קַפְּדָן הֲוָה. רְגִיל לְמֵיתֵי גַּבֵּיהּ. אִיכַּסִּי מִינֵּיהּ תְּלָתָא יוֹמֵי, וְלָא אֲתָא. כִּי אֲתָא, אֲמַר לֵיהּ: אַמַּאי לָא אֲתָא מָר? אֲמַר לֵיהּ: קַפְּדָן קָרֵית לִי! אֲמַר לֵיהּ: הָא דְּקַמַּן, דְּקָא קָפֵיד מָר!
fue difícil. Elías solía venir y revelarse ante Rabí Yosei cada día. Estuvo oculto de él durante tres días y no vino. Cuando vino de nuevo, Rabí Yosei le dijo: ¿Por qué el Maestro no vino? Elías le dijo: Me denigraste cuando me llamaste difícil. Rabí Yosei le dijo a Elías: Este ejemplo que está ante nosotros ilustra el punto, pues mi Maestro estaba siendo difícil al no venir durante esos días.
״וְלֹא יִדְבַּק בְּיָדְךָ מְאוּמָה מִן הַחֵרֶם״ – כׇּל זְמַן שֶׁרְשָׁעִים בָּעוֹלָם, חֲרוֹן אַף בָּעוֹלָם וְכוּ׳. מַאן רְשָׁעִים? אָמַר רַב יוֹסֵף: גַּנָּבֵי.
§ La mishná enseña con respecto al versículo: “Y nada de lo consagrado se adherirá a tu mano” (Deuteronomio 13:18), mientras los malvados existan en el mundo, hay ira en el mundo. La Guemará pregunta: ¿Quiénes son estos malvados mencionados en la mishná? Rav Yosef dijo: Son ladrones.
תָּנוּ רַבָּנַן: רָשָׁע בָּא לָעוֹלָם – חָרוֹן בָּא לְעוֹלָם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״בְּבוֹא רָשָׁע בָּא גַם בּוּז וְעִם קָלוֹן חֶרְפָּה״. רָשָׁע אָבֵד מִן הָעוֹלָם – טוֹבָה בָּאָה לְעוֹלָם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וּבַאֲבֹד רְשָׁעִים רִנָּה״. צַדִּיק נִפְטָר מִן הָעוֹלָם – רָעָה בָּאָה לְעוֹלָם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״הַצַּדִּיק אָבָד וְאֵין אִישׁ שָׂם עַל לֵב וְאַנְשֵׁי חֶסֶד נֶאֱסָפִים בְּאֵין מֵבִין כִּי מִפְּנֵי הָרָעָה נֶאֱסַף הַצַּדִּיק״. צַדִּיק בָּא לָעוֹלָם – טוֹבָה בָּאָה לְעוֹלָם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״זֶה יְנַחֲמֵנוּ מִמַּעֲשֵׂנוּ וּמֵעִצְּבוֹן יָדֵינוּ״.
Los Sabios enseñaron en una baraita: Cuando una persona malvada viene al mundo, la ira viene al mundo, como está dicho: “Cuando el malvado viene al mundo, también viene el desprecio, y con la ignominia, el oprobio” (Proverbios 18:3). Cuando una persona malvada es eliminada del mundo, el bien viene al mundo, como está dicho: “Y cuando los malvados perecen, hay júbilo” (Proverbios 11:10). Cuando una persona justa parte del mundo, el mal viene al mundo, como está dicho: “El justo perece, y nadie lo toma a pecho; y los hombres misericordiosos son recogidos, sin que nadie entienda que por causa del mal el justo es llevado” (Isaías 57:1). Cuando una persona justa viene al mundo, el bien viene al mundo con ella, como está dicho con respecto a Noé: “Este nos consolará de nuestra obra y del trabajo de nuestras manos” (Génesis 5:29).
הֲדַרַן עֲלָךְ כׇּל יִשְׂרָאֵל יֵשׁ לָהֶם חֵלֶק וּסְלִיקָא לַהּ מַסֶּכֶת סַנְהֶדְרִין