וּמִן אִשְׁתּוֹ שֶׁל טוֹרָנוּסְרוּפוּס, וּמִן קְטִיעָא בַּר שָׁלוֹם.
Y el rabino Akiva también se enriqueció gracias a la esposa de Turno Rufo, quien se convirtió y le dio su dinero, y gracias a Ketia bar Shalom, un ministro romano que le legó su fortuna.
רַב גַּמָּדָא יְהֵיב אַרְבָּעָה זוּזִי לְסָפוֹנָאֵי לְאֵתוֹיֵי בְּהוֹן מִידַּעַם. לָא אַשְׁכַּחוּ, אַתְיוּהּ לֵיהּ בְּהוֹן קוֹפָא. אִישְׁתְּמִיט עַל לְחָרְתָא, חֲפַרוּ בָּתְרֵיהּ, אַשְׁכְּחוּהּ דִּרְבִיעַ עַל מַרְגָּלְיָיתָא, אַיְּיתִינּוּן לֵיהּ כּוּלְּהוֹן.
§ La Guemará relata un incidente similar: Rav Gamda dio cuatro dinares a unos marineros para que le trajeran algo de ultramar a cambio por ellos. Sin embargo, no encontraron nada de valor, así que ellos le compraron un mono con las monedas y se lo llevaron. El mono escapó y entró en un agujero. Cuando cavaron tras él para recuperarlo, lo encontraron agazapado sobre perlas, y llevaron todas las perlas a Rav Gamda.
אֲמַרָה לֵיהּ בַּת קֵיסָר לְרַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן חֲנַנְיָה: תּוֹרָה מְפוֹאָרָה, בִּכְלִי מְכוֹעָר. אֲמַר לַהּ: לִמְדִי מִבֵּית אֲבוּךְ, בַּמֶּה מַנִּיחִין יַיִן? אֲמַרָה לֵיהּ: בְּמָאנֵי דְפַחְרָא. אֲמַר לַהּ: כּוּלֵּי עָלְמָא בְּפַחְרָא, וְאַתּוּן בְּמָאנֵי דְפַחְרָא?! אַתּוּן אַחִיתוּן בְּמָאנֵי דְּכַסְפָּא וְדַהֲבָא!
La hija del emperador le dijo a Rabí Yehoshua ben Ḥananya: Eres el epítome de la Torá magnífica, pero está guardada en un recipiente feo, ya que Rabí Yehoshua ben Ḥananya era un hombre poco atractivo. Él le dijo: Puedes aprender la respuesta a tu afirmación de la casa de tu padre. ¿En qué recipiente ponen el vino? Ella le dijo: En recipientes de barro. Él le dijo: ¿Es concebible que todos guarden su vino en recipientes de barro, y ustedes también lo guarden en recipientes de barro? ¿No hay distinción entre el emperador y la gente común? Ustedes deberían poner su vino en recipientes de plata y oro.
אֲזַלַת וּרְמָת חַמְרָא בְּמָאנֵי דְּכַסְפָּא וְדַהֲבָא, וּסְרִי. אֲמַר לַהּ: אַף אוֹרָיְיתָא כֵּן. וְהָאִיכָּא שַׁפִּירִין וּגְמִירִין! אֲמַר לַהּ: אִי הֲווֹ סְנוּ, הֲווֹ גְּמִירִין טְפֵי.
Ella fue y puso el vino en vasijas de plata y oro, y se echó a perder. Rabí Yehoshua le dijo: Lo mismo ocurre también con la Torah. Se echa a perder si está contenida en una persona hermosa. Ella le preguntó: ¿Pero acaso no hay personas que son a la vez hermosas y eruditas en Torah? Él le dijo: Si fueran feas, serían aún más eruditas.
הָהִיא דְּאָתְיָא לְקַמֵּיהּ דְּרַב יְהוּדָה מִנְּהַרְדְּעָא לְדִינָא וְאִיתְחַיַּיבַת מִן דִּינָא. אֲמַרָה לֵיהּ: שְׁמוּאֵל רַבָּךְ הָכִי דָּנַן?! אֲמַר לַהּ: יָדְעַתְּ לֵיהּ? אֲמַרָה לֵיהּ: אִין, גּוּצָּא וְרַבָּה כְּרֵיסֵיהּ אוּכָּם וְרַבָּה שִׁינֵּיהּ. אֲמַר לַהּ: לְבַזּוֹיֵיהּ קָאָתֵית? תֶּיהְוֵי הַהִיא אִתְּתָא בְּשַׁמְתָּא. פְּקַעָה וּמִתָה.
Cierta mujer se presentó ante Rav Yehuda de la ciudad de Neharde’a para juicio, y fue hallada culpable en el juicio de su caso. Ella le dijo: ¿Shmuel, tu maestro, habría juzgado mi caso de esta manera? Él le dijo: ¿Lo conocías? Ella le dijo: Sí. Era bajo y barrigón. Era moreno y sus dientes eran grandes. Él le dijo: ¿Viniste aquí para denigrarlo describiéndolo de esta manera? Que esa mujer quede en estado de excomunión. Después de que la excomulgó, su vientre se abrió y ella murió, como castigo por haber denigrado a un erudito de la Torah.
וּמוּתָּר בְּבֵיצָה טוֹרְמִיטָא. מַאי בֵּיצָה טוֹרְמִיטָא? אָמַר שְׁמוּאֵל: עַבְדָּא דְּעָבֵיד לַהּ שָׁוֵי אַלְפָּא דִּינָרֵי, וּמְעַיֵּיל לַהּ אַלְפָּא זִימְנֵי בְּמַיָּא חַמִּימֵי וְאַלְפָּא זִימְנֵי בְּמַיָּא קָרִירֵי עַד דְּמִתְזוּטְרָא כִּי הֵיכִי דְּבָלַע יָתַהּ, וְאִם אִית כֵּיבָא — סָרֵיךְ עֲלַהּ, וְכַד נָפְקָא וְאָתְיָא, יָדַע אָסְיָא מַאי סַמָּא מִתְבְּעֵי לֵיהּ וּבְמַאי מִתַּסִּי.
§ La mishná enseña que si alguien dijo: La comida cocida es konam para mí, y por esa razón no la probaré, le está prohibido probar una comida cocida líquida, pero le está permitido probar una espesa, y asimismo le está permitido comer un huevo turemita. La Guemará pregunta: ¿Qué es un huevo turemita? Shmuel dijo: Un esclavo que sabe cómo prepararlo vale mil dinares. Y así es como se prepara: Lo introduce en agua caliente mil veces y en agua fría mil veces, hasta que se encoge lo suficiente como para poder tragarse entero. Y si hay una lesión en los intestinos de una persona, parte de la lesión se adhiere al huevo, y cuando el huevo sale, el médico sabe qué medicina necesita el paciente y con qué puede curarse. Por lo tanto, es un alimento importante con fines medicinales.
שְׁמוּאֵל הֲוָה בָּדֵיק נַפְשֵׁיהּ בְּקוּלְחָא, עַד דִּמְסַתְּרִין אִינָשֵׁי בֵּיתֵיהּ עֲלֵיהּ שַׂעְרֵיהוֹן.
La Guemará relata: Shmuel se examinaba a sí mismo con un tallo que tragaba para este propósito. Esto debilitaba su cuerpo y hacía que se viera pálido hasta tal punto que los miembros de su casa se arrancaban los cabellos por él de dolor, pues pensaban que se estaba muriendo.
תְּנַן הָתָם: הָיָה עוֹשֶׂה בִּכְלוּפְסִין — לֹא יֹאכַל בִּבְנוֹת שֶׁבַע. בִּבְנוֹת שֶׁבַע — לֹא יֹאכַל בִּכְלוּפְסִין. מַאי כְּלוּפְסִין? מִינָא דִתְאֵינֵי דְּעָבְדִין מִנְּהוֹן לַפְדֵי.
Además de los votos, hay otras áreas de la halakha en las que existe una distinción entre diferentes variedades del mismo alimento. Aprendimos en una mishná allí (Ma’asrot 2:8): Un trabajador contratado que estaba trabajando con keloppasin, un tipo de higo, no puede comer de benot sheva, una especie diferente de higo, durante su trabajo. Un trabajador puede comer solo de la fruta que está manipulando en ese momento (véase Deuteronomio 23:25–26). Del mismo modo, si estaba trabajando con benot sheva, no puede comer de keloppasin. La Guemará pregunta: ¿Qué son los keloppasin? La Guemará responde: Un tipo de higo del que se hace compota [lifdei].
הָהוּא גַּבְרָא דִּיהַב עַבְדָּא לְחַבְרֵיהּ לְאַגְמוֹרֵיהּ אַלְפָּא מִינֵי לַפְדֵי, אַגְמְרֵיהּ תַּמְנֵי מְאָה. אַזְמְנֵיהּ לְדִינָא לְקַמֵּיהּ דְּרַבִּי. אָמַר רַבִּי: אֲבוֹתֵינוּ אָמְרוּ ״נָשִׁינוּ טוֹבָה״, אָנוּ אֲפִילּוּ בְּעֵינֵינוּ לֹא רָאִינוּ.
La Guemará relata: Había cierto hombre que dio un esclavo a su amigo para que el amigo le enseñara a preparar mil variedades de compota de higos. Sin embargo, le enseñó solo ochocientas. Por lo tanto, él llevó a su amigo a juicio ante Rabí Yehuda HaNasi. Rabí Yehuda HaNasi dijo: Nuestros antepasados dijeron: Hemos olvidado la prosperidad (véase Lamentaciones 3:17). Ellos olvidaron la opulencia que disfrutaron en tiempos mejores, pero al menos la experimentaron. En cambio, nosotros ni siquiera la hemos visto con nuestros ojos. Rabí Yehuda HaNasi no había imaginado que pudieran prepararse tantas clases de compota con higos.
רַבִּי עֲבַד לֵיהּ הִלּוּלָא לְרַבִּי שִׁמְעוֹן בְּרַבִּי, כְּתַב עַל בֵּית גְּנָנָא: עֶשְׂרִין וְאַרְבְּעָה אַלְפִין רִיבּוֹאִין דִּינָרִין נְפַקוּ עַל בֵּית גְּנָנָא דֵּין, וְלָא אַזְמְנֵיהּ לְבַר קַפָּרָא. אֲמַר לֵיהּ: אִם לְעוֹבְרֵי רְצוֹנוֹ כָּךְ — לְעוֹשֵׂי רְצוֹנוֹ עַל אַחַת כַּמָּה וְכַמָּה. אַזְמְנֵיהּ, אֲמַר: לְעוֹשֵׂי רְצוֹנוֹ בָּעוֹלָם הַזֶּה כָּךְ — לָעוֹלָם הַבָּא עַל אַחַת כַּמָּה וְכַמָּה.
§ La Guemará relata: Rabí Yehuda HaNasi hizo una boda para Rabí Shimón, hijo de Rabí Yehuda HaNasi. Alguien escribió sobre la jupá: 24.000 miríadas de dinares fueron gastadas en esta jupá, y, sin embargo, Rabí Yehuda HaNasi no invitó a bar Kappara a la boda. El ofendido bar Kappara le dijo a Rabí Yehuda HaNasi: Si para aquellos que transgreden la voluntad de Dios, es decir, tú, que actúas de manera inapropiada, su recompensa es tal, ya que Rabí Yehuda HaNasi era muy rico, cuánto más aquellos que cumplen Su voluntad han de ser recompensados. Al oír su reacción, Rabí Yehuda HaNasi lo invitó. Entonces bar Kappara dijo: Si para aquellos que cumplen Su voluntad su recompensa es tal en este mundo, cuánto más serán recompensados en el Mundo Venidero.
יוֹמָא דִּמְחַיֵּיךְ בֵּיהּ רַבִּי, אָתְיָא פּוּרְעָנוּתָא לְעָלְמָא. אֲמַר לֵיהּ לְבַר קַפָּרָא: לָא תְּבַדְּיחַן וְיָהֵיבְנָא לָךְ אַרְבְּעִין גְּרִיוֵי חִיטֵּי. אֲמַר לֵיהּ: לִיחְזֵי מָר
La Guemará relata incidentes adicionales que ocurrieron entre los dos sabios. En un día en que Rabí Yehuda HaNasi se reía, la calamidad sobrevenía al mundo, ya que los sufrimientos de Rabí Yehuda HaNasi expiaban los pecados del pueblo judío. Por lo tanto, él le dijo a bar Kappara: No me hagas reír, y te daré cuarenta seá de trigo a cambio. Bar Kappara le dijo: El Maestro verá