וְנֵימָא: שֶׁאֵין טוּמְאַת יָדַיִם וְכֵלִים בַּמִּקְדָּשׁ! אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב, וְאִיתֵּימָא רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי חֲנִינָא: יָדַיִם קוֹדֶם גְּזֵירַת כֵּלִים נִשְׁנוּ.
La Guemará pregunta: Y digamos que Rabí Akiva dice que aprendemos de aquí que no hay impureza ritual de las manos y de los utensilios en el Templo, ya que la mishná dice que el cuchillo que tocó la aguja también es puro. Rav Yehuda dijo que Rav dijo, y algunos dicen que fue Rabí Yosei, hijo de Rabí Janina: El testimonio de que no hay impureza ritual para las manos fue enseñado antes del decreto de impureza para los utensilios que entraron en contacto con líquidos impuros fuera del Templo. Por lo tanto, no había ninguna novedad en el hecho de que no hay impureza ritual de los utensilios en el Templo.
אָמַר רָבָא: וְהָא תַּרְוַיְיהוּ בּוֹ בַּיּוֹם גָּזְרוּ, דִּתְנַן: הַסֵּפֶר וְהַיָּדַיִם וְהַטְּבוּל יוֹם וְהָאוֹכָלִין וְהַכֵּלִים שֶׁנִּטְמְאוּ בְּמַשְׁקִין!
Rava dijo: Pero, ¿no fueron emitidos ambos decretos el mismo día? Como aprendimos en una mishná: La impureza de un rollo de la Torah y de otros rollos sagrados, y la impureza de las manos que no fueron lavadas o sumergidas, y la impureza de quien se sumergió durante ese día, y la impureza de alimentos y utensilios que se volvieron impuros por contacto con líquidos impuros, todo esto está incluido en los dieciocho asuntos con respecto a los cuales se emitieron decretos el mismo día.
אֶלָּא אָמַר רָבָא: הַנַּח לְטוּמְאַת סַכִּין, דַּאֲפִילּוּ בְּחוּלִּין נָמֵי לָא מְטַמֵּא. הַאי סַכִּין דִּנְגַע בְּמַאי? אִילֵימָא דִּנְגַע בְּבָשָׂר — הָא אֵין אוֹכֶל מְטַמֵּא כְּלִי, וְאֶלָּא דִּנְגַע בְּמַחַט — וְהָא אֵין כְּלִי מְטַמֵּא כְּלִי!
Más bien, Rava dijo: Deja la impureza del cuchillo, pues incluso fuera del Templo, en circunstancias no sagradas, no se vuelve impuro. Como en el caso de este cuchillo, ¿qué tocó que pudiera transmitir impureza? Si dices que tocó la carne, el alimento no transmite impureza a un utensilio. Si dices, más bien, que tocó la aguja, un utensilio no transmite impureza a otro utensilio.
הַאי מַחַט מַאי עֲבִידְתֵּיהּ? אִי נֵימָא סְפֵק מַחַט, וְהָא אִיתְּמַר: רַבִּי אֶלְעָזָר וְרַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי חֲנִינָא, חַד אָמַר: לֹא גָּזְרוּ עַל סְפֵק הָרוּקִּין שֶׁבִּירוּשָׁלַיִם, וְחַד אָמַר: לֹא גָּזְרוּ עַל סְפֵק הַכֵּלִים שֶׁבִּירוּשָׁלַיִם.
Con respecto a esta aguja, la Guemará pregunta: ¿Cuál es su estado de impureza? Si decimos que hay incertidumbre con respecto a la impureza de la aguja, ¿no se declaró que hay una disputa entre Rabí Elazar y Rabí Yosei, hijo de Rabí Ḥanina? Uno dijo: Los Sabios no decretaron en el caso de incertidumbre con respecto a la impureza de saliva que es hallada en Jerusalén. Cualquier saliva hallada fuera de Jerusalén podría haber provenido de un zav o de un gentil, cuyo estatus legal en este aspecto es como el de un zav. Los Sabios decretaron que cualquier contacto con esta saliva debe tratarse como un contacto incierto con una fuente primaria de impureza ritual. Ese decreto no fue emitido con respecto a la saliva hallada en Jerusalén. Y uno dijo: Los Sabios no decretaron en el caso de incertidumbre con respecto a la impureza de utensilios en Jerusalén. A diferencia de la situación fuera de Jerusalén, no hay presunción de impureza con respecto a los utensilios hallados en Jerusalén, incluida una aguja.
אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: כְּגוֹן שֶׁאָבְדָה לוֹ מַחַט טְמֵא מֵת, וְהִכִּירָהּ בַּבָּשָׂר. רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי אָבִין אָמַר: כְּגוֹן שֶׁהָיְתָה פָּרָה חֲסוּמָה, וּבָאָה מִחוּץ לִירוּשָׁלַיִם.
Rav Yehuda dijo que Rav dijo: Esto se refiere a un caso en el que alguien perdió una aguja que se volvió impura por contacto con una persona o un utensilio impuro con impureza ritual transmitida por un cadáver. Dado que la aguja es un utensilio de metal, asume el mismo grado de impureza que la fuente de su impureza, en este caso una fuente primaria de impureza. Y él luego reconoció la aguja en la carne de la ofrenda. Rabí Yosei, hijo de Rabí Avin, dijo: Esto se refiere a un caso en el que la vaca estaba amordazada al venir de fuera de Jerusalén. La aguja es claramente de fuera de Jerusalén, y en todos los casos de duda con respecto a utensilios fuera de Jerusalén, la decisión es que son impuros.
גּוּפָא. רַבִּי אֶלְעָזָר וְרַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי חֲנִינָא, חַד אָמַר: לֹא גָּזְרוּ עַל סְפֵק הָרוּקִּין שֶׁבִּירוּשָׁלַיִם, וְחַד אָמַר: לֹא גָּזְרוּ עַל סְפֵק הַכֵּלִים שֶׁבִּירוּשָׁלַיִם. רוּקִּין תְּנֵינָא, כֵּלִים תְּנֵינָא!
La Guemará analiza la disputa con respecto al decreto que no fue promulgado en la propia Jerusalén . Rabí Elazar y Rabí Yosei, hijo de Rabí Ḥanina, discreparon. Uno dijo: Los Sabios no promulgaron un decreto en el caso de incertidumbre con respecto a la impureza de saliva que es hallada en Jerusalén. Y uno dijo: Los Sabios no promulgaron un decreto en el caso de incertidumbre con respecto a la impureza de vasijas en Jerusalén. La Guemará pregunta: Nosotros ya aprendimos la halajá de la saliva, y de manera similar, nosotros ya aprendimos la halajá de las vasijas. ¿Qué añaden estos amora’im a las resoluciones tanaíticas anteriores?
רוּקִּין תְּנֵינָא, דִּתְנַן: כׇּל הָרוּקִּין הַנִּמְצָאִין בִּירוּשָׁלַיִם טְהוֹרִין, חוּץ מִשֶּׁל שׁוּק הָעֶלְיוֹן! לָא צְרִיכָא, אַף עַל גַּב דְּאִיתַּחְזַק זָב.
La Guemará explica: Nosotros ya aprendimos la halajá de la saliva, como aprendimos en una mishná: Cualquier saliva encontrada en Jerusalén es pura, excepto la saliva que se encuentra en el mercado superior, una zona frecuentada por gentiles (Rambam). La Guemará explica: No, es necesario que el amora enseñe que esta halajá se aplica incluso en un caso en el que hay una presunción de que había un zav en la zona donde se encontró la saliva. Incluso en ese caso, no se emitió ningún decreto de impureza con respecto a la saliva en Jerusalén.
כֵּלִים תְּנֵינָא, דִּתְנַן: כׇּל הַכֵּלִים הַנִּמְצָאִים בִּירוּשָׁלַיִם, דֶּרֶךְ יְרִידָה לְבֵית הַטְּבִילָה — טְמֵאִין. הָא דְּעָלְמָא — טְהוֹרִין!
Asimismo, nosotros ya aprendimos la halajá de los utensilios, como aprendimos en una mishná: Con respecto a todos los utensilios encontrados en Jerusalén, si fueron hallados en el camino que baja al baño ritual, son considerados ritualmente impuros. Probablemente estos utensilios aún no habían sido sumergidos, ya que la gente suele llevar utensilios impuros al baño ritual. Por inferencia, todos los demás utensilios encontrados en otro lugar son considerados puros.
וּלְטַעְמָיךְ, אֵימָא סֵיפָא: דֶּרֶךְ עֲלִיָּה — טְהוֹרִין. הָא דְּעָלְמָא — טְמֵאִין!
La Guemará plantea una dificultad: Y según tu razonamiento, di la cláusula final de la mishná de la siguiente manera: Si los utensilios fueron descubiertos en el camino de subida desde el baño ritual, se presumen ritualmente puros. Se puede aprender por inferencia de esta afirmación lo diametralmente opuesto: Todos los demás utensilios se presumen ritualmente impuros.
אֶלָּא: רֵישָׁא דַּוְקָא, וְסֵיפָא לָאו דַּוְקָא. וּלְאַפּוֹקֵי גָּזְיָיתָא.
Más bien, la primera cláusula de la mishná es precisa en su formulación, y por lo tanto pueden extraerse inferencias con respecto a otros utensilios. Y la última cláusula no es precisa de esta manera, y viene a excluir solo los pequeños pasadizos cerca del baño ritual, donde no está claro si los utensilios que estaban allí estaban siendo llevados al baño para inmersión o desde el baño después de haber sido sumergidos. Dado que los utensilios ciertamente estaban impuros cuando fueron llevados al baño ritual, y es incierto si fueron sumergidos o no, conservan la presunción de impureza. Sin embargo, en los casos en que la incertidumbre es si los utensilios estaban impuros en absoluto, entonces, cuando la impureza es por decreto rabínico, ese decreto no está en vigor en Jerusalén, y los utensilios son ritualmente puros.
וּלְרַב דְּאָמַר: כְּגוֹן שֶׁאָבְדָה לוֹ מַחַט טְמֵא מֵת וְהִכִּירָהּ בַּבָּשָׂר, כֵּיוָן דְּאָמַר מָר: ״בַּחֲלַל חֶרֶב״, חֶרֶב הֲרֵי הוּא כֶּחָלָל — אָדָם וְכֵלִים נָמֵי לִיטַמֵּא!
Y la Guemará sugiere que, de acuerdo con Rav, quien dijo que esto se refiere a un caso en el que alguien perdió una aguja que se volvió impura por contacto con una persona o un utensilio impuros con impureza ritual impartida por un cadáver, y reconoció la aguja en la carne de la ofrenda, la conclusión debería ser diferente. Pues el Maestro dijo que el versículo: “Uno muerto por espada” (Números 19:16) enseña que el estatus legal de una espada de metal es como el de uno muerto en cuanto a su grado de impureza; no solo la carne, sino también una persona y los utensilios deberían volverse ritualmente impuros al tocar la aguja. Así como una espada que entra en contacto con un cadáver asume su estatus como fuente primaria máxima de impureza ritual, así también cualquier utensilio de metal que entra en contacto con una persona o utensilio impuros con impureza impartida por un cadáver asume su estatus como fuente primaria de impureza ritual.
אָמַר רַב אָשֵׁי: זֹאת אוֹמֶרֶת עֲזָרָה רְשׁוּת הָרַבִּים הִיא, וְהָוֵה לֵיהּ סְפֵק טוּמְאָה בִּרְשׁוּת הָרַבִּים. וְכׇל סְפֵק טוּמְאָה בִּרְשׁוּת הָרַבִּים — סְפֵיקוֹ טָהוֹר.
Rav Ashi dijo: Esto quiere decir que el patio del Templo es un dominio público con respecto a las halakhot de impureza dudosa. Y, por lo tanto, el dictamen en este caso es el de incertidumbre con respecto a la impureza en un dominio público, ya que no hay prueba de que ni los utensilios ni las manos de alguien hayan entrado en contacto con la aguja ritualmente impura. Y el principio rector en cualquier caso de incertidumbre con respecto a la impureza en un dominio público es que su incertidumbre se considera ritualmente pura. Por lo tanto, la carne, que ciertamente entró en contacto con la aguja, es impura, mientras que todo lo demás es ritualmente puro.
הָא בִּרְשׁוּת הַיָּחִיד — סְפֵיקוֹ טָמֵא הוּא. מִכְּדֵי הַאי מַחַט דָּבָר שֶׁאֵין בּוֹ דַּעַת לִישָּׁאֵל הוּא. וְכׇל דָּבָר שֶׁאֵין בּוֹ דַּעַת לִישָּׁאֵל, בֵּין בִּרְשׁוּת הָרַבִּים בֵּין בִּרְשׁוּת הַיָּחִיד — סְפֵיקוֹ טָהוֹר!
La Guemará pregunta: Se puede aprender por inferencia que, si esta incertidumbre surgió en el dominio privado, su incertidumbre se considera ritualmente impura. ¿Por qué habría de ser así? Dado que esta aguja es un objeto que no tiene conocimiento para ser preguntado, ya que no se puede consultar a un objeto inanimado acerca de cómo se volvió impuro o si llegó a volverse impuro en absoluto, se aplica el siguiente principio: Con respecto a cualquier objeto o persona que no tiene conocimiento para ser preguntado, refiriéndose la persona a alguien que carece de la capacidad para responder la pregunta, ya sea que esta incertidumbre haya surgido en el dominio público o que haya sido en el dominio privado, su incertidumbre se considera ritualmente pura.
מִשּׁוּם דְּהָוֵי סְפֵק טוּמְאָה הַבָּאָה בִּידֵי אָדָם, וְאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: סְפֵק טוּמְאָה הַבָּאָה בִּידֵי אָדָם
La Guemará responde: Aunque una aguja no tiene conocimiento para ser interrogada, no obstante es impura debido a el hecho de que su incertidumbre es una incertidumbre con respecto a la impureza que viene a producirse por medio de una persona. El cuchillo no entró en contacto con la aguja por sí solo; más bien, una persona sostenía el cuchillo. Y Rabí Yoḥanan declaró otro principio: En un caso de incertidumbre con respecto a la impureza que viene a producirse por medio de una persona,