רֶגֶל הֲוָה, וְטוּמְאַת עַם הָאָרֶץ בָּרֶגֶל כְּטׇהֳרָה שַׁוְּיוּהָ רַבָּנַן, דִּכְתִיב: ״וַיֵּאָסֵף כׇּל אִישׁ יִשְׂרָאֵל אֶל הָעִיר כְּאִישׁ אֶחָד חֲבֵרִים״, הַכָּתוּב עֲשָׂאָן כּוּלָּן חֲבֵרִים.
Este incidente ocurrió durante una Fiesta de peregrinación, ya fuera Pésaj, Sucot o Shavuot, y los Sabios consideraron la impureza ritual de un am ha’aretz durante una Fiesta de peregrinación como pureza. Como está escrito: “Y todos los hombres de Israel se reunieron en la ciudad, como un solo hombre, unidos [ḥaverim]” (Jueces 20:11). Siempre que todo el pueblo judío se reúne en un solo lugar, como en una Fiesta de peregrinación, el versículo los considera a todos ḥaverim, incluso a quien es un am ha’aretz. Por lo tanto, no había preocupación por impureza debido a la saliva de un am ha’aretz. Sin embargo, el Sumo Sacerdote temía que este saduceo fuera alguien que mantiene relaciones con una mujer menstruante.
מַתְנִי' דַּם נׇכְרִית וְדַם טׇהֳרָה שֶׁל מְצוֹרַעַת, בֵּית שַׁמַּאי מְטַהֲרִים, וּבֵית הִלֵּל אוֹמְרִים: כְּרוּקָּהּ וּכְמֵימֵי רַגְלֶיהָ.
MISHNÁ: Con respecto a la sangre de una gentil menstruante o una gentil zava, y la sangre expulsada por una mujer judía leprosa durante los días de pureza de una mujer que da a luz, Beit Shammai consideran que son ritualmente puras, y Beit Hillel dicen: El estatus halájico de la sangre de la mujer gentil es como el de su saliva y su orina, que transmiten impureza solo mientras están húmedas. Asimismo, la sangre expulsada por una leprosa judía durante los días de pureza transmite impureza solo cuando está húmeda.
דַּם הַיּוֹלֶדֶת שֶׁלֹּא טָבְלָה, בֵּית שַׁמַּאי אוֹמְרִים: כְּרוּקָּהּ וּכְמֵימֵי רַגְלֶיהָ, וּבֵית הִלֵּל אוֹמְרִים: מְטַמֵּא לַח וְיָבֵשׁ.
Con respecto a la sangre de una mujer que dio a luz y llegó al final de sus días de impureza, es decir, siete días después de dar a luz a un varón o catorce días después de dar a luz a una mujer, pero que no todavía se sumergió en un baño ritual, Beit Shammai dicen: Aunque ella aún no se haya sumergido en un baño ritual, la sangre no conserva el estatus halájico de sangre menstrual. Más bien, el estatus de la sangre es como el de su saliva y su orina, y transmite impureza solo mientras está húmeda. Y Beit Hillel dicen: Dado que no se sumergió en un baño ritual, su sangre se considera como la de una mujer menstruante, y transmite impureza ya sea que esté húmeda o seca.
וּמוֹדִים בְּיוֹלֶדֶת בְּזוֹב שֶׁהִיא מְטַמְּאָה לַח וְיָבֵשׁ.
Y Beit Shammai concede a Beit Hillel en el caso de una mujer que da a luz como zava, donde la mujer debe contar siete días limpios desde la conclusión de sus días de impureza, que cualquier sangre que ella vea durante esos siete días imparte impureza ya sea que esté húmeda o seca.
גְּמָ' וְלֵית לְהוּ לְבֵית שַׁמַּאי ״דַּבֵּר אֶל בְּנֵי יִשְׂרָאֵל וְאָמַרְתָּ אֲלֵיהֶם אִישׁ אִישׁ כִּי יִהְיֶה זָב״ — בְּנֵי יִשְׂרָאֵל מְטַמְּאִין בְּזִיבָה, וְאֵין הַגּוֹיִם מְטַמְּאִין בְּזִיבָה, אֲבָל גָּזְרוּ עֲלֵיהֶן שֶׁיְּהוּ כְּזָבִין לְכׇל דִּבְרֵיהֶם?
GEMARA: La mishná enseña que, según Beit Shammai, la sangre de una mujer gentil no transmite impureza. La Guemará objeta: ¿Y acaso Beit Shammai no aceptan lo que se enseña con respecto al versículo: “Hablad a los hijos de Israel y decidles: cuando cualquier hombre tenga flujo [zav] de su carne, su flujo es impuro” (Levítico 15:2), de lo cual se infiere: Según la ley de la Torah, los hijos de Israel se vuelven impuros por ziva y los gentiles no se vuelven impuros por ziva, pero los Sabios decretaron con respecto a ellos que sean como zavin en todos sus aspectos de pureza ritual.
אָמְרִי לָךְ בֵּית שַׁמַּאי: (הָהוּא בִּזְכָרִים אִיתְּמַר, דְּאִי בִּנְקֵבוֹת) הֵיכִי לַעֲבֵיד? לִיטַמֵּא לַח וְיָבֵשׁ — עֲשִׂיתוֹ כְּשֶׁל תּוֹרָה, לִיטַּמֵּי לַח וְלָא לִיטַּמֵּי יָבֵשׁ — חִלַּקְתָּ בְּשֶׁל תּוֹרָה.
La Guemará responde: Beit Shammai podría decirte que esto fue dicho solo con respecto a los varones, no a las mujeres. Pues, si se hubiera dicho también con respecto a las mujeres, cómo se debería actuar con respecto a esta impureza? ¿Debería su sangre transmitir impureza ya sea que esté húmeda o seca? Si es así, la has convertido en como sangre que transmite impureza por la ley de la Torah, y la gente llegará por error a quemar teruma que entre en contacto con ella. Quizá alguien sugiera que debería transmitir impureza solo mientras esté húmeda y no debería transmitir impureza cuando esté seca. Pero si es así, tú habrás diferenciado entre sangre húmeda y seca incluso con respecto a sangre que es impura por la Torah, es decir, alguien podría concluir erróneamente que la sangre de las mujeres judías transmite impureza solo cuando está húmeda, cuando en realidad transmite impureza tanto cuando está húmeda como cuando está seca.
אִי הָכִי, רוּקָּהּ וּמֵימֵי רַגְלֶיהָ נָמֵי! כֵּיוָן דְּעָבְדִינַן הֶיכֵּרָא בְּדָמָהּ, מִידָּע יְדִיעַ דְּרוּקָּהּ וּמֵימֵי רַגְלֶיהָ דְּרַבָּנַן.
La Guemará objeta: Si es así, entonces con respecto a la saliva y la orina de una gentil zava, que transmiten impureza por ley rabínica solo cuando están húmedas, Beit Shammai también debería dictaminar que no transmiten impureza en absoluto, para distinguir su saliva y su orina de las de una zava judía, que según la ley de la Torah transmiten impureza solo cuando están húmedas (véase 54b). La Guemará responde: Puesto que establecemos una señal distintiva evidente con respecto a la sangre de una mujer gentil, es decir, está claro que su estatus es diferente del de una mujer judía en que su sangre no transmite impureza alguna, todos sabrán que la impureza de su saliva y su orina es solo por ley rabínica, y no hay preocupación de que la gente llegue por error a quemar terumá que entre en contacto con la saliva y la orina de una gentil zava.
וְלַעֲבֵיד הֶיכֵּרָא בְּרוּקָּהּ וּמֵימֵי רַגְלֶיהָ, וּלְטַמּוֹיֵי לְדָמָהּ? רוּקָּהּ וּמֵימֵי רַגְלֶיהָ דִּשְׁכִיחִי — גְּזַרוּ בְּהוּ רַבָּנַן, דָּמָהּ דְּלָא שְׁכִיחַ — לָא גְּזַרוּ בֵּיהּ רַבָּנַן.
La Guemará continúa: Y que establezcan una señal distintiva evidente con respecto a la saliva y la orina de una mujer gentil, para que no transmitan impureza alguna, y que consideren su sangre impura incluso cuando esté seca. De esta manera, todos sabrán que la impureza de una mujer gentil se aplica solo por ley rabínica, y no llegarán a tratar de la misma manera aquello que es impuro por la ley de la Torah. La Guemará responde: Con respecto a su saliva y su orina, que son relativamente comunes, los Sabios decretaron que ellas son impuras, pero con respecto a su sangre, que no es tan común, los Sabios no decretaron que ella sea impura.
אָמַר רָבָא: זוֹבוֹ טָמֵא, אֲפִילּוּ לְבֵית שַׁמַּאי; קִרְיוֹ טָהוֹר, אֲפִילּוּ לְבֵית הִלֵּל.
§ Con respecto a un hombre gentil, Rava dice: La ziva de un hombre gentil es ritualmente impura, incluso según la opinión de Beit Shammai, quienes sostienen que la ziva de una mujer gentil no transmite impureza alguna. En cambio, el semen de un gentil es puro, incluso según la opinión de Beit Hillel, quienes sostienen que la sangre menstrual de las gentiles y la sangre de su ziva transmiten impureza cuando están húmedas.
זוֹבוֹ טָמֵא, אֲפִילּוּ לְבֵית שַׁמַּאי — דְּהָא אִיכָּא לְמֶעְבַּד הֶיכֵּרָא בְּקִרְיוֹ.
Rava explica: La ziva de un hombre gentil es impura, incluso según la opinión de Beit Shammai, ya que es posible establecer una señal distintiva evidente con su semen, es decir, dado que su semen no transmite impureza alguna, todos sabrán que la impureza transmitida por la ziva de un gentil se aplica por ley rabínica, y no llegarán a quemar teruma que entre en contacto con la ziva de un gentil.
קִרְיוֹ טָהוֹר, אֲפִילּוּ לְבֵית הִלֵּל — עֲבוּד בֵּיהּ רַבָּנַן הֶיכֵּרָא, כִּי הֵיכִי דְּלָא לִשְׂרוֹף עֲלֵיהּ תְּרוּמָה וְקָדָשִׁים.
Y el semen de un gentil es ritualmente puro, incluso según la opinión de Beit Hillel. Esto se debe a que los Sabios tuvieron que establecer una señal distintiva al respecto para indicar que la ziva de un gentil transmite impureza solo por ley rabínica para que no lleguen a quemar teruma y objetos consagrados que entren en contacto con su ziva, como debe hacerse con la teruma y los objetos consagrados que contraen impureza por la ley de la Torah.
וְלַעֲבֵיד הֶיכֵּרָא בְּזוֹבוֹ, וּלְטַמּוֹיֵי לְקִרְיוֹ? זוֹבוֹ דְּלָא תְּלֵי בְּמַעֲשֶׂה — גְּזַרוּ בֵּיהּ רַבָּנַן, קִרְיוֹ דִּתְלֵי בְּמַעֲשֶׂה — לָא גְּזַרוּ בֵּיהּ רַבָּנַן.
La Guemará objeta: Que los Sabios establezcan una señal distintiva evidente con respecto al ziva de un hombre gentil, para que no transmita impureza alguna en absoluto, y que consideren impuro su semen. La Guemará explica: Con respecto a su ziva, que no depende de una acción que él realice, sino que se emite por sí sola, los Sabios decretaron que esta es impura; con respecto a su semen, que depende de una acción que él realiza, los Sabios no decretaron que este sea impuro.
לֵימָא מְסַיַּיע לֵיהּ: נׇכְרִית שֶׁפָּלְטָה שִׁכְבַת זֶרַע מִיִּשְׂרָאֵל — טְמֵאָה, וּבַת יִשְׂרָאֵל שֶׁפָּלְטָה שִׁכְבַת זֶרַע מִן הַנׇּכְרִי — טְהוֹרָה. מַאי לַָאו טְהוֹרָה גְּמוּרָה? לָא, טְהוֹרָה מִדְּאוֹרָיְיתָא, טְמֵאָה מִדְּרַבָּנַן.
La Guemará sugiere: Digamos que la siguiente mishná (Mikvaot 8:4) respalda la opinión de Rava: En el caso de una mujer gentil que expulsó semen que provenía de un judío que tuvo relaciones con ella, el semen es impuro, ya que provino de un judío. Y en el caso de una mujer judía que expulsó semen que provenía de un gentil, el semen es puro. ¿Acaso no es correcto decir que la mishná quiere decir que el semen del gentil es enteramente puro, de acuerdo con la opinión de Rava? La Guemará refuta esta sugerencia: No, quizá la mishná quiere decir que el semen de un gentil es puro según la ley de la Torah pero impuro según la ley rabínica, mientras que, según Rava, el semen de un gentil es puro incluso según la ley rabínica.
תָּא שְׁמַע: נִמְצֵאתָ אוֹמֵר, שִׁכְבַת זֶרַע שֶׁל יִשְׂרָאֵל טְמֵאָה בְּכׇל מָקוֹם,
La Guemará cita otra fuente que posiblemente apoya la opinión de Rava: Ven y escucha una baraita: Resulta que dices que el semen de un judío es impuro dondequiera que se encuentre,