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״בְּחֶבְרוֹן מָלַךְ שֶׁבַע שָׁנִים וּבִירוּשָׁלִַים מָלַךְ שְׁלֹשִׁים וְשָׁלֹשׁ שָׁנִים״, וּכְתִיב: ״בְּחֶבְרוֹן מָלַךְ עַל יְהוּדָה שֶׁבַע שָׁנִים וְשִׁשָּׁה חֳדָשִׁים וְגוֹ׳״, וְהָנֵי שִׁשָּׁה חֳדָשִׁים לָא קָחָשֵׁיב. שְׁמַע מִינַּהּ נִצְטָרַע.
en Hebrón reinó siete años, y en Jerusalén reinó treinta y tres años” (I Reyes 2:11). Y está escrito: “En Hebrón reinó sobre Judá siete años y seis meses y en Jerusalén reinó treinta y tres años sobre todo Israel y Judá” (II Samuel 5:5). Y esos seis meses, el profeta no los contó como parte de los cuarenta años del reinado del rey David. Concluye de ello que hubo seis meses en los que no fue considerado rey, porque fue afligido con lepra.
אָמַר לְפָנָיו: רִבּוֹנוֹ שֶׁל עוֹלָם, מְחוֹל לִי עַל אוֹתוֹ עָוֹן! מָחוּל לָךְ. ״עֲשֵׂה עִמִּי אוֹת לְטוֹבָה וְיִרְאוּ שֹׂנְאַי וְיֵבֹשׁוּ כִּי אַתָּה ה׳ עֲזַרְתַּנִי וְנִחַמְתָּנִי״. אֲמַר לֵיהּ: בְּחַיֶּיךָ אֵינִי מוֹדִיעַ, אֲבָל אֲנִי מוֹדִיעַ בְּחַיֵּי שְׁלֹמֹה בִּנְךָ.
David dijo ante Él después de esto: Dueño del Universo, perdóname por este pecado. Dios le dijo: Te es perdonado. David pidió: “Haz por mí una señal para bien, para que los que me odian la vean y sean avergonzados” (Salmos 86:17); muéstrame una señal en mi vida para que todos sepan que Tú me has perdonado. Dios le dijo: En tu vida no haré esto sabido que fuiste perdonado, pero haré esto sabido en la vida de tu hijo, Salomón.
בְּשָׁעָה שֶׁבָּנָה שְׁלֹמֹה אֶת בֵּית הַמִּקְדָּשׁ, בִּיקֵּשׁ לְהַכְנִיס אָרוֹן לְבֵית קׇדְשֵׁי הַקֳּדָשִׁים. דָּבְקוּ שְׁעָרִים זֶה בָּזֶה. אָמַר עֶשְׂרִים וְאַרְבָּעָה רְנָנוֹת וְלֹא נַעֲנָה. אָמַר: ״שְׂאוּ שְׁעָרִים רָאשֵׁיכֶם וְהִנָּשְׂאוּ פִּתְחֵי עוֹלָם וְיָבוֹא מֶלֶךְ הַכָּבוֹד. מִי זֶה מֶלֶךְ הַכָּבוֹד ה׳ עִזּוּז וְגִבּוֹר ה׳ גִּבּוֹר מִלְחָמָה״. וְנֶאֱמַר: ״שְׂאוּ שְׁעָרִים רָאשֵׁיכֶם וּשְׂאוּ פִּתְחֵי עוֹלָם וְיָבוֹא מֶלֶךְ הַכָּבוֹד וְגוֹ׳״, וְלֹא נַעֲנָה.
La Guemará explica: Cuando Salomón construyó el Templo y trató de llevar el Arca al Santo de los Santos, las puertas se pegaron entre sí y no pudieron abrirse. Salomón pronunció veinticuatro cánticos de alabanza, y su oración no fue respondida. Dijo: “Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos vosotras, puertas eternas, para que entre el Rey de gloria. ¿Quién es este Rey de gloria? El Señor fuerte y poderoso, el Señor poderoso en batalla” (Salmos 24:7-8). Y está dicho: “Alzad, oh puertas, vuestras cabezas; sí, alzadlas vosotras, puertas eternas, para que entre el Rey de gloria. ¿Quién, entonces, es este Rey de gloria? El Señor de los ejércitos; Él es el Rey de gloria. Selah” (Salmos 24:9-10), y no fue respondido.
כֵּיוָן שֶׁאָמַר: ״ה׳ אֱלֹהִים אַל תָּשֵׁב פְּנֵי מְשִׁיחֶךָ זָכְרָה לְחַסְדֵי דָּוִיד עַבְדֶּךָ״, מִיָּד נַעֲנָה. בְּאוֹתָהּ שָׁעָה נֶהְפְּכוּ פְּנֵי שׂוֹנְאֵי דָּוִד כְּשׁוּלֵי קְדֵירָה, וְיָדְעוּ כׇּל יִשְׂרָאֵל שֶׁמָּחַל לוֹ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא עַל אוֹתוֹ הֶעָוֹן.
Una vez dijo: “Oh Señor Dios, no apartes el rostro de Tu ungido; recuerda las buenas obras de David Tu siervo” (II Crónicas 6:42), y fue respondido de inmediato, y las puertas se abrieron (II Crónicas 7:1). En ese momento, los rostros de todos los enemigos de David se volvieron oscuros como el fondo quemado de una olla. Y todo el pueblo judío supo que el Santo, Bendito sea Él, le había perdonado aquel pecado, pues fue solo por el mérito de David que la oración de Salomón fue respondida.
גֵּחֲזִי, דִּכְתִיב: ״וַיֵּלֶךְ אֱלִישָׁע דַּמֶּשֶׂק״. לְהֵיכָא אֲזַל? אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: שֶׁהָלַךְ לְהַחֲזִיר גֵּחֲזִי בִּתְשׁוּבָה, וְלֹא חָזַר. אָמַר לוֹ: חֲזוֹר בָּךְ. אָמַר לוֹ: כָּךְ מְקוּבְּלַנִי מִמְּךָ: הַחוֹטֵא וּמַחְטִיא אֶת הָרַבִּים אֵין מַסְפִּיקִין בְּיָדוֹ לַעֲשׂוֹת תְּשׁוּבָה.
§ La mishná afirma que Guejazí, el sirviente de Eliseo, no tiene parte en el Mundo Venidero. La Guemará explica que esto es como está escrito: Y Eliseo fue a Damasco (véase II Reyes 8:7). ¿Adónde fue, y con qué propósito? Rabí Yoḥanan dice: Fue para hacer que Guejazí se arrepintiera, pero él no se arrepintió. Eliseo le dijo: Arrepiéntete. Guejazí le dijo: Esta es la tradición que recibí de ti: A quien peca y hace pecar a las multitudes no se le da la oportunidad de arrepentirse.
מַאי עֲבַד? אִיכָּא דְּאָמְרִי: אֶבֶן שׁוֹאֶבֶת תָּלָה לְחַטַּאת יָרׇבְעָם, וְהֶעֱמִידָהּ בֵּין שָׁמַיִם לָאָרֶץ. וְאִיכָּא דְּאָמְרִי: שֵׁם חָקַק בְּפִיהָ, וְהָיְתָה מַכְרֶזֶת וְאוֹמֶרֶת ״אָנֹכִי״ וְ״לֹא יִהְיֶה לְךָ״.
¿Qué hizo él que hizo pecar a las masas? Hay quienes dicen que colgó una piedra magnética sobre el pecado de Jeroboam, es decir, sobre el becerro de oro que Jeroboam estableció como ídolo, de modo que lo suspendió entre el cielo y la tierra, es decir, hizo que flotara sobre el suelo. Este hecho aparentemente milagroso hizo que el pueblo lo adorara con aún más devoción que antes. Y hay quienes dicen: Grabó el sagrado nombre de Dios en su boca, y este proclamaba y decía: “Yo soy el Señor tu Dios” (Éxodo 20:2), y: “No tendrás otros dioses” (Éxodo 20:3). El ídolo citaba las dos prohibiciones de los Diez Mandamientos que prohíben la idolatría, haciendo que el pueblo lo adorara con aún más devoción que antes.
וְאִיכָּא דְּאָמְרִי: רַבָּנַן דְּחָה מִקַּמֵּיהּ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיֹּאמְרוּ בְנֵי הַנְּבִיאִים אֶל אֱלִישָׁע הִנֵּה [נָא] הַמָּקוֹם אֲשֶׁר אֲנַחְנוּ יֹשְׁבִים שָׁם לְפָנֶיךָ צַר מִמֶּנּוּ״, מִכְּלָל דְּעַד הַשְׁתָּא לָא הֲווֹ פָּיְישִׁי.
Y hay quienes dicen: Guejazí rechazaba a los Sabios y los apartaba de venir ante él, es decir, les impedía aprender de Eliseo, como está dicho: “Y los hijos de los profetas dijeron a Eliseo: he aquí que el lugar donde estamos sentados delante de ti es demasiado estrecho para nosotros” (II Reyes 6:1). Puede inferirse por deducción que hasta ahora no eran numerosos y el lugar no era estrecho para ellos, pues Guejazí apartaba a la gente.
תָּנוּ רַבָּנַן: לְעוֹלָם תְּהֵא שְׂמֹאל דּוֹחָה וְיָמִין מְקָרֶבֶת, לֹא כֶּאֱלִישָׁע שֶׁדְּחָפוֹ לְגֵחֲזִי בִּשְׁתֵּי יָדַיִם, וְלֹא כִּיהוֹשֻׁעַ בֶּן פְּרַחְיָה שֶׁדְּחָפוֹ לְיֵשׁוּ הַנּוֹצְרִי בִּשְׁתֵּי יָדַיִם.
Los Sabios enseñaron: Que la mano izquierda siempre aleje a los pecadores y la derecha los acerque , para que el pecador no desespere por completo de la expiación. Esto es a diferencia de Eliseo, que apartó a Guejazí con sus dos manos y causó que perdiera su porción en el Mundo Venidero, y a diferencia de Yehoshua ben Peraḥya, que apartó a Jesús el Nazareno con sus dos manos.
גֵּחֲזִי, דִּכְתִיב: ״וַיֹּאמֶר נַעֲמָן הוֹאֵל וְקַח כִּכָּרָיִם וַיִּפְרׇץ בּוֹ וַיָּצַר כִּכְּרַיִם כֶּסֶף וְגוֹ׳״. ״וַיֹּאמֶר אֵלָיו אֱלִישָׁע מֵאַיִן גֵּחֲזִי וַיֹּאמֶר לֹא הָלַךְ עַבְדְּךָ אָנֶה וָאָנָה. וַיֹּאמֶר אֵלָיו לֹא לִבִּי הָלַךְ כַּאֲשֶׁר הָפַךְ אִישׁ מֵעַל מֶרְכַּבְתּוֹ לִקְרָאתֶךָ הַעֵת לָקַחַת אֶת הַכֶּסֶף וְלָקַחַת בְּגָדִים וְזֵיתִים וּכְרָמִים וְצֹאן וּבָקָר וַעֲבָדִים וּשְׁפָחוֹת״. וּמִי שְׁקַל כּוּלֵּי הַאי? כֶּסֶף וּבְגָדִים הוּא דִּשְׁקַל!
Eliseo expulsó a Guejazí, como está escrito: “Y Naamán dijo: Te ruego que aceptes dos talentos. Y él le insistió, y ató dos talentos de plata en dos bolsas, con dos mudas de ropa” (II Reyes 5:23). Naamán ofreció a Guejazí pago por la ayuda que Eliseo le había dado. El versículo dice: “Y Eliseo le dijo: ¿De dónde vienes, Guejazí? Y él dijo: Tu siervo no fue a ninguna parte. Y él le dijo: ¿No fue mi corazón contigo, cuando el hombre se volvió de su carro para encontrarte? ¿Es tiempo de recibir plata y de recibir vestidos, y olivares, y viñas, y ovejas y bueyes, y siervos y siervas?” (II Reyes 5:25-26). La Guemará pregunta: ¿Y Guejazí tomó todo eso? Fueron solamente plata y vestidos lo que tomó.
אָמַר רַבִּי יִצְחָק: בְּאוֹתָהּ שָׁעָה הָיָה אֱלִישָׁע יוֹשֵׁב וְדוֹרֵשׁ בִּשְׁמוֹנָה שְׁרָצִים. נַעֲמָן שַׂר צְבָא מֶלֶךְ אֲרָם הָיָה מְצוֹרָע. אֲמַרָה לֵיהּ הָהִיא רָבִיתָא דְּאִישְׁתְּבַאי מֵאַרְעָא יִשְׂרָאֵל: אִי אָזְלַתְּ לְגַבַּי אֱלִישָׁע מַסֵּי לָךְ. כִּי אֲתָא, אֲמַר לֵיהּ: זִיל טְבוֹל בְּיַרְדֵּן. אֲמַר לֵיהּ: אַחוֹכֵי קָא מְחַיְּיכַתְּ בִּי? אָמְרִי לֵיהּ הָנְהוּ דַּהֲווֹ בַּהֲדֵיהּ: מַאי נָפְקָא לָךְ מִינַּהּ? זִיל נַסִּי. אֲזַל וּטְבַל בְּיַרְדְּנָא וְאִיתַּסִּי. אֲתָא אַיְיתִי לֵיהּ כֹּל הָנֵי דְּנָקֵיט. לָא צְבָא לְקַבּוֹלֵי מִינֵּיהּ. גֵּחֲזִי אִיפְּטַר מִקַּמֵּיהּ אֱלִישָׁע, אֲזַל שְׁקַל מַאי דִּשְׁקַל וְאַפְקֵיד.
Rabí Yitzḥak dice: Este fue el incidente relacionado con Guejazí: En ese momento, Eliseo estaba sentado y enseñando las halakhot de los ocho animales rastreros impuros. Ahora bien, Naamán, el general del ejército de Aram, era leproso. Cierta joven judía que había sido llevada cautiva de Eretz Yisrael le dijo: Si vas a Eliseo, él te curará. Cuando Naamán vino a él, Eliseo le dijo: Ve a sumergirte en el Jordán. Naamán le dijo: ¿Te estás burlando de mí al sugerir que esto me curará? Aquellos compañeros que estaban con Naamán le dijeron: ¿Qué diferencia te hace? Ve, prueba. Naamán fue, se sumergió en el Jordán y fue curado. Naamán vino y trajo a Eliseo todos aquellos objetos que tenía consigo de Aram, y Eliseo no aceptó recibirlos de él. Guejazí se apartó de delante de Eliseo y fue y tomó de Naamán lo que tomó, y luego lo depositó.
כִּי אֲתָא, חַזְיַיהּ אֱלִישָׁע לְצָרַעַת דַּהֲוָה פָּרְחָה עִלָּוֵיה רֵישֵׁיהּ. אֲמַר לֵיהּ: רָשָׁע! הִגִּיעַ עֵת לִיטּוֹל שְׂכַר שְׁמֹנָה שְׁרָצִים. ״וְצָרַעַת נַעֲמָן תִּדְבַּק בְּךָ וּבְזַרְעֲךָ לְעוֹלָם וַיֵּצֵא מִלְּפָנָיו מְצֹרָע כַּשָּׁלֶג״. ״וְאַרְבָּעָה אֲנָשִׁים הָיוּ מְצֹרָעִים פֶּתַח הַשָּׁעַר״ – אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: גֵּחֲזִי וּשְׁלֹשֶׁת בָּנָיו.
Cuando Guejazí llegó, Eliseo vio la lepra que había crecido sobre la cabeza de Guejazí. Eliseo le dijo: ¡Malvado! Ha llegado el momento de recibir tu recompensa por estudiar el asunto de los ocho animales reptantes. Dado que la plata que recibió Guejazí era su recompensa por estudiar el asunto de los ocho animales reptantes, Eliseo enumeró ocho artículos que Guejazí buscó comprar con la plata que tomó. Entonces Eliseo le dijo a Guejazí: “La lepra de Naamán se te pegará a ti y a tu descendencia para siempre. Y salió de su presencia leproso, blanco como la nieve” (II Reyes 5:27). Con respecto al versículo: “Y había cuatro hombres afligidos con lepra a la entrada de la puerta” (II Reyes 7:3), Rabí Yoḥanan dice: Estos eran Guejazí y sus tres hijos, ya que él y sus descendientes fueron maldecidos.
יְהוֹשֻׁעַ בֶּן פְּרַחְיָה מַאי הִיא? כִּדְקַטְלִינְהוּ יַנַּאי מַלְכָּא לְרַבָּנַן, אֲזַל יְהוֹשֻׁעַ בֶּן פְּרַחְיָה וְיֵשׁוּ לַאֲלֶכְּסַנְדְּרִיָּא שֶׁל מִצְרַיִם. כִּי הֲוָה שְׁלָמָא, שְׁלַח לֵיהּ שִׁמְעוֹן בֶּן שָׁטַח: מִינִּי יְרוּשָׁלַיִם עִיר הַקֹּדֶשׁ לִיכִי אָלֶכְּסַנְדְּרִיָּה שֶׁל מִצְרַיִם, אֲחוֹתִי: בַּעֲלִי שָׁרוּי בְּתוֹכֵךְ וְאָנֹכִי יוֹשֶׁבֶת שׁוֹמֵמָה.
§ ¿Cuál es el incidente que involucra a Yehoshua ben Peraḥya? La Guemará relata: Cuando el rey Yannai estaba matando a los Sabios, Yehoshua ben Peraḥya y Jesús, su alumno, fueron a Alejandría de Egipto. Cuando hubo paz entre el rey Yannai y los Sabios, Shimon ben Shataḥ envió un mensaje a Yehoshua ben Peraḥya: De mí, Jerusalén, la ciudad santa, para ti, Alejandría de Egipto: Mi hermana, mi esposo está entre ustedes y yo permanezco desolada. El jefe de los Sabios de Israel está fuera del país y Jerusalén requiere su regreso.
קָם, אֲתָא, וְאִתְרְמִי לֵיהּ הָהוּא אוּשְׁפִּיזָא. עֲבַדוּ לֵיהּ יְקָרָא טוּבָא. אֲמַר: כַּמָּה יָפָה אַכְסַנְיָא זוֹ! אֲמַר לֵיהּ: רַבִּי, עֵינֶיהָ טְרוּטוֹת. אֲמַר לֵיהּ: רָשָׁע! בְּכָךְ אַתָּה עוֹסֵק? אַפֵּיק אַרְבַּע מְאָה שִׁיפּוּרֵי וְשַׁמְּתֵיהּ.
Yehoshua ben Peraḥya entendió el mensaje, se levantó, vino y sucedió que llegó a cierta posada en el camino a Jerusalén. Lo trataron con gran honor. Yehoshua ben Peraḥya dijo: Qué hermosa es esta posada. Jesús, su alumno, le dijo: Pero, maestro mío, los ojos de la esposa del posadero son estrechos [terutot]. Yehoshua ben Peraḥya le dijo: ¡Malvado! ¿Te ocupas de esa cuestión, de la apariencia de una mujer casada? Sacó cuatrocientos shofarot y lo excomulgó.
אֲתָא לְקַמֵּיהּ כַּמָּה זִימְנִין, אֲמַר לֵיהּ: קַבְּלָן! לָא הָוֵי קָא מַשְׁגַּח בֵּיהּ. יוֹמָא חַד הֲוָה קָא קָרֵי קְרִיאַת שְׁמַע, אֲתָא לְקַמֵּיהּ. סָבַר לְקַבּוֹלֵי, אַחְוִי לֵיהּ בִּידֵיהּ. הוּא סָבַר: מִידְחָא דָּחֵי לִי. אֲזַל זְקַף לְבֵינְתָּא וְהִשְׁתַּחֲוָה לָהּ. אֲמַר לֵיהּ: הֲדַר בָּךְ! אֲמַר לֵיהּ: כָּךְ מְקוּבְּלַנִי מִמְּךָ: כָּל הַחוֹטֵא וּמַחְטִיא אֶת הָרַבִּים אֵין מַסְפִּיקִין בְּיָדוֹ לַעֲשׂוֹת תְּשׁוּבָה. וְאָמַר מָר: יֵשׁוּ כִּישֵּׁף וְהֵסִית וְהִדִּיחַ אֶת יִשְׂרָאֵל.
Jesús vino ante Yehoshua ben Peraḥya varias veces y le dijo: Acepta nuestro, es decir, mi, arrepentimiento. Yehoshua ben Peraḥya no le hizo caso. Un día Yehoshua ben Peraḥya estaba recitando el Shemá y Jesús vino ante él con la misma petición. Yehoshua ben Peraḥya tenía la intención de aceptar su petición y le hizo una señal con la mano para que esperara hasta terminar su oración. Jesús no entendió la señal y pensó: Me está rechazando. Fue y colocó un ladrillo en posición vertical para que sirviera como ídolo y se inclinó ante él. Entonces Yehoshua ben Peraḥya le dijo a Jesús: Arrepiéntete. Jesús le dijo: Esta es la tradición que recibí de ti: A quien peca y hace pecar a las multitudes no se le da la oportunidad de arrepentirse. Y el Maestro dice: Jesús practicó hechicería, incitó a los judíos a participar en la idolatría y desvió a Israel. Si Yehoshua ben Peraḥya no hubiera hecho que desesperara de la expiación, no habría tomado el camino del mal.
תַּנְיָא: אָמַר רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן אֶלְעָזָר, יֵצֶר, תִּינוֹק, וְאִשָּׁה – תְּהֵא שְׂמֹאל דּוֹחָה וְיָמִין מְקָרֶבֶת.
Se enseña en una baraita que Rabí Shimon ben Elazar dice: Con respecto a la mala inclinación, a un niño y a una mujer, que la mano izquierda los aleje y la derecha los acerque. El rechazo total de la mala inclinación llevará a la inacción, a diferencia de encauzar su poder en una dirección positiva. No se los debe acercar demasiado, no sea que lo lleven al pecado, pero no se debe alejar por completo a su esposa o a su hijo, no sea que haga que abandonen el camino de la rectitud.
תָּנוּ רַבָּנַן: שְׁלֹשָׁה חֳלָאִים חָלָה אֱלִישָׁע – אֶחָד שֶׁגֵּירָה דּוּבִּים בַּתִּינוֹקוֹת, וְאֶחָד שֶׁדְּחָפוֹ לְגֵחֲזִי בִּשְׁתֵּי יָדַיִם, וְאֶחָד שֶׁמֵּת בּוֹ, [שֶׁנֶּאֱמַר: ״וֶאֱלִישָׁע חָלָה אֶת חׇלְיוֹ וְגוֹ״].
Los Sabios enseñaron: Eliseo enfermó de tres enfermedades: Una enfermedad fue debido al hecho de que incitó a osas a atacar y devorar a niños (véase II Reyes 2:24-25); y una fue debido al hecho de que apartó a Guejazí con ambas manos y provocó que desesperara de la expiación; y una fue la enfermedad de la que murió, como está dicho: “Y Eliseo cayó enfermo de su enfermedad de la cual había de morir” (II Reyes 13:14), lo que indica que previamente había sufrido otras enfermedades.
עַד אַבְרָהָם לֹא הָיָה זִקְנָה. כֹּל דְּחָזֵי לְאַבְרָהָם אֲמַר: הַאי יִצְחָק. כֹּל דְּחָזֵי לְיִצְחָק אָמַר: הַאי אַבְרָהָם. בְּעָא אַבְרָהָם רַחֲמֵי דְּלֶיהְוֵי לֵיהּ זִקְנָה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְאַבְרָהָם זָקֵן בָּא בַּיָּמִים״. עַד יַעֲקֹב לָא הֲוָה חוּלְשָׁא, בְּעָא רַחֲמֵי וַהֲוָה חוּלְשָׁא, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיֹּאמֶר לְיוֹסֵף הִנֵּה אָבִיךָ חֹלֶה״. עַד אֱלִישָׁע לָא הֲוָה אִינִישׁ חָלֵישׁ דְּמִיתְּפַח, וַאֲתָא אֱלִישָׁע וּבְעָא רַחֲמֵי וְאִיתְּפַח, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וֶאֱלִישָׁע חָלָה אֶת חׇלְיוֹ אֲשֶׁר יָמוּת בּוֹ״.
A propósito de la muerte de Eliseo, la Guemará dice: Hasta la época de Abraham no había envejecimiento, y los ancianos y los jóvenes se veían iguales. Cualquiera que veía a Abraham decía: Ese es Isaac, y cualquiera que veía a Isaac decía: Ese es Abraham. Abraham rezó por misericordia, para que experimentara envejecimiento, como está dicho: “Y Abraham era anciano, entrado en años” (Génesis 24:1). No hay mención del envejecimiento antes de ese versículo. Hasta la época de Jacob no había debilidad, es decir, enfermedad. Jacob rezó por misericordia y hubo debilidad, como está dicho: “Y le dijeron a José: He aquí, tu padre está enfermo” (Génesis 48:1). Hasta la época de Eliseo, no había enfermo que se recuperara, y Eliseo vino y rezó por misericordia y se recuperó, como está dicho: “Y Eliseo cayó enfermo de su enfermedad de la cual había de morir” (II Reyes 13:14). Esta es la primera mención de una persona que estaba enferma y que no murió de esa enfermedad.
מַתְנִי׳ דּוֹר הַמַּבּוּל אֵין לָהֶם חֵלֶק לָעוֹלָם הַבָּא, וְאֵין עוֹמְדִין בַּדִּין, שֶׁנֶּאֱמַר: ״לֹא יָדוֹן רוּחִי בָאָדָם לְעֹלָם״ – לֹא דִּין וְלֹא רוּחַ. דּוֹר הַפְּלַגָּה אֵין לָהֶם חֵלֶק לָעוֹלָם הַבָּא, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיָּפֶץ ה׳ אֹתָם מִשָּׁם עַל פְּנֵי כׇל הָאָרֶץ״, וּכְתִיב: ״וּמִשָּׁם הֱפִיצָם״. ״וַיָּפֶץ ה׳ אֹתָם״ – בָּעוֹלָם הַזֶּה, ״וּמִשָּׁם הֱפִיצָם ה׳״ – לָעוֹלָם הַבָּא. אַנְשֵׁי סְדוֹם אֵין לָהֶם חֵלֶק לָעוֹלָם הַבָּא, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְאַנְשֵׁי סְדֹם רָעִים וְחַטָּאִים לַה׳ מְאֹד״ – רָעִים בָּעוֹלָם הַזֶּה, וְחַטָּאִים לָעוֹלָם הַבָּא. אֲבָל עוֹמְדִין בַּדִּין.
MISHNÁ: Los miembros de la generación del diluvio no tienen parte en el Mundo Venidero y no se levantarán en juicio al final de los días, como está dicho: “Mi espíritu no permanecerá [yadon] en el hombre para siempre” (Génesis 6:3); ni se levantarán en juicio [din] ni sus almas les serán restauradas. Los miembros de la generación de la dispersión no tienen parte en el Mundo Venidero, como está dicho: “Y el Señor los dispersó de allí sobre la faz de toda la tierra” (Génesis 11:8), y está escrito: “Y de allí los dispersó el Señor sobre la faz de toda la tierra” (Génesis 11:9). “Y el Señor los dispersó” indica en este mundo; “y de allí los dispersó el Señor” indica para el Mundo Venidero. La gente de Sodoma no tiene parte en el Mundo Venidero, como está dicho: “Y los hombres de Sodoma eran malvados y pecadores ante el Señor en gran manera” (Génesis 13:13). “Malvados” indica en este mundo; “y pecadores” indica para el Mundo Venidero. Pero se levantarán en juicio y serán sentenciados al desprecio eterno.
רַבִּי נְחֶמְיָה אוֹמֵר: אֵלּוּ וָאֵלּוּ אֵין עוֹמְדִין בַּדִּין, שֶׁנֶּאֱמַר: ״עַל כֵּן לֹא יָקֻמוּ
Rabí Neḥemya dice: Tanto estos, el pueblo de Sodoma, como aquellos, los miembros de la generación del diluvio, no se levantarán en el juicio, como está dicho: “Por tanto, los malvados no se levantarán

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