que la baraitaestá diciendo: A partir de la muerte de Abiram, su primogénito, de aquel hombre malvado Hiel, debió haber aprendido sobre la causa de la muerte de Segub, su hijo menor. Por inferencia de aquello que está dicho: “Con Abiram, su primogénito”, ¿acaso no sé que Segub era su hijo menor? Más bien, ¿qué significa cuando el versículo dice: “Su hijo menor, Segub”? Esto enseña que fue enterrando gradualmente a todos sus hijos desde Abiram hasta Segub, y debió haber sospechado que la maldición de Josué causó las muertes.
אַחְאָב שׁוֹשְׁבִינֵיהּ הֲוָה. אֲתָא אִיהוּ וְאֵלִיָּהוּ לְמִשְׁאַל בִּשְׁלָמָא בֵּי טַמְיָא. יָתֵיב וְקָאָמַר: דִּילְמָא כִּי לָט יְהוֹשֻׁעַ הָכִי לָט – לֹא יְרִיחוֹ עַל שֵׁם עִיר אַחֶרֶת, וְלֹא עִיר אַחֶרֶת עַל שֵׁם יְרִיחוֹ? אָמַר לֵיהּ אֵלִיָּהוּ: אִין. אֲמַר לֵיהּ: הַשְׁתָּא לְוָוטְתָא דְּמֹשֶׁה לָא קָא מִקַּיְימָא, דִּכְתִיב ״וְסַרְתֶּם וַעֲבַדְתֶּם וְגוֹ׳״ וּכְתִיב ״וְחָרָה אַף ה׳ בָּכֶם וְעָצַר אֶת הַשָּׁמַיִם וְגוֹ׳״, וְהָהוּא גַּבְרָא אוֹקֵים לֵיהּ עֲבוֹדָה זָרָה עַל כׇּל תֶּלֶם וְתֶלֶם וְלָא שָׁבֵיק לֵיהּ מִיטְרָא לְמֵיזַל מִיסְגָּד לֵיהּ. לְוָוטְתָא דִּיהוֹשֻׁעַ תַּלְמִידֵיהּ מִקַּיְימָא?
Acab era amigo cercano de Hiel y su padrino de bodas. Él y Elías vinieron a preguntar por el bienestar de Hiel en la casa de duelo [bei tamya]. Hiel se sentó y dijo: Quizás, cuando Josué maldijo, esto fue lo que maldijo: No reconstruir Jericó incluso después de cambiar su nombre por el nombre de otra ciudad, y no construir otra ciudad después de darle el nombre de Jericó. Elías le dijo: Sí, esa es la maldición. Acab le dijo a Elías: Ahora la maldición de Moisés no se cumple, como está escrito: “Y os descarriaréis y adoraréis a otros dioses”, y está escrito: “Entonces la ira del Señor se encenderá contra vosotros, y Él cerrará los cielos, y no habrá lluvia” (Deuteronomio 11:16–17). Y ese hombre, refiriéndose a sí mismo, estableció un objeto de idolatría en todos y cada uno de los surcos del reino de Israel, y la lluvia es tan abundante que no le permite ir y adorarlo; ¿se cumplirá la maldición de su alumno, Josué?
מִיָּד: ״וַיֹּאמֶר אֵלִיָּהוּ הַתִּשְׁבִּי מִתֹּשָׁבֵי גִלְעָד חַי ה׳ אֱלֹהֵי יִשְׂרָאֵל אִם יִהְיֶה טַל וּמָטָר וְגוֹ׳״. בָּעֵי רַחֲמֵי, וִיהַבוּ לֵיהּ אַקְלִידָא דְּמִטְרָא, וְקָם וַאֲזַל.
El versículo relata la reacción de Elías: Inmediatamente: “Y Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: Vive el Señor Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá rocío ni lluvia en estos años, sino por mi palabra” (I Reyes 17:1). Elías oró por misericordia y le dieron la llave de la lluvia, lo que le permitió determinar cuándo llovería, y se levantó y se fue.
״וַיְהִי דְבַר ה׳ אֵלָיו לֵאמֹר. לֵךְ מִזֶּה וּפָנִיתָ לְּךָ קֵדְמָה וְנִסְתַּרְתָּ בְּנַחַל כְּרִית״. ״וְהָעֹרְבִים מְבִיאִים לוֹ לֶחֶם וּבָשָׂר בַּבֹּקֶר וְגוֹ׳״. מֵהֵיכָא? אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: מִבֵּי טַבָּחֵי דְאַחְאָב. ״וַיְהִי מִקֵּץ יָמִים וַיִּיבַשׁ הַנָּחַל כִּי לֹא הָיָה גֶשֶׁם בָּאָרֶץ״. כֵּיוָן דַּחֲזָא דְּאִיכָּא צַעֲרָא בְּעָלְמָא, כְּתִיב: ״וַיְהִי דְבַר ה׳ אֵלָיו לֵאמֹר. קוּם לֵךְ צָרְפַתָה״.
Está escrito acerca de Elías: “Y la palabra del Señor vino a él, diciendo: Vete de aquí, vuélvete hacia el oriente y escóndete junto al arroyo de Querit… Y los cuervos le traían pan y carne por la mañana” (I Reyes 17:2–3, 6). La Guemará pregunta: ¿De dónde le traían pan y carne? Rabí Yehuda dice que Rav dice: Lo traían del matadero de Acab. Y está escrito: “Y sucedió después de algunos días que el arroyo se secó, porque no había lluvia en la tierra” (I Reyes 17:7). Dado que Dios vio que hay sufrimiento en el mundo y Elías era insensible a ello, está escrito: “Y la palabra del Señor vino a él, diciendo: Levántate, ve a Sarepta” (I Reyes 17:8–9), para iniciar una cadena de acontecimientos que llevaría a Elías a devolver a Dios la llave de la lluvia.
וּכְתִיב: ״וַיְהִי אַחַר הַדְּבָרִים הָאֵלֶּה חָלָה בֶּן הָאִשָּׁה בַּעֲלַת הַבָּיִת״. בְּעָא רַחֲמֵי לְמִיתַּן לֵיהּ אַקְלִידָא דִּתְחִיַּית הַמֵּתִים. אָמְרִי לֵיהּ: שָׁלֹשׁ מַפְתְּחוֹת לֹא נִמְסְרוּ לְשָׁלִיחַ: שֶׁל חַיָּה, וְשֶׁל גְּשָׁמִים, וְשֶׁל תְּחִיַּית הַמֵּתִים. יֹאמְרוּ: שְׁתַּיִם בְּיַד תַּלְמִיד וְאַחַת בְּיַד הָרַב! אַיְיתִי הָא וּשְׁקֵיל הַאי. דִּכְתִיב: ״לֵךְ הֵרָאֵה אֶל אַחְאָב וְאֶתְּנָה מָטָר״.
Y está escrito: “Y aconteció después de estas cosas, que el hijo de la mujer, la señora de la casa, enfermó” (I Reyes 17:17). Elías oró por misericordia, para que Dios le diera la llave de la resurrección de los muertos. Le dijeron desde el Cielo: Tres llaves no eran normalmente entregadas a un agente: La llave de una mujer de parto, la llave de la lluvia, y la llave de la resurrección de los muertos. Ya tienes la llave de la lluvia; ¿también pides la llave de la resurrección de los muertos? La gente dirá: Dos llaves están en posesión del discípulo y una llave está en posesión del Maestro. Tráeme esta llave de la lluvia, y toma esta llave de la resurrección de los muertos. Debido a la petición de Elías, se vio obligado a revocar su juramento, como está escrito: “Ve, preséntate ante Acab; y Yo daré lluvia” (I Reyes 18:1).
דְּרַשׁ הַהוּא גָּלִילָאָה קַמֵּיהּ דְּרַב חִסְדָּא: מָשָׁל דְּאֵלִיָּהוּ, לָמָּה הַדָּבָר דּוֹמֶה? לְגַבְרָא דְּטַרְקֵיהּ לְגַלֵּיהּ וְאַבְּדֵיהּ לְמַפְתְּחֵיהּ.
Cierto galileo enseñó ante Rav Ḥisda: Hay una parábola para las acciones de Elías; ¿a qué se puede comparar este asunto? Es comparable a un hombre que cerró de golpe su puerta y perdió su llave. Elías primero impidió que la lluvia cayera, y luego ya no tenía posesión de la llave para permitir que volviera a caer.
דָּרֵשׁ רַבִּי יוֹסֵי בְּצִיפּוֹרִי: אַבָּא אֵלִיָּהוּ
Rabí Yosei de Tzippori enseñó: Padre Elías, una caracterización deferente y afectuosa de Elías el profeta,