קוֹשִׁי סָמוּךְ לַלֵּידָה רַחֲמָנָא טַהֲרֵיהּ! אָמַר רַב פַּפֵּי: הַנַּח מֵעֵת לְעֵת דְּרַבָּנַן.
así, con respecto a la sangre emitida mientras se experimenta dolor de parto cerca del momento de un nacimiento apropiado, el Misericordioso la considera pura, y no debe tratarse como la sangre de una zava. Rav Pappi dice: El aborto espontáneo no se considera un nacimiento apropiado y, por lo tanto, su sangre se considera la sangre de una zava. Y deja de lado la primera baraita y no plantees una contradicción a partir de ella, ya que la halakha de que una mujer que ve sangre menstrual es retroactivamente impura durante un período de veinticuatro horas, que es el tema que se analiza en esa baraita, se aplica por ley rabínica, y no impusieron esta rigurosidad en el caso de una mujer que sufre un aborto espontáneo.
רַב פָּפָּא אָמַר: מִידִּי הוּא טַעְמָא אֶלָּא מִשּׁוּם דְּרֹאשָׁהּ כָּבֵד עָלֶיהָ וְאֵבָרֶיהָ כְּבֵדִין עָלֶיהָ, הָכָא נָמֵי רֹאשָׁהּ וְאֵבָרֶיהָ כְּבֵדִין עָלֶיהָ.
Rav Pappa dice: Esa razón de la halakha de que una mujer embarazada no es retroactivamente impura cuando experimenta sangrado es solo porque su cabeza y sus miembros se sienten pesados para ella. Su estado físico está comprometido, lo que también hace que su ciclo menstrual regular cese. Aquí también, en el caso de un embarazo que precede a un aborto espontáneo, incluso si no se considera un nacimiento propiamente dicho, su cabeza y sus miembros se sintieron pesados para ella durante su embarazo, y por lo tanto se puede suponer que no experimentó un flujo menstrual previo.
בְּעָא מִינֵּיהּ רַבִּי יִרְמְיָה מֵרַבִּי זֵירָא: רָאֲתָה, וְאַחַר כָּךְ הוּכַּר עוּבָּרָהּ, מַהוּ? כֵּיוָן דִּבְעִידָּנָא דַּחֲזַאי לֹא הוּכַּר עוּבָּרָהּ — מְטַמְּיָא, אוֹ דִלְמָא, כֵּיוָן דִּסְמִוךְ לַהּ חֲזַאי — לָא מְטַמְּיָא?
Con respecto al dictamen de la mishná de que el tiempo de una mujer embarazada le es suficiente, Rabí Yirmeya preguntó a Rabí Zeira: Si ella vio sangre y solo después su feto se hizo evidente para todos los que la ven, ¿cuál es la halakha? Se puede afirmar que, puesto que en el momento en que vio la sangre su feto no era aún evidente, por lo tanto ella se vuelve impura; o quizá, puesto que vio sangre muy cerca del momento en que su feto se hizo evidente, ella no se vuelve impura.
אֲמַר לֵיהּ: מִידִּי הוּא טַעְמָא אֶלָּא מִשּׁוּם דְּרֹאשָׁהּ כָּבֵד עָלֶיהָ וְאֵבָרֶיהָ כְּבֵדִין עָלֶיהָ? בְּעִידָּנָא דַּחֲזַאי — אֵין רֹאשָׁהּ כָּבֵד עָלֶיהָ וְאֵין אֵבָרֶיהָ כְּבֵדִין עָלֶיהָ.
Rabí Zeira le dijo: Esa razón para la halajá de que, en el caso de una mujer embarazada, su tiempo es suficiente, es solo porque su cabeza y sus miembros se sienten pesados para ella. En este caso, cuando ella aún no era consciente de su embarazo en el momento en que vio su flujo menstrual, ni su cabeza ni sus miembros se sentían pesados para ella. Por lo tanto, es impura retroactivamente, como cualquier otra mujer.
בְּעָא מִינֵּיהּ הָהוּא סָבָא מֵרַבִּי יוֹחָנָן: הִגִּיעַ עֵת וִסְתָּהּ בִּימֵי עִבּוּרָהּ וְלֹא בָּדְקָה, מַהוּ? קָא מִיבַּעְיָא לִי אַלִּיבָּא דְּמַאן דְּאָמַר וְסָתוֹת דְּאוֹרָיְיתָא. מַאי? כֵּיוָן דִּוְסָתוֹת דְּאוֹרָיְיתָא בָּעֲיָא בְּדִיקָה, אוֹ דִלְמָא כֵּיוָן דְּדָמֶיהָ מְסוּלָּקִין לָא בָּעֲיָא בְּדִיקָה?
§ Cierto anciano preguntó a Rabí Yoḥanan: Si el momento del ciclo menstrual fijo de una mujer llegó durante su embarazo y ella no realizó un examen, ¿cuál es la halakha? Planteo este dilema solo según la opinión de quien dijo que la obligación de que una mujer se realice un autoexamen durante su ciclo menstrual fijo se aplica por ley de la Torah. ¿Cuál es la halakha? Según esa opinión, se puede afirmar que, puesto que la obligación de un examen durante el ciclo menstrual fijo es por ley de la Torah, ella está obligada a realizar un examen incluso durante su embarazo. O quizá, puesto que su sangre se ha detenido, ya que una mujer embarazada generalmente no experimenta flujo menstrual, ella no está obligada a realizar un examen.
אֲמַר לֵיהּ: תְּנֵיתוּהָ, רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר: אִם הָיְתָה בְּמַחֲבֵא וְהִגִּיעַ שְׁעַת וִסְתָּהּ וְלֹא בָּדְקָה — טְהוֹרָה, שֶׁחֲרָדָה מְסַלֶּקֶת אֶת הַדָּמִים. טַעְמָא דְּאִיכָּא חֲרָדָה, הָא לֵיכָּא חֲרָדָה וְהִגִּיעַ וִסְתָּהּ וְלֹא בָּדְקָה — טְמֵאָה.
Rabí Yoḥanan le dijo: Aprendiste la respuesta a tu dilema de una mishná (39a): Rabí Meir dice: Si una mujer estaba escondida por peligro, y llegó el momento de su ciclo menstrual fijo y no se examinó, aun así ella está ritualmente pura, pues se puede suponer que no experimentó sangrado porque el miedo disipa el flujo de la sangre menstrual. Rabí Yoḥanan explica la prueba: La razón por la que ella es pura es que hay miedo, de lo cual puede inferirse que en un caso en que no hay miedo y el momento de su ciclo menstrual fijo llegó y no se examinó, ella sería impura.
אַלְמָא וְסָתוֹת דְּאוֹרָיְיתָא, וְכֵיוָן דְּאִיכָּא חֲרָדָה — דָּמֶיהָ מְסוּלָּקִין, וְלָא בָּעֲיָא בְּדִיקָה. הָכָא נָמֵי — דָּמֶיהָ מְסוּלָּקִין, וְלָא בָּעֲיָא בְּדִיקָה.
Rabí Yoḥanan concluye: Evidentemente, del hecho de que Rabí Meir dictamina que una mujer es impura si el tiempo de su período pasó sin un examen adecuado, sostiene que la obligación de que una mujer realice un examen en el momento de su ciclo menstrual fijo se aplica por ley de la Torah. Y, sin embargo, como existe temor, su sangre se ha detenido y ella no está obligada a realizar un examen. Aquí también, en el caso de una mujer embarazada, su sangre se ha detenido y por lo tanto no está obligada a realizar un examen.
מְנִיקָה עַד שֶׁתִּגְמוֹל וְכוּ׳. תָּנוּ רַבָּנַן: מְנִיקָה שֶׁמֵּת בְּנָהּ בְּתוֹךְ עֶשְׂרִים וְאַרְבַּע חֹדֶשׁ — הֲרֵי הִיא כְּכׇל הַנָּשִׁים, וּמְטַמְּאָה מֵעֵת לְעֵת וּמִפְּקִידָה לִפְקִידָה. לְפִיכָךְ, אִם הָיְתָה מְנִיקָתוֹ וְהוֹלֶכֶת אַרְבַּע אוֹ חָמֵשׁ שָׁנִים — דַּיָּהּ שְׁעָתָהּ, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר.
§ La mishná enseña: El tiempo de una mujer lactante es suficiente hasta que destete a su hijo de la lactancia. Los Sabios enseñaron en una baraita (véase Tosefta 2:1): Con respecto a una mujer lactante cuyo hijo muere dentro de veinticuatro meses de su nacimiento, ella es como todas las demás mujeres con respecto a su estado de impureza después de ver sangre menstrual, y, por lo tanto, transmite impureza ritual retroactivamente por un período de veinticuatro horas o de examen a examen. Por lo tanto, si una mujer continuó amamantando a su hijo durante cuatro o cinco años, su tiempo es suficiente y no transmite impureza retroactivamente durante todos los cuatro o cinco años. Esta es la declaración de Rabí Meir.
רַבִּי יְהוּדָה וְרַבִּי יוֹסֵי וְרַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמְרִים: דַּיָּין שְׁעָתָן כׇּל עֶשְׂרִים וְאַרְבַּע חֹדֶשׁ, לְפִיכָךְ אִם הָיְתָה מְנִיקָתוֹ אַרְבַּע וְחָמֵשׁ שָׁנִים — מְטַמְּאָה מֵעֵת לְעֵת וּמִפְּקִידָה לִפְקִידָה.
Rabí Yehuda, Rabí Yosei y Rabí Shimon todos dicen: Con respecto a las mujeres lactantes, su tiempo es suficiente durante veinticuatro meses completos. Por lo tanto, si ella lo amamantó durante cuatro o cinco años, entonces, después de que hayan transcurrido los primeros veinticuatro meses, ella transmite impureza ritual retroactivamente por un período de veinticuatro horas o de examen a examen.
כְּשֶׁתִּמָּצֵא לוֹמַר, לְדִבְרֵי רַבִּי מֵאִיר — דָּם נֶעְכָּר וְנַעֲשָׂה חָלָב, לְדִבְרֵי רַבִּי יוֹסֵי וְרַבִּי יְהוּדָה וְרַבִּי שִׁמְעוֹן — אֵבָרֶיהָ מִתְפָּרְקִין, וְאֵין נַפְשָׁהּ חוֹזֶרֶת עַד עֶשְׂרִים וְאַרְבַּע חֹדֶשׁ.
La Guemará analiza el razonamiento de cada opinión: Cuando examines el asunto, encontrarás que es necesario decir que, según la declaración de Rabí Meir, el caso es que la sangre menstrual se estropea y se convierte en leche. Por lo tanto, se deduce que este estado continúa durante todo el tiempo que ella está amamantando. En cambio, según la declaración de Rabí Yosei, Rabí Yehuda y Rabí Shimon, sus miembros se dislocan y su espíritu, es decir, su fuerza plena y su ciclo menstrual regular, no regresan a ella hasta que hayan pasado veinticuatro meses.
״לְפִיכָךְ״ דְּרַבִּי מֵאִיר לְמָה לִי? מִשּׁוּם ״לְפִיכָךְ״ דְּרַבִּי יוֹסֵי.
La Guemará pregunta: ¿Por qué necesito yo la declaración de Rabí Meir: Por lo tanto, si una mujer continuó amamantando a su hijo durante cuatro o cinco años, su tiempo es suficiente? Dado que su razonamiento es que la sangre menstrual de una mujer que amamanta se estropea y se convierte en leche, es obvio que esto se aplica mientras ella continúe amamantándolo. La Guemará responde: Esta declaración es en efecto superflua. Solo sirve para establecer un paralelo entre la declaración de Rabí Meir y la de los otros Sabios. En otras palabras, fue añadida debido a la declaración: Por lo tanto, si ella lo estaba amamantando durante cuatro o cinco años, entonces, después de que hayan transcurrido los primeros veinticuatro meses, transmite impureza ritual retroactivamente por un período de veinticuatro horas o de examen a examen, lo cual se refiere a la opinión de Rabí Yosei.
וּ״לְפִיכָךְ״ דְּרַבִּי יוֹסֵי לְמָה לִי? מַהוּ דְּתֵימָא רַבִּי יוֹסֵי תַּרְתֵּי אִית לֵיהּ, קָא מַשְׁמַע לַן.
La Guemará pregunta además: ¿Y por qué necesito yo la afirmación: Por lo tanto, si ella lo estuvo amamantando durante cuatro o cinco años, entonces, después de que hayan transcurrido los primeros veinticuatro meses, transmite impureza ritual retroactivamente por un período de veinticuatro horas o de examen a examen, lo cual se refiere a la opinión de Rabí Yosei? La Guemará explica que esta cláusula es necesaria, no sea que digas que Rabí Yosei sostiene que hay dos razones por las que el tiempo de una mujer embarazada es suficiente: tanto porque su sangre se estropea como porque sus miembros se dislocan. Por lo tanto, la cláusula adicional nos enseña que Rabí Yosei sostiene que la razón es solo que sus miembros se dislocan y, en consecuencia, transmite impureza retroactiva después de veinticuatro meses.
תַּנְיָא נָמֵי הָכִי: דָּם נֶעְכָּר וְנַעֲשָׂה חָלָב, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר: אֵבָרֶיהָ מִתְפָּרְקִין, וְאֵין נַפְשָׁהּ חוֹזֶרֶת עָלֶיהָ עַד עֶשְׂרִים וְאַרְבַּע חֹדֶשׁ. אָמַר רַבִּי אִלְעַאי: מַאי טַעְמָא דְּרַבִּי מֵאִיר? דִּכְתִיב: ״מִי יִתֵּן טָהוֹר מִטָּמֵא לֹא אֶחָד״.
Esa explicación también se enseña en una baraita: La sangre menstrual se estropea y se convierte en leche; esta es la declaración de Rabí Meir. Rabí Yosei dice: Sus miembros se dislocan y su espíritu no regresa a ella hasta que hayan pasado veinticuatro meses. La Guemará analiza sus respectivas razones. Rabí Ilai dice: ¿Cuál es la razón de Rabí Meir? Se basa en un versículo, como está escrito: “¿Quién puede sacar algo puro de algo impuro? ¿No es el Único?” (Job 14:4). En otras palabras, ¿no es cierto que el Único, es decir, Dios, puede sacar algo puro, como la leche, de algo impuro, como la sangre menstrual?
וְרַבָּנַן? אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: זוֹ שִׁכְבַת זֶרַע, שֶׁהוּא — טָמֵא, וְאָדָם הַנּוֹצֵר מִמֶּנּוּ — טָהוֹר.
La Guemará pregunta: ¿Y los otros Sabios, es decir, Rabí Yosei, Rabí Yehuda y Rabí Shimon, cómo interpretan este versículo? Rabí Yoḥanan dice que, según esos Sabios, este versículo se refiere al semen, que es impuro, y sin embargo la persona que se forma a partir de él es pura.
וְרַבִּי אֶלְעָזָר אוֹמֵר: אֵלּוּ מֵי הַנִּדָּה, שֶׁהַמַּזֶּה וּמַזִּין עָלָיו — טָהוֹר, וְנוֹגֵעַ — טָמֵא. וּמַזֶּה טָהוֹר? וְהָכְתִיב: ״וּמַזֵּה מֵי הַנִּדָּה יְכַבֵּס בְּגָדָיו״! מַאי ״מַזֶּה״? — נוֹגֵעַ.
Y Rabí Elazar dice: Esos Sabios sostienen que este versículo se refiere al agua de aspersión, es decir, al agua de purificación mezclada con las cenizas de la vaca roja. Así como el individuo que rocía el agua y aquel sobre quien el agua es rociada son ambos puros, y sin embargo quien toca el agua de purificación se vuelve impuro. La Guemará pregunta: ¿Es el que rocía el agua realmente puro? ¿Pero no está escrito: “El que rocíe el agua de aspersión lavará sus vestidos, y el que toque el agua de aspersión será impuro hasta la noche” (Números 19:21)? La Guemará responde: ¿Qué significa la expresión: “El que rocía”? Significa: El que toca.
וְהָכְתִיב ״מַזֶּה״, וְהָכְתִיב ״נוֹגֵעַ״! וְעוֹד, ״מַזֶּה״ בָּעֵי כִּבּוּס, ״נוֹגֵעַ״ לָא בָּעֵי כִּבּוּס! אֶלָּא, מַאי ״מַזֶּה״? נוֹשֵׂא.
La Guemará pregunta: Pero está escrito: “El que rocía”, y está escrito en el mismo versículo: “Y el que toca”. ¿Cómo pueden estos dos términos referirse al mismo individuo? Y además, ese versículo establece que quien rocía requiere el lavado de sus ropas, lo que indica un nivel severo de impureza, mientras que quien toca no requiere el lavado de sus ropas. Evidentemente, la expresión “el que rocía” no se refiere a quien toca. Más bien, la Guemará explica: ¿Qué significa: “El que rocía”? Esto se refiere a quien lleva las aguas de purificación.
וְלִיכְתּוֹב ״נוֹשֵׂא״! קָא מַשְׁמַע לַן דְּעַד דְּדָרֵי כְּשִׁיעוּר הַזָּאָה. הָנִיחָא לְמַאן דְּאָמַר הַזָּאָה צְרִיכָה שִׁיעוּר, אֶלָּא לְמַאן דְּאָמַר אֵין צְרִיכָה שִׁיעוּר, מַאי אִיכָּא לְמֵימַר?
La Guemará pregunta: Pero si es así, que la Torah escriba explícitamente: El que lleva. ¿Por qué dice “el que rocía” cuando se refiere a llevar? La Guemará responde: El uso del término rociado en referencia a llevar nos enseña que uno se vuelve impuro solo por llevar la medida requerida para el rociado. La Guemará pregunta: Esto encaja bien según quien dijo que el rociado requiere una medida mínima de agua. Pero según quien dijo que el rociado no requiere una medida mínima de agua, ¿qué se puede decir? Según esta opinión, aparentemente no existe el concepto de una medida requerida para el rociado.
אֲפִילּוּ לְמַאן דְּאָמַר אֵינָהּ צְרִיכָה שִׁיעוּר, הָנֵי מִילֵּי — אַגַּבָּא דְּגַבְרָא, אֲבָל בְּמָנָא — בָּעֵינַן שִׁיעוּר. כְּדִתְנַן: כַּמָּה יִהְיוּ בַּמַּיִם וִיהֵא בָּהֶן כְּדֵי הַזָּאָה? כְּדֵי שֶׁיִּטְבּוֹל רָאשֵׁי גִבְעוֹלִין וְיַזֶּה.
La Guemará responde: Incluso según quien dijo que la aspersión no requiere una medida mínima de agua, esa afirmación se aplica solo a la medida del agua de purificación que debe ser rociada sobre la espalda, es decir, sobre el cuerpo, del hombre impuro. En este sentido, cualquier cantidad es suficiente. Pero en cuanto al recipiente en el que se sumerge el hisopo para rociar el agua, este requiere una cierta medida de agua. Como aprendimos en una mishná (Para 12:5): ¿Cuánta agua debe haber en el recipiente para que sea suficiente para la aspersión? Debe haber la suficiente para sumergir las puntas de los tallos de la rama de hisopo, usada en el rito de purificación, en el agua y rociarla.
וְהַיְינוּ דְּאָמַר שְׁלֹמֹה: ״אָמַרְתִּי אֶחְכָּמָה וְהִיא רְחוֹקָה מִמֶּנִּי״.
La Guemará concluye la discusión sobre las aguas de purificación con la siguiente observación: Y ese es el significado de aquello que el rey Salomón dijo: “Dije que me haría sabio, pero eso se me escapa” (Eclesiastés 7:23). Según la tradición, ni siquiera Salomón, con toda su gran sabiduría, pudo comprender la naturaleza contradictoria de la aspersión del agua de purificación, ya que vuelve pura a una persona impura y vuelve impura a una persona pura.
אֵיזוֹ הִיא זְקֵנָה? כֹּל שֶׁעָבְרוּ עָלֶיהָ שָׁלֹשׁ עוֹנוֹת [סָמוּךְ לְזִקְנָתָהּ]. הֵיכִי דָמֵי סָמוּךְ לְזִקְנָתָהּ? אָמַר רַב יְהוּדָה: כֹּל שֶׁחַבְרוֹתֶיהָ אוֹמְרוֹת עָלֶיהָ ״זְקֵנָה הִיא״. וְרַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר:
§ La mishná enseña: ¿Quién es la mujer caracterizada como una mujer anciana en este contexto? Es cualquier mujer para quien tres ciclos menstruales típicos de treinta días transcurrieron en una etapa de su vida cercana a su vejez, durante la cual no vio sangre menstrual. La Guemará pregunta: ¿Qué se considera cercano a la vejez? Rav Yehuda dice: Cualquier mujer de quien sus amigas dicen que ella es una mujer anciana. Y Rabí Shimon dice: