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כָּאן לְמַפְרֵעַ, כָּאן לְהַבָּא.
Aquí, en la cláusula final de la baraita, cuando ella puede atribuir la mancha a una mujer que había visto una mancha de sangre, se refiere a declarar impura a esa mujer retroactivamente con respecto al estado de los objetos puros que ella ya había tocado antes de que la mancha fuera encontrada en la prenda que tomó prestada. Esta atribución de la mancha de sangre a la mujer que ya era impura por haber visto una mancha de sangre no perjudica en absoluto su estado de impureza, ya que los objetos que había tocado previamente ya se consideraban impuros. Allí, al comienzo de la baraita, donde la decisión es que la prestamista no puede atribuir la mancha de sangre a una mujer que ya era impura, se refiere a su propio estado de cara al futuro. Con respecto al futuro, no se puede atribuir la mancha a una mujer que ya había visto una mancha de sangre, ya que esta atribución arruinaría el conteo de los días puros de esa mujer.
מִכׇּל מָקוֹם קַשְׁיָא! אָמַר רָבִינָא: לָא קַשְׁיָא, הָכִי קָאָמַר: הִשְׁאִילָה חֲלוּקָהּ לְנׇכְרִית — בַּעֲלַת כֶּתֶם הֲרֵי זוֹ תּוֹלָה בָּהּ.
La Guemará vuelve a la objeción: la baraita ha sido resuelta, pero en cualquier caso todos están de acuerdo en que, según Rabban Shimon ben Gamliel, ella puede atribuir la mancha a una mujer que previamente había visto una mancha de sangre. Esto presenta una dificultad para la respuesta de Rabí Yehuda bar Livai, es decir, que según Rabban Shimon ben Gamliel no se puede atribuir la mancha de sangre en tal caso. Ravina dijo: No es difícil, pues esto es lo que la baraita está diciendo en su cláusula final: Si ella prestó su prenda a una mujer gentil, entonces, con respecto a definir a la prestamista como alguien que había visto una mancha de sangre, la prestamista puede atribuir la mancha a la mujer gentil. Si es así, no puede inferirse de la baraita que, según Rabban Shimon ben Gamliel, se pueda atribuir una mancha de sangre a otra mujer que ya estaba impura debido a una mancha de sangre.
וְהָא ״אוֹ לְיוֹשֶׁבֶת עַל הַכֶּתֶם״ קָתָנֵי! הָכִי קָאָמַר: אוֹ לְיוֹשֶׁבֶת עַל דַּם טוֹהַר — בַּעֲלַת כֶּתֶם תּוֹלָה בָּהּ.
La Guemará plantea una objeción: Pero el tanna de la baraitaenseña: O a una mujer que estaba observando días de impureza debido a haber visto una mancha de sangre, es decir, menciona a otra mujer que ya era impura por haber visto una mancha de sangre. Ravina explica que esto es lo que el tannaestá diciendo: Si ella prestó la prenda a una mujer gentil o a una mujer después del parto que está observando el período de la sangre de pureza, entonces, con respecto a definir a la prestamista como una mujer que vio una mancha de sangre, ella puede atribuir la mancha a la gentil o a la mujer que observa los días de sangre ritualmente pura, y la prestamista permanece pura.
שָׁלֹשׁ שֶׁלָּבְשׁוּ כּוּ׳. שֶׁהָיָה רַבִּי נְחֶמְיָה כּוּ׳. אָמַר רַב מַתְנָה: מַאי טַעְמָא דְּרַבִּי נְחֶמְיָה? דִּכְתִיב ״וְנִקָּתָה לָאָרֶץ תֵּשֵׁב״ — כֵּיוָן שֶׁיָּשְׁבָה לָאָרֶץ — נִקָּתָה.
§ La mishná enseña: En un caso de tres mujeres que vistieron una sola prenda, etc. Si se sentaron en un banco de piedra o en el banco de una casa de baños, Rabí Neḥemya considera a las tres mujeres ritualmente puras, pues Rabí Neḥemya solía decir: Todo objeto que no es susceptible a la impureza ritual no es susceptible a la impureza ritual por manchas de sangre. La Guemará aclara la opinión de Rabí Neḥemya. Rav Mattana dice: ¿Cuál es la razón de la opinión de Rabí Neḥemya? Como está escrito: “Y sus puertas se lamentarán y harán duelo; y limpia ella se sentará sobre la tierra” (Isaías 3:26). Esto enseña que, una vez que ella se sienta en la tierra, que no es susceptible a la impureza ritual, ella estará limpia, es decir, pura.
אָמַר רַב הוּנָא, אָמַר רַבִּי חֲנִינָא: מְטַהֵר הָיָה רַבִּי נְחֶמְיָה אֲפִילּוּ בַּאֲחוֹרֵי כְּלִי חֶרֶס. פְּשִׁיטָא!
Rav Huna dice que Rabí Ḥanina dice: Rabí Neḥemya la consideraría ritualmente pura incluso si se sentara sobre la parte exterior de un recipiente de barro. Dado que un recipiente de barro se vuelve impuro solo si un objeto impuro entra en su espacio de aire, su parte exterior no es susceptible a la impureza ritual y, por lo tanto, no vuelve ritualmente impura a una mujer que ve una mancha de sangre sobre él. La Guemará pregunta: ¿No es eso obvio? El propio Rabí Neḥemya dijo que ella no se vuelve impura si se encuentra una mancha de sangre en un objeto que no es susceptible a la impureza ritual. ¿Qué añade Rabí Ḥanina a esa afirmación?
מַהוּ דְּתֵימָא: לִיגְזוֹר גַּבּוֹ אַטּוּ תּוֹכוֹ, קָא מַשְׁמַע לַן.
La Guemará responde: Esta observación es necesaria, no sea que digas: Que los Sabios decreten que ella se vuelva impura por una mancha de sangre encontrada en el exterior de una vasija de barro, debido a su similitud con una mancha de sangre encontrada en el interior, que la volvería impura. Por lo tanto, Rabí Ḥanina nos enseña que no existe tal decreto.
אָמַר אַבָּיֵי: מְטַהֵר הָיָה רַבִּי נְחֶמְיָה בְּמַטְלָנִיּוֹת שֶׁאֵין בָּהֶן שָׁלֹשׁ עַל שָׁלֹשׁ, דְּלָא חַזְיָין לָא לַעֲנִיִּים וְלֹא לַעֲשִׁירִים.
Abaye dice: Rabí Neḥemya la consideraría ritualmente pura si viera manchas de sangre en pequeños trapos que no tienen un área de tres palmos por tres palmos, ya que estos trapos no son aptos para uso ni por los pobres ni por los ricos.
דָּרַשׁ רַב חִיָּיא בַּר רַב מַתְנָה מִשְּׁמֵיהּ דְּרַב: הֲלָכָה כְּרַבִּי נְחֶמְיָה. אֲמַר לֵיהּ רַב נַחְמָן: אַבָּא תָּנֵי מַעֲשֶׂה בָּא לִפְנֵי חֲכָמִים וְטִמְּאוּם, וְאַתְּ אָמְרַתְּ הֲלָכָה כְּרַבִּי נְחֶמְיָה?
Rav Ḥiyya bar Rav Mattana enseñó en nombre de Rav: La halakha está de acuerdo con la opinión de Rabí Neḥemya. Rav Naḥman dijo a Rav Ḥiyya bar Rav Mattana: Padre enseña la siguiente baraita: Un incidente de este tipo se presentó ante los Sabios, que involucraba a dos mujeres que encontraron una mancha de sangre en un objeto que no era susceptible de impureza ritual, y los Sabios consideraron a ambas mujeres ritualmente impuras, de acuerdo con la opinión de los Rabinos, que discrepan con Rabí Neḥemya. Y, sin embargo, tú dices que la halakha está de acuerdo con la opinión de Rabí Neḥemya?
מַאי הִיא? דְּתַנְיָא: שְׁתֵּי נָשִׁים שֶׁהָיוּ טוֹחֲנוֹת בְּרֵחַיִים שֶׁל יָד, וְנִמְצָא דָּם תַּחַת הַפְּנִימִית — שְׁתֵּיהֶן טְמֵאוֹת, תַּחַת הַחִיצוֹנָה — הַחִיצוֹנָה טְמֵאָה וְהַפְּנִימִית טְהוֹרָה, בֵּינָתַיִם — שְׁתֵּיהֶן טְמֵאוֹת.
La Guemará pregunta: ¿Cuál es ese incidente en cuestión? Como se enseña en una baraita: Con respecto a dos mujeres que estaban moliendo con un molino de mano y estaban de pie una junto a la otra, y se encontró sangre debajo de la mujer del lado interior, es decir, la mujer que estaba más cerca del molino, ambas son ritualmente impuras. La razón es que la mujer que está más lejos se mete hacia adentro para acercarse al molino, y por lo tanto la mancha de sangre podría ser de cualquiera de las dos. Pero si se encontró sangre debajo de la mujer del lado exterior, es decir, la mujer que estaba más lejos del molino, la mujer del lado exterior es impura y la mujer del lado interior es pura. Si la sangre fue encontrada entre ellas, ambas son impuras.
הָיָה מַעֲשֶׂה וְנִמְצָא דָּם עַל שְׂפָתָהּ שֶׁל אַמְבָּטִי, וְעַל עָלֶה שֶׁל זַיִת בְּשָׁעָה שֶׁמַּסִּיקוֹת אֶת הַתַּנּוּר, וּבָא מַעֲשֶׂה לִפְנֵי חֲכָמִים וְטִמְּאוּם.
La baraita continúa: Hubo un incidente y se encontró sangre en el borde de una bañera, y en otro caso se encontró una mancha de sangre sobre una hoja de olivo en el momento en que las mujeres estaban encendiendo el horno. Y el incidente fue presentado ante los Sabios y ellos consideraron a ambas mujeres ritualmente impuras. Dado que una hoja de olivo no es susceptible a la impureza ritual, esta baraita no está de acuerdo con la opinión de Rabí Neḥemya.
תַּנָּאֵי הִיא, דְּתַנְיָא: רַבִּי יַעֲקֹב מְטַמֵּא, וְרַבִּי נְחֶמְיָה מְטַהֵר, וְהוֹרוּ חֲכָמִים כְּרַבִּי נְחֶמְיָה.
Rabí Ḥiyya bar Rav Mattana respondió: Es una disputa entre tanna’im sobre si la halakha está o no de acuerdo con la opinión de Rabí Neḥemya. Como se enseña en una baraita: Si se encuentra una mancha de sangre en un objeto que no es susceptible a la impureza ritual, Rabí Ya’akov la considera impura, pero Rabí Neḥemya la considera pura. Y los Sabios dictaminaron que la halakha está de acuerdo con la opinión de Rabí Neḥemya.
מַתְנִי' שָׁלֹשׁ נָשִׁים שֶׁהָיוּ יְשֵׁנוֹת בְּמִטָּה אַחַת, וְנִמְצָא דָּם תַּחַת אַחַת מֵהֶן — כּוּלָּן טְמֵאוֹת. בָּדְקָה אַחַת מֵהֶן וְנִמְצֵאת טְמֵאָה — הִיא טְמֵאָה, וּשְׁתֵּיהֶן טְהוֹרוֹת. וְתוֹלוֹת זוֹ בָּזוֹ, וְאִם לֹא הָיוּ רְאוּיוֹת לִרְאוֹת — רוֹאִין אוֹתָן כְּאִילּוּ הֵן רְאוּיוֹת.
MISHNÁ: En un caso de tres mujeres que estaban durmiendo en una misma cama y se descubrió sangre debajo de una de ellas, todas ellas son ritualmente impuras. Si, cuando se descubrió la sangre, una de ellas se examinó a sí misma y descubrió que era impura debido a la menstruación, ella es impura y las otras dos son puras. Y si ninguna de ellas se examinó, o si todas se examinaron y estaban puras, atribuyen la sangre unas a otras, es decir, si una de ellas no es apta para menstruar, por ejemplo, si está embarazada, puede atribuir la sangre a las otras mujeres que sí son aptas para menstruar. Y si las tres mujeres no eran aptas para ver el flujo de sangre, por ejemplo, si cada una pertenecía a una de las categorías enumeradas en la mishná en 7a, se las considera como si fueran aptas, y las tres son impuras, porque la sangre debe haberse originado en una de ellas.
גְּמָ' אָמַר רַב יְהוּדָה, אָמַר רַב: וְהוּא שֶׁבָּדְקָה עַצְמָהּ בְּ״שִׁיעוּר וֶסֶת״.
GUEMARÁ: La mishná enseña que si una de las mujeres se examinó cuando se descubrió la sangre y encontró que era impura debido a la menstruación, ella es impura y las otras dos son puras. A este respecto, Rav Yehuda dice que Rav dice: Las otras dos mujeres pueden atribuir la sangre a la que se examinó solo cuando ella se examinó dentro del breve período de tiempo necesario para el comienzo de la menstruación. Pero si se examinó después de este tiempo, aunque ella es impura, las otras mujeres también son impuras, debido a la incertidumbre.
סָבַר לַהּ כְּבַר פְּדָא, דְּאָמַר: כֹּל שֶׁבַּעְלָהּ בְּחַטָּאת — טׇהֳרוֹתֶיהָ טְמֵאוֹת.
La Guemará explica: Rav sostiene de acuerdo con la opinión de bar Padda, quien dijo: Hay tres períodos de tiempo con respecto a la definición del estado de pureza ritual de una mujer si ve sangre después de mantener relaciones sexuales. El más corto es el período de tiempo necesario para el inicio de la menstruación, es decir, para que comience el sangrado menstrual. El siguiente más corto es el tiempo que le tomaría a la mujer levantarse de la cama después de la relación y lavar sus partes íntimas. El período más largo es cualquier tiempo mayor que ese. Si una mujer encuentra sangre después de la relación dentro del período de tiempo necesario para el inicio de la menstruación, debe haber estado impura durante la relación. Con respecto a cualquier mujer cuyo marido sería responsable de traer una ofrenda por el pecado si hubiera mantenido relaciones con ella, porque encontró la sangre dentro de ese corto período, si ella no hubiera estado manteniendo relaciones, sino más bien preparando comida en un estado de pureza ritual, y luego encontrara sangre dentro de ese corto período, todos los artículos puros que tocó son ritualmente impuros.
בַּעְלָהּ בְּאָשָׁם תָּלוּי — טׇהֳרוֹתֶיהָ תְּלוּיוֹת, בַּעְלָהּ פָּטוּר — טׇהֳרוֹתֶיהָ טְהוֹרוֹת.
Por el contrario, con respecto a cualquier mujer cuyo marido sería responsable de traer una ofrenda provisional por culpa si hubiera mantenido relaciones con ella, ya que es incierto si cometió una transgresión por la cual sería responsable de traer una ofrenda por el pecado, si ella no hubiera estado manteniendo relaciones, sino más bien preparando comida en estado de pureza ritual y luego encontrara sangre dentro de ese mismo período de tiempo, el estado de todos los artículos puros que tocó queda suspendido, ya que su estado es incierto. No se queman, pero tampoco pueden comerse. Finalmente, con respecto a cualquier mujer cuyo marido estaría exento de traer cualquier ofrenda, es decir, cuando ella encuentra sangre después de un período de tiempo más largo, si no hubiera estado manteniendo relaciones, sino más bien preparando comida en estado de pureza ritual, y luego encontrara la sangre después de un período de tiempo más largo, todos los artículos puros que tocó permanecen puros.
וְרַבִּי אוֹשַׁעְיָא אָמַר: אֲפִילּוּ בַּעְלָהּ בְּחַטָּאת — טׇהֳרוֹתֶיהָ תְּלוּיוֹת.
Y el rabino Oshaya dice: No hay conexión entre la obligación de su marido de traer una ofrenda y el estado de pureza ritual de los objetos que ella manipuló. Incluso si su marido está obligado a traer una ofrenda por el pecado, es decir, cuando ella descubrió la sangre dentro del período de tiempo necesario para el inicio de la menstruación, el estado de todos los objetos puros que tocó antes de descubrir la sangre queda suspendido, ya que su estado es incierto.
בִּשְׁלָמָא הָתָם, אֵימַר שַׁמָּשׁ עַכְּבֵיהּ לְדָם, [אֲבָל] הָכָא, אִם אִיתַהּ (דְּהָוֵי) [דַּהֲוָה] דָּם, מַאן עַכְּבֵיהּ?
Rabí Oshaya explica su razonamiento. Concedido, allí, en el caso de la relación sexual, donde el marido debe traer una ofrenda, se puede decir que el órgano masculino impidió que la sangre saliera de su cuerpo, y por lo tanto está claro que ella era impura de antemano. Pero aquí, en el caso de preparar comida en estado de pureza ritual, si realmente había sangre saliendo de ella mientras preparaba la comida, ¿qué impidió que la sangre saliera de su cuerpo?
אָמַר רַבִּי יִרְמְיָה: מָשָׁל דְּרַבִּי אוֹשַׁעְיָא, לְמָה הַדָּבָר דוֹמֶה? לְיֶלֶד וְזָקֵן שֶׁהָיוּ מְהַלְּכִין בַּדֶּרֶךְ, כׇּל זְמַן שֶׁהָיוּ בַּדֶּרֶךְ — יֶלֶד שׁוֹהֶא לָבֹא, נִכְנְסוּ לָעִיר — יֶלֶד מְמַהֵר לָבֹא. וְאָמַר אַבָּיֵי: מָשָׁל דְּרַבִּי אוֹשַׁעְיָא, לְמָה הַדָּבָר דוֹמֶה? לְאָדָם שֶׁנּוֹתֵן אֶצְבַּע בָּעַיִן, כׇּל זְמַן שֶׁאֶצְבַּע בָּעַיִן — דִּמְעָה שׁוֹהָא לָבֹא, נָטַל הָאֶצְבַּע — דִּמְעָה מְמַהֶרֶת לָבֹא.
Rabí Yirmeya dice una parábola para explicar la opinión de Rabí Oshaya: ¿A qué se compara este asunto? A un niño y un anciano que caminan por el camino. Mientras están en el camino, el niño retrasa su llegada, es decir, camina al paso del anciano. Pero una vez que entran en la ciudad, el niño apresura su llegada y corre hacia adelante. Del mismo modo, tan pronto como la pareja termina de mantener relaciones sexuales, la sangre viene rápidamente, pero la salida de la sangre se ve impedida durante el coito. Y Abaye también dice una parábola para explicar la opinión de Rabí Oshaya: ¿A qué se compara este asunto? A un hombre que pone su dedo en su ojo. Mientras su dedo está en su ojo, las lágrimas retrasan su llegada y permanecen en el ojo. Pero tan pronto como él quita su dedo, las lágrimas apresuran su llegada.
וְתוֹלוֹת זוֹ בָּזוֹ. תָּנוּ רַבָּנַן: כֵּיצַד תּוֹלוֹת זוֹ בָּזוֹ? עוּבָּרָה וְשֶׁאֵינָהּ עוּבָּרָה — תּוֹלָה עוּבָּרָה בְּשֶׁאֵינָהּ עוּבָּרָה.
§ La mishná enseña: Y con respecto a tres mujeres que estaban durmiendo en una cama y se descubrió sangre debajo de una de ellas, si una de ellas no es apta para menstruar, atribuyen la sangre unas a otras, es decir, a las mujeres que sí son aptas para menstruar. En este sentido, los Sabios enseñaron en una baraita: ¿Cómo atribuyen la sangre unas a otras? Si una de las mujeres está embarazada y una no está embarazada, la mujer embarazada puede atribuir la sangre a la mujer que no está embarazada.
מְנִיקָה וְשֶׁאֵינָהּ מְנִיקָה — תּוֹלָה מְנִיקָה בְּשֶׁאֵינָהּ מְנִיקָה. זְקֵנָה וְשֶׁאֵינָהּ זְקֵנָה — תּוֹלָה זְקֵנָה בְּשֶׁאֵינָהּ זְקֵנָה. בְּתוּלָה וְשֶׁאֵינָהּ בְּתוּלָה — תּוֹלָה בְּתוּלָה בְּשֶׁאֵינָהּ בְּתוּלָה.
Si una de las mujeres está amamantando y la otra no está amamantando, la mujer que amamanta puede atribuir la sangre a la mujer que no está amamantando. Si una de las mujeres es anciana y ya no experimenta sangrado regularmente, y la otra no es anciana, la mujer anciana puede atribuir la sangre a la mujer que no es anciana. Asimismo, si una de las mujeres es virgen, en este contexto, una que aún no ha experimentado sangrado debido a su juventud, y la otra mujer no es virgen, en este contexto, una que ha experimentado sangrado, la virgen puede atribuir la sangre a la mujer que no es virgen.
הָיוּ שְׁתֵּיהֶן עוּבָּרוֹת, שְׁתֵּיהֶן מְנִיקוֹת, שְׁתֵּיהֶן זְקֵנוֹת, שְׁתֵּיהֶן בְּתוּלוֹת — זוֹ הִיא שֶׁשָּׁנִינוּ: לֹא הָיוּ רְאוּיוֹת לִרְאוֹת — רוֹאִין
La baraita continúa: Si ambas mujeres están embarazadas, o ambas mujeres están amamantando, o ambas mujeres son ancianas, o ambas mujeres son vírgenes, en este caso la halakha es como aprendimos en la mishná: Si ambas mujeres no eran aptas para ver sangre menstrual, y aun así se encuentra sangre debajo de ellas en la cama, se las considera

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