וְלֹא תּוֹךְ תּוֹכוֹ — קָא מַשְׁמַע לַן.
y no si estaba en el interior de su interior, es decir, contenido dentro de otra cosa, como un pliegue, que está dentro del recipiente; por lo tanto, Rava nos enseña que un pliegue en el cuerpo de una persona no se considera como el interior del interior de un recipiente. Más bien, esta definición se aplica solo cuando el cadáver del animal rastrero estaba realmente dentro de otro recipiente cuya abertura estaba fuera del horno.
אָמַר רֵישׁ לָקִישׁ: קָנֶה בְּקוּמְטוֹ שֶׁל זָב, וְהֵסִיט בּוֹ אֶת הַטָּהוֹר — טָהוֹר. קָנֶה בְּקוּמְטוֹ שֶׁל טָהוֹר, וְהֵסִיט בּוֹ אֶת הַזָּב — טָמֵא.
§ La Guemará continúa analizando los pliegues del cuerpo con respecto a la impureza ritual. Reish Lakish dice: Si había una vara o un palo colocado en los pliegues de un individuo impuro con la impureza de un zav, y con ello movió a una persona ritualmente pura, ese individuo está puro, a pesar de que un zav transmite impureza al mover un objeto. Si la vara fue colocada en los pliegues de alguien que es puro, y con ello movió al zav, el individuo puro queda así impuro, como es la halakha de quien lleva a un zav.
מַאי טַעְמָא? דְּאָמַר קְרָא ״וְכֹל אֲשֶׁר יִגַּע בּוֹ הַזָּב וְיָדָיו לֹא שָׁטַף בַּמָּיִם״ — זֶהוּ הֱסֵיטוֹ שֶׁל זָב, שֶׁלֹּא מָצִינוּ לוֹ טוּמְאָה בְּכׇל הַתּוֹרָה כּוּלָּהּ.
La Guemará explica: ¿Cuál es la razón por la que, si un zav movió a otra persona con una vara en sus propios pliegues, no hace impura a la otra persona? Como dice el versículo: “Y cualquiera a quien toque un zav, sin haberse lavado las manos con agua, lavará sus ropas y se bañará en agua” (Levítico 15:11). Esto se refiere a la impureza transmitida por el movimiento de un zav, pues no hemos encontrado una impureza semejante a ella en toda la Torah. Solo un zav transmite impureza a los objetos al moverlos.
וְאַפְּקֵיהּ רַחֲמָנָא בִּלְשׁוֹן נְגִיעָה, לְמֵימְרָא דֶּהֱיסֵט וּנְגִיעָה כְּיָדָיו, מָה הָתָם מֵאַבָּרַאי, אַף הָכָא מֵאַבָּרַאי.
Y el Misericordioso expresa esta impureza transmitida por movimiento usando el lenguaje del contacto, para decir que el movimiento y el contacto de un zavson como sus manos: Así como allí, con respecto a la impureza transmitida por el contacto con las manos, ocurre externamente al cuerpo, así también aquí, la impureza por medio del movimiento se aplica solo a mover un objeto con las partes externas del cuerpo del zav.
אֲבָל הַזָּב וּבַעַל קֶרִי אֵינָן מְטַמְּאִין וְכוּ׳. זָב — דִּכְתִיב ״כִּי יִהְיֶה זָב מִבְּשָׂרוֹ״ — עַד שֶׁיֵּצֵא זוֹבוֹ מִבְּשָׂרוֹ, בַּעַל קֶרִי — דִּכְתִיב ״וְאִישׁ כִּי תֵצֵא מִמֶּנּוּ שִׁכְבַת זָרַע״.
§ La mishná enseña que una mujer se vuelve ritualmente impura con el flujo de sangre desde el útero hacia la vagina, incluso si no salió del cuerpo de la mujer. Pero el zav y quien experimenta una emisión seminal no se vuelven ritualmente impuros hasta que su emisión de impureza salga fuera del cuerpo. La Guemará explica: Esta es la halakha con respecto a un zav, como está escrito: «Cuando cualquier hombre tenga flujo de su carne» (Levítico 15:2). El versículo enseña que un zav no es impuro hasta que su flujo salga de su carne. Con respecto a quien experimenta una emisión seminal, la razón es que está escrito: «Y si el flujo de semen sale de un hombre» (Levítico 15:16), lo que indica que el flujo debe salir de su cuerpo.
הָיָה אוֹכֵל בִּתְרוּמָה וְהִרְגִּישׁ וְכוּ׳. אוֹחֵז? וְהָתַנְיָא: רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר: כׇּל הָאוֹחֵז בָּאַמָּה וּמַשְׁתִּין, כְּאִילּוּ מֵבִיא מַבּוּל לָעוֹלָם!
§ La mishná además afirma que, si un sacerdote estaba comiendo terumá y sintió un temblor en sus miembros, indicando que una emisión seminal era inminente, debe sujetar firmemente su pene para impedir que la emisión salga de su cuerpo, y tragar la terumá mientras permanezca ritualmente puro. La Guemará pregunta: ¿Puede alguien sujetar su pene? ¿Pero no se enseñó en una baraita que Rabí Eliezer dice: Cualquiera que sostiene su pene y orina es considerado como si trajera un diluvio al mundo, ya que la masturbación fue uno de los pecados que llevaron al diluvio?
אָמַר אַבָּיֵי: בְּמַטְלִית עָבָה. רָבָא אָמַר: אֲפִילּוּ תֵּימָא בְּמַטְלִית רַכָּה, כֵּיוָן דַּעֲקַר — עֲקַר. וְאַבָּיֵי חָיֵישׁ דִּילְמָא אָתֵי לְאוֹסוֹפֵי, וְרָבָא — לְאוֹסוֹפֵי לָא חָיֵישׁ.
Abaye dijo, para resolver esta dificultad, que la mishná se refiere a alguien que sostiene su pene con un paño áspero. Rava dijo: Incluso puedes decir que la mishná se refiere a un sacerdote que sostiene su pene con un paño suave, y la razón por la que está permitido es que, una vez que el semen ya ha sido desprendido de su cuerpo, queda desprendido, y el hecho de sostener después el pene, incluso con un paño suave, no aumenta el flujo de semen. Y Abaye prohíbe el uso de un paño suave, ya que está preocupado de que quizás uno pueda llegar a aumentar la emisión de semen debido al contacto de este paño. Pero Rava no está preocupado de que uno pueda llegar a aumentar la emisión.
וְהָתַנְיָא: לְמָה זֶה דּוֹמֶה? לְנוֹתֵן אֶצְבַּע בָּעַיִן, שֶׁכׇּל זְמַן שֶׁאֶצְבַּע בְּעַיִן — מַדְמַעַת וְחוֹזֶרֶת וּמַדְמַעַת.
La Guemará plantea una dificultad con respecto a la opinión de Rava. ¿Acaso no se enseñó en una baraita: ¿A qué es esto de sostener un pene comparable? Es comparable a alguien que pone un dedo en su ojo, ya que mientras el dedo esté en el ojo, el ojo lagrimeará y continuará lagrimeando. Aquí también, la acción del sacerdote llevará a un aumento de la emisión de semen.
וְרָבָא, כֹּל אִחֲמוֹמֵי וַהֲדַר אִחֲמוֹמֵי בְּשַׁעְתָּא — לָא שְׁכִיחַ.
La Guemará responde que Rava sostendría que, si los miembros del sacerdote no estaban temblando y el semen salía en gotas, ciertamente existe la preocupación de que sostener el pene pudiera aumentar la emisión. Pero cuando él siente que sus miembros tiemblan, esta preocupación no se aplica. La razón es que cualquier suceso de ese tipo, es decir, un calentamiento del cuerpo que conduce a una emisión seminal y que luego es seguido por otro calentamiento de ese tipo en el momento en que el semen ya ha sido desprendido, es poco común. En consecuencia, en este caso el sacerdote puede sostener su pene incluso con un paño suave.
אָמַר שְׁמוּאֵל: כׇּל שִׁכְבַת זֶרַע שֶׁאֵין כׇּל גּוּפוֹ מַרְגִּישׁ בָּהּ אֵינָהּ מְטַמְּאָה. מַאי טַעְמָא? ״שִׁכְבַת זֶרַע״ אָמַר רַחֲמָנָא — בִּרְאוּיָה לְהַזְרִיעַ.
Shmuel dice: Cualquier emisión de semen que no sea sentida por todo el cuerpo no lo hace impuro. ¿Cuál es la razón? El Misericordioso dice: “Flujo de semilla” (Levítico 15:16), lo que indica que se refiere a una emisión apta para fecundar, es decir, se refiere solo al tipo de emisión que se siente al salir del cuerpo.
מֵיתִיבִי: הָיָה מְהַרְהֵר בַּלַּיְלָה, וְעָמַד וּמָצָא בְּשָׂרוֹ חַם — טָמֵא! תַּרְגְּמַאּ רַב הוּנָא: בִּמְשַׁמֵּשׁ מִטָּתוֹ בַּחֲלוֹמוֹ, דְּאִי אֶפְשָׁר לְשַׁמֵּשׁ בְּלֹא הַרְגָּשָׁה.
La Guemará plantea una objeción a partir de una mishná (Mikvaot 8:3): Si alguien estaba teniendo pensamientos sexuales por la noche y se levantó y encontró que su carne estaba caliente, es ritualmente impuro, a pesar de que no percibió la emisión de semen. Esto muestra que la impureza de una emisión seminal se aplica incluso si uno no la sintió en todo su cuerpo. La Guemará responde: Rav Huna interpretó esta mishná como refiriéndose a alguien que tuvo relaciones en su sueño. Dado que es imposible tener relaciones sin la sensación correspondiente, ciertamente debió haberla sentido, a pesar de que no fue consciente de ello al despertar.
לִישָּׁנָא אַחְרִינָא, אָמַר שְׁמוּאֵל: כׇּל שִׁכְבַת זֶרַע שֶׁאֵינוֹ יוֹרֶה כְּחֵץ אֵינָהּ מְטַמְּאָה. מַאי אִיכָּא בֵּין הַאי לִישָּׁנָא לְהַאי לִישָּׁנָא? אִיכָּא בֵינַיְיהוּ: נֶעֶקְרָה בְּהַרְגָּשָׁה וְיָצְאָה שֶׁלֹּא בְּהַרְגָּשָׁה.
La Guemará cita otra versión de la declaración anterior. Shmuel dice: Cualquier semen que no sea disparado como una flecha no vuelve a una persona impura. La Guemará pregunta: ¿Qué diferencia práctica hay entre esta versión del dictamen de Shmuel y aquella versión del dictamen de Shmuel? La Guemará responde que la diferencia entre ellas es un caso en el que el semen fue desplazado acompañado por una sensación, pero salió sin sensación. Según la primera versión, el hombre se vuelve impuro, ya que sintió el desplazamiento del semen, mientras que según la segunda versión no es impuro, pues esto no se considera semen disparado como una flecha.
מִילְּתָא דִּפְשִׁיטָא לֵיהּ לִשְׁמוּאֵל, מִיבַּעְיָא לֵיהּ לְרָבָא. דְּבָעֵי רָבָא: נֶעֶקְרָה בְּהַרְגָּשָׁה וְיָצְתָה שֶׁלֹּא בְּהַרְגָּשָׁה, מַהוּ?
La Guemará señala que este asunto, que es obvio para Shmuel, es planteado como un dilema por Rava. Como Rava plantea un dilema: Si el semen fue desarraigado acompañado de una sensación pero salió sin sensación, ¿cuál es la halakha? ¿El hombre es ritualmente impuro o no?
תָּא שְׁמַע: בַּעַל קֶרִי שֶׁטָּבַל וְלֹא הֵטִיל מַיִם, לִכְשֶׁיָּטִיל מַיִם טָמֵא. שָׁאנֵי הָתָם, דְּרוּבַּהּ בְּהַרְגָּשָׁה נְפַק.
La Guemará sugiere: Ven y escucha una prueba de una mishná (Mikvaot 8:3): Con respecto a alguien que tuvo una emisión seminal, y que posteriormente se sumergió pero no orinó antes de hacerlo, cuando él más tarde orina queda impuro, ya que también será expulsado algo de semen. La razón por la que queda impuro por esta emisión, que no percibe, debe ser porque el desprendimiento del semen estuvo acompañado por una sensación. La Guemará refuta esta prueba: Allí es diferente, pues la mayor parte del semen salió acompañada de una sensación, y por lo tanto queda impuro por esta pequeña cantidad incluso sin sensación.
לִישָּׁנָא אַחְרִינָא אָמְרִי לַהּ, אָמַר שְׁמוּאֵל: כׇּל שִׁכְבַת זֶרַע שֶׁאֵינוֹ יוֹרֶה כְּחֵץ אֵינָהּ מַזְרַעַת. אַזְרוֹעֵי הוּא דְּלָא מַזְרְעָא, הָא טַמּוֹיֵי מְטַמְּיָא, שֶׁנֶּאֱמַר: ״כִּי יִהְיֶה בְךָ אִישׁ אֲשֶׁר לֹא יִהְיֶה טָהוֹר מִקְּרֵה״ — אֲפִילּוּ קֶרִי בָּעוֹלָם.
Algunos dicen otra versión de la discusión anterior. Shmuel dice: Cualquier semen que no sea expulsado como una flecha no puede fecundar, es decir, embarazar a una mujer. La Guemará infiere: No puede fecundar, pero sí vuelve ritualmente impuro al hombre que lo emite, como está dicho: “Si hubiere entre vosotros algún hombre que no esté ritualmente puro a causa de aquello que le ocurrió de noche” (Deuteronomio 23:11). Esto enseña que incluso el mero semen que no puede fecundar vuelve impura a la persona.
בָּעֵי רָבָא: גּוֹי שֶׁהִרְהֵר, וְיָרַד וְטָבַל — מַהוּ?
Rava plantea un dilema similar: Con respecto a un gentil que tuvo pensamientos sexuales, a causa de los cuales el semen fue desplazado pero no emitido de su cuerpo, y él posteriormente descendió y se sumergió con el propósito de la conversión, lo que significa que ahora es judío, y luego emitió semen, ¿cuál es la halakha con respecto a su estado de pureza ritual?
אִם תִּמְצֵי לוֹמַר בָּתַר עֲקִירָה אָזְלִינַן, הָנֵי מִילֵּי לְחוּמְרָא, אֲבָל הָכָא דִּלְקוּלָּא — לָא אָמְרִינַן, אוֹ דִילְמָא לָא שְׁנָא? תֵּיקוּ.
La Guemará explica el dilema: Incluso si dices que seguimos el momento del arrancamiento, en cuyo punto él todavía era gentil, se puede sostener que esta afirmación se aplica solo cuando implica una rigurosidad, como es el caso con respecto a un judío de nacimiento. Pero aquí, donde esto llevaría a una leniencia, ya que el gentil sería ritualmente puro, quizá no decimos que se sigue el momento del arrancamiento. O quizá no hay diferencia en la aplicación de este principio entre un judío de nacimiento y un converso; más bien, siempre se sigue el momento del arrancamiento. La Guemará concluye que el dilema quedará sin resolver.
בָּעֵי רָבָא: זָבָה שֶׁנֶּעֶקְרוּ מֵימֵי רַגְלֶיהָ, וְיָרְדָה וְטָבְלָה — מַהוּ?
Rava plantea un dilema adicional: Con respecto a una mujer que experimentó una descarga de sangre uterina después de su período menstrual [zava], cuya orina, que transmite impureza como todos los líquidos que ella descarga vaginalmente, fue desplazada pero no expulsada de su cuerpo, y ella descendió al baño ritual y se sumergió para purificarse de su ziva, y orinó después, cuál es la halakha?
אִם תִּמְצָא לוֹמַר בָּתַר עֲקִירָה אָזְלִינַן, הָנֵי מִילֵּי שִׁכְבַת זֶרַע, דְּלָא מָצֵי נָקֵיט לַהּ, אֲבָל מֵימֵי רַגְלֶיהָ, דְּמָצֵי נָקֵיט לַהּ — לָא, אוֹ דִילְמָא לָא שְׁנָא? תֵּיקוּ.
La Guemará explica los lados del dilema: Incluso si dices que, en general, seguimos el momento del desprendimiento, y por lo tanto ella debería ser impura, ya que la orina se desprendió cuando era una zava, no obstante se puede afirmar que esta afirmación se aplica solo con respecto al semen, ya que el hombre no puede retenerlo antes de la emisión. Pero, con respecto a la orina de una zava, que ella puede retener, no se sigue el momento del desprendimiento. O quizás no hay diferencia en la aplicación de este principio entre la orina y el semen, sino que, en ambos casos, se sigue el momento del desprendimiento. También aquí, la Guemará concluye que el dilema quedará sin resolver.
בָּעֵי רָבָא: גּוֹיָה זָבָה שֶׁנֶּעֶקְרוּ מֵימֵי רַגְלֶיהָ,
Rava plantea otro dilema: Con respecto a una gentil zava, que no es impura según la ley de la Torah, aunque por ley rabínica se la considera una zava en todos los aspectos, cuya orina fue desplazada cuando era gentil,