״גַּם אֵלֶּה מִשְׁלֵי שְׁלֹמֹה אֲשֶׁר הֶעְתִּיקוּ אַנְשֵׁי חִזְקִיָּה מֶלֶךְ יְהוּדָה״. וְכִי חִזְקִיָּה מֶלֶךְ יְהוּדָה לְכׇל הָעוֹלָם כּוּלּוֹ לִימֵּד תּוֹרָה, וְלִמְנַשֶּׁה בְּנוֹ לֹא לִימֵּד תּוֹרָה? אֶלָּא, מִכׇּל טוֹרַח שֶׁטָּרַח בּוֹ וּמִכׇּל עָמָל שֶׁעָמֵל בּוֹ, לֹא הֶעֱלָהוּ לְמוּטָב אֶלָּא יִסּוּרִין, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיְדַבֵּר ה׳ אֶל מְנַשֶּׁה וְאֶל עַמּוֹ וְלֹא הִקְשִׁיבוּ. וַיָּבֵא ה׳ עֲלֵיהֶם אֶת שָׂרֵי הַצָּבָא אֲשֶׁר לְמֶלֶךְ אַשּׁוּר וַיִּלְכְּדוּ אֶת מְנַשֶּׁה בַּחֹחִים וַיַּאַסְרֻהוּ בַּנְחֻשְׁתַּיִם וַיּוֹלִיכֻהוּ בָּבֶלָה״.
“También estos son los proverbios de Salomón, que copiaron los hombres de Ezequías, rey de Judea” (Proverbios 25:1), lo que indica que Ezequías enseñó Torah y la difundió entre las multitudes. ¿Y es concebible que Ezequías, rey de Judea, enseñara Torah a todo el mundo y a Manasés, su hijo, no le enseñara Torah? Más bien, Ezequías ciertamente enseñó mucha Torah a Manasés; sin embargo, de todo su esfuerzo por enseñarle y de todo su afán por enseñarle, fueron solo las aflicciones las que lo elevaron al camino del bien, como está dicho: “Y el Señor habló a Manasés y a su pueblo, pero no escucharon. Y el Señor trajo sobre ellos a los capitanes del ejército del rey de Asiria, quienes tomaron a Manasés con garfios, lo ataron con cadenas y lo llevaron a Babilonia” (II Crónicas 33:10–11).
וּכְתִיב: ״וּכְהָצֵר לוֹ חִלָּה אֶת פְּנֵי ה׳ אֱלֹהָיו וַיִּכָּנַע מְאֹד מִלִּפְנֵי אֱלֹהֵי אֲבוֹתָיו. וַיִּתְפַּלֵּל אֵלָיו וַיֵּעָתֶר לוֹ וַיִּשְׁמַע תְּחִנָּתוֹ וַיְשִׁיבֵהוּ יְרוּשָׁלִַים לְמַלְכוּתוֹ וַיֵּדַע מְנַשֶּׁה כִּי ה׳ הוּא הָאֱלֹהִים״. הָא לָמַדְתָּ שֶׁחֲבִיבִין יִסּוּרִין.
Y está escrito después: “Y cuando estaba en angustia, buscó al Señor su Dios, y se humilló grandemente ante el Dios de sus padres, y oró a Él, y Él atendió su ruego, y oyó su súplica, y lo hizo volver a Jerusalén a su reino; entonces Manasés supo que el Señor, Él era Dios” (II Crónicas 33:12–13). Aprendiste de esto que las aflicciones son apreciadas.
תָּנוּ רַבָּנַן: שְׁלֹשָׁה בָּאוּ בַּעֲלִילָה, אֵלּוּ הֵן: קַיִן, עֵשָׂו וּמְנַשֶּׁה. קַיִן, דִּכְתִיב: ״גָּדוֹל עֲוֹנִי מִנְּשׂוֹא״. אָמַר לְפָנָיו: רִבּוֹנוֹ שֶׁל עוֹלָם, כְּלוּם גָּדוֹל עֲוֹנִי מִשִּׁשִּׁים רִיבּוֹא שֶׁעֲתִידִין לַחְטוֹא לְפָנֶיךָ וְאַתָּה סוֹלֵחַ לָהֶם? עֵשָׂו, דִּכְתִיב: ״הַבְרָכָה אַחַת הִיא לָךְ אָבִי״. מְנַשֶּׁה – בַּתְּחִילָּה קָרָא לֶאֱלוֹהוֹת הַרְבֵּה, וּלְבַסּוֹף קָרָא לֵאלֹהֵי אֲבוֹתָיו.
A propósito del arrepentimiento de Manasés, la Guemará cita que los Sabios enseñaron en una baraita: Tres vinieron con una exigencia, y estos son: Caín, Esaú y Manasés. Caín vino con una exigencia, como está escrito: “Mi pecado es demasiado grande para soportarlo” (Génesis 4:13). Caín dijo ante Dios: Maestro del Universo, ¿es mi transgresión mayor que la transgresión de los 600.000 que están destinados a pecar ante Ti con el Becerro de Oro, y Tú aun así los perdonarás? También debería haber expiación por mi transgresión. Esaú vino con una exigencia, como está dicho: “¿Tienes una sola bendición, padre mío?” (Génesis 27:38). Con respecto a Manasés, al principio invocó a múltiples dioses, y sus oraciones no fueron respondidas, y finalmente invocó al Dios de sus antepasados con la exigencia: Si Dios no responde a mi oración, entonces, al parecer, todos los dioses son iguales al Dios de mis antepasados.
אַבָּא שָׁאוּל אוֹמֵר: אַף הַהוֹגֶה אֶת הַשֵּׁם בְּאוֹתִיּוֹתָיו וְכוּ׳. תָּנָא: וּבַגְּבוּלִין, וּבִלְשׁוֹן עָגָה.
§ La mishná enseña: Abba Shaul dice: También entre aquellos que no tienen parte en el Mundo Venidero está quien pronuncia el nombre inefable de Dios tal como está escrito, con sus letras. Se enseña en una baraita: Esto se refiere a quien pronuncia el nombre en las zonas periféricas fuera del Templo, y en lenguaje coloquial [aga], sin ningún propósito particular.
שְׁלֹשָׁה מְלָכִים וְאַרְבָּעָה הֶדְיוֹטוֹת וְכוּ׳. תָּנוּ רַבָּנַן: יָרׇבְעָם – שֶׁרִיבֵּעַ עָם. דָּבָר אַחֵר: יָרׇבְעָם – שֶׁעָשָׂה מְרִיבָה בָּעָם. דָּבָר אַחֵר: יָרׇבְעָם – שֶׁעָשָׂה מְרִיבָה בֵּין יִשְׂרָאֵל לַאֲבִיהֶם שֶׁבַּשָּׁמַיִם. בֶּן נְבָט – בֵּן שֶׁנִּיבַּט וְלֹא רָאָה.
En la mishná, el tanna enumeró tres reyes y cuatro plebeyos que no tienen parte en el Mundo Venidero. Los Sabios enseñaron en una baraita: Jeroboam [Yorovam] es una abreviatura de alguien que degradó al pueblo judío [riba am]. Alternativamente, Yorovam es una abreviatura de alguien que engendró contienda entre el pueblo [meriva ba’am], causando el cisma entre los reinos de Judea e Israel. Alternativamente, Yorovam es una abreviatura de alguien que engendró contienda entre el pueblo judío [meriva bein ha’am] y su Padre Celestial, ya que instituyó la adoración de los becerros de oro (I Reyes 12:28–31). Se le llama hijo de Nebat porque es el hijo que miró [nibat] en un esfuerzo por evaluar la situación pero no vio la situación con precisión.
תַּנָּא: הוּא נְבָט, הוּא מִיכָה, הוּא שֶׁבַע בֶּן בִּכְרִי. נְבָט – שֶׁנִּיבַּט וְלֹא רָאָה. מִיכָה – שֶׁנִּתְמַכְמֵךְ בְּבִנְיָן. וּמָה שְׁמוֹ? שֶׁבַע בֶּן בִּכְרִי שְׁמוֹ.
Se enseña en una baraita: Basándose en una interpretación homilética de sus nombres, estas tres figuras de la Torah son consideradas la misma persona. Él es llamado Nebat, él es llamado Mica, y él es llamado Seba, hijo de Bicri. Nebat, que miró [nibat] pero no vio, creyó que estaba destinado a la grandeza, y eso solo se logró por medio de su hijo. Mica, que fue aplastado [nitmakhmekh] en la construcción de las ciudades de almacenamiento de Pitón y Ramsés, fue salvado milagrosamente. ¿Y cuál es su verdadero nombre? Su nombre es Seba, hijo de Bicri.
תָּנוּ רַבָּנַן: שְׁלֹשָׁה נִיבְּטוּ וְלֹא רָאוּ, וְאֵלּוּ הֵן – נְבָט, וַאֲחִיתוֹפֶל, וְאִיצְטַגְנִינֵי פַּרְעֹה.
Los Sabios enseñaron en una baraita: Tres miraron pero no vieron y, como resultado, se equivocaron en sus pronósticos. Y estos son: Nebat, y Ahitofel, y los astrólogos del Faraón.
נְבָט רָאָה אֵשׁ שֶׁיּוֹצֵאת מֵאַמָּתוֹ. הוּא סָבַר אִיהוּ מָלֵיךְ, וְלָא הִיא. יָרׇבְעָם הוּא דִּנְפַק מִינֵּיהּ.
La Guemará explica: Nebat vio fuego que salía de su pene. Pensó que eso significaba que él gobernaría. Pero no es así. Significaba que sería Jeroboam quien saldría de él y gobernaría.
אֲחִיתוֹפֶל רָאָה צָרַעַת שֶׁזָּרְחָה לוֹ עַל אַמָּתוֹ. הוּא סָבַר אִיהוּ מָלֵךְ, וְלָא הִיא. בַּת שֶׁבַע בִּתּוֹ הוּא דִּנְפַק מִינַּהּ שְׁלֹמֹה.
Ajitófel vio lepra que resplandecía en su pene y pensó que él reinaría. Pero no es así. Más bien, de Betsabé, su hija, es decir, la hija de su hijo, vino Salomón, el rey.
אִיצְטַגְנִינֵי פַּרְעֹה, דְּאָמַר רַבִּי חָמָא בְּרַבִּי חֲנִינָא: מַאי דִּכְתִיב ״הֵמָּה מֵי מְרִיבָה״? הֵמָּה שֶׁרָאוּ אִיצְטַגְנִינֵי פַּרְעֹה וְטָעוּ. רָאוּ שֶׁמּוֹשִׁיעָן שֶׁל יִשְׂרָאֵל בְּמַיִם הוּא לוֹקֶה, אָמַר: ״כׇּל הַבֵּן הַיִּלּוֹד הַיְאֹרָה תַּשְׁלִיכֻהוּ״. וְהֵן לֹא יָדְעוּ שֶׁעַל עִסְקֵי מֵי מְרִיבָה לוֹקֶה.
Los astrólogos del faraón vieron y se equivocaron, como dice Rabí Ḥama, hijo de Rabí Ḥanina: ¿Cuál es el significado de aquello que está escrito: “Estas son las aguas de la contienda” (Números 20:13)? Estas son las aguas que vieron los astrólogos del faraón, y se equivocaron acerca de ellas. Pues ellos vieron en las estrellas que el salvador de Israel sería herido por agua, y el faraón dijo: “A todo hijo que nazca lo echaréis al río” (Éxodo 1:22), suponiendo que cualquier posible salvador sería ahogado. Y no sabían que era por asuntos relacionados con las aguas de Meribá que Moisés sería herido y no se le permitiría entrar en Eretz Yisrael.
וּמְנָא לַן דְּלָא אָתֵי לְעָלְמָא דְּאָתֵי? דִּכְתִיב: ״וַיְהִי בַּדָּבָר הַזֶּה לְחַטַּאת בֵּית יָרׇבְעָם וּלְהַכְחִיד וּלְהַשְׁמִיד מֵעַל פְּנֵי הָאֲדָמָה״. ״לְהַכְחִיד״ – בָּעוֹלָם הַזֶּה, ״וּלְהַשְׁמִיד״ – לָעוֹלָם הַבָּא.
La Guemará retoma su discusión sobre Jeroboam. ¿Y de dónde derivamos que Jeroboam no entra en el Mundo Venidero? Se deriva de un versículo, como está escrito: “Y por este asunto hubo pecado para la casa de Jeroboam, para erradicarla y destruirla de sobre la faz de la tierra” (I Reyes 13:34). Puede interpretarse en el sentido de: Erradicarla en este mundo y destruirla para el Mundo Venidero.
אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: מִפְּנֵי מָה זָכָה יָרׇבְעָם לַמַּלְכוּת? מִפְּנֵי שֶׁהוֹכִיחַ אֶת שְׁלֹמֹה. וּמִפְּנֵי מָה נֶעֱנַשׁ? מִפְּנֵי שֶׁהוֹכִיחוֹ בָּרַבִּים, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְזֶה הַדָּבָר אֲשֶׁר הֵרִים יָד בַּמֶּלֶךְ שְׁלֹמֹה בָּנָה אֶת הַמִּלּוֹא סָגַר אֶת פֶּרֶץ עִיר דָּוִד אָבִיו״. אָמַר לוֹ: דָּוִד אָבִיךָ פָּרַץ פְּרָצוֹת בַּחוֹמָה כְּדֵי שֶׁיַּעֲלוּ יִשְׂרָאֵל לָרֶגֶל, וְאַתָּה גָּדַרְתָּ אוֹתָם כְּדֵי לַעֲשׂוֹת אַנְגַּרְיָא לְבַת פַּרְעֹה.
Rabí Yoḥanan dice: ¿Por qué virtud Jeroboam tuvo el privilegio de ascender a la monarquía? Fue debido al hecho de que reprendió a Salomón por sus pecados. ¿Y por qué mala acción fue castigado y lo perdió todo? Fue debido al hecho de que reprendió a Salomón y lo humilló en público, como está dicho: “Y esta fue la causa por la que alzó su mano contra el rey: Salomón edificó el Milo y reparó las brechas de la ciudad de David su padre” (I Reyes 11:27). Jeroboam le dijo a Salomón: David, tu padre, hizo brechas en la muralla para que el pueblo judío pudiera subir en la Fiesta de peregrinación, y tú las cerraste para imponer trabajo forzado [angarya] para la hija del faraón, tu esposa.
וּמַאי ״וְזֶה אֲשֶׁר הֵרִים יָד בַּמֶּלֶךְ״? אָמַר רַב נַחְמָן: שֶׁחָלַץ תְּפִילָּיו בְּפָנָיו. אָמַר רַב נַחְמָן: גַּסּוּת הָרוּחַ שֶׁהָיָה בּוֹ בְּיָרׇבְעָם טְרָדַתּוּ מִן הָעוֹלָם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיֹּאמֶר יָרׇבְעָם בְּלִבּוֹ עַתָּה תָּשׁוּב הַמַּמְלָכָה לְבֵית דָּוִד. אִם יַעֲלֶה הָעָם הַזֶּה לַעֲשׂוֹת זְבָחִים בְּבֵית ה׳ בִּירוּשָׁלִַים וְשָׁב לֵב הָעָם הַזֶּה אֶל אֲדֹנֵיהֶם אֶל רְחַבְעָם מֶלֶךְ יְהוּדָה וַהֲרָגֻנִי וְשָׁבוּ אֶל רְחַבְעָם מֶלֶךְ יְהוּדָה״.
¿Y cuál es el significado de la frase “y esta fue la causa por la que él levantó su mano contra el rey”? Rav Naḥman dice: Se quitó sus filacterias delante de Salomón, demostrando así que no consideraba a Salomón su superior. Rav Naḥman dice: La arrogancia que había en Jeroboam lo expulsó del Mundo Venidero, como está dicho: “Y Jeroboam dijo en su corazón: Ahora volverá el reino a la casa de David. Si este pueblo sube a ofrecer sacrificios en la Casa del Señor en Jerusalén, entonces el corazón de este pueblo se volverá de nuevo a su señor, a Roboam, rey de Judá, y me matarán y volverán a Roboam, rey de Judá” (I Reyes 12:26–27).
אֲמַר: גְּמִירִי דְּאֵין יְשִׁיבָה בַּעֲזָרָה אֶלָּא לְמַלְכֵי בֵּית יְהוּדָה בִּלְבָד. כֵּיוָן דְּחָזוּ לֵיהּ לִרְחַבְעָם דְּיָתֵיב וַאֲנָא קָאֵימְנָא, סָבְרִי: הָא מַלְכָּא וְהָא עַבְדָּא. וְאִי יָתֵיבְנָא, מוֹרֵד בַּמַּלְכוּת הוּא, וְקָטְלִין לִי וְאָזְלוּ בָּתְרֵיהּ. מִיָּד ״וַיִּוָּעַץ הַמֶּלֶךְ וַיַּעַשׂ שְׁנֵי עֶגְלֵי זָהָב וַיֹּאמֶר אֲלֵהֶם רַב לָכֶם מֵעֲלוֹת יְרוּשָׁלִַים הִנֵּה אֱלֹהֶיךָ יִשְׂרָאֵל אֲשֶׁר הֶעֱלוּךָ מֵאֶרֶץ מִצְרָיִם וַיָּשֶׂם אֶת הָאֶחָד בְּבֵית אֵל וְאֶת הָאֶחָד נָתַן בְּדָן״.
Jeroboam calculó y dijo: Se aprende como una tradición que sentarse en el atrio del Templo está permitido solo para los reyes de la casa de Judá. Cuando vean a Roboam, que está sentado, y vean que yo estoy de pie, pensarán: Este, Roboam, es rey, y aquel, Jeroboam, es el siervo. Y si yo me siento allí, seré considerado un traidor contra el trono, y me matarán y lo seguirán. Inmediatamente, ocurrió lo siguiente: “Y el rey tomó consejo, e hizo dos becerros de oro, y les dijo: Ya es demasiado para vosotros subir a Jerusalén; he aquí tus dioses, Israel, que te hicieron subir de la tierra de Egipto. Y puso uno en Betel y el otro lo puso en Dan” (I Reyes 12:28–29).
מַאי ״וַיִּוָּעַץ״? אָמַר רַבִּי יְהוּדָה: שֶׁהוֹשִׁיב רָשָׁע אֵצֶל צַדִּיק. אֲמַר לְהוּ: חָתְמִיתוּ עַל כֹּל דְּעָבֵידְנָא? אֲמַרוּ לֵיהּ: הִין. אֲמַר לְהוּ: מַלְכָּא בָּעֵינָא לְמִיהְוֵי. אֲמַרוּ לֵיהּ: הִין. כֹּל דְּאָמֵינָא לְכוּ עָבֵידְתּוּ? אֲמַרוּ לֵיהּ: הִין. אֲפִילּוּ לְמִפְלַח לַעֲבוֹדָה זָרָה? אֲמַר לֵיהּ צַדִּיק: חַס וְחָלִילָה! אֲמַר לֵיהּ רָשָׁע לְצַדִּיק: סָלְקָא דַּעְתָּךְ דְּגַבְרָא כְּיָרׇבְעָם פָּלַח לַעֲבוֹדָה זָרָה? אֶלָּא לְמֵינְסִינְהוּ הוּא דְּקָא בָּעֵי, אִי קַבְּלִיתוּ לְמֵימְרֵיהּ.
¿Cuál es el significado de la frase “y el rey tomó consejo”? Rabí Yehuda dice: Significa que reunió a los ancianos del reino de Israel y sentó a un malvado junto a un justo y los consultó. Él dijo a los ancianos: ¿Firman una autorización para todo lo que estoy haciendo? Ellos le dijeron: Sí. Él les dijo: Quiero ser el rey. Ellos le dijeron: Sí. Jeroboam les dijo: ¿Harán todo lo que les diga que hagan? Ellos le dijeron: Sí. Él les dijo: ¿Incluso adorar ídolos? Un justo dijo: ¡El Cielo no lo permita!; la idolatría es inaceptable. El malvado sentado a su lado dijo al justo: ¿Se te ocurre que un hombre como Jeroboam adoraría ídolos? Más bien, él solo busca poner a prueba a los que están sentados aquí, para determinar si aceptan y obedecerán sus pronunciamientos.