מַאי ״בִּרְכַּת הַשִּׁיר״? רַב יְהוּדָה אָמַר: ״יְהַלְלוּךָ ה׳ אֱלֹהֵינוּ״. וְרַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: ״נִשְׁמַת כָּל חַי״. תָּנוּ רַבָּנַן: רְבִיעִי גּוֹמֵר עָלָיו אֶת הַהַלֵּל, וְאוֹמֵר הַלֵּל הַגָּדוֹל, דִּבְרֵי רַבִּי טַרְפוֹן. וְיֵשׁ אוֹמְרִים: ״ה׳ רוֹעִי לֹא אֶחְסָר״.
La Guemará pregunta: ¿Cuál es la bendición del canto mencionada en la mishná? Rav Yehuda dijo: Es la bendición que comienza con: Te alabarán, Señor, nuestro Dios. Y Rabí Yoḥanan dijo que también se recita: El aliento de todo ser viviente, una oración que sigue a los versículos de alabanza [pesukei dezimra]. Los Sabios enseñaron en una baraita: Con respecto a la cuarta copa, se completa sobre ella el hallel y se recita el gran hallel; esta es la declaración de Rabí Tarfón. Y algunos dicen que se recita: “El Señor es mi pastor; nada me faltará” (Salmos 23:1), en agradecimiento por la comida que comió en la comida.
מֵהֵיכָן הַלֵּל הַגָּדוֹל? רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: מֵ״הוֹדוּ״ עַד ״נַהֲרוֹת בָּבֶל״. וְרַבִּי יוֹחָנָן אוֹמֵר: מִ״שִּׁיר הַמַּעֲלוֹת״ עַד ״נַהֲרוֹת בָּבֶל״. רַב אַחָא בַּר יַעֲקֹב אָמַר: מִ״כִּי יַעֲקֹב בָּחַר לוֹ יָהּ״ עַד ״נַהֲרוֹת בָּבֶל״.
La Guemará pregunta: ¿Desde dónde comienza el gran hallel y dónde termina? Rabí Yehuda dice: Desde “Dad gracias” (Salmos 136:1) hasta “Junto a los ríos de Babilonia” (Salmos 137:1). Y Rabí Yoḥanan dice: Desde “Cántico de las ascensiones” (Salmos 134:1) hasta “Junto a los ríos de Babilonia”. Rav Aḥa bar Ya’akov dijo: Desde “Porque el Señor ha escogido a Jacob para Sí” (Salmos 135:4) hasta “Junto a los ríos de Babilonia”.
וְלָמָּה נִקְרָא שְׁמוֹ הַלֵּל הַגָּדוֹל? אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: מִפְּנֵי שֶׁהַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא יוֹשֵׁב בְּרוּמוֹ שֶׁל עוֹלָם וּמְחַלֵּק מְזוֹנוֹת לְכׇל בְּרִיָּה.
La Guemará pregunta: ¿Y por qué esta sección se llama el gran hallel? Rabí Yoḥanan dijo: Porque este pasaje afirma que el Santo, bendito sea, se sienta en las alturas del universo y dispensa alimento a toda criatura. El mundo entero alaba a Dios por Su bondad mediante el gran hallel, que incluye el versículo: “El que da alimento a toda carne” (Salmos 136:25).
אָמַר רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן לֵוִי: הָנֵי עֶשְׂרִים וְשִׁשָּׁה ״הוֹדוּ״, כְּנֶגֶד מִי — כְּנֶגֶד עֶשְׂרִים וְשִׁשָּׁה דּוֹרוֹת שֶׁבָּרָא הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא בְּעוֹלָמוֹ וְלֹא נָתַן לָהֶם תּוֹרָה, וְזָן אוֹתָם בְּחַסְדּוֹ.
Rabí Yehoshua ben Levi dijo: Estas veintiséis menciones de la palabra hodu, dad gracias, en este hallel (Salmos 136), ¿a qué corresponden? Él explica: Corresponden a las veintiséis generaciones que el Santo, bendito sea Él, creó en Su mundo, y a quienes no les dio la Torah. Hubo diez generaciones desde Adán hasta Noé, otras diez desde Noé hasta Abraham, y seis generaciones desde Abraham hasta Moisés y la revelación en el Sinaí, es decir: Isaac, Jacob, Leví, Kehat, Amram y Moisés. ¿Y por qué sobrevivieron estas generaciones, a pesar de que no estudiaron Torah ni cumplieron mitzvot? Sobrevivieron solo porque Dios las sostuvo mediante Su misericordia, aunque no lo merecían.
אָמַר רַב חִסְדָּא: מַאי דִּכְתִיב ״הוֹדוּ לַה׳ כִּי טוֹב״? הוֹדוּ לַה׳ שֶׁגּוֹבֶה חוֹבָתוֹ שֶׁל אָדָם בְּטוֹבָתוֹ: עָשִׁיר בְּשׁוֹרוֹ, וְאֶת עָנִי בְּשֵׂיוֹ, יָתוֹם בְּבֵיצָתוֹ, אַלְמָנָה בְּתַרְנְגוֹלְתָּהּ.
Rav Ḥisda dijo: ¿Cuál es el significado de aquello que está escrito: “Dad gracias al Señor, porque Él es bueno” (Salmos 136:1)? Significa dad gracias al Señor que cobra la deuda de cada uno, el castigo por los pecados y la maldad de una persona, de acuerdo con la bondad de cada individuo. Dios castiga a cada persona según sus medios. Castiga a un rico quitándole su buey, y castiga a un pobre por medio de su oveja. Castiga al huérfano quitándole su huevo, y castiga a la viuda por medio de su gallina. Dios castiga a cada persona según su capacidad para soportar la privación, y no castiga a las personas con más de lo que pueden soportar.
אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: קָשִׁין מְזוֹנוֹתָיו שֶׁל אָדָם כִּפְלַיִים כַּיּוֹלֵדָה, דְּאִילּוּ בְּיוֹלֵדָה כְּתִיב: ״בְּעֶצֶב״, וּבִמְזוֹנוֹת כְּתִיב ״בְּעִצָּבוֹן״.
Con respecto a la alabanza debida a Dios por sostener el mundo, la Guemará cita una declaración de que Rabí Yoḥanan dijo: La tarea de proporcionar el alimento de una persona es dos veces más difícil que el sufrimiento soportado por una mujer en el parto. Mientras que, con respecto a una mujer en el parto, está escrito: “Con dolor [be’etzev] darás a luz hijos” (Génesis 3:16), con respecto al alimento, está escrito: “Con penoso trabajo [be’itzavon] comerás de él todos los días de tu vida” (Génesis 3:17). Itzavon es una forma superlativa de etzev, lo que indica que es más difícil mantenerse que dar a luz.
וְאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: קָשִׁין מְזוֹנוֹתָיו שֶׁל אָדָם יוֹתֵר מִן הַגְּאוּלָּה, דְּאִילּוּ בִּגְאוּלָּה כְּתִיב: ״הַמַּלְאָךְ הַגּוֹאֵל אוֹתִי מִכׇּל רָע״, מַלְאָךְ בְּעָלְמָא, וְאִילּוּ בִּמְזוֹנוֹת כְּתִיב: ״הָאֱלֹהִים הָרוֹעֶה אֹתִי״.
Y Rabí Yoḥanan dijo: La tarea de proporcionar el alimento de una persona es más difícil que la redención. Mientras que, con respecto a la redención, está escrito: “El ángel que me ha redimido de todo mal” (Génesis 48:16), lo que indica que un mero ángel es suficiente para proteger a una persona de todo mal; mientras que, con respecto al sustento, está escrito: “El Dios que ha sido mi pastor toda mi vida hasta este día” (Génesis 48:15). Este versículo implica que solo Dios puede ayudar a quien está luchando por ganarse la vida.
אָמַר רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן לֵוִי: בְּשָׁעָה שֶׁאָמַר הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לָאָדָם ״וְקוֹץ וְדַרְדַּר תַּצְמִיחַ לָךְ״ זָלְגוּ עֵינָיו דְּמָעוֹת, אָמַר לְפָנָיו: רִבּוֹנוֹ שֶׁל עוֹלָם, אֲנִי וַחֲמוֹרִי נֹאכַל בְּאֵבוּס אֶחָד? כֵּיוָן שֶׁאָמַר לוֹ: ״בְּזֵעַת אַפֶּךָ תֹּאכַל לֶחֶם״, נִתְקָרְרָה דַּעְתּוֹ.
La Guemará cita una declaración similar. Rabí Yehoshua ben Levi dijo: Cuando el Santo, Bendito sea Él, le dijo a Adán: “Espinos y cardos también te producirá, y comerás la hierba del campo” (Génesis 3:18), sus ojos se llenaron de lágrimas. Adán dijo ante Él: Amo del Universo, ¿acaso mi burro y yo comeremos del mismo pesebre? Después de que Dios le dijo: “Con el sudor de tu rostro comerás pan” (Génesis 3:19), su mente se tranquilizó, seguro de que si trabajaba podría comer pan, a diferencia del burro.
אָמַר רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ: אַשְׁרֵינוּ אִם עָמַדְנוּ בָּרִאשׁוֹנָה, וַעֲדַיִין לָא פָּלְטִינַן מִינַּהּ, דְּקָא אָכְלִינַן עִיסְבֵי דְּדַבְרָא.
Rabí Shimón ben Lakish dijo: Nosotros habríamos sido afortunados si hubiéramos permanecido bajo el primer decreto y todavía pudiéramos comer las hierbas del campo. Y todavía no hemos escapado por completo de este decreto, pues nosotros a veces comemos la hierba del campo, en forma de vegetales y hojas.
אָמַר רַב שֵׁיזְבִי מִשְּׁמֵיהּ דְּרַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן עֲזַרְיָה: קָשִׁין מְזוֹנוֹתָיו שֶׁל אָדָם כִּקְרִיעַת יַם סוּף, דִּכְתִיב: ״נוֹתֵן לֶחֶם לְכׇל בָּשָׂר״, וּסְמִיךְ לֵיהּ: ״לְגוֹזֵר יַם סוּף לִגְזָרִים״.
Rav Sheizvi dijo, citando a Rabí Elazar ben Azaría: La tarea de proveer el alimento de una persona es tan difícil como la partición del Mar Rojo, como está escrito: “Él da alimento a toda carne, porque Su misericordia perdura para siempre” (Salmos 136:25), y junto a ello está el versículo: “Al que dividió el Mar Rojo en partes, porque Su misericordia perdura para siempre” (Salmos 136:13). La reiteración de la última parte del versículo indica que las dos alabanzas son, hasta cierto punto, equivalentes.
אָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן עֲזַרְיָה: קָשִׁין נְקָבָיו שֶׁל אָדָם כְּיוֹם הַמִּיתָה וְכִקְרִיעַת יַם סוּף, שֶׁנֶּאֱמַר: ״מִהַר צוֹעֶה לְהִפָּתֵחַ״, וּכְתִיב בָּתְרֵיהּ: ״רוֹגַע הַיָּם וַיֶּהֱמוּ גַּלָּיו״.
Del mismo modo, Rabí Elazar ben Azarya dijo: Los orificios de una persona, cuando no puede aliviarse adecuadamente, son tan difíciles para él como el día de la muerte y la partición del Mar Rojo, como está dicho: “El que está encorvado será pronto soltado; y no descenderá muriendo a la fosa, ni le faltará su pan” (Isaías 51:14). La expresión “muriendo a la fosa” indica que la apertura de los orificios es semejante a un rescate de la muerte. Y después está escrito: “El que agita el mar, de modo que rugen sus olas” (Isaías 51:15), lo que compara el asunto anterior con la partición del mar.
וְאָמַר רַב שֵׁשֶׁת מִשּׁוּם רַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן עֲזַרְיָה: כׇּל הַמְבַזֶּה אֶת הַמּוֹעֲדוֹת כְּאִילּוּ עוֹבֵד עֲבוֹדָה זָרָה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״אֱלֹהֵי מַסֵּכָה לֹא תַעֲשֶׂה לָּךְ״, וּכְתִיב בָּתְרֵיהּ: ״אֶת חַג הַמַּצּוֹת תִּשְׁמוֹר״.
Después de citar una declaración de Rabí Elazar ben Azarya transmitida por amora’im, la Guemará cita exposiciones adicionales atribuidas a él. Y Rav Sheshet dijo, citando a Rabí Elazar ben Azarya: Cualquiera que menosprecia las Festividades, ello es considerado como si practicara idolatría. Esto también se deriva de la yuxtaposición de los versículos, como está dicho: “No te harás dioses de fundición” (Éxodo 34:17), y después está escrito: “La Fiesta de matzot guardarás” (Éxodo 34:18), de lo cual se puede inferir que cualquiera que no observa correctamente las Festividades es comparado con quien fabrica ídolos.
וְאָמַר רַב שֵׁשֶׁת מִשּׁוּם רַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן עֲזַרְיָה: כׇּל הַמְסַפֵּר לָשׁוֹן הָרָע, וְכׇל הַמְקַבֵּל לָשׁוֹן הָרָע, וְכׇל הַמֵּעִיד עֵדוּת שֶׁקֶר בַּחֲבֵירוֹ — רָאוּי לְהַשְׁלִיכוֹ לִכְלָבִים, שֶׁנֶּאֱמַר: ״לַכֶּלֶב תַּשְׁלִיכוּן אוֹתוֹ״, וּכְתִיב בָּתְרֵיהּ: ״לֹא תִשָּׂא שֵׁמַע שָׁוְא״, וּקְרִי בֵּיהּ: ״לֹא תַּשִּׂיא״.
Y Rav Sheshet además dijo, citando a Rabí Elazar ben Azarya: Cualquiera que habla calumnia, y cualquiera que acepta y cree la calumnia que oye, y cualquiera que testifica falsamente contra otro, es apropiado arrojarlo a los perros, como está dicho: “Y no comeréis ninguna carne despedazada por las fieras en el campo; la echaréis a los perros” (Éxodo 22:30), y después está escrito: “No levantarás [tisa] un falso rumor; no pongas tu mano con el impío para ser testigo injusto” (Éxodo 23:1). Aquí pronunciar rumores se equipara con dar falso testimonio. Además, lee en el versículo como si dijera: No hagas que un falso rumor sea aceptado [tasi], es decir, no lleves a otros a aceptar tus informes falsos.
וְכִי מֵאַחַר דְּאִיכָּא הַלֵּל הַגָּדוֹל, אֲנַן מַאי טַעְמָא אָמְרִינַן הַאי? מִשּׁוּם שֶׁיֵּשׁ בּוֹ חֲמִשָּׁה דְבָרִים הַלָּלוּ: יְצִיאַת מִצְרַיִם, קְרִיעַת יַם סוּף, וּמַתַּן תּוֹרָה, וּתְחִיַּית הַמֵּתִים, וְחֶבְלוֹ שֶׁל מָשִׁיחַ.
La Guemará pregunta: Y dado que existe el hallel הגדול, que contiene la alabanza especial de “Quien da alimento a toda carne” (Salmos 136:25), como se explicó arriba, ¿cuál es la razón por la que también se recita este hallel de los Salmos 113–118, la sección recitada en toda ocasión alegre? La Guemará responde: La razón es porque el hallel regular contiene estos cinco asuntos: El recuerdo del éxodo de Egipto, la partición del Mar Rojo, la entrega de la Torah, la resurrección de los muertos y los dolores del Mesías. Dado que menciona estos conceptos clave, este hallel también se considera importante.
יְצִיאַת מִצְרַיִם, דִּכְתִיב: ״בְּצֵאת יִשְׂרָאֵל מִמִּצְרַיִם״. וּקְרִיעַת יַם סוּף, דִּכְתִיב: ״הַיָּם רָאָה וַיָּנוֹס״. מַתַּן תּוֹרָה, דִּכְתִיב: ״הֶהָרִים רָקְדוּ כְאֵילִים״. תְּחִיַּית הַמֵּתִים, דִּכְתִיב: ״אֶתְהַלֵּךְ לִפְנֵי ה׳״.
La Guemará explica: El éxodo de Egipto, como está escrito: “Cuando Israel salió de Egipto, la casa de Jacob de un pueblo de lengua extraña” (Salmos 114:1). Y la partición del Mar Rojo, como está escrito: “El mar lo vio y huyó; el Jordán se volvió atrás” (Salmos 114:3). La entrega de la Torah, como está escrito: “Los montes saltaron como carneros” (Salmos 114:4), lo cual es similar a la descripción de la entrega de la Torah que se encuentra en otra parte en los libros de los Profetas. La resurrección de los muertos, como está escrito: “Caminaré delante del Señor en las tierras de los vivientes” (Salmos 116:9), lo cual sigue al versículo: “Porque has librado mi alma de la muerte”. Después de mencionar la muerte, el salmo describe la resurrección en las tierras de los vivientes.
חֶבְלוֹ שֶׁל מָשִׁיחַ, דִּכְתִיב: ״לֹא לָנוּ ה׳ לֹא לָנוּ״, וְאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: ״לֹא לָנוּ ה׳ לֹא לָנוּ״ — זוֹ שִׁעְבּוּד מַלְכִיּוֹת. אִיכָּא דְאָמְרִי, אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: ״לֹא לָנוּ ה׳ לֹא לָנוּ״ — זוֹ מִלְחֶמֶת גּוֹג וּמָגוֹג.
Los dolores del Mesías, como está escrito: “No a nosotros, Dios, no a nosotros, sino a Tu nombre da gloria” (Salmos 115:1). Y Rabí Yoḥanan dijo: El versículo “No a nosotros, Dios, no a nosotros” y todo el salmo, incluido el versículo “¿Por qué han de decir las naciones: dónde está ahora su Dios?” (Salmos 115:2), se refiere a la era de la esclavitud de los reinos y a la redención del pueblo judío de su dominio. Algunos dicen que Rabí Yoḥanan dijo: El versículo “No a nosotros, Dios, no a nosotros” se refiere a la guerra de Gog y Magog, a las catástrofes y guerras que sobrevendrán al pueblo judío al final de los días, de las cuales serán librados.
רַב נַחְמָן בַּר יִצְחָק אָמַר: מִפְּנֵי שֶׁיֵּשׁ בּוֹ מִילּוּט נְפָשׁוֹת שֶׁל צַדִּיקִים מִגֵּיהִנָּם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״אָנָּה ה׳ מַלְּטָה נַפְשִׁי״. חִזְקִיָּה אָמַר: מִפְּנֵי שֶׁיֵּשׁ בּוֹ יְרִידָתָן שֶׁל צַדִּיקִים לְכִבְשַׁן הָאֵשׁ, וַעֲלִיָּיתָן מִמֶּנּוּ.
Rav Naḥman bar Yitzḥak dijo: Otra razón por la que se recita el hallel de los Salmos 113–118 es porque contiene una referencia a la liberación de las almas de los justos de la Gehena, como está dicho: “Te ruego, Señor, libra mi alma” (Salmos 116:4). Ḥizkiya dijo: Otra razón es porque contiene la historia del descenso de los justos Jananías, Mishael y Azarías al horno de fuego y su milagroso ascenso de él.
יְרִידָתָן, דִּכְתִיב: ״לֹא לָנוּ ה׳ לֹא לָנוּ״ אָמַר חֲנַנְיָה, ״כִּי לְשִׁמְךָ תֵּן כָּבוֹד״ אָמַר מִישָׁאֵל, ״עַל חַסְדְּךָ וְעַל אֲמִתֶּךָ״ אָמַר עֲזַרְיָה, ״לָמָּה יֹאמְרוּ הַגּוֹיִם״ אָמְרוּ כּוּלָּן.
Ḥizkiya aclara su declaración anterior: Su descenso se menciona en este hallel, como está escrito: “No a nosotros, Dios, no a nosotros,” un versículo que Jananías recitó. Mishael recitó: “Sino a Tu nombre da gloria.” Azarías recitó: “Por Tu misericordia y por causa de Tu verdad.” Todos recitaron juntos: “¿Por qué han de decir las naciones: ¿Dónde está ahora su Dios?”
עֲלִיָּיתָן מִכִּבְשַׁן הָאֵשׁ, דִּכְתִיב: ״הַלְלוּ אֶת ה׳ כׇּל גּוֹיִם״ אָמַר חֲנַנְיָה, ״שַׁבְּחוּהוּ כָּל הָאוּמִּים״ אָמַר מִישָׁאֵל, ״כִּי גָבַר עָלֵינוּ חַסְדּוֹ״ אָמַר עֲזַרְיָה, ״וֶאֱמֶת ה׳ לְעוֹלָם הַלְלוּיָהּ״ אָמְרוּ כּוּלָּן.
Este hallel también alude al ascenso de Jananías, Misael y Azarías del horno de fuego, como está escrito: “Alabad al Señor, todas las naciones, ensalzadlo, todos los pueblos. Porque grande es Su misericordia para con nosotros, y la verdad del Señor permanece para siempre, aleluya” (Salmos 117). Jananías recitó: “Alabad al Señor, todas las naciones,” por el milagro manifiesto realizado para ellos ante las naciones. Misael recitó: “Ensalzadlo, todos los pueblos.” Azarías recitó: “Porque grande es Su misericordia para con nosotros.” Todos recitaron juntos: “Y la verdad del Señor permanece para siempre, aleluya.”
וְיֵשׁ אוֹמְרִים: ״וֶאֱמֶת ה׳ לְעוֹלָם״ גַּבְרִיאֵל אֲמָרוֹ. בְּשָׁעָה שֶׁהִפִּיל נִמְרוֹד הָרָשָׁע אֶת אַבְרָהָם אָבִינוּ לְתוֹךְ כִּבְשַׁן הָאֵשׁ אָמַר גַּבְרִיאֵל לִפְנֵי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא: רִבּוֹנוֹ שֶׁל עוֹלָם, אֵרֵד וַאֲצַנֵּן וְאַצִּיל אֶת הַצַּדִּיק מִכִּבְשַׁן הָאֵשׁ. אָמַר לוֹ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא: אֲנִי יָחִיד בְּעוֹלָמִי וְהוּא יָחִיד בְּעוֹלָמוֹ, נָאֶה לַיָּחִיד לְהַצִּיל אֶת הַיָּחִיד. וּלְפִי שֶׁהַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא אֵינוֹ מְקַפֵּחַ שְׂכַר כׇּל בְּרִיָּה, אָמַר: תִּזְכֶּה וְתַצִּיל שְׁלֹשָׁה מִבְּנֵי בָנָיו.
Y algunos dicen que el ángel Gabriel recitó: “Y la verdad del Señor perdura para siempre.” Esta Guemará explica: Cuando el malvado Nimrod arrojó a nuestro padre Abraham al horno de fuego, Gabriel dijo ante el Santo, Bendito sea Él: Amo del Universo, descenderé y enfriaré el horno, y yo así salvaré al justo Abraham del horno de fuego. El Santo, Bendito sea Él, le dijo: Yo soy único en Mi mundo y Abraham es todavía único en su mundo. Es apropiado que el único salve al único. Por lo tanto, Dios mismo descendió y lo salvó. Y como el Santo, Bendito sea Él, no retiene recompensa de ninguna criatura que procuró realizar una buena acción, le dijo a Gabriel: Merecerás el rescate de tres de sus descendientes en circunstancias similares.
דָּרַשׁ רַבִּי שִׁמְעוֹן הַשִּׁלוֹנִי: בְּשָׁעָה שֶׁהִפִּיל נְבוּכַדְנֶצַּר הָרָשָׁע חֲנַנְיָה מִישָׁאֵל וַעֲזַרְיָה לְתוֹךְ כִּבְשַׁן הָאֵשׁ, עָמַד יוֹרֶקְמוֹ שַׂר הַבָּרָד לִפְנֵי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא, אָמַר לְפָנָיו: רִבּוֹנוֹ שֶׁל עוֹלָם, אֵרֵד וַאֲצַנֵּן אֶת הַכִּבְשָׁן וְאַצִּיל לַצַּדִּיקִים הַלָּלוּ מִכִּבְשַׁן הָאֵשׁ. אָמַר לוֹ גַּבְרִיאֵל: אֵין גְּבוּרָתוֹ שֶׁל הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא בְּכָךְ שֶׁאַתָּה שַׂר בָּרָד, וְהַכֹּל יוֹדְעִין שֶׁהַמַּיִם מְכַבִּין אֶת הָאֵשׁ. אֶלָּא, אֲנִי שַׂר שֶׁל אֵשׁ אֵרֵד וַאֲקָרֵר מִבִּפְנִים,
Rabí Shimón HaShiloni enseñó: Cuando el malvado Nabucodonosor arrojó a Jananías, Mishael y Azarías al horno de fuego, Yurkamo, el ángel ministrante del granizo, se presentó ante el Santo, Bendito sea Él, y dijo ante Él: Amo del Universo, descenderé y enfriaré el horno ardiente, y salvaré a estos justos del horno de fuego. Gabriel le dijo: La fuerza del Santo, Bendito sea Él, no será evidente de esta manera, pues tú eres el ministro del granizo, y todos saben que el agua apaga el fuego. Tu acción no sería considerada un gran milagro. Más bien, yo, el ángel ministrante del fuego, descenderé y enfriaré el horno desde dentro,