כִּי פְּלִיגִי בַּחֲתִיכָה. מָר סָבַר: דַּרְכָּהּ שֶׁל אִשָּׁה לִרְאוֹת דָּם בַּחֲתִיכָה, וּמַר סָבַר: אֵין דַּרְכָּהּ שֶׁל אִשָּׁה לִרְאוֹת דָּם בַּחֲתִיכָה.
Cuando discrepan, es con respecto al caso de sangre que se encuentra en un trozo de tejido. Un Sabio, el primer tanna, que sigue la opinión de Rabbi Eliezer, sostiene que es habitual que una mujer vea sangre menstrual en un trozo de tejido que expulsa. Por lo tanto, la expresión “en su carne” se aplica a la sangre en las grietas. Y un Sabio, es decir, los Rabinos, sostiene que no es habitual que una mujer vea sangre menstrual en un trozo de tejido que expulsa. Por lo tanto, la sangre encontrada en el trozo de tejido no se considera sangre menstrual y no vuelve impura a la mujer.
רָבָא אָמַר: דְּכוּלֵּי עָלְמָא אֵין דַּרְכָּהּ שֶׁל אִשָּׁה לִרְאוֹת דָּם בַּחֲתִיכָה.
Rava dice que hay otra explicación de esta disputa: Todos, tanto el primer tanna como los Rabinos, están de acuerdo en que no es la manera de una mujer ver sangre menstrual en un pedazo de tejido que expulsa. En consecuencia, la sangre que emerge de las grietas en el pedazo de tejido no se considera sangre menstrual y no hace impura a la mujer.
וְהָכָא, בְּאִשָּׁה טְהוֹרָה וּמְקוֹר מְקוֹמוֹ טָמֵא קָמִיפַּלְגִי, דְּרַבִּי אֱלִיעֶזֶר סָבַר: אִשָּׁה טְהוֹרָה וְדָם טָמֵא, דְּהָא אָתֵי דֶּרֶךְ מָקוֹר, וְרַבָּנַן סָבְרִי: אִשָּׁה טְהוֹרָה, וּמָקוֹר מְקוֹמוֹ טָהוֹר.
Y aquí, discrepan en cuanto a si es posible que la mujer misma esté pura pero el lugar de la fuente, es decir, el útero, sea impuro. Como sostiene Rabí Eliezer que la mujer está pura, es decir, que no fue convertida en una mujer menstruante por la emisión de la sangre, pero la sangre es impura, a pesar del hecho de que salió en un trozo de tejido, pues salió por la fuente, que es impura. Por lo tanto, cuando la sangre entra en contacto con el cuerpo de la mujer, ella contrae impureza de primer grado, y posteriormente la mujer transmite impureza a los alimentos que toca. Y los Rabinos sostienen que la mujer está enteramente pura, y el lugar de la fuente está también puro. Por lo tanto, el alimento puro que ella toca no se vuelve impuro.
בְּעָא מִינֵּיהּ רַבָּה מֵרַב הוּנָא: הָרוֹאֶה קֶרִי בְּקֵיסָם מַהוּ? מִמֶּנּוּ אֲמַר רַחֲמָנָא — עַד דְּנָפֵיק מִבְּשָׂרוֹ, וְלֹא בְּקֵיסָם, אוֹ דִלְמָא הַאי ״מִמֶּנּוּ״ — עַד שֶׁתֵּצֵא טוּמְאָתוֹ לַחוּץ, וַאֲפִילּוּ בְּקֵיסָם נָמֵי?
§ Rabba le preguntó a Rav Huna una cuestión similar al caso del tubo: Con respecto a un hombre que ve semen al extraerlo de su pene con una astilla de madera, ¿cuál es la halakha? ¿Asume el estado de impureza de quien experimenta una emisión seminal? La Guemará explica la cuestión. El versículo dice: “Un hombre de quien sale flujo de semen” (Levítico 22:4). Dado que el Misericordioso dice: “de quien,” ¿se deriva que el hombre no es impuro a menos que el semen salga de su carne por sí mismo, y no cuando es extraído con una astilla de madera? ¿O quizá de este término: “de quien,” se deriva solamente que el hombre no es impuro a menos que su impureza, es decir, su semen, salga fuera de su cuerpo, pero es impuro incluso si esto se logra con una astilla de madera.
אֲמַר לֵיהּ: תִּיפּוֹק לֵיהּ דְּהוּא עַצְמוֹ אֵינוֹ מְטַמֵּא אֶלָּא בַּחֲתִימַת פִּי הָאַמָּה.
Rav Huna le dijo a Rabá: Deduce que el hombre es puro del hecho de que el semen en sí se vuelve impuro solo en un caso en que la emisión es lo suficientemente abundante como para causar una obstrucción en la punta del pene. Dado que esta cantidad no puede extraerse con una astilla de madera, no es impura.
לְמֵימְרָא דְּנוֹגֵעַ הָוֵי? אֶלָּא מֵעַתָּה, אַל יִסְתּוֹר בְּזִיבָה!
Rabba respondió a Rav Huna: Dado que se requiere una medida mínima para esta impureza, ¿quiere esto decir que la razón por la que un hombre que experimenta una emisión seminal es impuro es que su pene toca el semen después de que es emitido? Si quedara impuro meramente por la emisión del semen, entonces no se aplicaría ninguna medida mínima, como es la halakha con respecto a una mujer menstruante. Pero si eso es así, entonces una emisión seminal no debería invalidar la cuenta de siete días limpios para un hombre que experimentó una secreción [ziva] similar a la gonorrea. Un zav no interrumpe su cuenta cuando toca una fuente de impureza, por ejemplo, el cadáver de un animal rastrero.
אַלְּמָה תַּנְיָא: ״זֹאת תּוֹרַת הַזָּב וַאֲשֶׁר תֵּצֵא מִמֶּנּוּ שִׁכְבַת זָרַע״ — מָה זִיבָה סוֹתֶרֶת, אַף שִׁכְבַת זֶרַע נָמֵי סוֹתֵר?
Si es así, ¿por qué se enseña en una baraita: Se deriva de la yuxtaposición del versículo entre un zav y alguien que tuvo una emisión seminal: “Esta es la ley del zav, y de aquel de quien sale flujo de semen” (Levítico 15:32), que así como la ziva durante los siete días limpios anula la cuenta, también una emisión seminal anula la cuenta. Si no es la emisión misma la que vuelve impuro al hombre, sino solo su contacto con el semen, ¿por qué la emisión anula la cuenta de los siete días limpios?
אֲמַר לֵיהּ: סְתִירָה — הַיְינוּ טַעְמָא דְּסוֹתֵר, לְפִי שֶׁאִי אֶפְשָׁר לָהּ בְּלֹא צִחְצוּחֵי זִיבָה.
Rav Huna le dijo a Rabba en respuesta: La halakha de la negación no es difícil, ya que esta es la razón por la que una emisión seminal anula la cuenta de siete días limpios: Porque es imposible para un zav experimentar una emisión seminal sin que contenga rastros de [tzaḥtzoḥei] ziva.
אֶלָּא מֵעַתָּה, תִּסְתּוֹר כׇּל שִׁבְעָה? אַלְּמָה תַּנְיָא: ״זֹאת תּוֹרַת הַזָּב וְגוֹ׳״, מָה זִיבָה סוֹתֶרֶת, אַף שִׁכְבַת זֶרַע סוֹתֶרֶת.
Rabba objetó además: Si es así, entonces una emisión seminal debería anular toda la cuenta de siete días limpios, al igual que una emisión de ziva, y no solamente el día en que ocurrió la emisión seminal. Pero entonces, ¿por qué se enseña en la baraita: Se deriva del versículo: “Esta es la ley del zav, y de aquel de quien sale flujo de semen, para que sea impuro por ello” (Levítico 15:32), que así como la ziva durante los siete días limpios anula la cuenta, también una emisión seminal anula la cuenta.
אִי מָה זִיבָה סוֹתֶרֶת כׇּל שִׁבְעָה, אַף שִׁכְבַת זֶרַע נָמֵי סוֹתֶרֶת כׇּל שִׁבְעָה? תַּלְמוּד לוֹמַר ״לְטׇמְאָה בָהּ״ — אֵין לְךָ בָּהּ אֶלָּא מָה שֶׁאָמוּר בָּהּ, סוֹתֶרֶת יוֹם אֶחָד.
La baraita continúa: Si una emisión seminal se compara con la zivá, entonces podría sugerirse que, así como la zivá anula toda la cuenta de siete días, también una emisión seminal debería anular igualmente toda la cuenta de siete días. Por lo tanto, el versículo declara: “Para que él sea impuro por ello,” para enseñar que en el caso de una emisión seminal hay una anulación de la cuenta equivalente solo a la impureza que se declara por ella, es decir, impureza por un día. En consecuencia, una emisión seminal anula solo un día de la cuenta, y no la cuenta entera. Esto aparentemente contradice la declaración de Rav Huna de que la razón por la cual una emisión seminal anula la cuenta en absoluto es que la emisión seminal de un zav siempre contiene zivá.
אֲמַר לֵיהּ: גְּזֵירַת הַכָּתוּב הִיא, זִיבָה גְּמוּרָה דְּלָא עֲרִבָה בַּהּ שִׁכְבַת זֶרַע — סָתְרָא כׇּל שִׁבְעָה, צִחְצוּחֵי זִיבָה דַּעֲרִבָה בַּהּ שִׁכְבַת זֶרַע — לָא סָתְרָא אֶלָּא יוֹם אֶחָד.
Rav Huna le dijo a Rabba: Es un decreto de la Torah que una emisión que es puramente ziva, cuando el semen no está mezclado en ella, invalida toda la cuenta de siete días, mientras que partículas de ziva en las que hay algo de semen mezclado invalidan solo un día de la cuenta.
בְּעָא מִינֵּיהּ רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי חֲנִינָא מֵרַבִּי אֶלְעָזָר: דָּם יָבֵשׁ מַהוּ? ״כִּי יָזוּב זוֹב דָּמָהּ״ אָמַר רַחֲמָנָא — עַד דְּמֵידָב דָּיֵיב לֵיהּ, לַח — אִין, יָבֵשׁ — לָא, אוֹ דִלְמָא: הַאי ״כִּי יָזוּב זָב דָּמָה״ אוֹרְחָא דְּמִילְּתָא הִיא, וּלְעוֹלָם אֲפִילּוּ יָבֵשׁ נָמֵי?
§ Rabí Yosei, hijo de Rabí Ḥanina, preguntó a Rabí Elazar: Si una mujer expulsa sangre seca, ¿cuál es la halakha? ¿Tiene el estatus de una mujer menstruante? La Guemará explica el dilema: Dado que el Misericordioso declara: “Y si una mujer tiene un flujo de su sangre muchos días” (Levítico 15:25), ¿indica esto que la mujer no es impura a menos que la sangre fluya, es decir, si está húmeda, sí, ella es impura, mientras que si está seca no es impura? ¿O quizá esta frase: “Si una mujer tiene un flujo de su sangre,” se refiere meramente a la manera normal en que sale la sangre menstrual, pero en realidad incluso la sangre seca vuelve impura a la mujer.
אֲמַר לֵיהּ: תְּנֵיתוּהָ, דַּם הַנִּדָּה וּבְשַׂר הַמֵּת מְטַמְּאִין לַחִים וִיבֵשִׁים. אֲמַר לֵיהּ: לַח וְנַעֲשָׂה יָבֵשׁ — לָא קָא מִיבַּעְיָא לִי, כִּי מִיבַּעְיָא לִי — יָבֵשׁ מֵעִיקָּרָא.
Rabí Elazar le dijo: Aprendiste la solución a tu dilema en una mishná (54b): La sangre de una mujer menstruante y la carne de un cadáver transmiten impureza ya sea que estén húmedas o secas. Rabí Yosei, hijo de Rabí Ḥanina, le dijo en respuesta: No planteo el dilema acerca de sangre que estaba húmeda cuando salió y posteriormente se secó, pues tal sangre es ciertamente impura. Cuando planteo el dilema, es con respecto a sangre que estaba seca desde el principio, cuando emergió.
הָא נָמֵי תְּנֵיתוּהָ: הַמַּפֶּלֶת כְּמִין קְלִיפָּה, כְּמִין שְׂעָרָהּ, כְּמִין עָפָר, כְּמִין יַבְחוּשִׁין אֲדוּמִּין — תָּטִיל לַמַּיִם,
Rabí Elazar respondió: También aprendiste la solución a este dilema también, en la mishná aquí: En el caso de una mujer que expulsa un elemento similar a una cáscara, o similar a un cabello, o similar a tierra, o similar a mosquitos, si estos son rojos, ella debe echarlos al agua para determinar su naturaleza.