הֲרֵי זוֹ סְפֵק לֵידָה סְפֵק זִיבָה, מְבִיאָה קׇרְבָּן וְאֵינוֹ נֶאֱכָל.
es incierto si esa mujer tiene el estatus de alguien que dio a luz, y es incierto si tiene el estatus de una mujer que experimenta un flujo irregular de sangre del útero [zivá]. Por lo tanto, ella trae una ofrenda, como cualquier mujer después del parto o después de zivá, pero la ofrenda no es comida por los sacerdotes. La razón es que quizá ni dio a luz ni experimentó zivá, y por lo tanto está exenta de traer una ofrenda. En consecuencia, su ofrenda de ave por el pecado queda descalificada y está prohibida para el consumo, ya que una ofrenda de ave se mata pellizcándole el cuello, lo cual no es la manera válida de sacrificar un ave no consagrada.
רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ אוֹמֵר: מְבִיאָה קׇרְבָּן וְנֶאֱכָל, שֶׁאִי אֶפְשָׁר לִפְתִיחַת הַקֶּבֶר בְּלֹא דָּם.
Rabí Yehoshua dice: La mujer trae una ofrenda, y esta es comida. La razón es que ciertamente es o una mujer después del parto o una zava, ya que la apertura del útero no es posible sin una descarga de sangre. Los tanna’im en la baraita discrepan sobre si la apertura del útero es posible sin una descarga de sangre. Rav Naḥman bar Yitzḥak sostiene que esta también es la cuestión en disputa entre Rabí Yehuda y los Rabinos en la mishná.
לִישָּׁנָא אַחְרִינָא אָמְרִי לַהּ: אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר שְׁמוּאֵל: לֹא טִימֵּא רַבִּי יְהוּדָה אֶלָּא בַּחֲתִיכָה שֶׁל אַרְבָּעָה מִינֵי דָמִים, אֲבָל שֶׁל שְׁאָר מִינֵי דָמִים — טְהוֹרָה.
§ Algunos dicen otra versión de la discusión anterior. Rav Yehuda dice que Shmuel dice: Rabí Yehuda consideró a la mujer impura, a pesar de que no salió sangre, solo en el caso de un trozo de tejido que tiene la apariencia de uno de los cuatro tipos de sangre ritualmente impura, pero si tiene la apariencia de otros tipos de sangre, la mujer es pura.
אִינִי? וְהָא כִּי אֲתָא רַב הוֹשַׁעְיָא מִנְּהַרְדְּעָא, אֲתָא וְאַיְיתִי מַתְנִיתָא בִּידֵיהּ: הַמַּפֶּלֶת חֲתִיכָה אֲדוּמָּה, וּשְׁחוֹרָה, יְרוּקָּה, וּלְבָנָה — אִם יֵשׁ עִמָּהּ דָּם — טְמֵאָה, וְאִם לָאו — טְהוֹרָה. וְרַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: בֵּין כָּךְ וּבֵין כָּךְ טְמֵאָה.
La Guemará pregunta: ¿Es así? Pero cuando Rav Hoshaya vino de Neharde’a, vino y trajo consigo una baraita que establece: En el caso de una mujer que expulsa un trozo de tejido que es rojo, o negro, verde, o blanco, si hay sangre que sale con él, la mujer es impura, y si no, es pura. Y Rabí Yehuda dice: En ambos este caso, donde salió sangre, y aquel caso, donde no salió sangre, la mujer es impura.
קָתָנֵי ״אֲדוּמָּה וּשְׁחוֹרָה, יְרוּקָּה וּלְבָנָה״, וּפְלִיג רַבִּי יְהוּדָה!
La Guemará concluye su objeción: La baraitaenseña tanto un caso en el que el trozo de tejido es rojo o negro, como un caso en el que no es uno de los cuatro tipos de sangre impura pero es verde o blanco, es decir, en todos estos casos los Rabinos sostienen que la mujer es pura, y sin embargo Rabí Yehuda discrepa de su opinión.
וְכִי תֵימָא, כִּי פְּלִיג רַבִּי יְהוּדָה אַאֲדוּמָּה וּשְׁחוֹרָה, אֲבָל יְרוּקָּה וּלְבָנָה לָא, אֶלָּא יְרוּקָּה וּלְבָנָה מַאן קָתָנֵי לַהּ?
Y si dijeras que, cuando Rabí Yehuda discrepa de los Rabinos, es con respecto al caso de un trozo de tela rojo o negro, pero con respecto al caso de un trozo verde o blanco él no discrepa con ellos, pues concede que la mujer es pura; pero si eso es así, para aclarar la opinión de quién la baraitaenseña el caso de un trozo de tela verde o blanco?
אִילֵּימָא לְרַבָּנַן — הַשְׁתָּא אֲדוּמָּה וּשְׁחוֹרָה קָא מְטַהֲרִי רַבָּנַן, יְרוּקָּה וּלְבָנָה מִיבַּעְיָא? אֶלָּא לָאו לְרַבִּי יְהוּדָה, וּפְלִיג!
Si decimos que esto viene a aclarar la opinión de los Rabinos, eso es innecesario: Ahora que en el caso de un trozo de tejido rojo o negro los Rabinos consideran a la mujer pura, ¿es necesario decir que la consideran pura en el caso de un trozo verde o blanco? Más bien, ¿no es que esto viene a aclarar la opinión de Rabí Yehuda, enseñando que los Rabinos consideran pura a la mujer en este caso, pero Rabí Yehuda discrepa con ellos y la considera impura? Esto contradice la explicación de Shmuel.
אֶלָּא אָמַר רַב יְהוּדָה: בְּאֶפְשָׁר לִפְתִיחַת הַקֶּבֶר בְּלֹא דָּם קָמִיפַּלְגִי, וּבִפְלוּגְתָּא דְהָנֵי תַנָּאֵי, דְּתַנְיָא: קִשְּׁתָה שְׁנַיִם, וְלַשְּׁלִישִׁי הִפִּילָה, וְאֵינָהּ יוֹדַעַת מָה הִפִּילָה — הֲרֵי זוֹ סְפֵק לֵידָה סְפֵק זִיבָה, מְבִיאָה קׇרְבָּן וְאֵינוֹ נֶאֱכָל.
Más bien, Rav Yehuda dice que hay una explicación diferente de la disputa entre los Rabinos y Rabí Yehuda: Ellos discrepan con respecto a si la apertura del útero es posible sin una descarga de sangre. Y discrepan con respecto a la cuestión que es objeto de la disputa entre estos tanna’im, como se enseña en una baraita: Si una mujer experimentó dificultad en el parto durante la cual salió sangre en dos días consecutivos, y en el tercero día expulsó algo, pero no sabe qué expulsó, es incierto si tiene el estatus de una mujer que dio a luz, y es incierto si tiene el estatus de una mujer que experimentó ziva. Por lo tanto, ella trae una ofrenda, pero no es comida por los sacerdotes.
רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ אוֹמֵר: מְבִיאָה קׇרְבָּן וְנֶאֱכָל, לְפִי שֶׁאִי אֶפְשָׁר לִפְתִיחַת הַקֶּבֶר בְּלֹא דָּם.
Rabí Yehoshua dice: La mujer trae una ofrenda, y esta se come. La razón es que ciertamente ella es o una mujer después del parto o una zava, pues la apertura del útero no es posible sin un flujo de sangre. Este también es el asunto en disputa entre los Rabinos y Rabí Yehuda.
תָּנוּ רַבָּנַן: הַמַּפֶּלֶת חֲתִיכָה, סוֹמְכוֹס אוֹמֵר מִשּׁוּם רַבִּי מֵאִיר, וְכֵן הָיָה רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן מְנַסְיָא אוֹמֵר כִּדְבָרָיו: קוֹרְעָהּ, אִם יֵשׁ דָּם בְּתוֹכָהּ — טְמֵאָה, וְאִם לָאו — טְהוֹרָה.
§ Los Sabios enseñaron en una baraita: En el caso de una mujer que expulsa un trozo amorfo de tejido, Sumakhos dice en nombre de Rabí Meir, y asimismo Rabí Shimon ben Menasya solía decir de acuerdo con su declaración: Un Sabio a quien se le presenta este trozo de tejido debe rasgarlo para examinarlo. Si hay sangre dentro de él, la mujer es ritualmente impura, y si no, es pura.
כְּרַבָּנַן, וַעֲדִיפָא מִדְּרַבָּנַן. כְּרַבָּנַן — דְּאָמְרִי: אֶפְשָׁר לִפְתִיחַת הַקֶּבֶר בְּלֹא דָּם. וַעֲדִיפָא מִדְּרַבָּנַן — דְּאִינְהוּ סָבְרִי: עִמָּהּ — אִין, בְּתוֹכָהּ — לָא, וְסוֹמְכוֹס סָבַר: אֲפִילּוּ בְּתוֹכָהּ.
La Guemará compara esta baraita con el dictamen de la mishná: Esta declaración está básicamente de acuerdo con la opinión de los Rabinos en la mishná, pero es más amplia, es decir, más estricta, que aquel dictamen de los Rabinos. Está de acuerdo con la opinión de los Rabinos, ya que ellos dicen que la apertura del útero es posible sin una descarga de sangre, mientras que Rabí Yehuda sostiene que la apertura del útero es imposible sin una descarga de sangre. Pero el dictamen de la baraita es más amplio que aquel dictamen de los Rabinos, ya que ellos sostienen que si la sangre sale con el trozo de tejido, entonces sí, la mujer es impura, pero si la sangre se encuentra dentro del trozo de tejido, ella no es impura; y Sumakhos sostiene que incluso si la sangre se encuentra dentro del trozo, la mujer es impura.
וְתַנְיָא אִידַּךְ: הַמַּפֶּלֶת חֲתִיכָה, רַבִּי אַחָא אוֹמֵר: קוֹרְעָהּ, אִם תּוֹכָהּ מַאֲדִים — טְמֵאָה, וְאִם לָאו — טְהוֹרָה.
Y también se enseña en otra baraita con respecto a una mujer que expulsa un trozo amorfo de tejido, que Rabí Aḥa dice: Se lo desgarra, y si su interior se ve rojo, aunque no contenga sangre, la mujer es impura; y si no tiene apariencia roja, ella es pura.
כְּסוֹמְכוֹס, וַעֲדִיפָא מִסּוֹמְכוֹס.
La Guemará compara esta baraita con la opinión antes mencionada de Sumakhos: Este dictamen de Rabí Aḥa está básicamente de acuerdo con la opinión de Sumakhos, ya que Rabí Aḥa también exige que se examine el interior del trozo de tejido para ver si hay sangre en su interior, pero es más amplio que la opinión de Sumakhos, pues Rabí Aḥa considera impura a la mujer incluso si el trozo de tejido simplemente parece rojo por dentro pero no contiene sangre.
וְתַנְיָא אִידַּךְ: הַמַּפֶּלֶת חֲתִיכָה, רַבִּי בִּנְיָמִין אוֹמֵר: קוֹרְעָהּ, אִם יֵשׁ בָּהּ עֶצֶם — אִמּוֹ טְמֵאָה לֵידָה. אָמַר רַב חִסְדָּא: וּבַחֲתִיכָה לְבָנָה. וְכֵן כִּי אֲתָא זוּגָא דְּמִן חַדְיָיב, אֲתָא וְאַיְיתִי מַתְנִיתָא בִּידֵיהּ: הַמַּפֶּלֶת חֲתִיכָה לְבָנָה — קוֹרְעָהּ, אִם יֵשׁ בָּהּ עֶצֶם — אִמּוֹ טְמֵאָה לֵידָה.
Y se enseña en otra baraita con respecto a una mujer que expulsa un trozo amorfo de tejido, que Rabí Binyamin dice que se desgarra para examinarlo. Si contiene un hueso, se considera un feto, y su madre es impura con la impureza de una mujer que dio a luz. Rav Ḥisda dice: Y esto se aplica en el caso de un trozo blanco de carne; solo en tal situación la existencia de un hueso lo convierte en un feto. Y asimismo, cuando un par de eruditos de Torah vinieron de Ḥadyab, vinieron y trajeron una baraita con ellos: En el caso de una mujer que expulsa un trozo blanco de tejido, se desgarra para examinarlo, y si contiene un hueso, su madre es impura con la impureza de una mujer que dio a luz.
אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן מִשּׁוּם רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן יוֹחַי: הַמַּפֶּלֶת חֲתִיכָה — קוֹרְעָהּ, אִם יֵשׁ בָּהּ דָּם אָגוּר — טְמֵאָה, וְאִם לָאו — טְהוֹרָה, כְּסוֹמְכוֹס, וְקִילָּא מִכּוּלְּהוּ.
Rabí Yoḥanan dice en nombre de Rabí Shimon ben Yoḥai: Con respecto a una mujer que expulsa un trozo amorfo de tejido, se lo desgarra para examinarlo. Si contiene una cantidad de sangre acumulada, la mujer es impura; y si no, es pura. La Guemará comenta: Esto está básicamente de acuerdo con la opinión de Sumakhos, de que la sangre encontrada dentro del trozo de tejido vuelve impura a la mujer, pero es más indulgente que todas las opiniones anteriores, es decir, Sumakhos y Rabí Aḥa, ya que, según Rabí Shimon ben Yoḥai, la mujer queda impura solo si hay una cantidad de sangre acumulada.
בְּעָא מִינֵּיהּ רַבִּי יִרְמְיָה מֵרַבִּי זֵירָא: הָרוֹאָה דָּם בִּשְׁפוֹפֶרֶת מַהוּ? ״בִּבְשָׂרָהּ״ אֲמַר רַחֲמָנָא, וְלֹא בִּשְׁפוֹפֶרֶת, אוֹ דִלְמָא הַאי ״בִּבְשָׂרָהּ״ מִיבְּעֵי לֵיהּ שֶׁמְּטַמְּאָה מִבִּפְנִים כְּבַחוּץ?
§ Rabí Yirmeya preguntó a Rabí Zeira: En el caso de una mujer que introdujo un tubo en su vagina y ve sangre, es decir, encontró sangre en el tubo, ¿cuál es la halakha? Rabí Yirmeya aclaró su pregunta: Dado que está dicho: “Y si una mujer tiene un flujo, y su flujo en su carne es sangre, permanecerá en su impureza siete días” (Levítico 15:19), quizá el Misericordioso dice en este versículo que la mujer es impura solo si la sangre es expulsada por “su carne” y no por un tubo. O quizá este término: “En su carne,” es necesario para enseñar la halakhade que una mujer se vuelve impura al encontrar sangre dentro de su vagina tal como se vuelve impura al experimentar sangrado fuera de su vagina; es decir, una vez que la sangre entra en el canal vaginal desde el útero, la mujer es ritualmente impura.
אֲמַר לֵיהּ: ״בִּבְשָׂרָהּ״ אֲמַר רַחֲמָנָא וְלֹא בִּשְׁפוֹפֶרֶת, דְּאִי ״בִּבְשָׂרָהּ״ מִבָּעֵי לֵיהּ שֶׁמְּטַמְּאָה מִבִּפְנִים כְּבַחוּץ, אִם כֵּן נֵימָא קְרָא ״בַּבָּשָׂר״, מַאי ״בִּבְשָׂרָהּ״? שְׁמַע מִינָּה תַּרְתֵּי.
Rabí Zeira le dijo a Rabí Yirmeya: El Misericordioso declara: “En su carne,” lo que significa que la mujer es impura solo si la sangre es expulsada por “su carne” y no por un tubo. Pues, si la expresión “en su carne” es necesaria para enseñar que una mujer se vuelve impura al encontrar sangre dentro de su vagina tal como al ver sangre fuera de su vagina, entonces, que el versículo diga: En la carne. ¿Cuál es el significado del hecho de que el versículo diga: “En su carne”? Concluye dos conclusiones de la expresión: tanto que una mujer se vuelve impura por la presencia de sangre dentro de su vagina, como que una mujer que experimenta un sangrado que salió por un tubo es ritualmente pura.
וְהָא אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן מִשּׁוּם רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן יוֹחַי: הַמַּפֶּלֶת חֲתִיכָה — קוֹרְעָהּ, אִם יֵשׁ בָּהּ דָּם אָגוּר — טְמֵאָה, וְאִם לָאו — טְהוֹרָה!
La Guemará pregunta: Pero, ¿acaso Rabí Yoḥanan no dice en nombre de Rabí Shimon ben Yoḥai: Con respecto a una mujer que expulsa un trozo amorfo de tejido, se lo desgarra para examinarlo; si contiene una cantidad de sangre acumulada, la mujer es impura, y si no, es pura? Si una mujer que ve sangre que salió dentro de un trozo de tejido se vuelve impura, lo mismo debería aplicarse a una mujer que ve sangre que salió a través de un tubo.
הָכִי הַשְׁתָּא? הָתָם דַּרְכָּהּ שֶׁל אִשָּׁה לִרְאוֹת דָּם בַּחֲתִיכָה, הָכָא אֵין דַּרְכָּהּ שֶׁל אִשָּׁה לִרְאוֹת דָּם בִּשְׁפוֹפֶרֶת.
La Guemará responde: ¿Cómo pueden compararse estos casos? Allí, con respecto a un trozo de tejido, la mujer es impura, pues es la manera de una mujer ver sangre dentro de tal trozo de tejido. Por lo tanto, esta sangre cumple la condición establecida en el versículo: «En su carne». En cambio, aquí, en el caso de un tubo, la mujer no debe ser impura, pues no es la manera de una mujer ver sangre que salió a través de un tubo.
לֵימָא שְׁפוֹפֶרֶת תַּנָּאֵי הִיא, דְּתַנְיָא: הַמַּפֶּלֶת חֲתִיכָה, אַף עַל פִּי שֶׁמְּלֵאָה דָּם, אִם יֵשׁ עִמָּהּ דָּם — טְמֵאָה, וְאִם לָאו — טְהוֹרָה. רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר: ״בִּבְשָׂרָהּ״ — וְלֹא בַּשָּׁפִיר וְלֹא בַּחֲתִיכָה.
La Guemará sugiere: ¿Diremos que la halakha en el caso de un tubo está sujeta a una disputa entre tanna’im? Como se enseña en una baraita: Con respecto a una mujer que expulsa un trozo amorfo de tejido, aunque el trozo esté lleno de sangre, si hay sangre en el exterior que sale con él, la mujer es impura; y si no, es pura. Rabí Eliezer dice: La expresión “en su carne” enseña que una mujer se vuelve impura solo por sangre que sale en contacto directo con su carne, y no por sangre que sale en un saco gestacional, ni por sangre que sale en un trozo amorfo de tejido.
רַבִּי אֱלִיעֶזֶר — הַיְינוּ תַּנָּא קַמָּא! אֵימָא: שֶׁרַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר ״בִּבְשָׂרָהּ״ — וְלֹא בַּשָּׁפִיר וְלֹא בַּחֲתִיכָה.
La Guemará interrumpe su cita de la baraita y pregunta: ¿No es la opinión de Rabí Eliezer idéntica a la del primer tanna? El primer tanna también dice que una mujer no se vuelve impura debido a sangre encontrada en un trozo de tejido. Más bien, toda la baraita es la opinión de Rabí Eliezer, y se debe decir que la baraita debe leerse de la siguiente manera: Incluso si el trozo de tejido está lleno de sangre, la mujer es pura, como dice Rabí Eliezer que la expresión “en su carne” enseña que una mujer se vuelve impura solo por sangre que emerge en contacto directo con su carne, y no por sangre que emerge en un saco gestacional, ni por sangre que emerge en un trozo de tejido.
וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: אֵין זֶה דַּם נִדָּה אֶלָּא דַּם חֲתִיכָה. תַּנָּא קַמָּא נָמֵי טַהוֹרֵי מְטַהֵר, אֶלָּא דְּפַלַּי פַּלּוֹיֵי אִיכָּא בֵינַיְיהוּ.
La baraita continúa: Y los Rabinos dicen: Si hay sangre en el trozo de tejido, esta no es sangre menstrual, sino más bien la sangre del trozo de tejido. La Guemará pregunta: ¿Acaso el primer tanna no considera también a la mujer pura? ¿Cuál es la diferencia entre la opinión de los Rabinos y la del primer tanna? La Guemará responde: Más bien, la diferencia entre la opinión del primer tanna y la de los Rabinos es con respecto a un caso en el que el trozo de tejido está agrietado, y su sangre entra en contacto directo con el cuerpo de la mujer.
תַּנָּא קַמָּא סָבַר ״בִּבְשָׂרָהּ״ — וְלֹא בַּשָּׁפִיר וְלֹא בַּחֲתִיכָה, וְהוּא הַדִּין לִשְׁפוֹפֶרֶת. וְהָנֵי מִילֵּי הֵיכָא דְּשִׁיעָא, אֲבָל פַּלַּי פַּלּוֹיֵי — טְמֵאָה. מַאי טַעְמֵיהּ? ״בִּבְשָׂרָהּ״ קָרֵינָא בֵּיהּ.
El primer tanna sostiene que el término “en su carne” enseña que una mujer se vuelve impura solo por sangre que sale mediante contacto directo con su carne, y no por sangre que sale en un saco gestacional, ni por sangre que sale en un trozo de tejido. Y lo mismo es cierto con respecto a sangre que sale por un tubo. Pero esta declaración se aplica solo en un caso en que el trozo de tejido es liso, pero si está agrietado, la mujer es impura. ¿Cuál es la razón de esta excepción? Dado que la sangre entra en contacto directo con la carne de la mujer, leemos el término “en su carne” con respecto a ello, es decir, cumple esa condición.
וְאָתוּ רַבָּנַן לְמֵימַר: אַף עַל גַּב דְּפַלַּי פַּלּוֹיֵי — אֵין זֶה דַּם נִדָּה אֶלָּא דַּם חֲתִיכָה. הָא דַּם נִדָּה וַדַּאי טָמֵא, וַאֲפִילּוּ בִּשְׁפוֹפֶרֶת נָמֵי!
Y los Rabinos vienen a decir: Aunque el trozo de tejido está agrietado, la mujer es pura, ya que esta no es sangre menstrual sino la sangre del trozo de tejido. Se puede inferir de aquí que, si la sangre es sangre menstrual, la mujer ciertamente es impura, y esto es cierto incluso si la sangre sale a través de un tubo. En consecuencia, la halakha en el caso de un tubo está sujeta a una disputa entre tanna’im.
אָמַר אַבָּיֵי: בִּשְׁפוֹפֶרֶת כּוּלֵּי עָלְמָא לָא פְּלִיגִי דִּטְהוֹרָה,
Abaye dice que esta sugerencia debe ser rechazada: En el caso de un tubo, todos están de acuerdo en que la mujer es pura, como se deriva de la expresión «en su carne».