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מִכְּדֵי יְמֵי טׇהֳרָה כַּמָּה הָווּ? שִׁתִּין וְשִׁיתָּא. דַּל שָׁבוּעַ שְׁלִישִׁי דְּאַטְבְּלִינַן לַהּ, פָּשׁוּ לְהוּ שִׁתִּין נְכֵי חֲדָא. שִׁתִּין נְכֵי חֲדָא וּתְלָתִין וַחֲמֵשׁ — תִּשְׁעִין וְאַרְבַּע הָוְיָין, תִּשְׁעִין וַחֲמֵשׁ מַאי עֲבִידְתַּיְיהוּ?
La Guemará pregunta: Ahora considera, ¿cuántos días de pureza hay, en el caso de una mujer que dio a luz a una niña? Hay sesenta y seis días. Por lo tanto, para tomar en cuenta todas las noches que podrían ocurrir inmediatamente después del período de pureza de la mujer, ella debe sumergirse en sesenta y seis noches, según Beit Shammai. Resta de esta suma las inmersiones de la tercera semana, cuando requerimos que la mujer se sumerja siete veces, y quedan sesenta menos uno. Estas sesenta menos una veces que ella se sumerge después de la tercera semana y las treinta y cinco veces que se sumerge durante las primeras tres semanas son en conjunto noventa y cuatro inmersiones. Si es así, esas noventa y cinco inmersiones, requeridas por Beit Shammai, ¿cuál es su propósito? ¿Por qué requieren una inmersión adicional?
אָמַר רַב יִרְמְיָה מִדִּפְתִּי: כְּגוֹן שֶׁבָּאת לְפָנֵינוּ בֵּין הַשְּׁמָשׁוֹת, דְּיָהֲבִינַן לַהּ טְבִילָה יַתִּירְתָּא.
Rav Yirmeya de Difti dice: La baraita se refiere a un caso en el que la mujer compareció ante nosotros, es decir, regresó de su viaje, durante el crepúsculo, cuando halájicamente es incierto si es de día o de noche. El dictamen es que en este caso le damos otra inmersión, es decir, está obligada a sumergirse en un día adicional, por si completó sus días de impureza el día en que llegó, y esa noche es la noche en que debe sumergirse.
וּלְבֵית הִלֵּל, דְּאָמְרִי: טְבוּלַת יוֹם אָרוֹךְ לָא בָּעֵי טְבִילָה, תְּלָתִין וַחֲמֵשׁ מַאי עֲבִידְתַּיְיהוּ?
La Guemará pregunta: Y según Beit Hillel, que dicen que una mujer que se sumergió en ese largo día, es decir, una mujer que observa su período de pureza después del parto, no requiere inmersión una vez que su período de pureza ha terminado, esas treinta y cinco inmersiones que ellos exigen, ¿cuál es su propósito?
עֶשְׂרִים וּתְמָנְיָא, כְּדַאֲמַרַן. הָךְ שָׁבוּעַ חֲמִישִׁי מַטְבְּלִינַן כֹּל לֵילְיָא וְלֵילְיָא, אֵימַר: סוֹף נִדָּה הִיא.
La Guemará responde: Veintiocho inmersiones son necesarias, como dijimos arriba, es decir, debido al final del período de impureza en caso de que la mujer haya dado a luz a un varón o a una mujer, y debido a la conclusión de los siete días limpios de la mujer en caso de que haya dado a luz como zavá. Además, durante esta quinta semana requerimos que la mujer se sumerja todas y cada una de las noches, ya que se puede decir que es el final de su período de siete días como mujer menstruante.
עַשְׂרָה שָׁבוּעִין לְמָה לִי? בִּתְמָנְיָא וּפַלְגָא סַגִּי!
La Guemará plantea una dificultad adicional: ¿Por qué necesito yo que la baraita afirme que, después de que la mujer no experimentó ningún sangrado durante las primeras tres semanas tras llegar, alternó durante diez semanas entre experimentar sangrado todos los días durante una semana y no experimentar ningún sangrado durante una semana. ¿Cómo contribuye este detalle al dictamen de Beit Shammai de que la mujer debe sumergirse noventa y cinco veces? Después de todo, ocho semanas y media son suficientes. Combinado con las primeras tres semanas tras la llegada de la mujer, este período asciende a ochenta días, que es el número de días en los que la mujer debe sumergirse según Beit Shammai, ya que cada día podría ser el último de su período de pureza.
אַיְּידֵי דִּתְנָא פַּלְגָא דְּשָׁבוּעַ, מַסֵּיק לֵיהּ, וְאַיְּידֵי דִּתְנָא ״שָׁבוּעַ טָמֵא״, תְּנָא נָמֵי ״שָׁבוּעַ טָהוֹר״.
La Guemará responde: Aunque ocho semanas y media son suficientes, como la baraita debe enseñar media semana, completa esa semana, para un total de nueve semanas. Y como la baraitaenseña con respecto a la novena semana que la mujer es impura, también enseñó con respecto a la décima semana que la mujer es pura, de acuerdo con el patrón de una semana de pureza después de cada semana de impureza.
וְהָאִיכָּא טְבִילַת זָבָה!
Con respecto a la opinión de Beit Hillel de que la mujer se sumerge solo treinta y cinco veces, la Guemará pregunta: ¿Pero no está la inmersión que la mujer está obligada a realizar debido a la posibilidad de que sea una zava? Es posible que para la cuarta semana, el período de pureza de la mujer después del parto ya haya terminado, y el sangrado que experimenta esa semana sea sangre menstrual, en cuyo caso la semana siguiente en la que ve sangre la convierte en una zava. Si es así, debe sumergirse al final de esa semana, después de contar siete días limpios. Lo mismo se aplica a todas las demás semanas en las que experimenta sangrado, aparte de la cuarta. En consecuencia, hay inmersiones adicionales no contadas por Beit Hillel.
דְּלִפְנֵי תַּשְׁמִישׁ קָחָשֵׁיב, דִּלְאַחַר תַּשְׁמִישׁ לָא קָחָשֵׁיב.
La Guemará responde: Beit Hillel cuenta solo las veces en que la mujer está obligada a sumergirse antes de que se le permita mantener relaciones conyugales con su marido, que suman treinta y cinco. Ellos no cuentan las veces en que ella debe sumergirse después de que se le permita mantener relaciones conyugales con su marido.
וּלְבֵית שַׁמַּאי, דְּחָשֵׁיב דִּלְאַחַר תַּשְׁמִישׁ, נִיחְשׁוֹב נָמֵי טְבִילַת זָבָה! בְּלֵידָה קָמַיְירֵי, בְּזִיבָה לָא קָמַיְירֵי.
La Guemará pregunta: Pero según Beit Shammai, que cuentan las veces en que la mujer está obligada a sumergirse después de que se le permite mantener relaciones sexuales dentro de su total de noventa y cinco inmersiones, que cuenten también aquellas inmersiones en las que la mujer está obligada debido a la posibilidad de que sea una zava. La Guemará responde: Beit Shammai se ocupan de inmersiones que se deben al parto; no se ocupan de inmersiones que se deben a la posibilidad de ziva.
וְהָאִיכָּא יוֹלֶדֶת בְּזוֹב? יוֹלֶדֶת בְּזוֹב קָחָשֵׁיב, זִיבָה גְּרֵידְתָּא לָא קָחָשֵׁיב.
La Guemará cuestiona esta respuesta: Pero hay inmersiones contadas por Beit Shammai que se deben a la posibilidad de que ella sea una mujer que dio a luz como zava. Estas inmersiones sirven para purificar a la mujer de su condición de zava, y no como mujer después del parto. La Guemará responde: Beit Shammai cuenta inmersiones que se deben a la posibilidad de que ella sea una mujer que dio a luz como zava. En tal escenario, la inmersión se retrasa debido al parto y se realiza cuando termina el período de impureza de ziva posterior al parto. Por lo tanto, estas inmersiones se consideran relacionadas con el parto. Pero Beit Shammai no cuenta inmersiones que se deben solo a ziva.
(שבועתא) [שָׁבוּעַ] קַמָּא דְּאָתְיָא לְקַמַּן, לַיטְבְּלַהּ בְּיוֹמָא, דִּילְמָא כֹּל יוֹמָא וְיוֹמָא שְׁלִימוּ לַהּ סְפוּרִים דִּידַהּ!
§ Con respecto a la declaración de la baraita de que la mujer se sumerge cada noche de la primera semana en caso de que su período de impureza después del parto acabe de terminar, la Guemará pregunta: Además de sumergirse cada noche de la primera semana después de que compareció ante nosotros, que la mujer se sumerja también durante el día de cada día de esa semana, pues quizá ella sea una zava, y en todos y cada uno de los días es posible que su conteo de días limpios se haya completado, y por lo tanto deba sumergirse esa mañana. En consecuencia, deben añadirse otras siete inmersiones al cómputo.
הָא מַנִּי? רַבִּי עֲקִיבָא הִיא, דְּאָמַר: בָּעֵינַן סְפוּרִים בְּפָנֵינוּ.
La Guemará responde: ¿De acuerdo con la opinión de quién es esta afirmación? Es de acuerdo con la opinión de Rabí Akiva, quien dijo que requerimos que los siete días limpios de una zava sean contados en nuestra presencia, es decir, que realmente sean contados. Como ella no sabía que debía contar antes de llegar, no comenzó a contar antes de su llegada. Por lo tanto, sus siete días limpios comienzan solo una vez que llega, y no puede sumergirse de su condición de zava de estatus incierto antes del final de la primera semana.
סוֹף שָׁבוּעַ קַמָּא לַיטְבְּלַהּ! חַד בְּשָׁבוּעַ לָא קָמַיְירֵי.
La Guemará plantea una dificultad adicional: Aun así, que ella se sumerja al final de la primera semana, en la mañana del séptimo día, después de contar siete días limpios tras su regreso. Esto añade una inmersión más al cómputo. La Guemará responde: La baraitano está tratando de inmersiones que la mujer está obligada a realizar una vez por semana.
יוֹמָא קַמָּא דְּאָתְיָא לְקַמַּן לַיטְבְּלַהּ, דִּילְמָא שׁוֹמֶרֶת יוֹם כְּנֶגֶד יוֹם הִיא! בְּזָבָה גְּדוֹלָה קָמַיְירֵי, בְּזָבָה קְטַנָּה — לָא קָמַיְירֵי.
La Guemará pregunta además: Que la mujer se sumerja en el primer día en que vino ante nosotros, pues quizá ella sea una zava menor, es decir, una mujer que experimentó una emisión de sangre uterina después de su período menstrual durante uno o dos días consecutivos, y que por lo tanto observa un día limpio por un día en que experimenta una emisión. La Guemará responde: La baraitatrata únicamente de una zava mayor, es decir, una que experimentó una emisión durante tres días consecutivos y que por lo tanto debe contar siete días limpios antes de sumergirse; no trata de una zava menor.
שְׁמַע מִינַּהּ תְּלָת, שְׁמַע מִינַּהּ: רַבִּי עֲקִיבָא הִיא, דְּאָמַר: בָּעֵינַן סְפוּרִים בְּפָנֵינוּ.
§ La Guemará resume su análisis de la baraita: Concluye de ella tres conclusiones. Concluye de ella que la baraita está de acuerdo con la opinión de Rabí Akiva, quien dijo que requerimos que los siete días limpios de una zava sean contados en nuestra presencia.
וּשְׁמַע מִינַּהּ: רַבִּי שִׁמְעוֹן הִיא, דְּאָמַר: אֲבָל אָמְרוּ חֲכָמִים אָסוּר לַעֲשׂוֹת כֵּן, שֶׁמָּא תָּבֹא לִידֵי סָפֵק.
Y concluye de ello que la baraitaestá de acuerdo con la opinión de Rabí Shimon, quien dice que en principio está permitido que una zava mantenga relaciones con su marido en su séptimo día limpio después de sumergirse en un baño ritual, pero que los Sabios dijeron que le está prohibido hacerlo, no sea que llegue a un caso de incertidumbre, es decir, en caso de que experimente una emisión de sangre después de mantener relaciones, lo que anula retroactivamente todos sus siete días limpios y la vuelve impura.
וּשְׁמַע מִינַּהּ: טְבִילָה בִּזְמַנָּהּ מִצְוָה, וְרַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: דַּיָּהּ לִטְבִילָה בָּאַחֲרוֹנָה, וְלָא אָמְרִינַן טְבִילָה בִּזְמַנָּהּ מִצְוָה.
Y, finalmente, concluye de ello que la inmersión en su debido tiempo es una mitzvá, por lo cual la mujer se sumerge cada día a pesar del hecho de que sigue estando prohibido para ella mantener relaciones sexuales. Pero Rabí Yosei, hijo de Rabí Yehuda, dice: Es suficiente que la inmersión sea al final, y no decimos que la inmersión en su debido tiempo es una mitzvá por derecho propio. En consecuencia, la mujer está obligada a realizar solo una inmersión.
מַתְנִי' הַמַּפֶּלֶת לְיוֹם אַרְבָּעִים — אֵינָהּ חוֹשֶׁשֶׁת לְוָלָד, לְיוֹם אַרְבָּעִים וְאֶחָד — תֵּשֵׁב לְזָכָר וְלִנְקֵבָה וּלְנִדָּה.
MISHNÁ: Una mujer que expulsa en el cuadragésimo día desde que se sumergió y tuvo relaciones con su marido no necesita temer que pudiera haber sido un feto y que ella se haya vuelto impura por su aborto, ya que la formación del feto en el útero ocurre solo cuarenta días después de la concepción. Pero en el caso de una mujer que expulsa en el cuadragésimo primer día después de la inmersión, existe la preocupación de que quizá fuera un feto. Como se desconoce su sexo, observará el período de impureza de una mujer que dio a luz a un varón y de una mujer que dio a luz a una mujer; y para cualquier sangre que vea, observa las halakhot de una mujer menstruante.
רַבִּי יִשְׁמָעֵאל אוֹמֵר: יוֹם אַרְבָּעִים וְאֶחָד תֵּשֵׁב לְזָכָר וּלְנִדָּה, יוֹם שְׁמוֹנִים וְאֶחָד תֵּשֵׁב לְזָכָר וְלִנְקֵבָה וּלְנִדָּה, שֶׁהַזָּכָר נִגְמָר לְאַרְבָּעִים וְאֶחָד, וְהַנְּקֵבָה לִשְׁמוֹנִים וְאֶחָד. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: אֶחָד בְּרִיַּית הַזָּכָר וְאֶחָד בְּרִיַּית הַנְּקֵבָה — זֶה וָזֶה אַרְבָּעִים וְאֶחָד.
Rabí Yishmael dice: Una mujer que tiene flujo en el cuadragésimo primer día después de la inmersión observa los siete días de impureza de una mujer que dio a luz a un varón; y respecto de cualquier sangre que vea después de siete días, observa las halakhot de una mujer menstruante. Pero una mujer que tiene flujo en el octogésimo primer día después de la inmersión observa las restricciones de una mujer que dio a luz tanto a un varón como a una mujer, y también las restricciones de una mujer menstruante, pues la formación del varón concluye en el cuadragésimo primer día y la formación de la mujer concluye en el octogésimo primer día. Y los Rabinos dicen: Con respecto a tanto la formación del varón como la formación de la mujer, esta y aquella concluyen en el cuadragésimo primer día.
גְּמָ' לָמָּה הוּזְכַּר זָכָר?
GEMARA: La Guemará analiza la afirmación de la mishná de que una mujer que presenta una secreción en el cuadragésimo primer día después de la inmersión observa las restricciones de una mujer que dio a luz tanto a un varón como a una mujer, y las restricciones de una mujer menstruante. ¿Por qué se mencionan en esta afirmación las restricciones de una mujer que dio a luz a un varón? ¿Qué restricciones adicionales debe observar la mujer debido a la posibilidad de que haya dado a luz a un varón, además de las que observa por el nacimiento de una mujer?
אִי לִימֵי טוּמְאָה — הָא קָתָנֵי נְקֵבָה, וְאִי לִימֵי טׇהֳרָה
Si estas restricciones se mencionan debido a los días de impureza que debe observar una mujer que dio a luz a un varón, ¿no enseña en cualquier caso la mishná que la mujer observa las restricciones de una mujer que dio a luz a una niña? Los siete días de impureza que observa una mujer que dio a luz a un varón están incluidos en los catorce días de impureza que observa por una niña. Y si estas restricciones se mencionan debido a los días de pureza que observa una mujer que dio a luz a un varón, que son menos que los días de pureza que se observan por el nacimiento de una niña,

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