לְרַבִּי אֱלִיעֶזֶר מַהוּ? תְּחִלָּתָן וְסוֹפָן בָּעֵינַן, וְהָכָא תְּחִלָּתָן אִיכָּא סוֹפָן לֵיכָּא, אוֹ דִילְמָא תְּחִלָּתָן אַף עַל גַּב שֶׁאֵין סוֹפָן?
según la opinión de Rabí Eliezer, de que si se examinaron el primer y el séptimo día se las considera puras también durante los días intermedios, ¿cuál es la halakha? ¿Exigimos el primero y el último días de los siete, y, si es así, aquí hay un examen en el primer día, y aun así no hay examen en el último día, sino solo en el octavo día? ¿O quizá Rabí Eliezer exige un examen solo en el primero de los días, y eso es suficiente aunque no haya examen en el último de los siete días.
אָמַר רַב: הִיא הִיא תְּחִלָּתָן, אַף עַל פִּי שֶׁאֵין סוֹפָן, וְרַבִּי חֲנִינָא אָמַר: תְּחִלָּתָן וְסוֹפָן בָּעֵינַן, הָכָא תְּחִלָּתָן אִיכָּא, סוֹפָן לֵיכָּא.
Rav dijo: Este caso de examinar en el primer y octavo días es lo mismo que aquel de examinar en el primer y séptimo días, es decir, Rabí Eliezer requiere un examen solo en el primero de los días, y este examen es suficiente aunque no haya examen en el último de los días. Y Rabí Ḥanina dijo: Requerimos un examen en el primero y el último días de los siete, y aquí hay un examen en el primer día pero no hay examen en el último día. En consecuencia, Rabí Eliezer no permitiría que un zav o una zava contaran ninguno de los días en este caso.
מֵיתִיבִי: וְשָׁוִין בְּזָב וּבְזָבָה שֶׁבָּדְקוּ עַצְמָן יוֹם רִאשׁוֹן וְיוֹם שְׁמִינִי וּמָצְאוּ טָהוֹר, שֶׁאֵין לָהֶם אֶלָּא שְׁמִינִי בִּלְבַד. מַאן שָׁוִין? לָאו רַבִּי אֱלִיעֶזֶר וְרַבִּי יְהוֹשֻׁעַ?
La Guemará plantea una objeción a la opinión de Rav a partir de una baraita: Y los Sabios están de acuerdo con respecto a un zav y una zava que se examinaron en el primer día y en el octavo día y encontraron que estaban ritualmente puros, que solo tienen el octavo día como parte de su conteo. La Guemará pregunta: Quiénes son los Sabios que están de acuerdo con esto? ¿No son Rabí Eliezer y Rabí Yehoshua? Estos dos Sabios, que discrepan en un caso en el que el zav y la zava se examinaron en el primer y séptimo días, son evidentemente los que están de acuerdo en el caso de una mujer que realizó un examen en el primer y el octavo días. Esto parece contradecir la opinión de Rav.
לָא, רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ וְרַבִּי עֲקִיבָא.
La Guemará rechaza esta sugerencia: No, los Sabios a los que se hace referencia aquí son Rabí Yehoshua y Rabí Akiva. Ambos coinciden en que, en este caso, el primer día no se incluye en el cómputo. Por el contrario, Rabí Eliezer diría que los primeros siete días se incluyen en el cómputo y que el octavo día es innecesario, ya que existe una presunción de pureza ritual basada en su examen del primer día.
אָמַר רַב שֵׁשֶׁת, אָמַר רַב יִרְמְיָה בַּר אַבָּא, אָמַר רַב: נִדָּה שֶׁהִפְרִישָׁה בְּטׇהֳרָה בַּשְּׁלִישִׁי שֶׁלָּהּ — סוֹפַרְתּוֹ לְמִנְיַן שִׁבְעָה נְקִיִּים.
§ La Guemará cita otra discusión con respecto a qué días están incluidos en el cómputo de los siete días limpios. Rav Sheshet dice que Rav Yirmeya bar Abba dice que Rav dice: Una mujer menstruante que realizó el examen que marca el primer paso en su transición de la impureza ritual a la pureza ritual en su tercer día cuenta ese día como parte del número de siete días limpios.
נִדָּה, סְפִירָה לְמָה לַהּ? אֶלָּא אֵימָא: זָבָה שֶׁהִפְרִישָׁה בְּטׇהֳרָה בַּשְּׁלִישִׁי שֶׁלָּהּ — סוֹפַרְתּוֹ לְמִנְיַן שִׁבְעָה נְקִיִּים.
La Guemará pregunta: ¿Por qué una mujer menstruante requiere algún tipo de conteo? Si esto es durante los días en que se espera que menstrúe, puede sumergirse después de la conclusión de siete días, hayan sido o no limpios esos días. Más bien, di que Rav quiso decir lo siguiente: Una zava que realizó el examen que marca el primer paso en su transición de la impureza ritual a la pureza ritual en su tercer día cuenta ese día como parte del número de siete días limpios.
אֲמַר לֵיהּ רַב שֵׁשֶׁת לְרַב יִרְמְיָה בַּר אַבָּא: רַב כְּכוּתָאֵי אַמְרַהּ לִשְׁמַעְתֵּיהּ? דְּאָמְרִי: יוֹם שֶׁפּוֹסֶקֶת בּוֹ סוֹפַרְתּוֹ לְמִנְיַן שִׁבְעָה!
Rav Sheshet le dijo a Rav Yirmeya bar Abba: ¿Acaso Rav dijo su halakha de acuerdo con la opinión de los samaritanos, que dicen que el día en que una zava deja de experimentar la emisión de zivacuenta para el número de siete días limpios, y no necesita contar siete días completos?
כִּי קָאָמַר רַב, לְבַר מִשְּׁלִישִׁי. בַּר מִשְּׁלִישִׁי? פְּשִׁיטָא! לָא צְרִיכָא, כְּגוֹן דְּלֹא בָּדְקָה עַד שְׁבִיעִי.
Rav Yirmeya bar Abba respondió: Cuando Rav enuncia su halakha, quiso decir excepto el tercer día. Rav Sheshet objetó: Si Rav quiso decir excepto el tercer día, eso es obvio; no hay necesidad de que haga tal declaración en absoluto. Rav Yirmeya bar Abba respondió: No, la afirmación de que ella comienza a contar inmediatamente después del tercer día es necesaria para un caso en que, una vez que vio que estaba limpia después del tercer día de sus emisiones de ziva, no se examinó de nuevo hasta el séptimo día.
וְאַשְׁמְעִינַן הָתָם — תְּחִלָּתָן, אַף עַל פִּי שֶׁאֵין סוֹפָן, וְהָכָא קָא מַשְׁמַע לַן — סוֹפָן, אַף עַל פִּי שֶׁאֵין תְּחִלָּתָן.
Y Rav nos enseña dos halakhot. Allí, en la discusión anterior con respecto a la opinión de Rabbi Eliezer, Rav afirmó que un examen al comienzo es suficiente, aunque no haya examen al final de los siete días. Y aquí nos enseña que un examen al final de los siete días es suficiente, aunque no haya examen al comienzo de los siete días, sino solo en el día en que ella dejó de experimentar sangrado.
דְּמַהוּ דְּתֵימָא: תְּחִלָּתָן אַף עַל פִּי שֶׁאֵין סוֹפָן הוּא דְּאָמְרִינַן, דְּאוֹקְמִינְהוּ אַחֶזְקַיְיהוּ, אֲבָל סוֹפָן אַף עַל פִּי שֶׁאֵין תְּחִלָּתָן — לָא, קָא מַשְׁמַע לַן.
Rav Yirmeya añade que es necesario enseñar ambas halakhot, no sea que digas que decimos que un examen al comienzo es suficiente aunque no haya examen al final de los siete días, ya que establecemos los días limpios de acuerdo con su estado presunto. Pero uno podría haber pensado que Rav no le permitiría considerar todos los días como limpios en un caso de un examen al final de los siete días aunque no haya examen al comienzo de los siete días, donde no se estableció ningún estado presunto. Por lo tanto, esta segunda declaración de Rav nos enseña que incluso si ella solo se examinó al final de los siete días limpios, es suficiente.
אִינִי? וְהָא כִּי אֲתָא רָבִין אָמַר: מֵתִיב רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי חֲנִינָא ״טוֹעָה״.
La Guemará plantea una dificultad con respecto a la explicación de Rav Yirmeya. ¿Es realmente así? Pero cuando Ravin vino de Eretz Yisrael, dijo: Rabbi Yosei, hijo de Rabbi Ḥanina, formuló una objeción a la opinión de Rabbi Yehoshua ben Levi, de que una mujer que no está segura de si abortó o no un feto real debe traer una ofrenda (véase 29a). La razón es que la mayoría de las mujeres embarazadas llevan fetos reales. Rabbi Yosef objetó esto a partir del caso de una mujer que era olvidadiza, es decir, una mujer que salió de la ciudad cuando estaba embarazada y luego regresó ya no embarazada. Se desconoce si abortó un feto real y, si era un feto, si era varón o mujer. La conclusión allí fue que ella no tiene ningún día en que la sangre que expulsa sea considerada ritualmente pura, que es la halakha posterior a un nacimiento, ya que su aborto podría no haber sido en absoluto de un feto. Aparentemente, aquí no se sigue el principio de que la mayoría de las mujeres embarazadas llevan fetos reales.
וְלָא יָדַעְנָא מַאי תְּיוּבְתֵּיהּ, דְּקַיְימָא לַן: שָׁבוּעַ קַמָּא דְּאָתְיָא לְקַמַּן — בְּלֵילָוָתָא מַטְבְּלִינַן לַהּ, בִּימָמָא לָא מַטְבְּלִינַן לַהּ.
Ravin continúa: Y no sé cuál es su objeción, ya que la razón por la que ella no tiene ningún día en que la sangre que expulsa sea considerada ritualmente pura no se debe solo a la incertidumbre de si abortó un feto o no, sino también a que se desconoce cuándo ocurrió ese aborto; es decir, incluso si abortó un feto, quizá los días en que la sangre que expulsa es considerada ritualmente pura ya habían concluido. Como sostenemos que en la primera semana en que ella comparece ante nosotros, cuando el tribunal tiene dudas con respecto a su impureza, nosotros le decimos a ella que se sumerja cada noche de esa semana, a la manera de una mujer que se purifica después de la menstruación o del parto, pero no le decimos a ella que se sumerja durante el día, ya que no ha contado siete días limpios (véase 29b).
וְאִי סָלְקָא דַעְתָּךְ לָא בָּעֵינַן סְפוּרִין לְפָנֵינוּ, בִּימָמָא נָמֵי נַטְבְּלִינַהּ, דִּילְמָא יוֹלֶדֶת זָכָר בְּזוֹב הִיא, וְעָבְדָה לַהּ סְפוּרִין! אֶלָּא לָאו שְׁמַע מִינַּהּ בָּעֵינַן סְפוּרִין בְּפָנֵינוּ!
La Guemará explica cómo esta discusión aparentemente contradice la explicación de Rav Yirmeya. Y si se te ocurre pensar que no requerimos que los siete días limpios sean contados ante nosotros, es decir, si un examen en el séptimo día es suficiente, digámosle que se sumerja también durante el día, ya que quizás dio a luz a un varón durante sus días de ziva, y ya realizó su conteo de siete días antes de comparecer ante el tribunal. La Guemará concluye: Más bien, ¿no se debe concluir de esta declaración de Ravin que requerimos que sus siete días limpios sean contados ante nosotros, razón por la cual el tribunal no le instruye que se sumerja durante el día?
וְלָאו מִי אוֹקֵימְנָא כְּרַבִּי עֲקִיבָא, דְּאָמַר: בָּעֵינַן סְפוּרִין לְפָנֵינוּ?!
La Guemará rechaza esta afirmación. ¿Pero acaso no interpretamos que la baraita está de acuerdo con la opinión de Rabí Akiva, quien dijo que requerimos que sus siete días limpios sean contados ante nosotros? En cambio, la declaración de Rav estaba de acuerdo con la opinión de Rabí Eliezer, quien sostiene que los días no necesitan ser contados ante nosotros.
וּמְנָא תֵּימְרָא דִּלְרַבָּנַן לָא בָּעֵינַן סְפוּרִין לְפָנֵינוּ? דִּתְנַן: טוֹעָה שֶׁאָמְרָה ״יוֹם אֶחָד טָמֵא רָאִיתִי״, מַטְבִּילִין אוֹתָהּ תֵּשַׁע טְבִילוֹת.
§ La Guemará declaró anteriormente que, según la opinión de los Rabinos, los siete días limpios no necesitan contarse ante nosotros. La Guemará analiza su opinión: ¿Y de dónde dices que, según la opinión de los Rabinos, no requerimos que los siete días sean contados ante nosotros? Esto es como aprendimos en una baraita: Con respecto a una mujer que era olvidadiza y no sabe si ahora está en sus días de menstruación o días de ziva, que dijo: Vi sangre en un día de impureza, el tribunal le instruye que se sumerja nueve inmersiones.
שְׁבַע לְנִדָּה, וּתְרֵי לְזִיבָה. ״בֵּין הַשְּׁמָשׁוֹת טָמֵא רָאִיתִי״ — מַטְבִּילִין אוֹתָהּ אַחַת עֶשְׂרֵה טְבִילוֹת.
La baraita aclara: Dado que no hay manera de saber si ella es una mujer que se está purificando después de la menstruación o después de ziva, debe sumergirse en siete inmersiones durante las siguientes siete noches, para la purificación de la menstruación, ya que cada uno de esos días podría ser el último de los siete días de menstruación. Y también debe sumergirse durante dos días como purificación de ziva, es decir, el día en que llega, por si experimentó sangrado el día anterior, y al día siguiente, pues quizá experimentó sangrado el día de su llegada. Pero si esta mujer dice: Vi sangre al crepúsculo que me hace impura, el tribunal le instruye a ella que se sumerja once inmersiones.
אַחַת עֶשְׂרֵה מַאי עֲבִידְתַּיְיהוּ? אָמַר רַב יִרְמְיָה מִדִּפְתִּי: כְּגוֹן שֶׁבָּאת לְפָנֵינוּ בֵּין הַשְּׁמָשׁוֹת,
La Guemará pregunta: Estos once días, ¿cuál es su propósito? Si normalmente ella requeriría nueve inmersiones, ¿por qué requiere dos inmersiones adicionales si experimentó sangrado al crepúsculo? Rav Yirmeya de Difti dijo: La baraita se refiere específicamente a un caso en el que ella se presentó ante nosotros al crepúsculo y dice que también experimentó sangrado al crepúsculo, pero no está claro si experimentó sangrado en un día anterior al crepúsculo, o hoy al crepúsculo.
וְהָוְיָין תַּמְנֵי לְנִדָּה וּתְלָת לְזִיבָה.
Rav Yirmeya explica: Por lo tanto, ella requiere ocho inmersiones para purificarse de la menstruación, siete en caso de que cada una de las noches siguientes sea la noche posterior al séptimo día de menstruación, y la octava en caso de que haya experimentado sangrado durante el crepúsculo del día en que llegó, y esto haya ocurrido en un momento que en realidad formaba parte del día siguiente, de modo que también necesite sumergirse en la octava noche desde su llegada, y tres inmersiones adicionales durante el día para purificarse de ziva. Debe sumergirse durante el día tres veces: debe sumergirse inmediatamente, porque si experimentó sangrado el día anterior durante el crepúsculo, puede que todavía fuera de día, y ahora, en el crepúsculo, puede que todavía sea de día; debe sumergirse al día siguiente, porque si experimentó sangrado el día anterior durante el crepúsculo, puede que ya fuera de noche; y debe sumergirse durante el día siguiente al día siguiente, porque quizá experimentó sangrado en este crepúsculo después de que ya fuera de noche.
״לֹא רָאִיתִי כׇּל עִיקָּר״ — מַטְבִּילִין אוֹתָהּ חֲמֵשׁ עֶשְׂרֵה טְבִילוֹת. אָמַר רָבָא: הַאי דִּינָא דְּלָא דִּינָא, דָּיְינִי בְּגַלָּחֵי, דְּאִית לֵיהּ תּוֹרָא — לִירְעֵי חַד יוֹמָא, דְּלֵית לֵיהּ תּוֹרָא — לִירְעֵי תְּרֵי יוֹמֵי.
Si esta mujer, que es olvidadiza con respecto a su ciclo de menstruación y ziva, dice: No he visto sangre en absoluto, el tribunal le instruye que se sumerja quince veces. Rava dijo, con referencia a esta halakha final en la baraita: Esta halakha no es una halakha lógica. Más bien, es como la halakha que juzgan en un lugar llamado Galaḥi. En ese lugar siguen la conducta de Sodoma y dicen que, con respecto a quien tiene un buey, debe pastorear los rebaños locales un día, y quien no tiene buey debe pastorear los rebaños locales durante dos días. No es lógico que una mujer que no ha experimentado un flujo de sangre deba sumergirse más veces que una que sí ha experimentado un flujo de sangre.
אִתְרְמִי לְהוּ יַתְמָא בַּר אַרְמַלְתָּא, יָהֲבִי לֵיהּ תּוֹרֵי, אֲזַל נַכְסִינְהוּ. אֲמַר לְהוּ: דְּאִית לֵיהּ תּוֹרָא — לִשְׁקוֹל חַד מַשְׁכָּא, דְּלֵית לֵיהּ תּוֹרָא — לִשְׁקוֹל תְּרֵי מַשְׁכֵי. אָמְרִי לֵיהּ: מַאי הַאי דְּקָאָמְרַתְּ? אֲמַר לְהוּ: סוֹף דִּינָא כִּתְחִלַּת דִּינָא, תְּחִלַּת דִּינָא — לָאו מַאן דְּלֵית לֵיהּ עֲדִיף? סוֹף דִּינָא נָמֵי — מַאן דְּלֵית לֵיהּ עָדִיף.
A propósito de la mención de Galaḥi, la Guemará relata un incidente que ocurrió en ese lugar. Había un huérfano en aquella ciudad, hijo de una viuda [armelata], que no tenía bueyes propios. La gente de aquella ciudad le dio sus bueyes para que los pastoreara. Ese huérfano fue y degolló todos los bueyes. Dijo a los habitantes del pueblo: Quien tenga un buey debe tomar una piel, mientras que quien no tenga buey debe tomar dos pieles. La gente de Galaḥi le dijo al huérfano: ¿Qué es esto que estás diciendo, es decir, cuál es la razón? Él les dijo: El final de la ley es como el comienzo de la ley: ¿Acaso el comienzo de la ley no es que quien no tiene buey tiene preferencia, y debe pastorear los bueyes durante dos días? Así también, con respecto al final de la ley, quien no tiene buey tiene preferencia y debe recibir dos pieles.
הָכָא נָמֵי, וּמָה הֵיכָא דְּאָמְרָה ״רָאִיתִי״ — סַגִּי לָהּ אִי בְּתֵשַׁע טְבִילוֹת אִי בְּאַחַת עֶשְׂרֵה טְבִילוֹת, הֵיכָא דְּקָאָמְרָה אִיהִי ״לָא רָאִיתִי״ — בָּעֲיָא חֲמֵשׁ עֶשְׂרֵה טְבִילוֹת?
La Guemará vuelve a analizar el comentario de Rava con respecto al dictamen de la baraita: Aquí también se puede afirmar: Y si en un caso en que ella dice: Vi sangre, le basta con sumergirse en nueve inmersiones u once inmersiones, entonces, también en un caso en que ella dice: No vi ningún flujo de sangre en absoluto, ¿es lógico que ella requiera quince inmersiones?
אֶלָּא אֵימָא הָכִי: ״רָאִיתִי וְאֵינִי יוֹדֵעַ כַּמָּה רָאִיתִי, אִי בִּימֵי נִדָּה רָאִיתִי אוֹ בִּימֵי זִיבָה רָאִיתִי״ — מַטְבִּילִין אוֹתָהּ חֲמֵשׁ עֶשְׂרֵה טְבִילוֹת. אֲתַאי קַמַּן בִּימָמָא — יָהֲבִינַן לַהּ שַׁב לְנִדָּה
Más bien, di que esto es lo que la baraita quiere decir: Si una mujer dice: Vi un flujo de sangre pero no sé cuántos días vi sangre, y asimismo no sé si vi el flujo durante los días de menstruación o si vi el flujo durante los días de zivá, en tal caso, el tribunal le instruye que se sumerja quince inmersiones. La razón de estas inmersiones es la siguiente: Si ella comparece ante nosotros durante el día, le damos siete inmersiones, comenzando desde esa noche, para eliminar la impureza de la menstruación. Cualquiera de esas siete noches podría ser la noche posterior al último de sus días de menstruación.