בֵּין הַכּוֹסוֹת הַלָּלוּ אִם רָצָה לִשְׁתּוֹת — יִשְׁתֶּה, בֵּין שְׁלִישִׁי לִרְבִיעִי — לֹא יִשְׁתֶּה. וְאִי אָמְרַתְּ מִסְעָד סָעֵיד, אַמַּאי יִשְׁתֶּה? הָא קָא אָכֵיל לְמַצָּה אֲכִילָה גַּסָּה. אֶלָּא שְׁמַע מִינַּהּ: מִגְרָר גָּרֵיר.
Durante el séder de Pésaj, entre estas copas que uno está obligado a beber, por ejemplo, entre las dos primeras de las cuatro copas de vino, si uno quiere beber puede beber. Sin embargo, entre la tercera y la cuarta copa, que se consumen después de la comida, uno no puede beber. Y si dices que el vino sacia a una persona, ¿por qué puede uno beber copas adicionales? Luego comerá matzá cuando ya esté saciado, lo que constituirá una comida excesiva. Más bien, aprende de aquí que el vino estimula el apetito.
רַב שֵׁשֶׁת הֲוָה יָתֵיב בְּתַעֲנִיתָא כׇּל מַעֲלֵי יוֹמָא דְפִסְחָא. נֵימָא קָא סָבַר רַב שֵׁשֶׁת: סָמוּךְ לְמִנְחָה גְּדוֹלָה תְּנַן — וּמִשּׁוּם פִּסְחָא הוּא, דִּילְמָא מִימְּשַׁךְ וְאָתֵי לְאִימְּנוֹעֵי מִלְּמֶעְבַּד פִּיסְחָא הוּא,
La Guemará relata que Rav Sheshet ayunaba durante toda la víspera de Pésaj. La Guemará pregunta: ¿Diremos que Rav Sheshet sostiene que esta práctica era necesaria por dos factores? Primero, cuando la mishná establece que no se puede comer cerca de la hora de minḥa, aprendimos esta norma con respecto al período de tiempo cercano a la minḥa mayor, y la razón de la prohibición es por el cordero pascual, no sea que uno se vea arrastrado tras su comida y llegue a abstenerse de realizar el sacrificio del cordero pascual.
וְסָבַר לַהּ כִּי הָא דְּאָמַר רַבִּי אוֹשַׁעְיָא אָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר: מַכְשִׁיר הָיָה בֶּן בְּתֵירָא בְּפֶסַח שֶׁשְּׁחָטוֹ שַׁחֲרִית בְּאַרְבָּעָה עָשָׂר לִשְׁמוֹ, וּמִצַּפְרָא זְמַן פִּסְחָא הוּא, דְּכוּלֵּי יוֹמָא חֲזֵי לְפִסְחָא,
Y en segundo lugar, Rav Sheshet sostiene de acuerdo con aquella declaración que dijo Rabí Oshaya de que Rabí Elazar dijo: Ben Beteira consideraría válido un cordero pascual que fue sacrificado en la mañana del catorce de Nisán con su propio propósito, ya que desde la mañana ya es el tiempo durante el cual un cordero pascual puede ser sacrificado, pues todo el día es apto para el cordero pascual.
דְּסָבַר ״בֵּין הָעַרְבַּיִם״ — בֵּין עֶרֶב דְּאֶתְמוֹל לְעֶרֶב דְּהָאִידָּנָא.
Así ben Beteira sostenía que, cuando la Torah dice que el cordero pascual debe ser sacrificado "bein ha’arbayim" (Éxodo 12:6), lo que literalmente significa: Entre las tardes, pero a menudo se traduce como: Por la tarde, el término se refiere a cualquier momento entre la tarde de ayer y la tarde actual del día catorce. En otras palabras, como Rav Sheshet sostenía que la razón por la que no se puede comer en la víspera de Pésaj es para evitar que la persona se distraiga de preparar el cordero pascual, y también sostenía que la ofrenda pascual puede ser sacrificada durante todo el día catorce de Nisán, por lo tanto, no comería durante todo ese día.
אָמְרִי: לָא, שָׁאנֵי רַב שֵׁשֶׁת דְּאִיסְתְּנִיס הֲוָה, דְּאִי טָעֵים בְּצַפְרָא מִידֵּי, לְאוּרְתָּא לָא הֲוָה מַהְנֵי לֵיהּ מֵיכְלָא.
Dicen en respuesta a esta interpretación sugerida de la práctica de Rav Sheshet: No, de ninguna manera está claro que ese fuera su razonamiento. Rav Sheshet era diferente, pues era delicado [istenis], ya que si probaba algo de comida por la mañana, la comida que comía por la noche no le haría efecto. Por lo tanto, ayunaba todo el día para poder comer matza por la noche con buen apetito.
וַאֲפִילּוּ עָנִי שֶׁבְּיִשְׂרָאֵל לֹא יֹאכַל עַד שֶׁיָּסֵב. אִיתְּמַר: מַצָּה צָרִיךְ הֲסִיבָּה, מָרוֹר אֵין צָרִיךְ הֲסִיבָּה. יַיִן, אִיתְּמַר מִשְּׁמֵיהּ דְּרַב נַחְמָן: צָרִיךְ הֲסִיבָּה. וְאִיתְּמַר מִשְּׁמֵיהּ דְּרַב נַחְמָן: אֵין צָרִיךְ הֲסִיבָּה.
Aprendimos en la mishná que incluso el más pobre de los judíos no debe comer hasta reclinarse. Se afirmó que los amora’im discutieron el requisito de reclinarse. Todos están de acuerdo en que matzá requiere reclinarse, es decir, uno debe reclinarse al comer matzá, y que las hierbas amargas no requieren reclinarse. Con respecto al vino, se afirmó en nombre de Rav Naḥman que el vino requiere reclinarse, y también se afirmó en nombre de Rav Naḥman que el vino no requiere reclinarse.
וְלָא פְּלִיגִי: הָא בְּתַרְתֵּי כָּסֵי קַמָּאֵי, הָא בְּתַרְתֵּי כָּסֵי בָּתְרָאֵי. אָמְרִי לַהּ לְהַאי גִּיסָא וְאָמְרִי לַהּ לְהַאי גִּיסָא. אָמְרִי לַהּ לְהַאי גִּיסָא: תְּרֵי כָּסֵי קַמָּאֵי — בָּעוּ הֲסִיבָּה, דְּהַשְׁתָּא הוּא דְּקָא מַתְחֲלָא לַהּ חֵירוּת. תְּרֵי כָּסֵי בָּתְרָאֵי — לָא בָּעוּ הֲסִיבָּה, מַאי דַּהֲוָה הֲוָה.
La Guemará explica: Y estas dos afirmaciones no discrepan entre sí: Esta afirmación se refiere a las dos primeras copas, y aquella afirmación se refiere a las dos últimas copas. Sin embargo, no estaba claro cuáles dos copas requieren reclinarse según Rav Naḥman. Algunos dicen la explicación de esta manera y algunos la dicen de aquella manera. La Guemará desarrolla: Algunos la dicen de esta manera, que las dos primeras copas requieren reclinarse, pues es ahora cuando comienza la libertad. Dado que reclinarse es una señal de libertad, mientras se habla del éxodo de Egipto es apropiado beber reclinado. En cambio, las dos últimas copas no requieren reclinarse, porque lo que fue ya fue. En otras palabras, para este punto ya se ha completado la discusión del Éxodo y se ha llegado a las etapas posteriores del séder.
וְאָמְרִי לַהּ לְהַאי גִּיסָא: אַדְּרַבָּה, תְּרֵי כָּסֵי בָּתְרָאֵי — בָּעוּ הֲסִיבָּה, הָהִיא שַׁעְתָּא דְּקָא הָוְיָא חֵירוּת. תְּרֵי כָּסֵי קַמָּאֵי — לָא בָּעוּ הֲסִיבָּה, דְּאַכַּתִּי ״עֲבָדִים הָיִינוּ״ קָאָמַר. הַשְׁתָּא דְּאִיתְּמַר הָכִי וְאִיתְּמַר הָכִי, אִידֵּי וְאִידֵּי בָּעוּ הֲסִיבָּה.
Y algunos lo dicen de esa manera y sostienen que por el contrario, las dos últimas copas requieren reclinarse, pues es en ese momento cuando hay libertad. Sin embargo, las dos primeras copas no requieren reclinarse, pues todavía se dice: Fuimos esclavos. La Guemará concluye: Ahora bien, puesto que se dijo así, y se dijo así, es decir, hay dos opiniones contradictorias y no puede probarse cuáles dos copas requieren reclinarse, tanto estas como aquellas requieren reclinarse.
פְּרַקְדָּן לָא שְׁמֵיהּ הֲסִיבָּה. הֲסִיבַּת יָמִין לָא שְׁמַהּ הֲסִיבָּה. וְלֹא עוֹד, אֶלָּא שֶׁמָּא יַקְדִּים קָנֶה לְוֶושֶׁט, וְיָבֹא לִידֵי סַכָּנָה.
La Guemará continúa analizando la halakha de reclinarse. Acostarse boca arriba no se llama reclinarse. Reclinarse hacia la derecha no se llama reclinarse, ya que los hombres libres no se reclinan de esta manera. La gente prefiere reclinarse sobre el lado izquierdo y usar la mano derecha para comer, mientras que les resulta más difícil comer de la otra manera. Y no solo eso, sino que si uno se reclina hacia la derecha, quizás la tráquea preceda al esófago. La comida entrará en la tráquea, y uno llegará a estar en peligro de atragantarse.
אִשָּׁה אֵצֶל בַּעְלָהּ לָא בָּעֲיָא הֲסִיבָּה, וְאִם אִשָּׁה חֲשׁוּבָה הִיא — צְרִיכָה הֲסִיבָּה. בֵּן אֵצֶל אָבִיו בָּעֵי הֲסִיבָּה. אִיבַּעְיָא לְהוּ: תַּלְמִיד אֵצֶל רַבּוֹ מַאי?
Una mujer que está con su marido no está obligada a reclinarse, pero si es una mujer importante, está obligada a reclinarse. Un hijo que está con su padre está obligado a reclinarse. Se planteó un dilema ante los Sabios: ¿Cuál es la halakha con respecto a un estudiante que está con su maestro? Quizás no esté obligado a reclinarse, ya que siente reverencia por su rabino, y reclinarse es una señal de libertad e independencia completas.
תָּא שְׁמַע, (אֲמַר) אַבָּיֵי: כִּי הֲוֵינַן בֵּי מָר זְגֵינַן אַבִּירְכֵי דַהֲדָדֵי, כִּי אָתֵינַן לְבֵי רַב יוֹסֵף, אָמַר לַן: לָא צְרִיכִתוּ, מוֹרָא רַבָּךְ כְּמוֹרָא שָׁמַיִם.
Ven y oye una prueba de que Abaye dijo: Cuando estábamos en la casa de mi maestro, Rabá, no había suficiente espacio para que todos se reclinaran en Pésaj, así que nos reclinábamos sobre las rodillas unos de otros, para cumplir con la obligación de reclinarse. Cuando llegamos a la casa de Rav Yosef, él nos dijo: No necesitáis reclinaros, pues el temor a vuestro maestro es como el temor al Cielo. Un estudiante está sujeto a la autoridad de su maestro y no puede mostrar libertad en su presencia.
מֵיתִיבִי: עִם הַכֹּל אָדָם מֵיסֵב, וַאֲפִילּוּ תַּלְמִיד אֵצֶל רַבּוֹ! כִּי תַּנְיָא הָהִיא — בִּשְׁוַלְיָא דְנַגָּרֵי.
La Guemará plantea una objeción: una persona debe reclinarse en presencia de cualquiera, e incluso un estudiante que está con su maestro debe hacerlo. Esta baraita contradice directamente la declaración de Rav Yosef. La Guemará responde: Cuando esabaraitafue enseñada, fue con respecto al aprendiz de un artesano, no a un estudiante de Torah en compañía de su rabino. Quien está en presencia de una persona que le enseña un oficio no siente temor reverencial por su instructor y, por lo tanto, está obligado a reclinarse.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: שַׁמָּשׁ מַאי? תָּא שְׁמַע, דְּאָמַר רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן לֵוִי: הַשַּׁמָּשׁ שֶׁאָכַל כְּזַיִת מַצָּה כְּשֶׁהוּא מֵיסֵב — יָצָא. מֵיסֵב — אִין, לֹא מֵיסֵב — לָא. שְׁמַע מִינַּהּ: בָּעֵי הֲסִיבָּה. שְׁמַע מִינַּהּ.
Se planteó un dilema ante los Sabios: ¿Cuál es la halakha con respecto a un sirviente? ¿Está un sirviente obligado a reclinarse? La Guemará responde: Ven y escucha una solución, pues Rabí Yehoshua ben Levi dijo: Un sirviente que comió un volumen de aceituna de matzá mientras estaba reclinado ha cumplido su obligación. La Guemará infiere: Si comió matzá estando reclinado, sí, ha cumplido su obligación; si no estaba reclinado, no, no ha cumplido la obligación. Aprende de aquí que un sirviente requiere reclinarse. La Guemará concluye: En efecto, aprende de ello que este es el caso.
וְאָמַר רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן לֵוִי: נָשִׁים חַיָּיבוֹת בְּאַרְבָּעָה כּוֹסוֹת הַלָּלוּ,
Y el rabino Yehoshua ben Levi dijo: Las mujeres están obligadas a beber estas cuatro copas de vino en el séder de Pésaj.