שְׁלֹשָׁה דְּבָרִים אֵלּוּ בַּפֶּסַח לֹא יָצָא יְדֵי חוֹבָתוֹ, וְאֵלּוּ הֵן: פֶּסַח, מַצָּה, וּמָרוֹר. פֶּסַח — עַל שׁוּם שֶׁפָּסַח הַמָּקוֹם עַל בָּתֵּי אֲבוֹתֵינוּ בְּמִצְרַיִם, [שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַאֲמַרְתֶּם זֶבַח פֶּסַח הוּא לַה׳ אֲשֶׁר פָּסַח וְגוֹ׳״].
quien no ha mencionado estas tres cosas en Pésaj no ha cumplido con su obligación: el cordero pascual, la matzá y las hierbas amargas. Cuando alguien menciona estas cosas, debe explayarse y explicarlas: el cordero pascual se trae porque el Omnipresente pasó por encima [pasaḥ] de las casas de nuestros antepasados en Egipto, como está dicho: “Diréis: Es el sacrificio de la ofrenda pascual del Señor, porque Él pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios y libró nuestras casas” (Éxodo 12:27).
מַצָּה — עַל שׁוּם שֶׁנִּגְאֲלוּ אֲבוֹתֵינוּ מִמִּצְרַיִם, [שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיֹּאפוּ אֶת הַבָּצֵק אֲשֶׁר הוֹצִיאוּ מִמִּצְרַיִם וְגוֹ׳״]. מָרוֹר — עַל שׁוּם שֶׁמֵּרְרוּ הַמִּצְרִיִּים אֶת חַיֵּי אֲבוֹתֵינוּ בְּמִצְרַיִם, שֶׁנֶּאֱמַר: [״וַיְמָרְרוּ אֶת חַיֵּיהֶם וְגוֹ׳״].
Rabán Gamliel continúa explicando: La razón de la matzá es porque nuestros antepasados fueron redimidos de Egipto, como está dicho: “Y cocieron la masa que sacaron de Egipto en tortas de matzot, porque no había fermentado; pues fueron expulsados de Egipto y no pudieron demorarse, ni tampoco habían preparado provisiones para sí” (Éxodo 12:39). La razón de las hierbas amargas es porque los egipcios amargaron la vida de nuestros antepasados en Egipto, como está dicho: “Y amargaron sus vidas con dura servidumbre, con barro y ladrillos, y con toda clase de labor en el campo; toda la labor con que los hicieron servir fue con rigor” (Éxodo 1:14).
בְּכׇל דּוֹר וָדוֹר חַיָּיב אָדָם לִרְאוֹת אֶת עַצְמוֹ כְּאִילּוּ הוּא יָצָא מִמִּצְרַיִם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְהִגַּדְתָּ לְבִנְךָ בַּיּוֹם הַהוּא לֵאמֹר בַּעֲבוּר זֶה עָשָׂה ה׳ לִי בְּצֵאתִי מִמִּצְרָיִם״.
El tanna de la mishna además declara: En todas y cada una de las generaciones, una persona debe verse a sí misma como si ella personalmente hubiera salido de Egipto, como está dicho: “Y le contarás a tu hijo en ese día, diciendo: Es por esto que el Señor hizo por mí cuando salí de Egipto” (Éxodo 13:8). En cada generación, cada persona debe decir: “Esto es lo que el Señor hizo por mí”, y no: Esto es lo que el Señor hizo por mis antepasados.
לְפִיכָךְ אֲנַחְנוּ חַיָּיבִים לְהוֹדוֹת, לְהַלֵּל, לְשַׁבֵּחַ, לְפָאֵר, לְרוֹמֵם, לְהַדֵּר, לְבָרֵךְ, לְעַלֵּה וּלְקַלֵּס לְמִי שֶׁעָשָׂה לַאֲבוֹתֵינוּ וְלָנוּ אֶת כׇּל הַנִּסִּים הָאֵלּוּ. הוֹצִיאָנוּ מֵעַבְדוּת לְחֵרוּת, מִיָּגוֹן לְשִׂמְחָה, וּמֵאֵבֶל לְיוֹם טוֹב, וּמֵאֲפֵלָה לְאוֹר גָּדוֹל, וּמִשִּׁעְבּוּד לִגְאוּלָּה. וְנֹאמַר לְפָנָיו הַלְלוּיָהּ.
La mishná continúa con el texto de la Hagadá. Por lo tanto, estamos obligados a agradecer, alabar, glorificar, ensalzar, exaltar, honrar, bendecir, reverenciar y elogiar [lekales] a Aquel que realizó para nuestros antepasados y para nosotros todos estos milagros: Él nos sacó de la esclavitud a la libertad, de la tristeza a la alegría, del duelo a una Fiesta, de la oscuridad a una gran luz y de la servidumbre a la redención. Y diremos ante Él: Halleluya. En este punto se recita el hallel que se dice en todos los días alegres.
עַד הֵיכָן הוּא אוֹמֵר? בֵּית שַׁמַּאי אוֹמְרִים: עַד ״אֵם הַבָּנִים שְׂמֵחָה״. וּבֵית הִלֵּל אוֹמְרִים: עַד ״חַלָּמִישׁ לְמַעְיְנוֹ מָיִם״. וְחוֹתֵם בִּגְאוּלָּה. רַבִּי טַרְפוֹן אוֹמֵר: אֲשֶׁר גְּאָלָנוּ וְגָאַל אֶת אֲבוֹתֵינוּ מִמִּצְרַיִם, וְלֹא הָיָה חוֹתֵם.
Dado que no se completa el hallel en este punto del séder, la mishná pregunta: ¿Hasta dónde se recita el hallel? Beit Shammai dicen: Hasta “Quien hace habitar a la mujer estéril en su casa como alegre madre de hijos, halleluya” (Salmos 113:9). Y Beit Hillel dicen: Hasta “Quien convirtió la roca en estanque de agua, el pedernal en manantial de aguas” (Salmos 114:8). Y se concluye esta sección del hallel con una bendición que se refiere a la redención. Rabí Tarfón dice que, aunque se debe recitar: Quien nos redimió y redimió a nuestros antepasados de Egipto, quien lo hiciera no concluiría con la fórmula: Bendito eres Tú, Señor.
רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר: ״כֵּן ה׳ אֱלֹהֵינוּ וֵאלֹהֵי אֲבוֹתֵינוּ יַגִּיעֵנוּ לְמוֹעֲדִים וְלִרְגָלִים אֲחֵרִים הַבָּאִים לִקְרָאתֵנוּ לְשָׁלוֹם, שְׂמֵחִים בְּבִנְיַן עִירֶךָ, וְשָׂשִׂים בַּעֲבוֹדָתֶךְ. וְנֹאכַל שָׁם (מִן הַפְּסָחִים וּמִן הַזְּבָחִים) כּוּ׳״, עַד ״בָּרוּךְ אַתָּה ה׳ גָּאַל יִשְׂרָאֵל״.
Rabí Akiva dice que se recita una versión diferente de esta bendición: Así también, el Señor nuestro Dios y el Dios de nuestros antepasados nos llevará a futuras festividades y Festivales en paz, felices por la reconstrucción de Tu ciudad y gozosos en Tu servicio. Y allí comeremos del cordero pascual y de otras ofrendas, etc., hasta: Bendito eres Tú, Señor, que redimiste a Israel.
גְּמָ׳ אָמַר רָבָא: צָרִיךְ שֶׁיֹּאמַר ״וְאוֹתָנוּ הוֹצִיא מִשָּׁם״. אָמַר רָבָא: מַצָּה — צָרִיךְ לְהַגְבִּיהַּ, וּמָרוֹר — צָרִיךְ לְהַגְבִּיהַּ. בָּשָׂר — אֵין צָרִיךְ לְהַגְבִּיהַּ. וְלֹא עוֹד, אֶלָּא שֶׁנִּרְאֶה כְּאוֹכֵל קָדָשִׁים בַּחוּץ.
GEMARÁ:Rava dijo: Al mencionar el éxodo de Egipto, se debe decir: Y Él nos sacó de allí. Además, Rava dijo: Cuando uno menciona la matzá en la lista de las tres cosas que se deben recordar durante el séder, debe levantarla para mostrarla ante los reunidos. Asimismo, al hablar de las hierbas amargas, debe levantarlas. Sin embargo, hoy en día no es necesario levantar la carne. Y no solo eso, sino que está prohibido hacerlo, pues si uno levanta la carne, parece como si estuviera comiendo carne sacrificial fuera del Templo. Un observador podría pensar que la está presentando como la carne de un cordero pascual, y está prohibido por la ley de la Torah sacrificar una oveja como cordero pascual fuera del Templo.
אָמַר רַב אַחָא בַּר יַעֲקֹב: סוֹמֵא פָּטוּר מִלּוֹמַר הַגָּדָה. כְּתִיב הָכָא: ״בַּעֲבוּר זֶה״, וּכְתִיב הָתָם: ״בְּנֵנוּ זֶה״. מַה לְּהַלָּן — פְּרָט לְסוֹמֵא, אַף כָּאן — פְּרָט לְסוֹמִין.
Rav Aḥa bar Ya’akov dijo: Una persona ciega está exenta de recitar la Hagadá. La prueba es que está escrito aquí, con respecto al cordero pascual: “Y le contarás a tu hijo en ese día, diciendo, es por esto que el Señor hizo por mí cuando salí de Egipto” (Éxodo 13:8), y está escrito allí, con respecto al hijo terco y rebelde, que sus padres dicen: “Este hijo nuestro es terco y rebelde, no escucha nuestra voz; es glotón y borracho” (Deuteronomio 21:20). La Guemará explica la analogía verbal de la palabra “esto”: Así como allí, en el caso del hijo rebelde, los Sabios exponen que el versículo excluye a una persona ciega, ya que un padre ciego no puede decir: Este hijo nuestro, porque no puede señalarlo; así también aquí, en el caso de la recitación de la Hagadá de Pésaj, la palabra “esto” excluye a las personas ciegas.
אִינִי? וְהָאָמַר מָרִימָר, שְׁאֵלְתִּינְהוּ לְרַבָּנַן דְּבֵי רַב יוֹסֵף: מַאן דְּאָמַר אַגָּדְתָּא בֵּי רַב יוֹסֵף? אֲמַרוּ: רַב יוֹסֵף. מַאן דְּאָמַר אַגָּדְתָּא בֵּי רַב שֵׁשֶׁת? אָמְרוּ: רַב שֵׁשֶׁת. קָסָבְרִי רַבָּנַן, מַצָּה בִּזְמַן הַזֶּה — דְּרַבָּנַן.
La Guemará pregunta: ¿Es así? ¿Pero no dijo Mareimar: Les pregunté a los Sabios de la escuela de Rav Yosef, que era ciego: ¿Quién recitó la Hagadá en la casa de Rav Yosef? Ellos le dijeron: El propio Rav Yosef la recitó. Posteriormente, Mareimar preguntó: ¿Quién recitó la Hagadá en la casa de Rav Sheshet, que también era ciego? Ellos le dijeron: El propio Rav Sheshet la recitó. Esto indica que una persona ciega está obligada a recitar la Hagadá. La Guemará responde: Estos Sabios, Rav Yosef y Rav Sheshet, sostienen que hoy en día las halakhot de comer matzá y la recitación de la Hagadá que la acompaña se aplican por ley rabínica. Por esta razón, las personas ciegas pueden recitar la Hagadá para otros.
מִכְּלָל דְּרַב אַחָא בַּר יַעֲקֹב סָבַר מַצָּה בִּזְמַן הַזֶּה דְּאוֹרָיְיתָא? וְהָא רַב אַחָא בַּר יַעֲקֹב הוּא דְּאָמַר: מַצָּה בִּזְמַן הַזֶּה דְּרַבָּנַן! קָסָבַר: כֹּל דְּתַקּוּן רַבָּנַן — כְּעֵין דְּאוֹרָיְיתָא תַּיקּוּן.
La Guemará pregunta: ¿Prueba esto por inferencia que Rav Aḥa bar Ya’akov sostiene que comer matzá hoy en día se aplica por la ley de la Torah? ¿Pero no es Rav Aḥa bar Ya’akov quien dijo que comer matzá hoy en día se aplica por la ley rabínica? Aparentemente, Rav Aḥa bar Ya’akov se contradice. La Guemará responde: Rav Aḥa bar Ya’akov sostiene que todo lo que los Sabios instituyeron mediante sus decretos, lo instituyeron de manera similar al modelo establecido por la ley de la Torah. En otras palabras, aunque las obligaciones de comer matzá y recitar la Hagadá son rabínicas, las rigurosidades y restricciones que se aplican a los mandamientos de la Torah también se aplican aquí. Por lo tanto, una persona ciega está exenta de recitar la Hagadá.
לְרַב שֵׁשֶׁת וּלְרַב יוֹסֵף נָמֵי, הָא וַדַּאי כׇּל דְּתַקּוּן רַבָּנַן — כְּעֵין דְּאוֹרָיְיתָא תַּיקּוּן?
La Guemará pregunta: Según la opinión de Rav Sheshet y Rav Yosef también, ciertamente todo lo que los Sabios instituyeron mediante sus decretos, lo instituyeron de manera similar al modelo establecido por la ley de la Torah. Entonces, ¿por qué estos Sabios ciegos recitaron la Hagadá ellos mismos?
הָכִי הַשְׁתָּא?! בִּשְׁלָמָא הָתָם, מִדַּהֲוָה לֵיהּ לְמִיכְתַּב ״בְּנֵנוּ הוּא״, וּכְתִיב ״בְּנֵנוּ זֶה״ — שְׁמַע מִינַּהּ: פְּרָט לְסוֹמִין הוּא דַּאֲתָא. אֲבָל הָכָא, אִי לָאו ״בַּעֲבוּר זֶה״, מַאי לִכְתּוֹב? אֶלָּא בַּעֲבוּר מַצָּה וּמָרוֹר הוּא דַּאֲתָא.
La Guemará rechaza esta dificultad: ¿Cómo pueden compararse estos casos, los versículos que tratan del hijo rebelde y la Hagadá de Pésaj? Concedido que allí, en el caso del hijo rebelde, como el versículo podría haber escrito: Él es nuestro hijo, y en cambio está escrito: “Este hijo nuestro,” puedo aprender de ello que los padres deben señalar con un dedo a su hijo, lo cual viene a excluir a los padres ciegos. Sin embargo, aquí, si el versículo no hubiera usado la expresión “por causa de esto”, ¿qué podría haber escrito con referencia a las matzot y las hierbas amargas? Más bien, este versículo viene por causa de la matzá y las hierbas amargas. En consecuencia, no hay necesidad de señalar realmente con el dedo en este caso, y por lo tanto los ciegos también están obligados a recitar la Hagadá.
לְפִיכָךְ אֲנַחְנוּ חַיָּיבִים.
La mishná establece: Por lo tanto, estamos obligados a agradecer.