אֲמַר לֵיהּ: סוּדָנִי, לָא, דְּמִגַּנְיָא בְּאַפֵּיהּ. אָמַר רַב כָּהֲנָא: שְׁאֵלְתִּינְהוּ לְאִינָשֵׁי בֵּיתֵיהּ דְּרַב פָּפָּא וּדְרַב הוּנָא בְּרֵיהּ דְּרַב יְהוֹשֻׁעַ, כִּי אֲתוֹ רַבָּנַן מִבֵּי רַב מַצְרְכִי לְכוּ בְּדִיקָה? וַאֲמַרוּ לִי: לָא. וְלִישַׁיְּילִינְהוּ לְדִידְהוּ! דִּילְמָא אִינְהוּ קָא מַחְמְירִי אַנַּפְשַׁיְיהוּ.
Rava le dijo a Rav Pappa: ¡Sabio [sudani]! ¿No, acaso no será ella humillada ante él? Es vergonzoso para ella si la despiertan y tiene que pensar si es pura o no. Rav Kahana dice: Pregunté a las mujeres de la casa, es decir, a las esposas, de Rav Pappa y de Rav Huna, hijo de Rav Yehoshua: Cuando los Sabios, sus maridos, llegaban a casa del salón de estudio, ¿les exigían realizar un examen previo a la relación? Y me dijeron: No. La Guemará pregunta: Pero ¿por qué preguntar a sus esposas? ¿Por qué no preguntar a esos Sabios mismos? La Guemará responde: Quizás ellos dictaminarían con lenidad para otros, mientras actúan con rigor consigo mismos. Por lo tanto, se preguntó a sus esposas, para determinar cómo se conducían los Sabios en su vida personal.
תָּנוּ רַבָּנַן: אִשָּׁה שֶׁאֵין לָהּ וֶסֶת — אֲסוּרָה לְשַׁמֵּשׁ, וְאֵין לָהּ לֹא כְּתוּבָּה, וְלֹא פֵּירוֹת, וְלֹא מְזוֹנוֹת, וְלֹא בְּלָאוֹת, וּמוֹצִיא וְלֹא מַחְזִיר עוֹלָמִית, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר.
§ Los Sabios enseñaron en una baraita: Con respecto a una mujer que no tiene un ciclo menstrual fijo, le está prohibido mantener relaciones sexuales, y no tiene derecho a recibir el pago de su contrato matrimonial si es divorciada o enviuda, ni tiene derecho a recibir pago de su marido por los frutos de su propiedad que él consumió, ni tiene derecho a provisiones para su sustento del patrimonio de él, ni recupera su ropa gastada u otros artículos que llevó consigo al matrimonio como parte de su dote. Y además, su marido debe divorciarse de ella y nunca podrá volver a casarse con ella. Esta es la declaración de Rabí Meir.
רַבִּי חֲנִינָא בֶּן אַנְטִיגְנוֹס אוֹמֵר: מְשַׁמֶּשֶׁת בִּשְׁנֵי עִדִּים, הֵן עִוְּתוּהָ, הֵן תִּקְּנוּהָ. מִשּׁוּם אַבָּא חָנָן אָמְרוּ: אוֹי לוֹ לְבַעְלָהּ.
Rabí Ḥanina ben Antigonus dice: A ella se le permite mantener relaciones sexuales con su marido, pero debe examinarse con dos paños de revisión, uno antes de la relación y otro después. Estos pueden ser para su perjuicio si encuentra sangre en los paños, o estos pueden conducir a su beneficio, ya que si no encuentra sangre, queda permitida para su marido. Dijeron en nombre de Abba Ḥanan: ¡Ay de su marido!
אֲסוּרָה לְשַׁמֵּשׁ — דִּילְמָא מְקַלְקְלָה לֵיהּ. וְאֵין לָהּ כְּתוּבָּה — כֵּיוָן דְּלָא חַזְיָא לְבִיאָה, לֵית לַהּ כְּתוּבָּה.
La Guemará explica cada cláusula de la baraita: Ella tiene prohibido mantener relaciones sexuales, ya que quizás perjudique a su marido si emite sangre durante la relación. Y con respecto a la halajá de que ella no tiene derecho a recibir el pago de su contrato matrimonial, la razón es que, puesto que ella no es apta para las relaciones sexuales, no tiene derecho al pago de su contrato matrimonial.
וְלֹא פֵּירוֹת, וְלֹא מְזוֹנוֹת, וְלֹא בְּלָאוֹת — תְּנָאֵי כְּתוּבָּה כִּכְתוּבָּה דָּמוּ.
La Guemará continúa su explicación: Y ella no tiene derecho al pago por los frutos de su propiedad, ni tiene derecho a provisiones para su sustento de su patrimonio, ni recupera su ropa gastada. La razón de todo esto es que las estipulaciones en el contrato matrimonial se consideran como el propio contrato matrimonial. Puesto que ella no tiene derecho al contrato matrimonial, del mismo modo tampoco tiene derecho a estas disposiciones adicionales que están estipuladas en el contrato matrimonial.
וְיוֹצִיא, וְלֹא יַחְזִיר עוֹלָמִית. פְּשִׁיטָא! לָא צְרִיכָא — דַּהֲדַרָה וְאִתַּקַּנָה. מַהוּ דְּתֵימָא לַיהְדְּרַהּ? קָא מַשְׁמַע לַן, דְּזִימְנִין דְּאָזְלָא וּמִנַּסְבָא וּמִתַּקְנָא.
La Guemará analiza la siguiente cláusula de la baraita: Su marido debe divorciarse de ella y nunca podrá volver a casarse con ella. La Guemará pregunta: ¿Acaso eso no es obvio? La Guemará responde: No, es necesario enseñar esto en un caso en el que su situación fue posteriormente corregida, es decir, ella estableció un ciclo menstrual fijo. No sea que digas que él puede volver a casarse con ella, la baraitanos enseña que esto no está permitido, ya que a veces una mujer así podría ir y casarse con otra persona y su estatus sea posteriormente corregido.
וְאָמַר: ״אִילּוּ הָיִיתִי יוֹדֵעַ שֶׁכָּךְ הָיָה, אֲפִילּוּ הֱיִיתֶם נוֹתְנִין לִי מֵאָה מָנֶה — לֹא הָיִיתִי מְגָרְשָׁהּ!״, וְנִמְצָא גֵּט בָּטֵל, וּבָנֶיהָ מַמְזֵרִין.
Y el problema en este escenario es que su primer marido podría decir: Si hubiera sabido que era así, que ella se curaría, incluso si me hubieran dado cien veces cien dinares para divorciarme de ella, no me habría divorciado de ella. Y si es así, la carta de divorcio resultará ser inválida, y sus hijos de su segundo marido serán considerados mamzerim. Por lo tanto, debe quedar claro para él desde el principio que este divorcio es definitivo.
מִשּׁוּם אַבָּא חָנָן אָמְרוּ: ״אוֹי לוֹ לְבַעְלָהּ״. אִיכָּא דְאָמְרִי לְרַבִּי מֵאִיר אֲמַר לֵיהּ, דְּבָעֵי לְאַגְבּוֹיַהּ כְּתוּבְּתַהּ. אִיכָּא דְאָמְרִי לְרַבִּי חֲנִינָא בֶּן אַנְטִיגְנוֹס קָאָמַר לֵיהּ, דִּמְקַלְקְלָה לֵיהּ.
La Guemará analiza la cláusula final de la baraita: Dijeron en nombre de Abba Ḥanan: ¡Ay de su marido! Algunos dicen que él le dijo esto a Rabí Meir, ya que Abba Ḥanan sostiene que el marido está obligado a pagar el monto de su contrato matrimonial al divorciarse. Y algunos dicen que él le dijo esto a Rabí Ḥanina ben Antigonus, ya que Abba Ḥanan discrepa de su opinión y sostiene que está prohibido mantener relaciones sexuales con ella, pues quizá ella lo arruine si mantienen relaciones cuando ella está menstruando.
אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר שְׁמוּאֵל: הֲלָכָה כְּרַבִּי חֲנִינָא בֶּן אַנְטִיגְנוֹס. וּבְמַאי? אִי בַּעֲסוּקָה בִּטְהָרוֹת, הָא אַמְרַהּ שְׁמוּאֵל חֲדָא זִימְנָא!
Rav Yehuda dice que Shmuel dice: La halajá es de acuerdo con la opinión de Rabí Ḥanina ben Antigonus. La Guemará pregunta: ¿Y con respecto a qué caso emitió Shmuel este dictamen de halajá? La Guemará explica: Si se refiere a una mujer que está ocupada en manipular artículos ritualmente puros, ¿acaso Shmuel no ya dijo en otra ocasión que una mujer sin un ciclo menstrual fijo debe examinarse antes de la relación sexual?
וְאִי בְּשֶׁאֵינָהּ עֲסוּקָה בִּטְהָרוֹת, הָא אָמַר כֹּל לְבַעְלַהּ לָא בָּעֲיָא בְּדִיקָה, דְּאָמַר רַבִּי זֵירָא אָמַר רַבִּי אַבָּא בַּר יִרְמְיָה אָמַר שְׁמוּאֵל: ״אִשָּׁה שֶׁאֵין לָהּ וֶסֶת אֲסוּרָה לְשַׁמֵּשׁ עַד שֶׁתִּבְדּוֹק״, וְאוֹקִימְנָא לָהּ בַּעֲסוּקָה בִּטְהָרוֹת! מַאן דְּמַתְנֵי הָא לָא מַתְנֵי הָא.
Y si se refiere a una mujer que no está involucrada en manipular artículos ritualmente puros, ¿acaso no dice Shmuel que en cualquier caso en que un examen es solo para el propósito de mantener relaciones con su marido, y no para manipular artículos puros, ella no está obligada a realizar un examen? Como dijo Rabí Zeira que Rabí Abba bar Yirmeya dice que Shmuel dice: Una mujer que no tiene un ciclo menstrual fijo tiene prohibido mantener relaciones hasta que se examine a sí misma, y nosotros interpretamos esto como referido a casos en los que ella está involucrada en manipular artículos ritualmente puros. La Guemará responde: Quien enseña esto no enseña aquello, es decir, el dictamen de Shmuel de hecho se refiere a una mujer involucrada en manipular artículos puros, y los dos dictámenes fueron citados en su nombre por diferentes Sabios.
הֲדַרַן עֲלָךְ שַׁמַּאי אוֹמֵר.