הָיוּ עָלֶיהָ טִיפֵּי דָמִים לְמַטָּה וְטִיפֵּי דָמִים לְמַעְלָה — תּוֹלָה בְּעֶלְיוֹן עַד כִּגְרִיס. מַאי לַָאו כִּגְרִיס מִלְּמַטָּה? לָא, כִּגְרִיס מִלְּמַעְלָה.
Si hubiera en el cuerpo de una mujer pequeñas gotas de sangre y grandes gotas de sangre, ella puede atribuir estas gotas a una fuente externa, incluso con respecto a la más grande gota, siempre que sea hasta el tamaño de un frijol partido. ¿Qué, acaso no es que una gota del tamaño de un frijol partido en sí misma se considera pequeña, como una gota menor que el tamaño de un frijol, lo que contradice la opinión de Rav Huna? La Guemará responde: No, significa que una gota exactamente del tamaño de un frijol partido es como una gota grande, es decir, una gota mayor que un frijol.
אִיתְּמַר: נִמְצָא עָלֶיהָ כִּגְרִיס וָעוֹד, וְאוֹתוֹ עוֹד רְצוּפָה בּוֹ מַאֲכוֹלֶת. רַבִּי חֲנִינָא אוֹמֵר: טְמֵאָה, רַבִּי יַנַּאי אוֹמֵר: טְהוֹרָה. רַבִּי חֲנִינָא אוֹמֵר טְמֵאָה — כִּי תָּלְיָא בְּכִגְרִיס, בְּכִגְרִיס וָעוֹד לָא תָּלְיָא.
Se declaró: Si se encontró una mancha en una mujer y era del tamaño de un haba partida y un poco más, lo cual es demasiado grande para atribuirlo a un piojo, y en esa zona que era un poco más grande que un haba había un piojo aplastado, ¿cuál es el estado de esa mujer? Rabí Ḥanina dice que es ritualmente impura, ya que la mancha no se atribuye a un piojo; Rabí Yannai dice que es pura. La Guemará explica sus opiniones: Rabí Ḥanina dice que es impura, de acuerdo con la halakha de que una mujer puede atribuir una mancha a un piojo solo con respecto a una mancha cuya superficie sea hasta la superficie de un haba partida, mientras que, con respecto a una mancha del tamaño de un haba partida y un poco más, no puede atribuirla a un piojo.
רַבִּי יַנַּאי אוֹמֵר: טְהוֹרָה, הָנֵי מִילֵּי — הֵיכָא דְּלֹא רְצוּפָה בּוֹ מַאֲכוֹלֶת, אֲבָל הֵיכָא דִּרְצוּפָה בּוֹ מַאֲכוֹלֶת — מוֹכְחָא מִילְּתָא דְּהַאי וָעוֹד דַּם מַאֲכוֹלֶת הוּא, פָּשׁ לֵיהּ כִּגְרִיס, כֵּיוָן דִּבְעָלְמָא תָּלְיָא — הָכָא נָמֵי תָּלְיָא.
Por el contrario, Rabí Yannai dice que ella es pura, pues sostiene que esta afirmación de que no se puede atribuir a un piojo una mancha mayor que un frijol se aplica solo donde no hay un piojo aplastado sobre la mancha. Pero en un caso en que hay un piojo aplastado sobre la mancha, es evidente que esta sangre que hace que la mancha sea un poco más grande que el tamaño de un frijol es sangre de un piojo. Como está visiblemente aplastado allí, no hay incertidumbre al respecto. Cuando se resta esa área, queda una mancha del tamaño de medio frijol, y se puede decir que, puesto que en general una mujer atribuye una mancha del tamaño de un frijol a un piojo, aquí también puede atribuir la mancha a otro, segundo piojo.
בָּעֵי רַבִּי יִרְמְיָה: נִתְעַסְּקָה בְּכִגְרִיס, וְנִמְצָא עָלֶיהָ בְּכִגְרִיס וָעוֹד, מַהוּ? תִּבְעֵי לְרַבִּי חֲנִינָא, תִּבְעֵי לְרַבִּי יַנַּאי.
Con respecto a la disputa entre Rabí Ḥanina y Rabí Yannai, Rabí Yirmeya plantea un dilema: Si una mujer estaba ocupada con un objeto del tamaño de un frijol partido, por ejemplo, la sangre de un ave sacrificada, o colirio, y luego se encontró en ella una mancha del tamaño de un frijol partido y un poco más, cuál es la halakha? Rabí Yirmeya explica: El dilema puede plantearse de acuerdo con la opinión de Rabí Ḥanina, quien sostuvo en el caso anterior que ella es impura, y el dilema puede plantearse de acuerdo con la opinión de Rabí Yannai, quien dictaminó que ella es pura.
תִּבְּעֵי לְרַבִּי חֲנִינָא: עַד כָּאן לָא קָאָמַר רַבִּי חֲנִינָא הָתָם ״טְמֵאָה״ אֶלָּא דְּלֹא נִתְעַסְּקָה, אֲבָל הָכָא דְּנִתְעַסְּקָה — תָּלְיָא? אוֹ דִלְמָא, אֲפִילּוּ לְרַבִּי יַנַּאי דְּאָמַר ״טְהוֹרָה״ — הָנֵי מִילֵּי הֵיכָא דִּרְצוּפָה בּוֹ מַאֲכוֹלֶת, אֲבָל הֵיכָא דְּאֵין רְצוּפָה בּוֹ מַאֲכוֹלֶת — לֹא תָּלְיָא?
El dilema puede plantearse según la opinión de Rabí Ḥanina, pues quizá Rabí Ḥanina afirma allí que ella es impura solo cuando no estuvo ocupada con un piojo, y no hay razón para atribuir la mancha a esa causa. Pero aquí, donde ella estuvo ocupada con algo que puede mancharla, se puede sostener que ella puede atribuir la mancha a esa fuente. O quizá, incluso según la opinión de Rabí Yannai, quien dijo en el caso anterior que ella es pura, esa afirmación se aplica solo cuando un piojo fue hallado aplastado sobre la mancha; pero en un caso en que no hay un piojo aplastado sobre la mancha y no hay certeza de que parte de la mancha provino de otra fuente, ella no puede atribuir parte de la mancha al objeto con el que estuvo ocupada y parte de la mancha a un piojo. En esta situación, todos están de acuerdo en que ella es impura.
תָּא שְׁמַע: נִתְעַסְּקָה בֶּאֱדוֹם — אֵין תּוֹלָה בָּהּ שָׁחוֹר, בְּמוּעָט — אֵין תּוֹלָה בּוֹ מְרוּבָּה. הֵיכִי דָּמֵי? לָאו כִּי הַאי גַוְונָא?!
La Guemará sugiere: Ven y escucha una resolución de una baraita: Si una mujer estaba ocupada con un objeto rojo, no puede atribuir una mancha negra a él. Del mismo modo, si estaba tratando con un objeto pequeño, no puede atribuir una mancha grande a él. ¿Cuáles son las circunstancias de la segunda cláusula de esta baraita? ¿No se refiere a un caso como este, el dilema planteado por Rabí Yirmeya, en el que ella estaba ocupada con un objeto del tamaño de un haba y se encontró en ella una mancha del tamaño de un haba y un poco más? Si es así, la baraita enseña que en tal situación no puede atribuir la mancha al objeto.
לָא, כְּגוֹן דְּנִתְעַסְּקָה בְּכִגְרִיס, וְנִמְצָא עָלֶיהָ שְׁנֵי גְּרִיסִין וָעוֹד. אִי הָכִי, מַאי לְמֵימְרָא?
La Guemará responde: No, la baraita se refiere a un caso en el que ella estaba ocupada con un objeto del tamaño de un frijol partido, y posteriormente se encontró en ella una mancha del tamaño de dos frijoles partidos y un poco más. En esta situación, ella no puede atribuir la mancha al objeto con el que estaba ocupada. La Guemará pregunta: Si es así, cuál es el propósito de exponer este caso? Incluso si se atribuye al objeto la mayor parte posible de la mancha, todavía queda una mancha mayor que un frijol, y esa parte no puede atribuirse a esa fuente.
מַהוּ דְּתֵימָא: שְׁקוֹל כִּגְרִיס (צִפּוֹר), שְׁדִי בֵּי מִצְעֵי; זִיל הָכָא — לֵיכָּא שִׁיעוּרָא, זִיל הָכָא — לֵיכָּא שִׁיעוּרָא, קָא מַשְׁמַע לַן.
La Guemará responde que la decisión de la baraita es necesaria no sea que digas que se debe tomar la mancha de sangre del tamaño de un haba partida que provino de la sangre del ave con la que ella estuvo ocupada previamente y arrojarla en medio de la mancha. En otras palabras, supone que la sangre del ave está en medio de la gran mancha, uniendo dos manchas más pequeñas. En consecuencia, se podría decir: Ve aquí y mide la mancha de este lado, y no hay medida que transmita impureza, pues es menor que el tamaño de un haba; y asimismo, ve allí, al otro lado, y no hay medida que transmita impureza. Por lo tanto, la baraita nos enseña que no es así, y en tal caso ella es impura.
אָמַר רָבָא: נִמְצָא עָלֶיהָ מִין אֶחָד — תּוֹלָה בּוֹ כַּמָּה מִינִין. מֵיתִיבִי: נִתְעַסְּקָה בְּאָדוֹם — אֵין תּוֹלָה בּוֹ שָׁחוֹר! נִתְעַסְּקָה שָׁאנֵי.
Rava dice: Si un tipo de mancha fue encontrado en una mujer, por ejemplo, una mancha de la savia de un sicómoro o de un ungüento para los ojos, ella puede atribuir otras manchas a esa fuente, incluso si las manchas son de varios tipos, es decir, si difieren en color de la primera mancha. La Guemará plantea una objeción a la opinión de Rava a partir de la baraita antes mencionada: Si una mujer estaba ocupada con un objeto rojo, no puede atribuir una mancha negra a él. La Guemará responde: Una situación en la que ella estaba ocupada es diferente del caso de Rava. Como estaba ocupada con un objeto rojo, no hay razón para atribuir una mancha negra a esa fuente. En el caso de Rava, por el contrario, no estaba ocupada con ningún objeto y, por lo tanto, se puede decir que, así como una mancha de un tipo le salpicó sin que ella lo supiera, lo mismo ocurrió con respecto a los otros tipos de manchas.
אִיכָּא דְאָמְרִי, אָמַר רָבָא: נִתְעַסְּקָה בְּמִין אֶחָד — תּוֹלָה בּוֹ כַּמָּה מִינִין. מֵיתִיבִי: נִתְעַסְּקָה בְּאָדוֹם — אֵין תּוֹלָה בּוֹ שָׁחוֹר! כִּי קָאָמַר רָבָא, דְּאִתְעַסַּקָה בְּתַרְנְגוֹלֶת דְּאִית בַּהּ כַּמָּה מִינֵי דְּמָא.
Algunos dicen una versión diferente de la discusión anterior. Rava dice: Si una mujer estuvo ocupada con un objeto de un tipo, puede atribuirle manchas de varios tipos. La Guemará plantea una objeción a la opinión de Rava: Si una mujer estuvo ocupada con un objeto rojo, no puede atribuirle una mancha negra. La Guemará responde: Cuando Rava dijo su dictamen, se refería a una situación en la que ella estuvo ocupada con una gallina sacrificada, que tiene varios tipos de sangre, y por lo tanto puede atribuir manchas de diferentes tipos a esa causa.
מַעֲשֶׂה בְּאִשָּׁה [וְכוּ׳]. וְהָתַנְיָא: לֹא אָמְרוּ חֲכָמִים אֶת הַדָּבָר לְהָקֵל אֶלָּא לְהַחְמִיר!
§ La mishná enseña que hubo un incidente que involucró a una mujer que se presentó ante Rabí Akiva, y él la consideró pura, para sorpresa de sus alumnos. Les explicó que los Sabios no establecieron la cuestión de la impureza de las manchas de sangre para ser estrictos; más bien, instituyeron esta impureza para ser indulgentes. La Guemará pregunta: Pero, ¿no se enseña en una baraita que los Sabios no establecieron la cuestión de la impureza de las manchas de sangre para ser indulgentes, sino más bien para ser estrictos?
אָמַר רָבִינָא: לֹא לְהָקֵל עַל דִבְרֵי תוֹרָה, אֶלָּא לְהַחְמִיר עַל דִבְרֵי תוֹרָה, וּכְתָמִים עַצְמָן דְּרַבָּנַן.
Ravina dice que no hay contradicción entre estas dos afirmaciones: La propia institución de la impureza de las manchas de sangre fue decretada para no ser más indulgente que la ley de la Torah, sino más estricta que la ley de la Torah. Pero dado que la impureza de las manchas mismas es de ley rabínica, los Sabios fueron indulgentes en casos específicos.
עֵד שֶׁהוּא נָתוּן, אִיבַּעְיָא לְהוּ: מִי פְּלִיגִי רַבָּנַן עֲלֵיהּ דְּרַבִּי אֱלִיעֶזֶר בְּרַבִּי צָדוֹק, אוֹ לָא?
§ La mishná enseña con respecto a un paño de examen que fue colocado debajo de la almohada y en el que luego se encontró sangre, que Rabí Eliezer, hijo de Rabí Tzadok, sostiene que si la mancha es redonda es ritualmente pura, y si es alargada es ritualmente impura. Con respecto a esto, se planteó un dilema ante los Sabios: ¿Discuten los Rabinos con Rabí Eliezer, hijo de Rabí Tzadok, o no?
תָּא שְׁמַע: כֶּתֶם אָרוֹךְ — מִצְטָרֵף, טִפִּין טִפִּין — אֵין מִצְטָרְפִין. מַנִּי? אִי רַבִּי אֱלִיעֶזֶר בְּרַבִּי צָדוֹק — לְמָה לִי צֵירוּף? הָאָמַר ״מָשׁוּךְ כֹּל שֶׁהוּא טָמֵא״!
La Guemará sugiere: Ven y escucha una resolución de una baraita: Una mancha alargada se combina con otras manchas alargadas, de modo que si juntas forman el área de un poco más que un frijol, la mujer es impura. Pero una serie de gotas no se combina para constituir una mancha que la haga impura. ¿De quién es la opinión expuesta en esta baraita? Si es la opinión de Rabí Eliezer, hijo de Rabí Tzadok, por qué necesito una combinación en el caso de una mancha alargada? ¿Acaso no dijo que una mancha alargada de cualquier tamaño la hace impura?
אֶלָּא לָאו רַבָּנַן, שְׁמַע מִינַּהּ פְּלִיגִי? לָא, לְעוֹלָם רַבִּי אֱלִיעֶזֶר בְּרַבִּי צָדוֹק, וְכִי אָמַר רַבִּי אֱלִיעֶזֶר בְּרַבִּי צָדוֹק — בְּעֵד, אֲבָל בְּכֶתֶם — לָא.
Más bien, ¿no es esta la opinión de los Rabinos, y no se debe concluir de ello que los Rabinos discrepan de Rabí Eliezer, hijo de Rabí Tzadok? La Guemará responde: No, en realidad la baraita está de acuerdo con la opinión de Rabí Eliezer, hijo de Rabí Tzadok, y cuando Rabí Eliezer, hijo de Rabí Tzadok, dijo que una mancha alargada es ritualmente impura, se refería a una mancha hallada en un paño de revisión; pero con respecto a una mancha regular de forma alargada, él no sostiene que sea impura independientemente de su tamaño.
תָּא שְׁמַע, דְּאָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר שְׁמוּאֵל: הֲלָכָה כְּרַבִּי אֱלִיעֶזֶר בְּרַבִּי צָדוֹק. הֲלָכָה — מִכְּלָל דִּפְלִיגִי, שְׁמַע מִינַּהּ.
La Guemará sugiere: Ven y escucha, pues Rav Yehuda dijo que Shmuel dijo: La halajá es de acuerdo con la opinión de Rabí Eliezer, hijo de Rabí Tzadok. Dado que Shmuel dictamina que la halajá es de acuerdo con su opinión, puede derivarse por inferencia que los Rabinos discrepan con su opinión, pues de otro modo no habría necesidad de un dictamen de halajá. La Guemará confirma: En efecto, concluye de ello que esto es correcto.
הֲדַרַן עֲלָךְ הָרוֹאָה כֶּתֶם.