אוֹתוֹ אַתָּה מַשְׁלִיךְ לַכֶּלֶב, וְאִי אַתָּה מַשְׁלִיךְ לַכֶּלֶב כׇּל אִיסּוּרִין שֶׁבַּתּוֹרָה. וְרַבִּי מֵאִיר? אוֹתוֹ אַתָּה מַשְׁלִיךְ לַכֶּלֶב, וְאִי אַתָּה מַשְׁלִיךְ לַכֶּלֶב חוּלִּין שֶׁנִּשְׁחֲטוּ בַּעֲזָרָה.
La Guemará concluye: Eso, es decir, una tereifa, tú puedes arrojar a un perro, pero no puedes arrojar todos los demás elementos prohibidos por la ley de la Torah a un perro, ya que tanto comer como obtener beneficio están prohibidos. La Guemará pregunta: ¿Y qué halakha aprende Rabí Meir de este versículo? La Guemará responde que Rabí Meir extrae la siguiente inferencia: Eso, tú puedes arrojar a un perro, pero no puedes arrojar la carne de un animal no consagrado que fue sacrificado en el patio del Templo a un perro, ya que está prohibido beneficiarse de ella.
וְאִידַּךְ? חוּלִּין שֶׁנִּשְׁחֲטוּ בַּעֲזָרָה לָאו דְּאוֹרָיְיתָא הִיא.
Y ¿de dónde aprende el otro Sabio, Rabí Yehuda, esta halakha acerca de la carne no sacrificial que fue sacrificada en el patio del Templo? La Guemará responde: Él sostiene que la prohibición de obtener beneficio de la carne de un animal no sacrificial que fue sacrificado en el patio no es por ley de la Torah; más bien, los Sabios decretaron que está prohibido. Como no está prohibido por la ley de la Torah, no es necesario ningún versículo.
מֵתִיב רַבִּי יִצְחָק נַפָּחָא: וַהֲרֵי גִּיד הַנָּשֶׁה, דְּרַחֲמָנָא אָמַר: ״עַל כֵּן לֹא יֹאכְלוּ בְנֵי יִשְׂרָאֵל אֶת גִּיד הַנָּשֶׁה״, וּתְנַן: שׁוֹלֵחַ אָדָם יָרֵךְ לְגוֹי, וְגִיד הַנָּשֶׁה בְּתוֹכוֹ, מִפְּנֵי שֶׁמְּקוֹמוֹ נִיכָּר!
Rabí Yitzḥak Nappaḥa planteó una objeción: Y sin embargo todavía existe la prohibición del nervio ciático, como dice el Misericordioso: “Por tanto los hijos de Israel no pueden comer el nervio ciático” (Génesis 32:33), y aprendimos en una mishná: Una persona puede enviar el muslo de un animal a un gentil como regalo con el nervio ciático dentro, no está obligada a quitarlo. Esto es debido al hecho de que su lugar es evidente, y es obvio que este nervio no ha sido quitado. Por lo tanto, no hay preocupación de que otro judío suponga que el primer judío quitó esta porción del animal, lo que podría hacer que accidentalmente comiera el nervio ciático. Aparentemente, se puede obtener beneficio de esta porción prohibida del animal aunque el versículo diga que no se puede comer.
קָסָבַר רַבִּי אֲבָהוּ: כְּשֶׁהוּתְּרָה נְבֵילָה — הִיא וְחֶלְבָּהּ וְגִידָהּ הוּתְּרָה. הָנִיחָא לְמַאן דְּאָמַר ״יֵשׁ בְּגִידִין בְּנוֹתֵן טַעַם״. אֶלָּא לְמַאן דְּאָמַר ״אֵין בְּגִידִין בְּנוֹתֵן טַעַם״, מַאי אִיכָּא לְמֵימַר?
La Guemará rechaza esto: Rabí Abbahu sostiene que cuando fue permitido por la Torah obtener beneficio de un cadáver de animal, este, sus grasas y sus tendones, como el nervio ciático, estaban todos permitidos. Por lo tanto, el nervio ciático está incluido en esta excepción y se puede obtener beneficio de él. La Guemará objeta: Esto encaja bien según quien dijo que los tendones dan sabor, es decir, que tienen el sabor de la carne y por lo tanto tienen el estatus legal de la carne de un cadáver de animal. Sin embargo, según quien dice que los tendones no dan sabor y no se clasifican como carne, ¿qué se puede decir? Si no se consideran carne, ¿por qué están incluidos en la excepción hecha para un cadáver de animal?
מַאן שָׁמְעַתְּ לֵיהּ דְּאָמַר ״אֵין בְּגִידִין בְּנוֹתֵן טַעַם״ רַבִּי שִׁמְעוֹן, דְּתַנְיָא: הָאוֹכֵל מִגִּיד הַנָּשֶׁה שֶׁל בְּהֵמָה טְמֵאָה, רַבִּי יְהוּדָה מְחַיֵּיב שְׁתַּיִם, וְרַבִּי שִׁמְעוֹן פּוֹטֵר.
La Guemará responde: ¿A quién oíste decir que los tendones no dan sabor? Es Rabí Shimon, como fue enseñado en una baraita: Con respecto a quien come el nervio ciático de un animal doméstico no kosher, Rabí Yehuda considera que es responsable de recibir dos series de azotes: una por comer el nervio ciático y otra por comer la carne de un animal no kosher. Y Rabí Shimon lo exime por completo, ya que, según su opinión, la prohibición de comer el nervio ciático se aplica solo a un animal kosher. Además, uno viola la prohibición de comer de un animal no kosher solo cuando tiene sabor a carne.
רַבִּי שִׁמְעוֹן הָכִי נָמֵי דְּאָסַר בַּהֲנָאָה, דְּתַנְיָא: גִּיד הַנָּשֶׁה מוּתָּר בַּהֲנָאָה, דִּבְרֵי רַבִּי יְהוּדָה, וְרַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹסֵר.
Y en efecto se sigue lógicamente que, así como Rabí Shimon exime a quien come el nervio ciático en ese caso particular, también aquí, Rabí Shimon prohíbe obtener beneficio del nervio ciático. Como fue enseñado en una baraita: Está permitido obtener beneficio del nervio ciático; esta es la declaración de Rabí Yehuda, y Rabí Shimon lo prohíbe. Dado que Rabí Shimon sostiene que el nervio ciático no da sabor, no puede incluirse en la excepción del cadáver del animal. Por lo tanto, del versículo que prohíbe comer el nervio ciático aprende que tampoco se puede obtener beneficio de él, de acuerdo con la opinión de Rabí Abbahu. La postura de Rabí Abbahu encaja según ambas opiniones. Sin embargo, la mishná que indica que está permitido obtener beneficio del nervio ciático está de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda, pues él sostiene que el nervio ciático da sabor y por lo tanto está incluido en la excepción del cadáver del animal.
וַהֲרֵי דָּם, דְּרַחֲמָנָא אָמַר: ״כׇּל נֶפֶשׁ מִכֶּם לֹא תֹאכַל דָּם״, וּתְנַן: אֵלּוּ וָאֵלּוּ מִתְעָרְבִין בָּאַמָּה, וְיוֹצְאִין לְנַחַל קִדְרוֹן, וְנִמְכָּרִין לַגַּנָּנִין לְזַבֵּל, וּמוֹעֲלִין בּוֹ!
La Guemará cuestiona además la opinión de Rabí Abbahu: Y, sin embargo, existe la prohibición de comer sangre, como dice el Misericordioso: “Por tanto dije a los hijos de Israel: Ninguna alma de vosotros comerá sangre, ni tampoco ningún extranjero que habita entre vosotros comerá sangre” (Levítico 17:12). Según la opinión de Rabí Abbahu, de este versículo puede derivarse que, además de la prohibición de comer sangre, también está prohibido beneficiarse de ella. Y aprendimos en una mishná: Tanto estos como aquellos, los restos de la sangre de las ofrendas por el pecado traídas sobre el altar y otra sangre rociada sobre él, descienden y se mezclan en el canal por el que sale el agua del Templo. Luego salen al valle de Cedrón y se venden a un precio especial a los jardineros como fertilizante. Y quien no compra primero la sangre del Templo hace uso indebido de propiedad consagrada. Aparentemente, en ciertas circunstancias, se puede obtener beneficio de sangre cuyo consumo está prohibido.
שָׁאנֵי דָּם דְּאִיתַּקַּשׁ לְמַיִם, דִּכְתִיב ״לֹא תֹּאכְלֶנּוּ עַל הָאָרֶץ תִּשְׁפְּכֶנּוּ כַּמָּיִם״ — מָה מַיִם מוּתָּרִין, אַף דָּם מוּתָּר.
La Guemará responde: La sangre es diferente, pues está yuxtapuesta en la Torah al agua. Como está escrito con respecto a la sangre: “No la comerás; la derramarás sobre la tierra como agua” (Deuteronomio 12:24). De aquí se deriva: Así como está permitido beneficiarse del agua, también está permitido beneficiarse de la sangre.
וְאֵימָא, כַּמַּיִם הַמִּתְנַסְּכִים עַל גַּבֵּי הַמִּזְבֵּחַ! אָמַר רַבִּי אֲבָהוּ ״כַּמַּיִם״ — רוֹב מַיִם. מִידֵּי ״רוֹב מַיִם״ כְּתִיב?! אֶלָּא אָמַר רַב אָשֵׁי: כַּמַּיִם הַנִּשְׁפָּכִין, וְלֹא כַּמַּיִם הַנִּיסָּכִין.
La Guemará pregunta: Y di, en cambio, que la sangre debe ser como el agua ofrecida como libación sobre el altar, que está consagrada y de la cual está prohibido beneficiarse. Dijo Rabí Abbahu: La comparación con el agua permitida puede deducirse de lo que dice el versículo: “Como agua [kamayim]”, es decir, como la mayor parte del agua; y está permitido beneficiarse de la mayor parte de los tipos de agua. La Guemará pregunta: ¿Y está escrito: La mayor parte del agua? La Torah escribió: “Como agua”, lo cual podría indicar una comparación con cualquier tipo de agua. Más bien, Rav Ashi dijo que el versículo debe entenderse de la siguiente manera: Como agua que se derrama, de la cual se puede beneficiar, y no como agua que se ofrece como libación. El agua ofrecida sobre el altar se describe usando el término libación, y no usando el término derramada, como aparece en el versículo.
וְאֵימָא: כַּמַּיִם הַנִּשְׁפָּכִין לִפְנֵי עֲבוֹדָה זָרָה! הָתָם נָמֵי נִיסּוּךְ אִיקְּרִי, דִּכְתִיב ״יִשְׁתּוּ יֵין נְסִיכָם״.
La Guemará pregunta: Y di que la sangre debe ser como agua derramada ante la idolatría, de la cual no se puede obtener beneficio. La Guemará rechaza esto: Allí, eso también se llama libación y no derramamiento, como está escrito: “Que comieron la grasa de sus sacrificios, y bebieron el vino de sus libaciones” (Deuteronomio 32:38).