בַּשֵּׁנִי שֶׁלָּהּ, וְאַחַר כָּךְ רָאֲתָה — אֵינָהּ אוֹכֶלֶת, וּפְטוּרָה מִלַּעֲשׂוֹת פֶּסַח שֵׁנִי.
en su segundo día, después de haberse sumergido en un baño ritual. En ese momento, no está claro si permanecerá limpia de flujos durante el resto del día, en cuyo caso estaba pura desde el momento en que se sumergió y puede comer el cordero pascual por la noche, o si experimentará una descarga de sangre durante el día, en cuyo caso su inmersión es retroactivamente inválida y estuvo impura todo el tiempo. Y después de eso, ella vio sangre, aclarando así retroactivamente que en el momento en que el cordero pascual fue sacrificado ella no era apta para participar en él. La halakha es que ella no puede comer del cordero pascual debido a su impureza ritual, pero está exenta de realizar el ritual del segundo Pesaḥ.
מַאי טַעְמָא? לָאו מִשּׁוּם דִּמְרַצֶּה צִיץ? אָמְרִי: לָא, מִשּׁוּם דְּקָסָבַר רַבִּי יוֹסֵי: מִכָּאן וּלְהַבָּא הִיא מְטַמְּאָה.
La Guemará explica: ¿Cuál es la razón por la que ella está exenta del segundo Pesaḥ? ¿No es porque la placa frontal obtiene expiación ante God, y por lo tanto su primer cordero pascual fue válido? En consecuencia, queda claro que la placa frontal sí obtiene expiación ante God por una impureza ritual incierta relacionada con la secreción de una zava. Di, para refutar esta prueba: No, esta no es la razón. Más bien, es porque Rabí Yosei sostiene que ella vuelve los objetos impuros de ahora en adelante. Cuando una mujer que observa un día por otro día experimenta otra secreción en el segundo día después de haberse sumergido en un baño ritual, no se la considera retroactivamente impura durante todo ese tiempo; más bien, comienza un nuevo período de impureza desde el momento de su segunda secreción. Por lo tanto, cuando el cordero pascual fue sacrificado en su nombre, ella estaba ritualmente pura.
וְהָתַנְיָא, רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר: זָב בַּעַל שְׁתֵּי רְאִיּוֹת שֶׁשָּׁחֲטוּ וְזָרְקוּ עָלָיו בַּשְּׁבִיעִי שֶׁלּוֹ, וְאַחַר כָּךְ רָאָה, וְכֵן שׁוֹמֶרֶת יוֹם כְּנֶגֶד יוֹם שֶׁשָּׁחֲטוּ וְזָרְקוּ עָלֶיהָ בַּשֵּׁנִי שֶׁלָּהּ, וְאַחַר כָּךְ רָאֲתָה — הֲרֵי אֵלּוּ מְטַמְּאִין מִשְׁכָּב וּמוֹשָׁב לְמַפְרֵעַ,
La Guemará cuestiona esta refutación: ¿Acaso no se enseñó lo siguiente en una baraita? Rabí Yosei dice: Con respecto a un zav que tuvo dos emisiones, por quien sacrificaron un cordero pascual y rociaron su sangre en su séptimo día, después de que se sumergió en un baño ritual, y posteriormente en ese mismo día vio una emisión adicional, lo que lo hace ritualmente impuro por otros siete días; y de manera similar, con respecto a una mujer que observa un día por un día, por quien sacrificaron un cordero pascual y rociaron su sangre en su segundo día después de que se sumergió en un baño ritual, y posteriormente ella vio una emisión adicional en ese mismo día; estos zavim hacen que los objetos destinados para recostarse y sentarse queden ritualmente impuros de manera retroactiva. Una vez que experimentan una emisión adicional, cualquier objeto destinado para recostarse o sentarse sobre el cual el zav o la zava se apoyaron entre su inmersión y la nueva emisión se considera ritualmente impuro de manera retroactiva desde el momento en que él o ella se apoyó en él.
וּפְטוּרִים מִלַּעֲשׂוֹת פֶּסַח שֵׁנִי.
Sin embargo, están exentos de realizar el ritual del segundo Pesaḥ. Esto prueba que el rabino Yosei sostiene que su impureza ritual es retroactiva. Por lo tanto, en el momento en que se sacrifica el cordero pascual, es incierto si son ritualmente puros o impuros, porque si tienen otra secreción antes del final del día, se los considera retroactivamente impuros durante todo ese tiempo. Del hecho de que estén exentos del segundo Pesaḥ incluso si resulta que eran ritualmente impuros, parece que la placa frontal sí apacigua a Dios por una impureza ritual incierta debida a la secreción de una zava.
אָמְרִי: מַאי, לְמַפְרֵעַ — מִדְּרַבָּנַן.
La Guemará responde a este intento de prueba. Di: ¿Cuál es el significado de la declaración de Rabí Yosei de que la impureza ritual se aplica retroactivamente? Significa que la impureza ritual se aplica por decreto rabínico. Sin embargo, de acuerdo con la ley de la Torah, el zav o la zava son impuros solo desde el momento del nuevo avistamiento en adelante.
וְאַף רַבִּי אוֹשַׁעְיָא סָבַר מְטַמֵּא לְמַפְרֵעַ מִדְּרַבָּנַן. דְּתַנְיָא, רַבִּי אוֹשַׁעְיָא אוֹמֵר: אֲבָל זָב שֶׁרָאָה בַּשְּׁבִיעִי שֶׁלּוֹ — סוֹתֵר אֶת שֶׁלְּפָנָיו. וַאֲמַר לֵיהּ רַבִּי יוֹחָנָן: לֹא יִסְתּוֹר אֶלָּא יוֹמוֹ!
La Guemará señala que incluso Rabí Oshaya sostiene que, según Rabí Yosei, un zav o una zava vuelve impuros retroactivamente los objetos destinados para sentarse o recostarse retroactivamente solo por decreto rabínico en estas circunstancias. Como fue enseñado en una baraita que Rabí Oshaya dice: Pero con respecto a un zav que vio una emisión en su séptimo día, esta anula los días limpios que la precedieron. Y Rabí Yoḥanan le dijo: Debería anular solo su día, es decir, el día en que experimentó la emisión, y debería requerir solo un día limpio adicional.
מִמָּה נַפְשָׁךְ: אִי קָסָבַר לְמַפְרֵעַ הוּא מְטַמֵּא — אֲפִילּוּ כּוּלְּהוּ נִסְתּוֹר. אִי קָסָבַר מִכָּאן וּלְהַבָּא הוּא מְטַמֵּא — יוֹמוֹ נָמֵי לָא נִסְתּוֹר! אֶלָּא אֵימָא: לֹא יִסְתּוֹר וְלֹא יוֹמוֹ.
La Guemará expresa sorpresa: De cualquier manera que se considere la declaración de Rabí Yoḥanan, es difícil: Si él sostiene que el zav vuelve los objetos impuros retroactivamente, la nueva emisión debería anular todos los días. Por el contrario, si él sostiene que el zav vuelve los objetos impuros de ahora en adelante, no debería anular ni siquiera su propio día. Dado que parte del séptimo día estuvo limpia, el zav es considerado como alguien que completó con éxito sus siete días limpios, y la nueva emisión lo vuelve impuro solo por un día. Más bien, di en cambio que Rabí Yoḥanan dijo lo siguiente: No debería anular ni siquiera su propio día.
וַאֲמַר לֵיהּ: רַבִּי יוֹסֵי קָאֵי כְּווֹתָךְ. וְהָא רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר: מְטַמְּאִין מִשְׁכָּב וּמוֹשָׁב לְמַפְרֵעַ! אֶלָּא לָאו, שְׁמַע מִינַּהּ: מְטַמֵּא לְמַפְרֵעַ מִדְּרַבָּנַן. שְׁמַע מִינַּהּ.
Y Rabí Oshaya le dijo: No estoy de acuerdo contigo, pero debes saber que Rabí Yosei, quien exime a una persona en esta circunstancia del segundo Pesaḥ, sostiene de acuerdo con tu opinión. La Guemará analiza la declaración de Rabí Oshaya: Pero, ¿acaso no dijo Rabí Yosei que ellos vuelven impuros retroactivamente los objetos destinados a recostarse y sentarse, mientras que Rabí Yoḥanan sostiene que vuelven impuros estos objetos solo desde el momento de la nueva secreción en adelante? Más bien, ¿no se debe concluir de esto que, cuando Rabí Yosei dijo que él vuelve estos objetos impuros retroactivamente, quiso decir que esta decisión se debe a un decreto rabínico y no es ley de la Torah? La Guemará concluye: En efecto, concluye de esto.
וּלְרַבִּי יוֹסֵי, הַשְׁתָּא דְּאָמַר מִכָּאן וּלְהַבָּא הוּא מְטַמֵּא [לְמֵת] בִּלְבַד, לְמַעוֹטֵי מַאי?
La Guemará vuelve a su discusión sobre si la leniencia de la impureza del abismo se aplica a los sacerdotes y al intento de Rava de demostrar que sí, basándose en la declaración de Rabí Ḥiyya de que la impureza del abismo está permitida solo con respecto a la impureza ritual transmitida por un cadáver. La Guemará pregunta: Según Rabí Yosei, ahora que él dijo que un zav que se sumergió y luego vio una emisión adicional vuelve los objetos impuros solo de ahora en adelante según la Torah, y no retroactivamente, la declaración de Rabí Ḥiyya de que la leniencia de la impureza del abismo se aplica solo a la impureza ritual transmitida por un cadáver fue dicha para excluir qué otro caso? Rabí Ḥiyya no pudo haber estado excluyendo la impureza debida a la emisión de un zav o una zava, como se sugirió arriba, porque sus ofrendas son válidas incluso sin que la placa frontal aplaque a Dios.
נִפְשׁוֹט מִינַּהּ, דִּבְכֹהֵן וְהוּתְרָה לוֹ טוּמְאַת הַתְּהוֹם.
Resolvamos el dilema a partir de esta declaración de Rabí Ḥiyya, pues debe venir a excluir la impureza de un animal reptante. Si es así, debe estar refiriéndose a un sacerdote, y la impureza de las profundidades le está permitida.
אָמְרִי: לְעוֹלָם בִּבְעָלִים וּבְפֶסַח, וְקָסָבַר: אֵין שׁוֹחֲטִין וְזוֹרְקִין עַל טְמֵאֵי שֶׁרֶץ, וְאִיצְטְרִיךְ לְמַעוֹטֵי.
Di en respuesta a este intento de prueba: En realidad, puedes explicar que esto se refiere a la impureza de los propietarios y a un caso en el que están ofreciendo el cordero pascual, y Rabí Ḥiyya sostiene que no se puede degollar una ofrenda y rociar su sangre por quienes están impuros por un animal rastrero. Por lo tanto, es necesario aclarar si esta halakha se aplica a quienes fueron impurificados sin saberlo por un animal rastrero, y fue necesario excluir este caso y enseñar que la lenidad de la impureza del abismo se aplica solo a la impureza ritual transmitida por un cadáver y no a la impureza de un animal rastrero.
אֶלָּא לְרַבִּי יוֹסֵי, זָבָה גְּמוּרָה הֵיכִי מַשְׁכַּחַתְּ לַהּ?
La Guemará formula otra pregunta: Pero, según la opinión de Rabí Yosei, en el caso de una mujer que observa un día por un día, ¿en qué circunstancias puede encontrarse una zavá completa? Si una nueva observación no la vuelve impura retroactivamente, y se considera como si fuera la primera observación de una nueva serie de flujos, ¿cómo es posible vincular tres observaciones para producir una zavá completa? Las tres observaciones siempre se considerarán separadas.
בְּשׁוֹפַעַת. אִי בָּעֵית אֵימָא: כְּגוֹן שֶׁרָאֲתָה כׇּל שְׁנֵי בֵּין הַשְּׁמָשׁוֹת.
La Guemará responde: Un caso de una zavá en toda regla se encuentra en una mujer que fluye continuamente, es decir, experimenta una descarga continua de sangre que abarca tres días. Si lo desea, diga en cambio que el caso es cuando ella vio una descarga durante dos crepúsculos completos, lo que significa que experimentó una descarga durante todo el período del crepúsculo en dos días consecutivos. En este caso, no hay un período limpio que separe las descargas al comienzo de un día calendario, y todas están vinculadas.
בָּעֵי רַב יוֹסֵף: כֹּהֵן הַמְרַצֶּה בְּתָמִיד, הוּתְּרָה לוֹ טוּמְאַת הַתְּהוֹם אוֹ לָא? אִם תִּמְצָא לוֹמַר כֹּהֵן הַמְרַצֶּה בְּקׇרְבְּנוֹתֵיהֶן (שֶׁל נָזִיר וְעוֹשֵׂה פֶסַח) הוּתְּרָה לוֹ טוּמְאַת הַתְּהוֹם, כֹּהֵן הַמְרַצֶּה בְּתָמִיד מַאי? מִי אָמְרִינַן כִּי גְּמִירִי טוּמְאַת הַתְּהוֹם — בְּפֶסַח, בְּתָמִיד לָא גְּמִירִי. אוֹ דִילְמָא יָלֵיף תָּמִיד מִפֶּסַח.
Rav Yosef planteó un dilema: Con respecto al sacerdote que facilita la aceptación de la ofrenda diaria, ¿se le permite la impureza ritual de las profundidades o no? Los dos lados del dilema son los siguientes: Si dices que al sacerdote que facilita la aceptación de las ofrendas del nazareo y de quien realiza el ritual del cordero pascual, se le permite la impureza ritual de las profundidades, entonces en el caso del sacerdote que facilita la aceptación de la ofrenda diaria, cuál es la halakha? ¿Decimos que cuando aprendimos la halakha de la impureza de las profundidades por tradición oral, fue con respecto al cordero pascual, pero con respecto a la ofrenda diaria no la aprendimos? ¿O quizás podemos derivar que la halakha se aplica a la ofrenda diaria a partir de que se aplica al cordero pascual?
אָמַר רַבָּה, קַל וָחוֹמֶר: וּמָה בְּמָקוֹם שֶׁלֹּא הוּתְּרָה לוֹ טוּמְאָה יְדוּעָה — הוּתְּרָה לוֹ טוּמְאַת הַתְּהוֹם, מָקוֹם שֶׁהוּתְּרָה לוֹ טוּמְאָה יְדוּעָה —
Rabba dijo: Este dilema puede resolverse mediante una inferencia a fortiori: Así como en un caso en que la impureza ritual conocida no le está permitida, por ejemplo, con respecto al cordero pascual, para el cual la impureza conocida invalida la ofrenda y habría que observar el segundo Pesaḥ, no obstante la impureza de las profundidades le está permitida, con mayor razón en un caso en que la impureza ritual conocida le está permitida, con respecto a las ofrendas comunitarias, ya que tales ofrendas pueden sacrificarse incluso en un estado conocido de impureza si no hay manera de sacrificar la ofrenda en un estado de pureza,