וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: קוֹרֵא שֵׁם, וְאֵין צָרִיךְ לְהַפְרִישׁ. מַאי לָאו, לְמַאן דְּאָמַר סְפֵקוֹ טוֹבֵל, קָסָבַר: אִית לֵיהּ טוֹבַת הֲנָאָה, וְכֵיוָן דְּאִית לֵיהּ טוֹבַת הֲנָאָה — לָא מַהְנְיָא.
Y los Rabinos dicen: Debe designar el diezmo del pobre por nombre, pero no necesita realmente apartarlo y dárselo a nadie, ya que una persona pobre no puede reclamar el diezmo sin aportar prueba de que tiene derecho a él. Rav Yosef sugiere ahora: ¿Qué, acaso no es que según aquel, es decir, los Rabinos, que dice que la incertidumbre en cuanto a si el diezmo del pobre fue o no separado por el am ha’aretzvuelve el producto prohibido como producto no diezmado [tevel], y por lo tanto el dueño del producto debe designar el diezmo del pobre por nombre, él sostiene que el dueño del producto tiene el beneficio de la discreción, lo que significa que puede dar el diezmo del pobre a la persona pobre de su elección. Y puesto que tiene el beneficio de la discreción, la opción de que una mujer que hizo voto de no beneficiarse de las personas tome el diezmo del pobre es ineficaz, ya que estaría recibiendo beneficio del dueño del diezmo, puesto que él podría habérselo dado a otra persona.
וּלְמַאן דְּאָמַר [אֵינוֹ] קוֹרֵא שֵׁם, קָסָבַר: סְפֵקוֹ אֵינוֹ טוֹבֵל, וְכׇל שֶׁסְּפֵקוֹ אֵינוֹ טוֹבֵל — לֵית לֵיהּ טוֹבַת הֲנָאָה, וּשְׁרֵי לֵיהּ לְאִיתְהֲנוֹיֵי.
Rav Yosef continúa: Y según quien, es decir, Rabí Eliezer, dice que no necesita designar el diezmo del pobre por nombre, él sostiene que la incertidumbre acerca de si el diezmo del pobre fue o no separado por el am ha’aretzno vuelve el producto prohibido como producto no diezmado. Y siempre que el caso sea que la incertidumbre no vuelve el producto prohibido como producto no diezmado, el dueño no tiene el beneficio de la discreción y no elige a qué pobre se lo dará. Y, por lo tanto, quien hizo un voto de no beneficiarse de la gente tiene permitido obtener beneficio del diezmo del pobre, ya que no lo recibe de nadie.
אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי: דְּכוּלֵּי עָלְמָא סְפֵקוֹ טוֹבֵל, וְרַבִּי אֱלִיעֶזֶר וְרַבָּנַן בְּהָא קָמִיפַּלְגִי. רַבִּי אֱלִיעֶזֶר סָבַר: לֹא נֶחְשְׁדוּ עַמֵּי הָאָרֶץ עַל מַעְשַׂר עָנִי. כֵּיוָן דְּאִילּוּ מַפְקַר נִכְסֵיהּ וְהָוֵי עָנִי וְשָׁקֵל לֵיהּ הוּא — לֵית לֵיהּ פְּסֵידָא.
Abaye le dijo: Esta prueba no es concluyente, pues puede ser que todos estén de acuerdo en que la incertidumbre acerca de si el diezmo del pobre fue o no separado por el am ha’aretz hace que el producto sea prohibido como producto no diezmado, y que Rabí Eliezer y los Rabinos discrepan con respecto a esta cuestión: Rabí Eliezer sostiene que los amei ha’aretz no son sospechosos de no separar el diezmo del pobre. Por lo tanto, quien compra demai de un am ha’aretz no necesita preocuparse de que quizá no se haya separado su diezmo del pobre. Rabí Eliezer sostiene esta opinión porque, si el am ha’aretz declarara toda su propiedad sin dueño y así se convirtiera en pobre, y luego tomara él mismo el diezmo del pobre, no sufriría ninguna pérdida al separar este diezmo, y por lo tanto se supone que sí lo separó.
וְרַבָּנַן סָבְרִי: נִכְסֵיהּ לָא מַפְקַר אִינִישׁ, דְּמִירְתַת דִּלְמָא זָכֵי בְּהוּ אִינִישׁ אַחֲרִינָא. הִלְכָּךְ — נֶחְשְׁדוּ.
Y los Rabinos sostienen que, aunque teóricamente es posible que una persona evite tener que desprenderse realmente de su diezmo del pobre, esto es poco común, ya que una persona no suele declarar su propiedad sin dueño con este propósito, pues teme que quizás otra persona la adquiera mientras tanto. En consecuencia, se supone que quien separa el diezmo del pobre de su producción incurre en una pérdida, y por lo tanto los amei ha’aretz son sospechosos con respecto a este diezmo. En consecuencia, todavía no se ha dado una explicación satisfactoria de por qué la baraita permite que una mujer que hizo un voto de no obtener beneficio de la gente tome el diezmo del pobre.
רָבָא אוֹמֵר: כָּאן בְּמַעְשַׂר עָנִי הַמִּתְחַלֵּק בְּתוֹךְ הַבַּיִת, דִּכְתִיבָא בֵּיהּ נְתִינָה: ״וְנָתַתָּה לַלֵּוִי לַגֵּר וְגוֹ׳״ — מִשּׁוּם הָכִי אָסוּר לֵיהּ לְאִיתְהֲנוֹיֵי.
Rava dice que es posible explicar la aparente contradicción entre las fuentes con respecto al beneficio del diezmo del pobre sin recurrir a una disputa tanaítica: Aquí, la mishná se refiere al diezmo del pobre distribuido en la casa del propietario, es decir, al diezmo del pobre que no fue distribuido en la era sino que fue llevado a casa y ahora debe distribuirse a los pobres que visitan la casa, ya que el término dar está escrito en el versículo con respecto a tal diezmo: "Y darás al levita, al extranjero, al huérfano y a la viuda" (Deuteronomio 26:12), y el propietario tiene derecho a dar el diezmo al pobre de su elección, pues se le confiere el beneficio de la discreción. Debido a esa razón, está prohibido que quien hizo un voto de no obtener beneficio de las personas obtenga beneficio de este tipo de diezmo del pobre.
כָּאן בְּמַעְשַׂר עָנִי הַמִּתְחַלֵּק בְּתוֹךְ הַגֳּרָנוֹת. כֵּיוָן דִּכְתִיב בֵּיהּ ״וְהִנַּחְתָּ בִּשְׁעָרֶיךָ״, שְׁרֵי לֵיהּ לְאִיתְהֲנוֹיֵי.
Allí, sin embargo, la baraita se refiere al diezmo del pobre que se distribuye en la era. Pues con respecto a tal diezmo está escrito: “Y lo dejarás en tus puertas” (Deuteronomio 14:28), por lo que el propietario no puede designarlo para una persona en particular, y cualquier pobre que pase puede tomarlo de él. Como el propietario carece del beneficio de la discreción, quien hace un voto de no beneficiarse de las personas tiene permitido beneficiarse de este diezmo del pobre.
כֹּהֲנִים וּלְוִיִּם נֶהֱנִין לִי יִטְּלוּ כּוּ׳. אַלְמָא טוֹבַת הֲנָאָה אֵינָהּ מָמוֹן.
§ La mishná enseña que si alguien dijo: No permitiré que los sacerdotes y levitas se beneficien de mí, pueden tomar de él los dones sacerdotales y levíticos contra su voluntad. La Guemará señala: Aparentemente, el beneficio de la discreción de dar su terumá y sus diezmos al sacerdote o levita de su elección no es considerado como de valor monetario. Los sacerdotes y levitas pueden tomar los dones del dueño de la producción contra su voluntad, y no se considera que este último les haya conferido beneficio.
אֵימָא סֵיפָא: ״כֹּהֲנִים אֵלּוּ וּלְוִיִּם אֵלּוּ נֶהֱנִין לִי״ — יִטְּלוּ אֲחֵרִים, אֲבָל לְהָנֵי — לָא. אַלְמָא טוֹבַת הֲנָאָה מָמוֹן!
Pero di la cláusula final de la mishná, que establece que si la persona dijo: No permitiré que estos sacerdotes específicos y estos levitas específicos se beneficien de mí, estos dones son tomados por otros. Pero estos sacerdotes y levitas especificados en su voto no pueden tomar estos dones. Aparentemente, esta resolución indica que el beneficio de la discreción se considera que tiene valor monetario, y por lo tanto el propietario puede prohibir que sacerdotes o levitas específicos se beneficien de él.
אָמַר רַב הוֹשַׁעְיָא: לָא קַשְׁיָא, הָא רַבִּי, וְהָא רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי יְהוּדָה. דְּתַנְיָא: הַגּוֹנֵב טִבְלוֹ שֶׁל חֲבֵירוֹ וַאֲכָלוֹ — מְשַׁלֵּם לוֹ דְּמֵי טִבְלוֹ, דִּבְרֵי רַבִּי. רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: אֵינוֹ מְשַׁלֵּם אֶלָּא דְּמֵי חוּלִּין שֶׁבּוֹ. מַאי לָאו בְּהָא קָמִיפַּלְגִי,
Rav Hoshaya dijo: Esto no es difícil; este segundo dictamen está de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda HaNasi, y aquel primer dictamen está de acuerdo con la opinión de Rabí Yosei, hijo de Rabí Yehuda, como se enseña en una baraita: Si alguien roba el producto no diezmado de otro y se lo come, debe pagarle el valor de su producto no diezmado, es decir, el valor total de lo que robó. Esta es la declaración de Rabí Yehuda HaNasi. Rabí Yosei, hijo de Rabí Yehuda, discrepa y dice: Él paga solo el valor de la parte no sagrada que contenía. El ladrón no tiene que pagarle el valor de la teruma y el diezmo incluidos en el producto no diezmado, ya que esas porciones no pertenecen al dueño del producto. ¿Qué, acaso no es el caso que discuten sobre esto: