כִּי הַאי גַוְונָא — זָב נָמֵי טַמּוֹיֵי מְטַמֵּי בְּאוֹנֶס כִּדְרַב הוּנָא. דְּאָמַר רַב הוּנָא: רְאִיָּה רִאשׁוֹנָה שֶׁל זָב מְטַמְּאָה בְּאוֹנֶס.
En un caso como este, es decir, si comparamos los dos casos de esta manera, un zav también se vuelve impuro por accidente, de acuerdo con la opinión de Rav Huna, pues Rav Huna dijo: La primera observación de un zav establece impureza ritual incluso por accidente. Para contraer la impureza ritual más severa de un zav, que dura siete días, un hombre debe experimentar al menos dos descargas de zav. Si tiene solo una descarga, contrae una impureza ritual menos severa que dura hasta la noche, como alguien que experimentó una emisión seminal. Esta primera descarga establece impureza incluso si resulta de algún accidente, y no se hace ningún esfuerzo por atribuirla a algún otro factor.
מַאי חוּמְרֵיהּ דִּמְצוֹרָע מִזָּב? שֶׁכֵּן טָעוּן פְּרִיעָה וּפְרִימָה, וְאָסוּר בְּתַשְׁמִישׁ הַמִּטָּה. אַדְּרַבָּה זָב חָמוּר, שֶׁכֵּן מְטַמֵּא מִשְׁכָּב וּמוֹשָׁב, וּמְטַמֵּא כְּלִי חֶרֶס בְּהֶיסֵּט.
La Guemará pregunta además: ¿Cuál es la severidad de un leproso en comparación con un zav? Que un leproso confirmado debe dejarse crecer el cabello, rasgar sus vestiduras y tiene prohibidas las relaciones maritales, nada de lo cual se aplica a un zav. Pero, por el contrario, hay lugar para decir que el estatus legal de un zav es más severo, pues un zav transmite impureza ritual a aquello sobre lo que yace o se sienta incluso si no entra en contacto directo con ello, y transmite impureza ritual a una vasija de barro mediante movimiento. Si hace que una vasija de barro se mueva, esta se vuelve ritualmente impura incluso si la toca por fuera, e incluso si no toca la vasija en absoluto. Normalmente, una vasija de barro se vuelve impura solo por contacto en el interior de la vasija.
אָמַר קְרָא ״זָב״, ״וְכׇל זָב״, לְרַבּוֹת בַּעַל קֶרִי. וּמְצוֹרָע חָמוּר מִבַּעַל קֶרִי.
La Guemará responde: El versículo declara no solo “zav” sino “y cualquier zav,” y esta expresión inclusiva “cualquier” viene para incluir a una persona que tuvo una emisión seminal, cuya impureza es del mismo tipo que la de un zav, y está claro que el estatus legal de un leproso es más severo que el de una persona que tuvo una emisión seminal. Por lo tanto, podemos derivar mediante una inferencia a fortiori que, si a quien tuvo una emisión seminal se le prohíbe entrar en cierto campamento, a un leproso ciertamente se le prohíbe entrar en ese campamento.
וּמַאי חוּמְרֵיהּ — כְּדַאֲמַרַן. אַדְּרַבָּה: בַּעַל קֶרִי חָמוּר, שֶׁכֵּן מְטַמֵּא בְּמַשֶּׁהוּ!
La Guemará pregunta: ¿Y cuál es su severidad? ¿De qué manera es más severo el estatus legal de un leproso que el de alguien que tuvo una emisión seminal? Como dijimos, debe dejarse crecer el cabello y rasgar sus vestiduras, y le está prohibido mantener relaciones maritales. Pero podemos preguntar: Por el contrario, hay lugar para decir que el estatus legal de quien tuvo una emisión seminal es más severo, pues se vuelve ritualmente impuro incluso con cualquier cantidad. Pues la Torah no especificó una cantidad de semen que deba emitirse para volverse impuro, y por lo tanto uno se vuelve impuro al emitir incluso una cantidad mínima, mientras que las señales de lepra sí tienen una medida mínima.
סָבַר לַהּ כְּרַבִּי נָתָן. דְּתַנְיָא: רַבִּי נָתָן אוֹמֵר מִשּׁוּם רַבִּי יִשְׁמָעֵאל: זָב צָרִיךְ כַּחֲתִימַת פִּי הָאַמָּה, וְלֹא הוֹדוּ לוֹ חֲכָמִים. וְאִיתַּקַּשׁ לֵיהּ בַּעַל קֶרִי לְזָב.
La Guemará responde: Él sostiene de acuerdo con la opinión de Rabí Natán, como fue enseñado en una baraita: Rabí Natán dice en nombre de Rabí Yishmael: Para que un zav se vuelva ritualmente impuro, necesita experimentar una secreción lo suficientemente considerable como para causar una obstrucción en la punta del órgano masculino. Pero los Rabinos no estuvieron de acuerdo con él. Así, según Rabí Natán, un zav solo se vuelve ritualmente impuro si experimenta una secreción de una cantidad determinada. Y quien experimentó una emisión seminal es comparado con un zav y, por lo tanto, se requiere la misma cantidad de secreción para causar impureza ritual. Por lo tanto, la impureza ritual de un leproso es más severa que la de quien experimentó una emisión seminal, y la inferencia original de a fortiori se aplica.
״וְכׇל צָרוּעַ״ לְמָה לִי? אַיְּידֵי דִּכְתִיב ״כׇּל זָב״, כְּתִיב נָמֵי ״כׇּל צָרוּעַ״.
La Guemará pregunta: Las expresiones “cualquier zav” y “cualquiera impuro” enseñan que sus respectivas categorías son más inclusivas de lo que de otro modo se habría pensado. Pero ¿por qué necesito yo la expresión inclusiva “y cualquier leproso”? ¿Qué incluye la palabra “cualquier”? La Guemará explica: Puesto que está escrito “cualquier zav”, también está escrito “cualquier leproso”, para que la redacción del versículo sea consistente.
וְרַבִּי יְהוּדָה, שַׁפִּיר קָאָמַר רַבִּי שִׁמְעוֹן?
La Guemará cuestiona la opinión de Rabí Yehuda citada arriba: Rabí Shimon habló bien cuando derivó los tres campamentos de los cuales se expulsa a las tres diferentes clases de personas del versículo: “Que envíen fuera del campamento a todo leproso, a todo zav y a cualquiera impuro por causa de un cadáver”. ¿Cómo responde Rabí Yehuda a este argumento?
הַהוּא מִיבְּעֵי לֵיהּ לְכִדְתַנְיָא, רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר: יָכוֹל דָּחֲקוּ זָבִין וּמְצוֹרָעִין וְנִכְנְסוּ לָעֲזָרָה בְּפֶסַח הַבָּא בְּטוּמְאָה, יָכוֹל יְהוּ חַיָּיבִין, תַּלְמוּד לוֹמַר: ״וִישַׁלְּחוּ מִן הַמַּחֲנֶה כׇּל צָרוּעַ וְכׇל זָב וְכֹל טָמֵא לָנֶפֶשׁ״. בְּשָׁעָה שֶׁטְּמֵאֵי מֵתִים מִשְׁתַּלְּחִין — זָבִין וּמְצוֹרָעִין מִשְׁתַּלְּחִין, אֵין טְמֵאֵי מֵתִים מִשְׁתַּלְּחִין — אֵין זָבִין וּמְצוֹרָעִין מִשְׁתַּלְּחִין.
La Guemará responde: Él necesita ese versículo para aquello que fue enseñado en una baraita diferente: Rabí Eliezer dice: Uno podría haber pensado que si zavin y leprosos empujaron y entraron al patio del Templo durante la ofrenda de un cordero pascual traído en estado de impureza, cuando la mayoría de la nación está ritualmente impura debido al contacto con un cadáver, entonces quizás serían responsables de castigo por haber violado la prohibición de entrar al Templo en estado de impureza ritual. Tienen prohibido entrar incluso en tales circunstancias. Por lo tanto, el versículo declara: “Que envíen fuera del campamento a todo leproso, a todo zav y a cualquiera impuro por causa de un cadáver” (Números 5:2), lo que nos enseña que en un momento en que aquellos impuros por causa de un cadáver son expulsados, zavin y leprosos son expulsados y son pasibles de karet por entrar al Templo; pero cuando aquellos impuros por causa de un cadáver no son expulsados, zavin y leprosos no son expulsados, es decir, no son pasibles de karet por entrar al Templo.
אָמַר מָר: ״זָב״, ״וְכׇל זָב״ — לְרַבּוֹת בַּעַל קֶרִי. מְסַיַּיע לֵיהּ לְרַבִּי יוֹחָנָן. דְּאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: מְחִילּוֹת לֹא נִתְקַדְּשׁוּ, וּבַעַל קֶרִי מִשְׁתַּלֵּחַ חוּץ לִשְׁתֵּי מַחֲנוֹת.
El Maestro dijo arriba: El hecho de que el versículo no diga simplemente “zav”, sino más bien la expresión inclusiva “y cualquier zav”, viene para incluir a una persona que experimentó una emisión seminal. La Guemará señala: Esta exposición respalda la opinión de Rabí Yoḥanan, pues Rabí Yoḥanan dijo: Los túneles bajo el Templo no fueron santificados con la santidad del Templo; y una persona que experimentó una emisión seminal es enviada fuera de los dos campamentos igual que un zav. La exposición citada arriba respalda esta segunda decisión de Rabí Yoḥanan.
מֵיתִיבִי: בַּעַל קֶרִי כְּמַגַּע שֶׁרֶץ, מַאי לָאו לְמַחֲנוֹתָם? לֹא, לְטוּמְאָתָם.
La Guemará plantea una objeción basándose en lo que aprendimos en una mishná: La ley que rige a una persona que tuvo una emisión seminal es como la ley que rige a alguien que se volvió ritualmente impuro por contacto con un animal rastrero. ¿Cuál, no es la intención no compararlos con respecto a sus respectivos campamentos, de modo que quien tuvo una emisión seminal está prohibido de los mismos campamentos que están prohibidos para quien tocó un animal rastrero? Así, se deduce que una persona que tuvo una emisión seminal tiene permitido entrar en el campamento levita. La Guemará responde: No, se los compara con respecto a su impureza, en que cada uno es impuro solo hasta la noche.
לְטוּמְאָתָם?! הַאי טוּמְאַת עֶרֶב כְּתִיב בֵּיהּ, וְהַאי טוּמְאַת עֶרֶב כְּתִיב בֵּיהּ! אֶלָּא לָאו, לְמַחֲנוֹתָם!
La Guemará expresa sorpresa: ¿Por qué la mishná necesitó enseñar que son comparables con respecto a su impureza? La impureza hasta la noche está explícitamente escrita en la Torah sobre este, es decir, que quien entró en contacto con un animal rastrero es impuro hasta la noche y luego debe someterse a inmersión ritual para volverse puro, como está dicho: “Y por estos seréis impuros; cualquiera que toque el cadáver de ellos será impuro hasta la noche” (Levítico 11:24). Y la impureza hasta la noche está explícitamente escrita sobre aquel, quien tuvo una emisión seminal, como está dicho: “Y si semen sale de un hombre, entonces lavará toda su carne en agua y será impuro hasta la noche” (Levítico 15:16). Más bien, ¿no es que son comparados con respecto a sus campamentos, lo cual no está explícito en la Torah?
לָא, לְעוֹלָם לְטוּמְאָתָם, וְהָא קָמַשְׁמַע לַן דְּבַעַל קֶרִי כְּמַגַּע שֶׁרֶץ: מָה מַגַּע שֶׁרֶץ מְטַמֵּא בְּאוֹנֶס — אַף בַּעַל קֶרִי מְטַמֵּא בְּאוֹנֶס.
La Guemará responde: No, en realidad es posible decir que la comparación se refiere a su impureza, y nos enseña que una persona que tuvo una emisión seminal está regida por la misma ley que alguien que se volvió ritualmente impuro por contacto con un animal rastrero en otro aspecto: Así como el contacto con un animal rastrero transmite impureza ritual por accidente, incluso cuando el contacto no es intencional, del mismo modo una persona que tuvo una emisión seminal se vuelve ritualmente impura por accidente, incluso cuando la emisión de semen no es intencional, a diferencia de la ley que rige a un zav.
מֵיתִיבִי:
La Guemará plantea una objeción: