לְרַב יְהוּדָה לָא קַשְׁיָא: טְמֵא שֶׁרֶץ רַחֲמָנָא דַּחְיֵיהּ, דִּכְתִיב: ״אִישׁ אִישׁ כִּי יִהְיֶה טָמֵא לָנֶפֶשׁ״, מִי לָא עָסְקִינַן שֶׁחָל שְׁבִיעִי שֶׁלּוֹ לִהְיוֹת בְּעֶרֶב הַפֶּסַח, וַאֲפִילּוּ הָכִי אָמַר רַחֲמָנָא — לִידְּחֵי.
Según la opinión de Rav Yehuda, esto tampoco es difícil, porque, en su opinión, la propia Torá pospuso la obligación de quien está ritualmente impuro por contacto con un animal rastrero muerto para el segundo Pesaḥ, como está escrito: “Si algún hombre de vosotros o de vuestras generaciones estuviere ritualmente impuro a causa de un cadáver” (Números 9:10). ¿No estamos tratando incluso de una situación en la que su séptimo día de purificación ocurre en la víspera de Pésaj, de modo que puede estar ritualmente puro al caer la noche y, por lo tanto, tiene en ese séptimo día el mismo estatus que quien se volvió impuro por contacto con un animal rastrero muerto? Y sin embargo la Torá declaró que su obligación será pospuesta. Esto enseña que cualquiera que esté ritualmente impuro en el momento del sacrificio tiene su obligación pospuesta al segundo Pesaḥ, incluso si pudiera sumergirse y purificarse a tiempo para comer la ofrenda en el primer Pesaḥ con el resto del pueblo judío.
תָּנוּ רַבָּנַן: הָיָה עוֹמֵד חוּץ לַמּוֹדִיעִים, וְיָכוֹל לִיכָּנֵס בְּסוּסִים וּבִפְרָדִים, יָכוֹל יְהֵא חַיָּיב — תַּלְמוּד לוֹמַר: ״וּבְדֶרֶךְ לֹא הָיָה״, וְהַלָּה הָיָה בַּדֶּרֶךְ.
Los Sabios enseñaron: Si alguien estaba fuera de la ciudad de Modi’im y podía entrar en Jerusalén a caballo o en mulas pero no caminando, podría haber pensado que sería responsable de recibir karet por no venir a Jerusalén y ofrecer el cordero pascual; por lo tanto, el versículo dice: “Y no está en camino” (Números 9:13). Esta persona estaba en un viaje lejano y por lo tanto está exenta.
הָיָה עוֹמֵד לִפְנִים מִן הַמּוֹדִיעִים, וְאֵין יָכוֹל לִיכָּנֵס מִפְּנֵי גְּמַלִּים וּקְרוֹנוֹת הַמְעַכְּבוֹת אוֹתוֹ, יָכוֹל לֹא יְהֵא חַיָּיב — תַּלְמוּד לוֹמַר: ״וּבְדֶרֶךְ לֹא הָיָה״, וַהֲרֵי לֹא הָיָה בַּדֶּרֶךְ.
Por otro lado, si alguien estaba más cerca de Jerusalén que de Modi’im pero no podía entrar debido a los camellos y carruajes que llevaban a su familia y lo retrasaban, yo podría haber pensado que no sería responsable por no ofrecer el cordero pascual porque está tratando de entrar; por lo tanto, el versículo dice: “Y no estaba de viaje”, y esta persona no estaba en un viaje lejano y por lo tanto es responsable. Esta persona podría haberse desmontado y haber venido a Jerusalén a pie, pero quiso traer a su familia con él en un carruaje y, en consecuencia, se retrasó. La responsabilidad de una persona se determina en función de su distancia de Jerusalén.
אָמַר רָבָא: שִׁיתָּא אַלְפֵי פַּרְסֵי הָוֵי עָלְמָא, וְסוּמְכָא דִרְקִיעָא אַלְפָּא פַּרְסֵי. חֲדָא גְּמָרָא, וַחֲדָא סְבָרָא.
La discusión anterior relativa a la distancia que una persona promedio puede caminar en un día se basa en la suposición de que camina cinco mil entre el alba y la salida del sol. La Guemará aporta apoyo para esta suposición. Rava dijo: El tamaño del mundo es de seis mil parasangas, y el grosor del firmamento es de mil parasangas. Una de estas medidas con respecto al tamaño del mundo es una tradición, y una de las medidas está basada en el razonamiento del propio Rava.
סָבַר לַהּ כִּי הָא דְּאָמַר רַבָּה בַּר בַּר חָנָה אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: כַּמָּה מַהֲלַךְ אָדָם בֵּינוֹנִי בַּיּוֹם — עֶשֶׂר פַּרְסָאוֹת: מֵעֲלוֹת הַשַּׁחַר וְעַד הָנֵץ הַחַמָּה חֲמִשָּׁה מִילִין, מִשְּׁקִיעַת הַחַמָּה עַד צֵאת הַכּוֹכָבִים חֲמִשָּׁה מִילִין, נִמְצָא עוֹבְיוֹ שֶׁל רָקִיעַ אֶחָד מִשִּׁשָּׁה בַּיּוֹם.
La Guemará explica: Rava sostiene aquella afirmación que dijo Rabba bar bar Ḥana de que Rabí Yoḥanan dijo: ¿Qué distancia puede caminar una persona promedio en un día? Se puede caminar diez parasangas, que son cuarenta mil. Esto se explica así: Desde el alba hasta la salida del sol se puede caminar una distancia de cinco mil; desde la puesta del sol hasta la aparición de las estrellas se puede caminar otros cinco mil. Por lo tanto, se concluye que el grosor del firmamento es una sexta parte de la distancia que el sol recorre durante el día. Entre la salida y la puesta del sol, el sol recorre una distancia de seis mil parasangas durante el tiempo en que una persona promedio puede caminar treinta mil. Durante los períodos de alba y crepúsculo por la mañana y por la tarde, cuando el sol pasa a través del grosor del firmamento, una persona promedio puede caminar cinco mil, que es una sexta parte de la distancia que puede caminar entre la salida y la puesta del sol. En consecuencia, durante el alba y el crepúsculo el sol también debe recorrer una sexta parte de la distancia que recorre entre la salida y la puesta del sol, es decir, mil parasangas, que es el grosor del firmamento.
מֵיתִיבִי, רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: עוֹבְיוֹ שֶׁל רָקִיעַ אֶחָד מֵעֲשָׂרָה בַּיּוֹם. תֵּדַע, כַּמָּה מַהֲלַךְ אָדָם בֵּינוֹנִי בַּיּוֹם — עֶשֶׂר פַּרְסָאוֹת, וּמֵעֲלוֹת הַשַּׁחַר עַד הָנֵץ הַחַמָּה אַרְבַּעַת מִילִין, מִשְּׁקִיעַת הַחַמָּה וְעַד צֵאת הַכּוֹכָבִים אַרְבַּעַת מִילִין, נִמְצֵאת עוֹבְיוֹ שֶׁל רָקִיעַ אֶחָד מֵעֲשָׂרָה בַּיּוֹם. תְּיוּבְתָּא דְרָבָא, תְּיוּבְתָּא דְעוּלָּא. תְּיוּבְתָּא.
La Guemará plantea una objeción de la siguiente baraita: Rabí Yehuda dice: El grosor del firmamento es solo una décima parte de la distancia que el sol recorre durante el día. Sabe que esto es cierto, porque ¿qué distancia puede caminar una persona promedio en un día entre el amanecer y la salida de las estrellas? Puede caminar diez parasangas, que son cuarenta mil, y desde el amanecer hasta la salida del sol puede caminar solo cuatro mil, que son una parasanga. Por lo tanto, se concluye que el grosor del firmamento es solo una décima parte de la distancia que el sol recorre durante el día. Esto es una refutación de la opinión de Rava. Del mismo modo, es una refutación de la opinión de Ulla, quien sostiene que una persona promedio puede caminar quince mil en medio día, mientras que Rabí Yehuda sostiene que una persona promedio puede caminar dieciséis mil en medio día. La Guemará concluye: Es, en efecto, una refutación concluyente.
לֵימָא תֶּיהְוֵי תְּיוּבְתָּא דְּרַבִּי יוֹחָנָן? אָמַר לָךְ: אֲנָא בִּימָמָא הוּא דַּאֲמַרִי, וְרַבָּנַן הוּא דְּקָא טָעוּ, דְּקָא חָשְׁבִן דְּקַדְמָא וַחֲשׁוֹכָא.
La Guemará sugiere: Digamos que esto será una refutación concluyente de la opinión de Rabba bar bar Ḥana, citando a Rabí Yoḥanan, con respecto a cuán lejos puede caminar una persona promedio en un día. La Guemará responde: Rabí Yoḥanan podría decirte: estoy hablando de la distancia total que una persona promedio puede caminar en un día entero, pero nunca especifiqué la distancia que se puede caminar durante distintas partes del día. Y fueron los Sabios Ulla y Rava quienes se equivocaron al interpretar mi opinión al decir que se pueden caminar cinco mil y no cuatro durante cada período intermedio, porque cuando calcularon cinco mil antes del amanecer y después del atardecer, incluyeron la distancia recorrida por personas que salieron más temprano por la mañana, antes del alba, y por aquellas que continuaron caminando después de la caída de la noche.
לֵימָא תֶּיהְוֵי תְּיוּבְתָּא דְּרַבִּי חֲנִינָא? לָא, ״וַיָּאִיצוּ״ שָׁאנֵי.
La Guemará sugiere: Digamos que esto es una refutación concluyente de la opinión de Rabí Ḥanina, quien demostró a partir de versículos de la Torah que la distancia de Sodoma a Tzoar es de cinco mil. Los ángeles y Lot recorrieron esa distancia entre el alba y la salida del sol, lo que implica que es de solo cuatro mil. La Guemará responde: No, ese versículo dice: “Los ángeles apresuraron a Lot”, lo que indica que viajaron muy rápidamente. Por lo tanto, apresuraron es diferente; porque se dieron prisa, recorrieron cinco mil en el tiempo en que normalmente se caminarían cuatro mil.
תָּא שְׁמַע: מִצְרַיִם הָיָה אַרְבַּע מֵאוֹת פַּרְסָה עַל אַרְבַּע מֵאוֹת פַּרְסָה, וּמִצְרַיִם אֶחָד מִשִּׁשִּׁים בְּכוּשׁ, וְכוּשׁ אֶחָד מִשִּׁשִּׁים בָּעוֹלָם, וְעוֹלָם אֶחָד מִשִּׁשִּׁים בַּגָּן, וְגַן אֶחָד מִשִּׁשִּׁים בְּעֵדֶן, וְעֵדֶן אֶחָד מִשִּׁשִּׁים בְּגֵיהִנָּם, נִמְצָא כׇּל הָעוֹלָם כּוּלּוֹ כְּכִיסּוּי קְדֵירָה לְגֵיהִנָּם. תְּיוּבְתָּא.
Ven y escucha una objeción de una baraita a la opinión anterior con respecto al tamaño del mundo: El tamaño de Egipto era de cuatrocientas parasangas por cuatrocientas parasangas, y Egipto es una sesentava parte del tamaño de Cush, y Cush es una sesentava parte del mundo, y el mundo es una sesentava parte del tamaño del Jardín del Edén, y el Jardín del Edén es una sesentava parte del Edén, y el Edén es una sesentava parte del tamaño de la Gehena. Por lo tanto, resulta que el mundo entero es como la tapa de una olla, que es una pequeña parte del tamaño total de la olla, en comparación con la Gehena. En cualquier caso, basándose en los tamaños de Egipto y Cush, es evidente que el mundo entero es mayor que seis mil parasangas. Esta es en verdad una refutación concluyente.
תָּא שְׁמַע, דְּתָנָא דְּבֵי אֵלִיָּהוּ, רַבִּי נָתָן אוֹמֵר: כׇּל הַיִּשּׁוּב כּוּלּוֹ תַּחַת כּוֹכָב אֶחָד יוֹשֵׁב. תֵּדַע, שֶׁהֲרֵי אָדָם נוֹתֵן עֵינוֹ בְּכוֹכָב אֶחָד, הוֹלֵךְ לַמִּזְרָח — עוֹמֵד כְּנֶגְדּוֹ, לְאַרְבַּע רוּחוֹת הָעוֹלָם — עוֹמֵד כְּנֶגְדּוֹ, מִכְּלָל דְּכׇל הַיִּשּׁוּב כּוּלּוֹ תַּחַת כּוֹכָב אֶחָד יוֹשֵׁב. תְּיוּבְתָּא.
Ven y escucha otro desafío: Uno de los Sabios de la escuela de Eliyahu enseñó que Rabí Natán dice: Todo el asentamiento, la zona del mundo que está habitada, se encuentra bajo una estrella. Sabe que esto es correcto, porque cuando una persona fija su ojo en una estrella, puede viajar hacia el este tanto como quiera dentro de la parte habitada del mundo y la estrella permanece frente a él en el mismo lugar; y puede viajar en las cuatro direcciones del mundo y la estrella permanece en su lugar frente a él. Por inferencia, todo el asentamiento del mundo reposa bajo una estrella; y dado que son visibles tantas estrellas y cada una cubre un área del mundo comparable en tamaño a toda la porción habitada del mundo, debe ser que el mundo es mayor que seis mil parasangas. La Guemará comenta que esto es en verdad una refutación concluyente de la opinión de Rava.
תָּא שְׁמַע: עֲגָלָה בַּצָּפוֹן, וְעַקְרָב בַּדָּרוֹם, וְכׇל הַיִּשּׁוּב כּוּלּוֹ אֵינוֹ יוֹשֵׁב אֶלָּא בֵּין עֲגָלָה לְעַקְרָב. וְכׇל הַיִּשּׁוּב כּוּלּוֹ אֵינוֹ הֹוֶה אֶלָּא שָׁעָה אַחַת בַּיּוֹם, שֶׁאֵין חַמָּה נִכְנֶסֶת לַיִּשּׁוּב אֶלָּא שָׁעָה אַחַת בַּיּוֹם.
Ven y oye otro desafío de otra baraita, que enseña que la constelación de la Osa Mayor está en el norte y la constelación de Escorpio está en el sur, y todo el asentamiento se encuentra entre la Osa Mayor y Escorpio, ya que las posiciones relativas de estas dos constelaciones parecen ser las mismas desde cualquier lugar en las zonas habitadas del mundo. La proporción de todo el asentamiento con respecto al mundo en su conjunto es comparable a solo una hora en un día, cuando el sol entra en el cielo sobre el asentamiento durante solo una hora al día, mientras que el resto del día está fuera del asentamiento.
תֵּדַע, שֶׁבְּחָמֵשׁ חַמָּה בַּמִּזְרָח, וּבְשֶׁבַע חַמָּה בַּמַּעֲרָב, חֲצִי שֵׁשׁ וַחֲצִי שֶׁבַע חַמָּה עוֹמֶדֶת בְּרֹאשׁ כׇּל אָדָם. תְּיוּבְתָּא.
Debes saber que esto es correcto, porque a las cinco horas del día el sol todavía está en el este, y a las siete horas el sol está en el oeste. Durante la segunda mitad de la sexta hora y la primera mitad de la séptima hora, el sol está situado sobre todos, pues está en medio del cielo en toda zona habitada durante ese tiempo. Al parecer, el sol recorre las partes habitadas del mundo en una sola hora, mientras que durante el resto del día recorre las partes no habitadas. Por lo tanto, toda la porción habitada del mundo equivale a una doceava parte del mundo. Se estableció que la parte habitada del mundo misma mide varios parasangas, por lo que el mundo entero debe ser mayor de seis mil parasangas. Esto también sirve como una refutación concluyente de la opinión de Rava.
תָּא שְׁמַע, דְּאָמַר רַבָּן יוֹחָנָן בֶּן זַכַּאי: מָה תְּשׁוּבָה הֱשִׁיבַתּוּ בַּת קוֹל לְאוֹתוֹ רָשָׁע בְּשָׁעָה שֶׁאָמַר ״אֶעֱלֶה עַל בָּמֳתֵי עָב אֶדַּמֶּה לְעֶלְיוֹן״, יָצְתָה בַּת קוֹל וְאָמְרָה לוֹ: רָשָׁע בֶּן רָשָׁע,
Ven y escucha otro desafío, como dijo Rabán Yoḥanan ben Zakkai: ¿Qué respuesta dio la Voz Divina a aquel hombre malvado, Nabucodonosor, cuando dijo: “Subiré por encima de las alturas de las nubes; seré semejante al Altísimo” (Isaías 14:14)? Una Voz Divina salió y le dijo: Hombre malvado, hijo de hombre malvado,