טׇהֳרָה מְדַחֲיָא, טוּמְאָה לָא מְדַחֲיָא. וּמָר סָבַר — אֲפִילּוּ טוּמְאָה נָמֵי מְדַחֲיָא.
Un cordero pascual ofrecido en estado de pureza pospone a quienes no pueden traer la ofrenda para el segundo Pesaḥ, pero un cordero pascual traído en estado de impureza no pospone a quienes no pueden traer la ofrenda para el segundo Pesaḥ. Y este Maestro, Rav Adda bar Ahava, que dijo que hay compensación, sostiene que incluso un cordero pascual ofrecido en estado de impureza ritual pospone a quienes no pueden traer la ofrenda para el segundo Pesaḥ.
אִיתְּמַר: הָיוּ שְׁלִישִׁיתָן זָבִין, וּשְׁלִישִׁיתָן טְהוֹרִין, וּשְׁלִישִׁיתָן טְמֵאֵי מֵתִים — אָמַר רַבִּי מָנִי בַּר פַּטִּישׁ: אוֹתָן טְמֵאֵי מֵתִים אֵינָן עוֹשִׂין לֹא אֶת הָרִאשׁוֹן וְלֹא הַשֵּׁנִי.
Se declaró que los Sabios discutieron el siguiente asunto: Si un tercio de los miembros de la comunidad eran zavim, y un tercio de ellos eran ritualmente puros, y un tercio de ellos eran ritualmente impuros con impureza transmitida por un cadáver, ¿cuál es la halakha? Rabbi Manni bar Pattish dijo: Aquellos que eran ritualmente impuros con impureza transmitida por un cadáver no realizan el ritual del cordero pascual en el primerPesaḥ ni en el segundoPesaḥ.
בָּרִאשׁוֹן לָא עָבְדִי: הִגְדִּילוּ זָבִין עַל הַטְּהוֹרִים, דְּלָא עָבְדִי בְּטוּמְאָה, הָוֵה לֵיהּ טְמֵאֵי מֵתִים מִיעוּטָא — וּמִיעוּטָא לָא עָבְדִי בָּרִאשׁוֹן. בַּשֵּׁנִי לָא עָבְדִי: נִצָּרְפוּ זָבִין עִם טְמֵאֵי מֵתִים, דְּלָא עָבְדִי בָּרִאשׁוֹן, הָווּ לְהוּ רוּבָּא — וְרוּבָּא לָא מִדְּחוּ לְפֶסַח שֵׁנִי.
En el primerPesaḥ, ellos no realizan el ritual del cordero pascual porque los zavim aumentaron el número de los ritualmente puros, ya que los zavim no pueden realizar el ritual del cordero pascual en un estado de impureza. Por lo tanto, los ritualmente impuros con impureza impartida por un cadáver son la minoría, y una minoría no puede realizar el ritual del cordero pascual en un estado de impureza ritual en el primerPesaḥ. En el segundoPesaḥ, ellos no pueden realizar el ritual del cordero pascual por una razón diferente: Los zavim se unen con aquellos que estaban ritualmente impuros con impureza impartida por un cadáver, que no realizaron el ritual del cordero pascual en el primerPesaḥ. En consecuencia, ellos son la mayoría, y la ofrenda de la mayoría no se difiere al segundo Pesaḥ.
מַתְנִי׳ הַפֶּסַח שֶׁנִּזְרַק דָּמוֹ וְאַחַר כָּךְ נוֹדַע שֶׁהוּא טָמֵא — הַצִּיץ מְרַצֶּה. נִטְמָא הַגּוּף — אֵין הַצִּיץ מְרַצֶּה, מִפְּנֵי שֶׁאָמְרוּ: הַנָּזִיר וְעוֹשֵׂה פֶסַח, הַצִּיץ מְרַצֶּה עַל טוּמְאַת הַדָּם, וְאֵין הַצִּיץ מְרַצֶּה עַל טוּמְאַת הַגּוּף.
MISHNÁ: En el caso de un cordero pascual cuya sangre fue rociada y posteriormente se supo que la carne o la sangre estaba ritualmente impura, la placa frontal del Sumo Sacerdote apacigua a Dios por la impureza ritual a posteriori, y los propietarios están exentos de observar el segundo Pesaḥ. Si más tarde se supo que el cuerpo del individuo que trajo el cordero pascual se había vuelto ritualmente impuro, la placa frontal no apacigua a Dios. El individuo no ha cumplido con su obligación de traer el cordero pascual y, por lo tanto, debe observar el segundo Pesaḥ. Esto es porque los Sabios dijeron que con respecto al nazireo y a quien realiza el ritual del cordero pascual, la placa frontal apacigua a Dios por tanto la impureza de la sangre como la de la carne de la ofrenda, pero la placa frontal no apacigua a Dios por la impureza del cuerpo del individuo que trae la ofrenda.
נִטְמָא טוּמְאַת הַתְּהוֹם — הַצִּיץ מְרַצֶּה.
La mishná introduce una halakha con respecto a la impureza ritual de las profundidades, un término que se refiere a una fuente de impureza desconocida para cualquiera y descubierta solo después de haber vuelto impura a una persona. Si se supo, después de que la ofrenda fue presentada, que la persona se volvió impura debido a la impureza ritual de las profundidades, por ejemplo, si se le informó que había una tumba oculta debajo del lugar donde se había sentado en una casa donde había estado anteriormente, la placa frontal apacigua a Dios y la ofrenda es válida.
גְּמָ׳ טַעְמָא דְּנִזְרַק וְאַחַר כָּךְ נוֹדַע, אֲבָל נוֹדַע וְאַחַר כָּךְ נִזְרַק — לֹא מְרַצֶּה.
GEMARA: La Guemará comienza con una inferencia con respecto a un cordero pascual que se descubre ritualmente impuro después de que su sangre fue rociada. La razón por la que la placa frontal apacigua a Dios es que la sangre fue rociada y solo después se supo que era ritualmente impura. Sin embargo, si se supo que era ritualmente impura y su sangre fue posteriormente rociada, la placa frontal no apacigua a Dios y la ofrenda queda descalificada.
וּרְמִינְהוּ: עַל מָה הַצִּיץ מְרַצֶּה? עַל הַדָּם וְעַל הַבָּשָׂר וְעַל הַחֵלֶב שֶׁנִּטְמָא, בֵּין בְּשׁוֹגֵג בֵּין בְּמֵזִיד, בֵּין בְּאוֹנֶס בֵּין בְּרָצוֹן, בֵּין בְּיָחִיד בֵּין בְּצִיבּוּר!
La Guemará plantea una contradicción a partir de lo que se enseñó en una baraita: ¿Por qué expía la placa frontal ante Dios? Expía ante Dios por la sangre, la carne y la grasa que se volvieron impuras, ya sea inadvertidamente o intencionalmente, ya sea por circunstancias fuera de su control o deliberadamente, y ya sea que la ofrenda perteneciera a un individuo o al público. Esto indica que la placa frontal expía ante Dios incluso cuando la sangre fue rociada, a pesar de que ya se sabía que la carne o la sangre eran ritualmente impuras.
אָמַר רָבִינָא: טוּמְאָתוֹ, בֵּין בְּשׁוֹגֵג בֵּין בְּמֵזִיד — הוּרְצָה. זְרִיקָתוֹ, בְּשׁוֹגֵג — הוּרְצָה, בְּמֵזִיד — לֹא הוּרְצָה.
Ravina dijo que la baraita debe entenderse de la siguiente manera: Con respecto a su impureza ritual, ya sea que se haya vuelto impura sin querer o intencionalmente, la placa frontal apacigua a Dios por la impureza y la ofrenda es aceptada. Sin embargo, con respecto a la aspersión de su sangre, si fue rociada sin querer mientras la carne estaba ritualmente impura, entonces la ofrenda es aceptada, pero si fue rociada intencionalmente mientras la carne estaba impura, no es aceptada.
רַבִּי שֵׁילָא אָמַר: זְרִיקָתוֹ, בֵּין בְּשׁוֹגֵג בֵּין בְּמֵזִיד — הוּרְצָה. טוּמְאָתוֹ, בְּשׁוֹגֵג — הוּרְצָה, בְּמֵזִיד — לֹא הוּרְצָה.
El rabino Sheila dijo que la baraita debe entenderse de la siguiente manera: Con respecto a la aspersión de la sangre de la ofrenda impura, ya sea que se haya hecho inadvertidamente o intencionalmente, es aceptada. Sin embargo, con respecto a la manera en que contrajo su impureza ritual, si se volvió impura inadvertidamente la ofrenda es aceptada, y si se volvió impura intencionalmente no es aceptada.
אֶלָּא הָא דְּקָתָנֵי: בֵּין בְּשׁוֹגֵג בֵּין בְּמֵזִיד, הָכִי קָאָמַר: נִטְמָא בְּשׁוֹגֵג, וּזְרָקוֹ בֵּין בְּשׁוֹגֵג בֵּין בְּמֵזִיד — הוּרְצָה.
La Guemará explica: Sin embargo, aquello que fue enseñado en la baraita, que la placa frontal apacigua a Dios independientemente de si la ofrenda impura fue presentada inadvertidamente o intencionalmente, esto es lo que está diciendo: Si la ofrenda se volvió impura inadvertidamente y alguien roció su sangre, ya sea inadvertidamente o intencionalmente, es aceptada.
וְהָא דְּקָתָנֵי: דָּם שֶׁנִּזְרַק וְאַחַר כָּךְ נוֹדַע, טַעְמָא דְּנִזְרַק וְאַחַר כָּךְ נוֹדַע, אֲבָל נוֹדַע וְאַחַר כָּךְ נִזְרָק — לָא, הוּא הַדִּין דַּאֲפִילּוּ נוֹדַע וְאַחַר כָּךְ נִזְרַק.
Y de aquello que se enseñó en esta mishná con respecto a la sangre que fue rociada y posteriormente se supo que la ofrenda era impura, no se debe inferir que la razón por la que la placa frontal apacigua a Dios es específicamente que la sangre fue rociada y posteriormente se supo que la ofrenda era impura, sino que si se supo que la ofrenda era impura y posteriormente la sangre fue rociada, incluso sin intención, la placa frontal no apacigua a Dios. De hecho, lo mismo es cierto, es decir, la placa frontal apacigua a Dios, incluso si la impureza de la ofrenda se supo y la sangre fue posteriormente rociada.
וְהַאי דְּקָתָנֵי נִזְרַק וְאַחַר כָּךְ נוֹדַע, מִשּׁוּם דְּבָעֵי לְמִתְנֵי סֵיפָא: נִטְמָא הַגּוּף אֵין הַצִּיץ מְרַצֶּה, דַּאֲפִילּוּ נִזְרַק וְאַחַר כָּךְ נוֹדַע — לָא, קָתָנֵי רֵישָׁא נָמֵי: נִזְרַק וְאַחַר כָּךְ נוֹדַע.
Y aquello que fue enseñado en la mishná con respecto a la sangre que fue rociada y posteriormente se supo que era impura, fue formulado de esa manera particular porque el tannaquiso enseñar la cláusula final de la mishná, que establece que si el cuerpo del individuo que trae el cordero pascual se volvió impuro, la placa frontal no expía ante Dios por su impureza. En este caso, incluso si la sangre fue rociada y posteriormente se supo que el cuerpo del individuo había estado impuro, la placa frontal no expía ante Dios. Por lo tanto, también enseñó la primera cláusula de manera paralela, como un caso en el que la sangre fue rociada y posteriormente se supo que la ofrenda era impura. Sin embargo, la halakha es válida incluso si la impureza ritual de la sangre o de la carne de la ofrenda se conocía antes de la aspersión de la sangre.
נִטְמָא טוּמְאַת הַתְּהוֹם וְכוּ׳. בָּעֵי רָמֵי בַּר חָמָא: כֹּהֵן הַמְרַצֶּה בְּקׇרְבְּנוֹתֵיהֶן, הוּתְּרָה לוֹ טוּמְאַת הַתְּהוֹם, אוֹ לָא? מִי אָמְרִינַן כִּי גְּמִירִי טוּמְאַת הַתְּהוֹם — בִּבְעָלִים, בְּכֹהֵן — לָא גְּמִירִי, אוֹ דִילְמָא: בְּזִבְחָא גְּמִירִי, לָא שְׁנָא בְּכֹהֵן וְלָא שְׁנָא בִּבְעָלִים.
Se enseñó en la mishna que si alguien se volvió ritualmente impuro por impureza de las profundidades, la placa frontal obtiene expiación ante God. Rami bar Ḥama planteó un dilema: Con respecto al sacerdote que facilita la aceptación de sus ofrendas, es decir, que realiza el servicio del cordero pascual o de las ofrendas del nazareo, ¿la impureza de las profundidades está permitida también para él o no? ¿Diremos que ellos aprendieron la lenidad de la impureza de las profundidades por tradición oral solo con respecto a los propietarios de la ofrenda, pero no aprendieron por tradición oral que también se aplica a un sacerdote? ¿O quizá aprendieron por tradición oral que esta lenidad se aplica al sacrificio del cordero pascual y a la ofrenda del nazareo y, por lo tanto, no hay diferencia si el sacerdote estaba impuro o si los propietarios estaban impuros.
אָמַר רָבָא: תָּא שְׁמַע, דְּתָנֵי רַבִּי חִיָּיא: לֹא אָמְרוּ טוּמְאַת הַתְּהוֹם אֶלָּא לְמֵת בִּלְבַד. מֵת לְמַעוֹטֵי מַאי? לָאו לְמַעוֹטֵי טוּמְאַת הַתְּהוֹם דְּשֶׁרֶץ?
Rava dijo: Ven y escucha una resolución a esta cuestión, como enseñó el rabino Ḥiyya que ellos establecieron la regla de la impureza de las profundidades solo con respecto a la impureza ritual impartida por un cadáver. La Guemará infiere: La impureza ritual impartida por un cadáver fue especificada ¿para excluir qué? ¿No es para excluir la impureza de las profundidades de un animal rastrero, de modo que en un caso de impureza causada por un animal rastrero que no se conocía, la placa frontal no apacigua a Dios?
וּבְמַאי עָסְקִינַן? אִי נֵימָא בִּבְעָלִים, וּבְמַאן — אִי בְּנָזִיר, מִי מַהֲנֵי בֵּיהּ? ״כִּי יָמוּת מֵת עָלָיו״ אָמַר רַחֲמָנָא.
¿Y con qué estamos tratando? Si decimos que estamos tratando con un caso en el que los propietarios se volvieron impuros, ¿a quién se aplica esto? Si se aplica a un nazareo, ¿es la impureza transmitida por un animal rastrero eficaz para interrumpir su período de nazareato y exigirle que traiga ofrendas? El Misericordioso declara: “Y si algún hombre muriere muy repentinamente junto a él y contaminare su cabeza de nazareo, se afeitará la cabeza el día de su purificación; al séptimo día se la afeitará” (Números 6:9). Esto indica que el período de nazareato de una persona se interrumpe solo debido a la impureza ritual transmitida por un cadáver y no debido a la impureza transmitida por un animal rastrero.
אֶלָּא בְּעוֹשֵׂה פֶסַח. הָנִיחָא לְמַאן דְּאָמַר אֵין שׁוֹחֲטִין וְזוֹרְקִין עַל טְמֵאֵי שֶׁרֶץ. אֶלָּא לְמַאן דְּאָמַר שׁוֹחֲטִין וְזוֹרְקִין עַל טְמֵאֵי שֶׁרֶץ, הַשְׁתָּא טוּמְאָה יְדוּעָה הוּתְּרָה לוֹ, טוּמְאַת הַתְּהוֹם לֹא כׇּל שֶׁכֵּן?!
Más bien, di que estamos tratando con alguien que realiza el ritual del cordero pascual. Si es así, encaja bien según quien dijo que no se puede degollar el cordero pascual y rociar su sangre por aquellos que están impuros por animales rastreros, y por lo tanto hay razón para discutir la impureza de las profundidades. Sin embargo, según quien dijo que se puede degollar y rociar la sangre del cordero pascual por aquellos que están impuros por animales rastreros para que puedan comer su carne por la noche, cuando estén puros, ahora has dicho que la impureza conocida le está permitida, lo que significa que incluso cuando está claro que alguien es ritualmente impuro por un animal rastrero, no se le impide participar en el cordero pascual. En ese caso, con respecto a la impureza de las profundidades, ¿no es tanto más cierto que le está permitido ofrecer el cordero pascual?
אֶלָּא לָאו — בְּכֹהֵן, וּשְׁמַע מִינַּהּ הוּתְּרָה לוֹ טוּמְאַת הַתְּהוֹם!
Más bien, ¿no es el rabino Ḥiyya quien se refiere a un sacerdote que se ha vuelto ritualmente impuro? Aprende de aquí que la impureza de las profundidades está permitida para un sacerdote.
אָמַר רַב יוֹסֵף: לֹא, לְעוֹלָם בִּבְעָלִים, וּבְפֶסַח. וּלְמַעוֹטֵי טוּמְאַת הַתְּהוֹם דְּזִיבָה.
Rav Yosef dijo: No, esto no puede probarse a partir de la declaración de Rabbi Ḥiyya. En realidad, es posible decir que Rabbi Ḥiyya se refería a un caso en el que los propietarios se volvieron ritualmente impuros con impureza de las profundidades, y tenían la intención de ofrecer el cordero pascual. Y la limitación de la leniencia a un caso de impureza ritual impartida por un cadáver tiene por objeto excluir la impureza de las profundidades impartida por la secreción de una zava. La placa frontal no apacigua a Dios con respecto a la impureza ritual procedente de secreciones impuras que son desconocidas.
וְטוּמְאַת תְּהוֹם דְּזִיבָה לֹא מְרַצֶּה? וְהָתַנְיָא, רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר: שׁוֹמֶרֶת יוֹם כְּנֶגֶד יוֹם שֶׁשָּׁחֲטוּ וְזָרְקוּ עָלֶיהָ
La Guemará pregunta: ¿Acaso la placa frontal no apacigua a Dios con respecto a la impureza ritual de las profundidades transmitida por la secreción de una zava? ¿No fue enseñado en una baraita que Rabí Yosei dice: Una mujer que observa un día por un día es una mujer que tiene flujo de sangre durante uno o dos días en un momento en que no espera su período menstrual. El caso que se analiza es aquel en que ella tuvo una secreción durante un día y degollaron un cordero pascual y rociaron la sangre por ella