מִדְּרַבָּנַן.
por ley rabínica. En consecuencia, Shmuel está de acuerdo en que, si ella examinó el suelo, lo encontró limpio, se sentó sobre él y luego encontró sangre, incluso si no sintió que expulsó sangre, es impura por ley rabínica.
רַב אָשֵׁי אָמַר: שְׁמוּאֵל הוּא דְּאָמַר כְּרַבִּי נְחֶמְיָה, דִּתְנַן: רַבִּי נְחֶמְיָה אוֹמֵר: כׇּל דָּבָר שֶׁאֵינוֹ מְקַבֵּל טוּמְאָה — אֵינוֹ מְקַבֵּל כְּתָמִים.
Rav Ashi dijo: Shmuel dijo que esta mujer es pura incluso según la ley rabínica, de acuerdo con la opinión de Rabí Neḥemya, como aprendimos en una mishná (59b) que Rabí Neḥemya dice: Cualquier objeto que no sea susceptible a la impureza ritual, por ejemplo, el suelo, no es susceptible a la impureza ritual debido a manchas de sangre. Esto se debe a que el decreto de impureza de las manchas de sangre se limitó a los objetos susceptibles a la impureza ritual. Según Rav Ashi, todas las fuentes citadas anteriormente que indican que ella es impura incluso si no sintió una emisión se refieren a casos en los que la mancha fue encontrada en un objeto susceptible a la impureza ritual.
בִּשְׁלָמָא לְרַב אָשֵׁי — הַיְינוּ דְּקָאָמַר ״קַרְקַע״, אֶלָּא לְרַב יִרְמְיָה — מַאי אִירְיָא קַרְקַע? אֲפִילּוּ גְּלִימָא נָמֵי! לָא מִיבַּעְיָא קָאָמַר.
La Guemará pregunta: Concedido, según la opinión de Rav Ashi con respecto a la opinión de Shmuel, esa es la razón por la que Shmuel dice que la mujer examinó el suelo debajo de ella, ya que el suelo no es susceptible a la impureza ritual. Pero según la opinión de Rav Yirmeya, ¿por qué Shmuel se refiere específicamente al suelo? La misma halakha debería aplicarse incluso si ella se sentó sobre un manto y no percibió una emisión de sangre. La Guemará responde que Shmuel está hablando en el estilo de: No es necesario.
לָא מִיבַּעְיָא גְּלִימָא, דְּלָא מִבְּדַק שַׁפִּיר, וְאִיכָּא לְמֵימַר מֵעָלְמָא אֲתָא, אֶלָּא אֲפִילּוּ קַרְקַע דְּמִבְּדַק שַׁפִּיר, דְּאִיכָּא לְמֵימַר מִגּוּפַהּ אָתְיָא — טָהוֹר.
La Guemará explica: No es necesario decir que, si una mujer examinó un manto, lo encontró puro, se sentó sobre él y luego vio en él una mancha de sangre, ella es pura. La razón es que no es fácil examinar bien un manto , debido a sus pliegues, y por lo tanto hay lugar para decir que la mancha en el manto vino del mundo exterior , es decir, de algún factor externo. Más bien, incluso en el caso del suelo, que se puede examinar bien y por lo tanto hay lugar para decir que la mancha en el suelo debió venir de su cuerpo cuando se sentó sobre él, Shmuel enseña que, no obstante, la sangre es ritualmente pura.
עַל עֲקֵבָהּ וְעַל רֹאשׁ גּוּדָלָהּ טְמֵאָה וְכוּ׳. בִּשְׁלָמָא עֲקֵבָהּ, עֲבִיד דְּנָגַע בְּאוֹתוֹ מָקוֹם, אֶלָּא רֹאשׁ גּוּדָלָהּ מַאי טַעְמָא? וְכִי תֵּימָא זִימְנִין דְּנָגַע בַּעֲקֵבָהּ, וּמִי מְחַזְּקִינַן טוּמְאָה מִמָּקוֹם לְמָקוֹם?
§ La mishná enseña: Si se descubrió una mancha en su talón o en la punta de su dedo gordo del pie, aunque no esté adyacente a su vagina, ella es ritualmente impura, ya que la sangre del útero podría haber llegado allí. La Guemará comenta: Concedido, cuando se encuentra sangre en su talón ella es impura, pues suele tocar ese lugar, su vagina, cuando se arrodilla. Pero si la sangre se descubre en la punta de su dedo gordo del pie, ¿cuál es la razón por la que por ello queda impura? Y si dijeras que la razón es que a veces la punta de un dedo gordo del pie podría tocar su talón, es decir, el talón del otro pie, ¿presumimos que la impureza ritual pasa de un lugar a otro? Dado que eso no se presume, no puede presumirse que la mancha en el dedo gordo de un pie provenga del talón del otro pie.
וְהָתַנְיָא: הָיְתָה לָהּ מַכָּה בְּצַוָּארָהּ, שֶׁתּוּכַל לִתְלוֹת — תּוֹלָה, עַל כְּתֵפָהּ, שֶׁאֵינָהּ יְכוֹלָה לִתְלוֹת — אֵינָהּ תּוֹלָה.
La Guemará cita la fuente de este principio. Pero, ¿no se enseña en una baraita: Si una mujer tenía una herida en el cuello en un área donde puede atribuir la sangre que encontró junto a su vagina a esa herida, puede atribuir la sangre a la herida y es pura. Pero si la herida estaba en su hombro, que es un lugar donde no puede atribuir la sangre que encontró junto a su vagina a esa herida, no puede atribuirla a la herida, y es ritualmente impura.
וְאֵין אוֹמְרִים ״שֶׁמָּא בְּיָדָהּ נְטָלַתּוּ וֶהֱבִיאַתּוּ לְשָׁם״! אֶלָּא שָׁאנֵי רֹאשׁ גּוּדָלָהּ, דְּבַהֲדֵי דְּפָסְעָה עֲבִיד דְּמִתְרְמֵי.
La Guemará explica la prueba de la baraita: Y queda claro de esta baraita que no decimos que quizás ella tomó sangre de su hombro herido con la mano y la llevó allí, cerca de su vagina. Más bien, esta es la razón del dictamen de la mishná: La punta de su dedo gordo del pie es diferente, pues cuando camina podría suceder que la punta de ese dedo se coloque debajo de su vagina y la sangre gotee sobre él desde allí. Por esta razón se la considera impura por una mancha en ese dedo.
וְלָא מְחַזְּקִינַן טוּמְאָה מִמָּקוֹם לְמָקוֹם? וְהָתַנְיָא: נִמְצֵאת עַל קִשְׁרֵי אֶצְבְּעוֹתֶיהָ — טְמֵאָה, מִפְּנֵי שֶׁיָּדַיִם עַסְקָנִיּוֹת הֵן.
La Guemará pregunta: ¿Y acaso no presumimos que la impureza ritual se desplaza de un lugar a otro? Pero, ¿acaso no se enseñó en una baraita: Si se encontró sangre en las articulaciones de sus dedos en el dorso de su mano, ella es impura, a pesar de que la sangre de su fuente normalmente no se encuentra en esa parte de su mano, porque las manos son activas?
מַאי טַעְמָא? לָאו מִשּׁוּם דְּאָמְרִינַן: בָּדְקָה בְּחַד יְדָא, וְנָגְעָה בְּאִידַּךְ יְדָא? לָא, שָׁאנֵי יְדַהּ, דְּכוּלַּהּ עֲבִידָא דְּנָגְעָה.
La Guemará analiza la baraita: ¿Cuál es la razón de esta halakha? ¿No se debe al hecho de que decimos que ella se examinó con una mano y luego tocó el dorso de la otra mano? Si es así, esto indica que se presume que la impureza ritual se traslada de un lugar a otro. La Guemará responde: No, la razón por la que ella es impura cuando se encuentra sangre en el dorso de su mano es que su mano es diferente, pues con respecto a toda la mano, incluido el dorso, podría haber sucedido que tocara la vagina, ya que las manos de una persona son activas.
עַל שׁוֹקָהּ וְעַל פַּרְסוֹתֶיהָ, מִבִּפְנִים וְכוּ׳. מִבִּפְנִים — עַד הֵיכָא? אָמְרִי דְּבֵי רַבִּי יַנַּאי: עַד מָקוֹם חֲבָק.
§ La mishná enseña: En un caso en que la mancha fue descubierta en su pierna o en sus pies, si estaba en el lado interno, ella es ritualmente impura, ya que sangre del útero podría haber llegado allí. Si estaba en el lado externo de la pierna o del pie, ella es ritualmente pura. La Guemará pregunta: Con respecto a la expresión: en el lado interno, ¿hasta dónde se extiende? Los estudiantes de la escuela de Rabí Yannai dijeron: Hasta el lugar de la articulación [mekom ḥavak] del muslo y la espinilla, los ligamentos en el lado interno de la rótula.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: מְקוֹם חֲבָק כְּלִפְנִים אוֹ כְּלַחוּץ? תָּא שְׁמַע, דְּתָנֵי רַב קַטִּינָא: עַד מְקוֹם חֲבָק, וַחֲבָק עַצְמוֹ כְּלִפְנִים. רַב חִיָּיא בְּרֵיהּ דְּרַב אַוְיָא מַתְנֵי לַהּ בְּהֶדְיָא, אָמְרִי דְּבֵי רַבִּי יַנַּאי: עַד מָקוֹם חֲבָק, וַחֲבָק עַצְמוֹ כְּלִפְנִים.
A este respecto, se planteó antes un dilema ante los Sabios: ¿se considera el lugar de la articulación en sí como parte del lado interior o como parte del lado exterior? Ven y escucha, pues Rav Ketina enseña explícitamente: el lado interior se extiende hasta el lugar de la articulación, y la articulación misma se considera como parte del lado interior. La Guemará añade que Rav Ḥiyya, hijo de Rav Avya, lo enseña explícitamente: que los alumnos de la escuela de Rabbi Yannai mismos dijeron: el lado interior se extiende hasta el lugar de la articulación, y la articulación misma se considera como parte del lado interior.
בָּעֵי רַבִּי יִרְמְיָה: ״כְּשֵׁיר״ מַהוּ? ״כְּשׁוּרָה״ מַהוּ? ״טִיפִּין טִיפִּין״ מַהוּ? ״לְרוֹחַב יְרֵכָהּ״ מַהוּ?
Rabí Yirmeya plantea un dilema: Si la mancha en el cuerpo de una mujer tenía forma de pulsera, ¿cuál es la halajá? Asimismo, si tenía forma de línea recta, ¿cuál es la halajá? Si no tenía una sola forma definida sino que era una serie de gotas, ¿cuál es la halajá? Además, si la mancha se extendía a lo ancho de su muslo, ¿cuál es la halajá? ¿Existe preocupación en estos casos de que la sangre pudiera haber venido de su útero?
תָּא שְׁמַע: עַל בְּשָׂרָהּ, סָפֵק טָמֵא סָפֵק טָהוֹר — טָמֵא. עַל בְּשָׂרָהּ — מַאי לַָאו כִּי הַאי גַוְונָא? לָא, דִּלְמָא דַּעֲבִיד כִּרְצוּעָה.
La Guemará sugiere: Ven y escucha una baraita: Si se descubre una mancha en su carne y hay incertidumbre sobre si es impura o pura, es impura. ¿Acaso no es que el caso de sangre hallada en su carne se refiere a un caso como este, es decir, aquellos casos mencionados por Rabí Yirmeya, y por lo tanto ella es impura? La Guemará responde: No hay prueba de aquí, pues quizás la baraita se refiere a una mancha con forma de franja a lo largo de su muslo, ya que esta es la forma habitual de una mancha procedente de la vagina.
הַהִיא אִיתְּתָא דְּאִשְׁתְּכַח לַהּ דְּמָא בְּמַשְׁתִּיתָא, אֲתַאי לְקַמֵּיהּ דְּרַבִּי יַנַּאי, אֲמַר לַהּ: תֵּיזִיל וְתֵיתֵי.
La Guemará relata que había cierta mujer que encontró sangre en la urdimbre del telar en el que estaba tejiendo. Le preocupaba que, mientras tejía, los hilos de la urdimbre pudieran haber pasado entre sus piernas y haberse manchado. Ella se presentó ante el rabino Yannai para preguntar sobre el estatus de esta sangre. El rabino Yannai le dijo: Que vaya y venga, es decir, que debía ir y tejer de su manera habitual. Como esto implica una acción repetitiva, pronto quedará claro si los hilos se extienden entre sus piernas.
וְהָתַנְיָא: אֵין שׁוֹנִין בִּטְהָרוֹת! כִּי אָמְרִינַן אֵין שׁוֹנִין — לְקוּלָּא, אֲבָל לְחוּמְרָא — שׁוֹנִין.
La Guemará pregunta: Pero, ¿acaso no se enseña en una baraita que no se confía en acciones repetidas con respecto a objetos ritualmente puros? Dado que la segunda acción podría no imitar con precisión la primera, no se puede confiar en ella para determinar el estado de pureza ritual. La Guemará responde que, cuando decimos que no se confía en acciones repetidas, es solo en casos en los que ello llevaría a una lenidad. Pero, si conduce a una severidad, como en este caso en que la mujer está actualmente pura, puesto que la sangre no fue hallada en su cuerpo ni en sus prendas, sí se confía en acciones repetidas. Si la acción repetida indica que los hilos de la urdimbre pasan entre sus piernas mientras teje, ella es impura.
הָיְתָה פּוֹשַׁטְתּוֹ וְכוּ׳. תַּנְיָא, אָמַר רַבִּי אֱלִיעֶזֶר בְּרַבִּי יוֹסֵי: דָּבָר זֶה הוֹרֵיתִי בָּעִיר רוֹמִי לְאִיסּוּר, וּכְשֶׁבָּאתִי אֵצֶל חֲכָמִים שֶׁבַּדָּרוֹם אָמְרוּ לִי: יָפֶה הוֹרֵיתָהּ.
§ La mishná enseña: Si era una túnica que ella se quitaba y con la que se cubría por la noche, sin importar en qué parte de la túnica se encuentre la mancha, ella es ritualmente impura, porque la túnica se mueve mientras la mujer duerme, y por lo tanto la sangre podría haberse originado en el útero. La Guemará comenta: Se enseña en una baraita que Rabí Eliezer, hijo de Rabí Yosei, dijo: Con respecto a este asunto de sangre encontrada en una túnica usada por la noche, emití un fallo prohibitivo en la ciudad de Roma. Y cuando llegué a los Sabios del sur de Eretz Israel, me dijeron: Emitiste un fallo correcto.
תָּנוּ רַבָּנַן: אֲרוּכָּה שֶׁלָּבְשָׁה חֲלוּקָהּ שֶׁל קְצָרָה, וּקְצָרָה שֶׁלָּבְשָׁה חֲלוּקָהּ שֶׁל אֲרוּכָּה — אִם מַגִּיעַ כְּנֶגֶד בֵּית הַתּוּרְפָּה שֶׁל אֲרוּכָּה, שְׁתֵּיהֶן טְמֵאוֹת. וְאִם לָאו, אֲרוּכָּה טְהוֹרָה וּקְצָרָה טְמֵאָה.
Con respecto a la sangre encontrada en una túnica, los Sabios enseñaron en una baraita: En el caso de una mujer alta que vistió la túnica de una mujer baja sin examinarla primero para ver si estaba limpia de manchas, y asimismo una mujer baja que vistió la túnica de una mujer alta, si posteriormente se encontró una mancha en la túnica y se desconoce de cuál mujer provino, la halakha es la siguiente: Si la ubicación de la mancha llega hasta una zona adyacente a la vagina de la mujer alta, ambas son ritualmente impuras. La razón es que en este caso ciertamente llegó a esa zona de la mujer baja. Y si no llega hasta una zona adyacente a la vagina de la mujer alta, la mujer alta es pura, ya que la mancha definitivamente no proviene de ella, y la mujer baja es impura.
תַּנְיָא אִידַּךְ: בָּדְקָה חֲלוּקָהּ וְהִשְׁאִילַתּוּ לַחֲבֶירְתָּהּ, הִיא טְהוֹרָה וַחֲבֶירְתָּהּ תּוֹלָה בָּהּ. אָמַר רַב שֵׁשֶׁת: וּלְעִנְיַן דִּינָא תְּנַן, אֲבָל לְעִנְיַן טוּמְאָה — הִיא טְהוֹרָה וַחֲבֶירְתָּהּ טְמֵאָה.
Se enseña en otra baraita: Si una mujer examinó su túnica y no encontró una mancha, y luego se la prestó a otra mujer, después de lo cual se descubrió una mancha en la túnica, ¿cuál es la halakha? Ella, la mujer que prestó la túnica, está pura, y la otra mujer, la que tomó prestada la túnica, puede atribuir la mancha a la mujer que se la prestó; es decir, puede decir que no se basa en el examen de la prestamista. Rav Sheshet dijo al explicar esta baraita: Y aprendemos esta norma, que la prestataria puede decir que no se basa en la prestamista, solo con respecto al asunto de un juicio monetario acerca de cuál de las mujeres debe pagar el lavado de la túnica. Pero con respecto al asunto de la impureza ritual, ella, la prestamista, está pura, y la otra mujer, la prestataria, está impura.