וְאָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר שְׁמוּאֵל: לָא שְׁנָא אֶלָּא חֲמִשָּׁה עָשָׂר לִטְבִילָתָהּ, שֶׁהֵן עֶשְׂרִים וּשְׁנַיִם לִרְאִיָּיתָהּ,
Y con respecto a esta mishná, Rav Yehuda dijo que Shmuel dijo: Enseñaron esta halakha solo con respecto a una mujer que normalmente experimenta sangrado quince días después de su inmersión, que son veintidós días desde su observación de sangre menstrual, lo que significa que allí ella se encuentra en sus días de menstruación.
וְשִׁינְּתָה לְיוֹם עֶשְׂרִים וְשִׁבְעָה; דְּכִי הָדְרִי וְאָתוּ עֶשְׂרִין וְתַרְתֵּי — קָיְימָא לַהּ בְּתוֹךְ יְמֵי זִיבָתָהּ, וְקָתָנֵי: זֶה וָזֶה אֲסוּרִין — אַלְמָא דְּחָיְישִׁינַן לַהּ.
Y cuando la mishná establece que ella se desvió de su ciclo y experimentó sangrado en el vigésimo día, significa que experimentó sangrado veinte días después de su inmersión, es decir, veintisiete días desde su avistamiento anterior, y no veintidós. Esto significa que, cuando nuevamente transcurren veintidós días desde cuando ella suele experimentar sangrado, ella se encuentra dentro de lo que ahora son los once días de su zivá. Y la mishná enseña que tanto este, el vigésimo segundo día, como aquel, el vigésimo séptimo día, están prohibidos, a pesar del hecho de que el vigésimo segundo día ahora cae durante sus días de zivá. Evidentemente, nos preocupa una emisión de sangre durante los días de zivá si ella está acostumbrada a experimentar sangrado en ese día.
וְקָסָבַר רַב פָּפָּא: עֶשְׂרִין וְתַרְתֵּין — מֵעֶשְׂרִין וְתַרְתֵּין מָנֵינַן, נִדָּה וּפִתְחָהּ — מֵעֶשְׂרִין וְשִׁבְעָה מָנֵינַן.
La Guemará explica: Y Rav Pappa sostiene que contamos veintidós días de su ciclo menstrual desde veintidós días, es decir, desde cuando ella normalmente comienza a menstruar, mientras que contamos el comienzo de los días de menstruación desde el día veintisiete, cuando ella realmente experimenta sangrado. En consecuencia, el vigésimo segundo día de su ciclo menstrual normal cae durante los días de ziva, según el día real de la menstruación.
אֲמַר לֵיהּ רַב הוּנָא בְּרֵיהּ דְּרַב יְהוֹשֻׁעַ לְרַב פָּפָּא: מִמַּאי? דִּלְמָא עֶשְׂרִין וְתַרְתֵּין נָמֵי מֵעֶשְׂרִין וְשִׁבְעָה מָנֵינַן, דְּכִי הָדְרִי וְאָתוּ עֶשְׂרִין וְתַרְתֵּין — קָיְימָא לַהּ בְּתוֹךְ יְמֵי נִדּוּתָהּ.
Rav Huna, hijo de Rav Yehoshua, dijo a Rav Pappa: ¿De dónde sabes que este es el cómputo correcto de sus días? Quizás también se cuenten esos veintidós días desde el día veintisiete, de modo que, cuando vuelvan a transcurrir veintidós días desde el día veintisiete, ella se encuentre dentro de sus días de menstruación. En consecuencia, no hay prueba de la mishná con respecto a un avistamiento durante los días de ziva.
וְהָכִי נָמֵי מִסְתַּבְּרָא; דְּאִי לָא תֵּימָא הָכִי, הַאי תַּרְנְגוֹלְתָּא דְּרָמְיָא יוֹמָא וְכָבְשָׁה יוֹמָא, וְרָמְיָא יוֹמָא וְכָבְשָׁה יוֹמָא, וְכָבְשָׁה תְּרֵי יוֹמֵי וְרָמְיָא חַד יוֹמָא,
Rav Huna, hijo de Rav Yehoshua, añade: Y así también, es razonable que los veintidós días se cuenten desde cuando ella realmente ve sangre. Pues si no dices eso, entonces considera el caso de esta gallina que normalmente pone un huevo en un día y retiene un huevo al día siguiente, y pone un huevo en el tercer día y retiene un huevo en el cuarto día. Y la gallina se desvió de su rutina, de modo que, después de poner huevos en el primer día y en el tercer día, retuvo un huevo durante dos días y luego puso un huevo en un día, es decir, en el sexto día.
כִּי הָדְרָה נָקְטָה — כְּדִלְקַמֵּיהּ נָקְטָה, אוֹ כִּדְמֵעִיקָּרָא נָקְטָה? עַל כׇּרְחָךְ כְּדִלְקַמֵּיהּ נָקְטָה.
Cuando esta gallina vuelve a retomar su rutina anterior y comienza a poner un huevo un día y a abstenerse de poner un huevo al siguiente, ¿retoma el orden de la rutina que tiene por delante, es decir, dejará de poner un huevo al día siguiente, o retoma su rutina tal como era desde el principio, de modo que pondrá un huevo en el séptimo día, como si no hubiera habido desviación alguna? Por fuerza retoma el orden de la rutina que tiene por delante. Del mismo modo, una mujer que se desvió de su ciclo menstrual normal cuenta los días de su ciclo según el orden del ciclo que tiene por delante, es decir, desde el momento en que experimenta sangrado.
אֲמַר לֵיהּ רַב פָּפָּא: אֶלָּא הָא דְּאָמַר רֵישׁ לָקִישׁ: אִשָּׁה קוֹבַעַת לָהּ וֶסֶת בְּתוֹךְ יְמֵי זִיבָתָהּ, וְאֵין אִשָּׁה קוֹבַעַת לָהּ וֶסֶת בְּתוֹךְ יְמֵי נִדּוּתָהּ. וְרַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: אִשָּׁה קוֹבַעַת לָהּ וֶסֶת בְּתוֹךְ יְמֵי נִדּוּתָהּ — הֵיכִי דָּמֵי?
Rav Pappa dijo a Rav Huna, hijo de Rav Yehoshua: Pero si es así, surge una pregunta con respecto a lo que dijo Reish Lakish: Una mujer establece para sí un ciclo menstrual durante los días de su ziva, pero una mujer no establece para sí un ciclo menstrual durante los días de su menstruación, es decir, cuando ya es una mujer menstruante. Y Rabbi Yoḥanan dice: Una mujer establece para sí un ciclo menstrual durante los días de su menstruación. Se podría preguntar: ¿Cuáles son las circunstancias de esta disputa? Rabbi Yoḥanan no puede estar refiriéndose a un caso en el que todas sus observaciones ocurrieron mientras ella era una mujer menstruante, ya que todos están de acuerdo en que el ciclo menstrual de una mujer no se establece en tal situación (véase 11a).
לָאו כְּגוֹן דַּחֲזַאי רֵישׁ יַרְחָא, וְחַמְשָׁא בְּיַרְחָא, וְרֵישׁ יַרְחָא, וְחַמְשָׁא בְּיַרְחָא, וְהַשְׁתָּא חֲזַאי בְּחַמְשָׁא בְּיַרְחָא, וּבְרֵישׁ יַרְחָא לָא חֲזַאי,
Más bien, ¿no se está refiriendo a un caso en el que ella vio sangre el primer día del mes; y luego otra vez el quinto día de ese mismo mes, cuando era una mujer menstruante; y posteriormente vio sangre el primer día del mes siguiente y luego otra vez el quinto día de ese mes; y ahora en el tercer mes vio sangre el quinto día del mes, pero el primer día del mes no vio sangre? En tal situación, la mujer experimentó una emisión de sangre el quinto día del mes durante tres meses consecutivos.
וְקָאָמַר: אִשָּׁה קוֹבַעַת לָהּ וֶסֶת בְּתוֹךְ יְמֵי נִדּוּתָהּ, אַלְמָא מֵרֵישׁ יַרְחָא מָנֵינָא!
Rav Pappa concluye: Y es con respecto a este caso que Rabí Yoḥanan dice: Una mujer fija para sí un ciclo menstrual durante los días de su menstruación. Aunque en realidad no era una mujer menstruante antes de experimentar sangrado en el quinto día del tercer mes, esto no obstante se considera una observación durante los días de su menstruación. Evidentemente, se cuenta su ciclo menstrual desde el primero del mes, a pesar de que en realidad no experimentó sangrado. Del mismo modo, con respecto al caso que involucra veintidós días, se cuenta desde cuando ella generalmente experimenta sangrado, no desde el día en que emitió sangre en la práctica.
אֲמַר לֵיהּ: לָא, הָכִי אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: כְּגוֹן דַּחֲזַאי רֵישׁ יַרְחָא, וְרֵישׁ יַרְחָא, וְעֶשְׂרִין וְחַמְשָׁה בְּיַרְחָא, וְרֵישׁ יַרְחָא, דְּאָמְרִינַן דָּמֵי יַתִּירִי הוּא דְּאִתּוֹסַפוּ בַּהּ.
Rav Huna, hijo de Rav Yehoshua, le dijo a Rav Pappa: Estas no son las circunstancias de la disputa. Más bien, esto es lo que dijo el Rabino Yoḥanan: La disputa se refiere a un caso en el que ella vio sangre el primer día del mes; y luego otra vez el primer día del mes siguiente, y luego otra vez el vigésimo quinto día de ese mes; y nuevamente el primer día del mes siguiente, lo cual ocurre durante sus días de menstruación. El Rabino Yoḥanan sostiene que, aunque ella está en sus días de menstruación, este avistamiento en el primer día del tercer mes sirve para fijar su ciclo menstrual, pues decimos con respecto al avistamiento del vigésimo quinto día del mes anterior que es sangre extra que se acumuló dentro de ella. Por lo tanto, no anula su ciclo regular.
וְכֵן כִּי אֲתָא רָבִין וְכֹל נָחוֹתֵי יַמָּא, אַמְרוּהָ כְּרַב הוּנָא בְּרֵיהּ דְּרַב יְהוֹשֻׁעַ.
La Guemará señala: Y asimismo, cuando Ravin y todos los viajeros del mar llegaron de Eretz Yisrael a Babilonia y transmitieron enseñanzas de Rabbi Yoḥanan, ellos dijeron esta declaración de Rabbi Yoḥanan de acuerdo con la explicación de Rav Huna, hijo de Rav Yehoshua.
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הֲדַרַן עֲלָךְ בְּנוֹת כּוּתִים.