רַבִּי חֲנִינָא הוּא דְּחַכִּים, כּוּלֵּי עָלְמָא לָאו חַכִּימִי הָכִי.
Rabí Yishmael, hijo de Rabí Yosei, explicó: Solo Rabí Ḥanina tiene permitido examinar la sangre de esta manera, pues es sabio, pero todos los demás no son tan sabios como para realizar el examen con éxito sin agua.
אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: חֻכְמְתָא דְּרַבִּי חֲנִינָא גְּרַמָא לִי דְּלָא אֶחְזֵי דְּמָא, מְטַמֵּינָא — מְטַהַר, מְטַהַרְנָא — מְטַמֵּא. אָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר: עִנְוְותָנוּתָא דְּרַבִּי חֲנִינָא גְּרַמָא לִי דַּחֲזַאי דְּמָא, וּמָה רַבִּי חֲנִינָא דְּעִנְוְתָן הוּא — מַחֵית נַפְשֵׁיהּ לְסָפֵק וְחָזֵי, אֲנָא לָא אֶחְזֵי?
Rabí Yoḥanan dice: La sabiduría de Rabí Ḥanina hace que yo no examine sangre para una evaluación halájica. Cuando yo examinaba sangre y la consideraba impura, él la consideraba pura, y cuando yo la consideraba pura, él la consideraba impura. Por el contrario, Rabí Elazar dice: La humildad de Rabí Ḥanina hace que yo examine sangre, pues razono para mis adentros: Si Rabí Ḥanina, que es humilde, se pone en una situación de incertidumbre y examina varios tipos de sangre para determinar su estatus, ¿acaso yo, que ni de lejos soy tan humilde, no he de examinar sangre para una evaluación?
אָמַר רַבִּי זֵירָא: טִבְעָא דְּבָבֶל גְּרַמָא לִי דְּלָא חֲזַאי דְּמָא, דְּאָמֵינָא: בְּטִבְעָא לָא יָדַעְנָא, בִּדְמָא יָדַעְנָא?!
Rabí Zeira dice: La naturaleza compleja de los habitantes de Babilonia hace que no examine sangre para una evaluación halájica, pues me digo a mí mismo: Incluso asuntos que involucran la naturaleza compleja de las personas no conozco; ¿puedo entonces afirmar que sé sobre asuntos de sangre?
לְמֵימְרָא דִּבְטִבְעָא תַּלְיָא מִלְּתָא? וְהָא רַבָּה הוּא דְּיָדַע בְּטִבְעָא, וְלָא יָדַע בִּדְמָא! כׇּל שֶׁכֵּן קָאָמַר: וּמָה רַבָּה דְּיָדַע בְּטִבְעָא — לָא חֲזָא דְּמָא, וַאֲנָא אֶחְזֵי?!
La Guemará pregunta: ¿Quiere esto decir que el asunto de la apariencia de la sangre depende de la naturaleza de las personas, es decir, que cambia de acuerdo con su naturaleza? Pero Rabá es un ejemplo de alguien que conocía la compleja naturaleza de la gente de Babilonia, y, sin embargo, no sabía distinguir entre diferentes tipos de sangre. La Guemará responde: Rabí Zeira tomó este factor en cuenta y dijo para sí: Con mayor razón; si Rabá, que conocía la compleja naturaleza de estas personas, aun así no examinaba sangre, ¿debería yo, que desconozco la naturaleza de estas personas, examinar sangre para su evaluación?
עוּלָּא אִקְּלַע לְפוּמְבְּדִיתָא, אַיְיתוֹ לְקַמֵּיהּ דְּמָא וְלָא חֲזָא. אֲמַר: וּמָה רַבִּי אֶלְעָזָר דְּמָרָא דְּאַרְעָא דְּיִשְׂרָאֵל הֲוָה, כִּי מִקְּלַע לְאַתְרָא דְּרַבִּי יְהוּדָה — לָא חָזֵי דְּמָא, אֲנָא אֶחְזֵי?!
La Guemará relata que Ulla acertó a llegar a Pumbedita, donde le llevaron sangre ante él para examinarla, pero no quiso verla, pues dijo: Si Rabí Elazar, que era el maestro de la Tierra de Israel en sabiduría, cuando acertaba a venir al lugar de Rabí Yehuda, no examinaba sangre, ¿he de examinar sangre yo aquí?
וְאַמַּאי קָרוּ לֵיהּ ״מָרָא דְּאַרְעָא דְּיִשְׂרָאֵל״? דְּהַהִיא אִתְּתָא (דאייתא) [דְּאַיְיתַאי] דְּמָא לְקַמֵּיהּ דְּרַבִּי אֶלְעָזָר, הֲוָה יָתֵיב רַבִּי אַמֵּי קַמֵּיהּ. אַרְחֵיהּ, אֲמַר לַהּ: הַאי דַּם חִימּוּד הוּא. בָּתַר דְּנָפְקָה, אִטְּפַל לַהּ רַבִּי אַמֵּי. אֲמַרָה לֵיהּ: בַּעֲלִי הָיָה בַּדֶּרֶךְ וַחֲמַדְתִּיו. קָרֵי עֲלֵיהּ: ״סוֹד ה׳ לִירֵאָיו״.
La Guemará pregunta: ¿Y por qué lo llamarían a Rabí Elazar el maestro de Eretz Yisrael en sabiduría? La Guemará explica que hubo un incidente que involucró a cierta mujer que llevó sangre ante Rabí Elazar para su examen, y Rabí Ami estaba sentado delante de él. Rabí Ami observó que Rabí Elazar olió la sangre y le dijo a la mujer: Esta es sangre de deseo, es decir, tu deseo por tu marido hizo que emitieras esta sangre, y no es sangre de menstruación. Después de que la mujer salió de la presencia de Rabí Elazar, Rabí Ami la alcanzó e indagó sobre las circunstancias de su caso. Ella le dijo: Mi marido estaba ausente de viaje, y yo lo deseaba. Rabí Ami recitó el siguiente versículo acerca de Rabí Elazar: "El consejo del Señor es para quienes le temen; y Su pacto, para hacérselo saber" (Salmos 25:14), es decir, Dios revela asuntos secretos a quienes le temen.
אִפְרָא הוֹרְמִיז, אִמֵּיהּ דְּשַׁבּוּר מַלְכָּא, שַׁדַּרָה דְּמָא לְקַמֵּיהּ דְּרָבָא. הֲוָה יָתֵיב רַב עוֹבַדְיָה קַמֵּיהּ, אַרְחֵיהּ. אֲמַר לַהּ: הַאי דַּם חִימּוּד הוּא. אֲמַרָה לֵיהּ לִבְרֵיהּ: תָּא חֲזִי כַּמָּה חַכִּימֵי יְהוּדָאֵי! אֲמַר לַהּ: דִּלְמָא כְּסוֹמֵא בָּאֲרוּבָּה.
La Guemará relata además que Ifera Hurmiz, la madre del rey Shapur, envió sangre ante Rava para su examen, pues buscaba convertirse y estaba practicando las halakhot de la menstruación. En ese momento Rav Ovadya estaba sentado delante de Rava. Rav Ovadya observó que Rava olió la sangre y luego le dijo a la mujer: Esta es sangre de deseo. Ella le dijo a su hijo: Ven y mira cuán sabíos son los judíos, pues Rava tiene razón. Su hijo le dijo: Quizás Rava era como un ciego que escapa de una chimenea, es decir, fue una conjetura afortunada.
הֲדַר שַׁדַּרָה לֵיהּ שִׁתִּין מִינֵי דְּמָא, וְכוּלְּהוּ אַמְרִינְהוּ. הַהוּא בָּתְרָא דָּם כִּנִּים הֲוָה, וְלָא יְדַע. אִסְתַּיַּיע מִילְּתָא, וְשַׁדַּר לַהּ סְרִיקוּתָא דִּמְקַטְּלָא כַּלְמֵי. אֲמַרָה: יְהוּדָאֵי, בִּתְוָונֵי דְּלִבָּא יָתְבִיתוּ!
Ifera Hurmiz entonces envió a Rava sesenta tipos diferentes de sangre, algunos impuros y otros puros, y con respecto a todos ellos Rava le dijo con precisión su origen. La Guemará añade: Aquella última muestra de sangre enviada por Ifera Hurmiz era sangre de piojos, y Rava no sabía qué era. Recibió ayuda en este asunto en forma de guía celestial, pues sin darse cuenta le envió como regalo un peine para matar piojos. Ella dijo en exclamación: Judíos, ustedes deben habitar en la cámara de los corazones de las personas.
אָמַר רַב יְהוּדָה: מֵרֵישָׁא הֲוָה חָזֵינָא דְּמָא, כֵּיוָן דְּאָמְרָה לִי אִמֵּיהּ דְּיִצְחָק בְּרִי, הַאי טִיפְּתָא קַמַּיְיתָא לָא מַיְיתִינַן לַהּ קַמַּיְיהוּ דְּרַבָּנַן מִשּׁוּם דִּזְהִימָא — לָא חָזֵינָא.
§ La Guemará cita más declaraciones de los Sabios con respecto al examen de la sangre. Rav Yehuda dice: Al principio yo examinaba sangre, es decir, realizaba exámenes de sangre, pero cambié mi conducta cuando la madre de mi hijo Yitzḥak, es decir, mi esposa, me dijo que actúa de la siguiente manera: Con respecto a esta primera gota de sangre que veo, no la llevo ante los Sabios, porque no es sangre pura, es decir, otras sustancias están mezcladas con ella. Después de oír esto, decidí no seguir examinando sangre, ya que es posible que la primera gota, que no llego a ver, fuera impura.
בֵּין טְמֵאָה לִטְהוֹרָה — וַדַּאי חָזֵינָא.
Rav Yehuda continúa: Pero con respecto al examen de la sangre que emitió una mujer que dio a luz después de completarse sus días de pureza, es decir, al menos cuarenta días después de dar a luz a un varón, u ochenta después de dar a luz a una mujer (véase Torah, capítulo 12), para determinar si ella es ritualmente impura o pura, ciertamente examino esta sangre y determino su estado según su color. Esta sangre es limpia, ya que la mujer ha estado sangrando durante un largo período de tiempo.
יַלְתָּא (אייתא) [אַיְיתַאי] דְּמָא לְקַמֵּיהּ דְּרַבָּה בַּר בַּר חַנָּה, וְטַמִּי לַהּ. הֲדַר (אייתא) [אַיְיתַאי] לְקַמֵּיהּ דְּרַב יִצְחָק בְּרֵיהּ דְּרַב יְהוּדָה, וְדַכִּי לַהּ.
§ La Guemará relata que Yalta, esposa de Rav Naḥman, llevó sangre ante Rabba bar bar Ḥana, y él la consideró ritualmente impura. Luego la llevó ante Rav Yitzḥak, hijo de Rav Yehuda, y él la consideró pura.
וְהֵיכִי עָבֵיד הָכִי? וְהָתַנְיָא: חָכָם שֶׁטִּימֵּא — אֵין חֲבֵרוֹ רַשַּׁאי לְטַהֵר, אָסַר — אֵין חֲבֵירוֹ רַשַּׁאי לְהַתִּיר!
La Guemará pregunta: Pero ¿cómo pudo Rav Yitzḥak, hijo de Rav Yehuda, actuar de esta manera? ¿Acaso no se enseña en una baraita: En el caso de una autoridad halájica que consideró un objeto impuro, otra autoridad halájica no tiene permitido considerarlo puro; si una autoridad halájica consideró un asunto prohibido, otra autoridad halájica no tiene permitido considerarlo permitido?
מֵעִיקָּרָא טַמּוֹיֵי הֲוָה מְטַמֵּי לַהּ, כֵּיוָן דַּאֲמַרָה לֵיהּ דְּכֹל יוֹמָא הֲוָה מְדַכֵּי לִי כִּי הַאי גַוְנָא, וְהָאִידָּנָא הוּא דְּחַשׁ בְּעֵינֵיהּ — דַּכִּי לַהּ.
La Guemará explica que inicialmente Rav Yitzḥak, hijo de Rav Yehuda, la consideró impura, pero cambió de opinión cuando Yalta le dijo: Cada día que llevo sangre de este tipo de color a Rabba bar bar Ḥana, él me considera pura, y precisamente ahora emitió un fallo diferente, pues siente dolor en el ojo. Al oír esto, Rav Yitzḥak, hijo de Rav Yehuda, la consideró pura.
וּמִי מְהֵימְנָא? אִין, וְהָתַנְיָא: נֶאֱמֶנֶת אִשָּׁה לוֹמַר ״כָּזֶה רָאִיתִי וְאִבַּדְתִּיו״.
La Guemará pregunta: Pero, ¿se considera creíbles a las personas para presentar afirmaciones como la presentada por Yalta? La Guemará responde: Sí; y asimismo se enseña en una baraita: Se considera creíble a una mujer si dice: Vi sangre de este color, pero la perdí antes de que pudiera ser examinada.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: ״כָּזֶה טִיהֵר אִישׁ פְּלוֹנִי חָכָם״, מַהוּ?
Se planteó un dilema ante los Sabios: Si una mujer le dice a su amiga a quien le mostró sangre: Mi sangre, cuya apariencia es como esta, fulano, la autoridad halájica, la consideró pura, ¿cuál es la halakha? ¿Se la considera creíble con respecto a su estatus?
תָּא שְׁמַע: נֶאֱמֶנֶת אִשָּׁה לוֹמַר ״כָּזֶה רָאִיתִי וְאִבַּדְתִּיו״, שָׁאנֵי הָתָם, דְּלֵיתֵיהּ לְקַמֵּהּ.
La Guemará sugiere: Ven y escucha una resolución a este dilema de la baraita citada arriba: Una mujer es considerada creíble si dice: Vi sangre de este color, pero la perdí. Esto demuestra que una mujer puede presentar afirmaciones de este tipo. La Guemará rechaza esta prueba: Allí es diferente, ya que en ese caso la sangre no está ante ella, y por lo tanto los Sabios fueron indulgentes. Pero aquí, la amiga de la mujer puede llevar su sangre a una autoridad halájica para su examen.
תָּא שְׁמַע: דְּיַלְתָּא (אייתא) [אַיְיתַאי] דְּמָא לְקַמֵּיהּ דְּרַבָּה בַּר בַּר חַנָּה — וְטַמִּי לַהּ. לְקַמֵּיהּ דְּרַב יִצְחָק בְּרֵיהּ דְּרַב יְהוּדָה — וְדַכִּי לַהּ. וְהֵיכִי עָבֵיד הָכִי? וְהָתַנְיָא: ״חָכָם שֶׁטִּימֵּא אֵין חֲבֵירוֹ רַשַּׁאי לְטַהֵר״ וְכוּ׳,
La Guemará sugiere además: Ven y escucha el incidente citado anteriormente, pues Yalta llevó sangre ante Rabba bar bar Ḥana, y él la consideró ritualmente impura; luego la llevó ante Rav Yitzḥak, hijo de Rav Yehuda, y él la consideró pura. Y la Guemará preguntó: ¿Cómo pudo Rav Yitzḥak, hijo de Rav Yehuda, actuar de esta manera? ¿Pero no se enseña en una baraita: En el caso de una autoridad halájica que consideró un objeto impuro, otra autoridad halájica no tiene permitido considerarlo puro?
וְאָמְרִינַן: טַמּוֹיֵי הֲוָה מְטַמֵּי לַהּ, כֵּיוָן דַּאֲמַרָה לֵיהּ דְּכֹל יוֹמָא מְדַכֵּי לַהּ כִּי הַאי גַוְנָא, וְהָאִידָּנָא הוּא דְּחַשׁ בְּעֵינֵיהּ — הֲדַר דַּכִּי לַהּ, אַלְמָא מְהֵימְנָא לֵהּ!
Y decimos en respuesta que inicialmente Rav Yitzḥak, hijo de Rav Yehuda, la consideró impura, pero cambió de opinión cuando ella le dijo que todos los días que lleva sangre de este tipo de color a Rabba bar bar Ḥana él la considera pura, y precisamente ahora emitió un fallo diferente, pues siente dolor en el ojo. La Guemará resume: La conclusión de la historia fue que, al oír esto, Rav Yitzḥak, hijo de Rav Yehuda, entonces la consideró pura. Evidentemente, cuando una mujer presenta afirmaciones con respecto a la sangre que se muestra, consideramos sus afirmaciones creíbles.
רַב יִצְחָק בַּר יְהוּדָה אַגְּמָרֵיהּ סְמַךְ.
La Guemará responde: Aquel incidente no constituye una prueba, pues Rav Yitzḥak, hijo de Rav Yehuda, se basó en su estudio en su dictamen leniente. Al principio, se mostró reacio a emitir su dictamen, por deferencia a Rabba bar bar Ḥana, quien había dicho que la sangre era impura. Pero cuando escuchó la explicación de Yalta, consideró la sangre pura, tal como había pensado originalmente. Por lo tanto, no hay prueba de allí de que se acepten declaraciones de este tipo hechas por una mujer.
רַבִּי רָאָה דָּם בַּלַּיְלָה וְטִימֵּא, רָאָה בַּיּוֹם וְטִיהֵר, הִמְתִּין שָׁעָה אַחַת חָזַר וְטִימֵּא, אָמַר: אוֹי לִי שֶׁמָּא טָעִיתִי!
§ La Guemará relata además: Rabí Yehuda HaNasi una vez vio la sangre de una mujer por la noche y la consideró impura. Luego volvió a ver esa sangre durante el día, después de que se hubiera secado, y la consideró pura. Esperó una hora y luego la consideró impura nuevamente. Se supone que Rabí Yehuda HaNasi no realizó otro examen en ese momento; más bien, razonó que el examen de la noche anterior había sido correcto, y que el color de la sangre debía considerarse impuro por cómo se veía cuando estaba húmeda. Entonces Rabí Yehuda HaNasi dijo: ¡Ay de mí! Quizás me equivoqué al declarar la sangre impura, pues según su color debería ser pura.
שֶׁמָּא טָעִיתִי? וַדַּאי טָעָה! דְּתַנְיָא: לֹא יֹאמַר חָכָם ״אִילּוּ הָיָה לַח — הָיָה וַדַּאי טָמֵא״.
La Guemará cuestiona esta afirmación: ¿Quizás me equivoqué? Él ciertamente se equivocó, pues se enseña en una baraita que una autoridad halájica no puede decir: Si la sangre estuviera húmeda, ciertamente habría sido impura, y, sin embargo, aquí, Rabí Yehuda HaNasi consideró la sangre impura basándose en ese tipo de razonamiento.
אֶלָּא (אמר): אֵין לוֹ לַדַּיָּין אֶלָּא מַה שֶּׁעֵינָיו רוֹאוֹת. מֵעִיקָּרָא אַחְזְקֵיהּ בְּטָמֵא, כֵּיוָן דַּחֲזָא לְצַפְרָא דְּאִשְׁתַּנִּי אֲמַר (ליה): וַדַּאי טָהוֹר הֲוָה, וּבַלַּיְלָה הוּא דְּלָא אִתְחֲזִי שַׁפִּיר. כֵּיוָן דַּחֲזָא דַּהֲדַר אִשְׁתַּנִּי אָמַר: הַאי טָמֵא הוּא, וּמִפְכָּח הוּא דְּקָא (מפכח) [פָכַח] וְאָזֵיל.
La Guemará explica que el incidente no ocurrió como se supuso al principio. Más bien, Rabí Yehuda HaNasi examinó la sangre tres veces, pues dijo: Un juez solo tiene lo que sus ojos ven como base para su dictamen. Inicialmente, Rabí Yehuda HaNasi estableció el estatus presuntivo de la sangre como ritualmente impura, pero cuando vio por la mañana que su color había cambiado, dijo: Sin duda era pura también la noche anterior, y solo porque era de noche pensé que era impura, porque no podía verse bien. Posteriormente, cuando vio poco después que su color volvió a cambiar, Rabí Yehuda HaNasi dijo: Esta sangre es impura y se va aclarando gradualmente a medida que su color se desvanece.
רַבִּי בָּדֵיק לְאוֹר הַנֵּר. רַבִּי יִשְׁמָעֵאל בְּרַבִּי יוֹסֵף בָּדֵיק בְּיוֹם הַמְעוּנָּן בֵּינֵי עַמּוּדֵי. אָמַר רַב אַמֵּי בַּר שְׁמוּאֵל: וְכוּלָּן אֵין בּוֹדְקִין אוֹתָן אֶלָּא בֵּין חַמָּה לְצֵל. רַב נַחְמָן אָמַר רַבָּה בַּר אֲבוּהּ: בְּחַמָּה וּבְצֵל יָדוֹ.
Con respecto a la manera en que los Sabios examinaban la sangre, la Guemará relata que Rabí Yehuda HaNasi examinaba la sangre a la luz de una vela. Rabí Yishmael, hijo de Rabí Yosef, examinaba la sangre entre las columnas de la casa de estudio incluso en un día nublado, a pesar de que no había mucha luz allí. Rav Ami bar Shmuel dice: Y en todos estos casos, se examina la sangre solo entre la luz del sol y la sombra. Rav Naḥman dice que Rabba bar Avuh dice: Uno se coloca en un lugar iluminado por el sol, y realiza el examen bajo la sombra de su mano, es decir, coloca su mano sobre la sangre. De esta manera, el color de la sangre puede discernirse mejor.
וְכַמָּזוּג שְׁנֵי חֲלָקִים כּוּ׳. תָּנָא:
§ La mishná establece: Y ¿cuál es el color que es como vino diluido que es impuro? Es específicamente cuando la dilución consiste en dos partes de agua y una parte de vino, y específicamente cuando es del vino de la región de Sharon en Eretz Yisrael. Los Sabios enseñaron en una baraita: