הָהוּא גַּבְרָא דַּהֲוָה לֵיהּ בְּרָא דַּהֲוָה שָׁמֵיט כִּיפֵּי דְכִיתָּנָא. אַסְרִינְהוּ לְנִכְסֵיהּ עֲלֵיהּ. אָמְרוּ לֵיהּ: וְאִי הֲוַאי בַּר בְּרָךְ צוּרְבָּא מֵרַבָּנַן, מַאי? אֲמַר לְהוֹן: לִיקְנֵי הָדֵין, וְאִי הֲוַאי בַּר בְּרִי צוּרְבָּא מֵרַבָּנַן, לִקְנְיֵיהּ. מַאי?
Había cierto hombre que tenía un hijo que fue sorprendido robando gavillas [keifei] de lino, y el padre hizo un voto prohibiendo a su hijo obtener cualquier beneficio de sus posesiones. Le dijeron al padre: ¿Y si el hijo de tu hijo llegara a ser un erudito de la Torah, y quisieras que pudiera heredar tus posesiones, qué harías? Él les dijo: Que este hijo mío adquiera las posesiones, y solo si el hijo de mi hijo llega a ser un erudito de la Torah, entonces que él, mi nieto, las adquiera de mi hijo. Preguntaron: ¿Cuál es la resolución?
אָמְרִי פּוּמְבְּדִיתָאֵי: ״קְנִי עַל מְנָת לְהַקְנוֹת״ הוּא, וְכׇל ״קְנִי עַל מְנָת לְהַקְנוֹת״ — לָא קָנֵי.
Los Sabios de Pumbedita dicen: Esto es exactamente como si él dijera: Adquiere la propiedad con la condición de que la transfieras a tu hijo. En tal caso, no le ha dado nada al receptor, sino que simplemente lo ha convertido en un conducto para transferir el objeto a otra persona. Y en cualquier caso en que alguien diga: Adquiere este objeto con la condición de que transfieras la propiedad, el receptor no adquiere el objeto, y la declaración no tiene efecto.
וְרַב נַחְמָן אָמַר: קָנֵי, דְּהָא סוּדָרָא ״קָנֵי עַל מְנָת לְהַקְנוֹת״ הוּא.
Pero Rav Naḥman dijo: Sí adquiere, pues una adquisición por medio de un paño es un caso de acto de adquisición realizado solo para transferir la propiedad. En tal caso, una persona da a otra un paño para conferir la propiedad de algún otro objeto, pero el paño mismo no asume una nueva propiedad. Aun así, este es un medio eficaz de adquisición. Del mismo modo, la propiedad del abuelo puede conferirse eficazmente al nieto por medio del hijo, sin que el hijo la adquiera él mismo.
אָמַר רַב אָשֵׁי: וּמַאן לֵימָא לַן דְּסוּדָרָא אִי תָּפֵיס לֵיהּ לָא מִיתְּפִיס? וְעוֹד: ״סוּדָרָא קָנֵי עַל מְנָת לְהַקְנוֹת וְקָנֵי מִן הַשְׁתָּא״. הָלֵין נִיכְסִין דְּהָדֵין לְאִימַתִּי קָנֵי — לְכִי הָוֵי בַּר בְּרֵיהּ צוּרְבָּא מֵרַבָּנַן, לְכִי הֲוָה — הָדַר סוּדָרָא לְמָרֵיהּ!
Rav Ashi dijo: ¿Y quién nos dirá con respecto al paño que, si el receptor del paño lo tomara con la intención de quedárselo, eso no sería una toma efectiva? Aunque el paño es transferido técnicamente, el receptor por lo general no ejerce su derecho sobre él. Y además, una adquisición por medio de un paño es un caso en el que el dador está diciendo: Adquiere solo para transferir la propiedad, pero adquiere desde ahora. Sin embargo, con respecto a estas posesiones de este que hizo el voto, ¿cuándo el hijo adquiere? Solo cuando el hijo de su hijo se convierte en un erudito de la Torah. Y cuando se convierte en un erudito de la Torah, el paño ya ha sido devuelto a su dueño, es decir, el acto de adquisición tuvo lugar mucho antes de que el nieto se convirtiera en un erudito de la Torah. Por lo tanto, la transferencia inicial no tiene efecto.
אֲמַר לֵיהּ רָבָא לְרַב נַחְמָן: וְהָא מַתְּנַת בֵּית חוֹרוֹן ״דִּקְנִי עַל מְנָת לְהַקְנוֹת״ הוּא, וְלָא קָא קָנֵי!
Rava le dijo a Rav Naḥman: Pero el regalo de Beit Ḥoron tratado en la mishná es un ejemplo de una adquisición realizada solo para transferir la propiedad, y allí él no lo adquirió en absoluto.
זִימְנִין אֲמַר לֵיהּ: מִשּׁוּם דִּסְעוּדָתוֹ מוֹכַחַת עָלָיו, וְזִימְנִין אֲמַר לֵיהּ רַבִּי אֱלִיעֶזֶר הִיא, דְּאָמַר: אֲפִילּוּ וִיתּוּר אָסוּר בְּמוּדָּר הֲנָאָה.
La Guemará relata: A veces, cuando a Rav Naḥman se le hacía esta pregunta, él le decía: Eso era porque su banquete de boda demostraba acerca de él que en realidad no tenía la intención de dar los objetos al destinatario, y no porque tal adquisición sea inválida en sí misma. Y a veces le decía que en aquel caso siguieron la opinión estricta de Rabí Eliezer, quien dijo: Incluso beneficios insignificantes normalmente renunciados están prohibidos para quien tiene prohibido por un voto obtener beneficio de otro. Del mismo modo, Rabí Eliezer sostiene que no se puede confiar en un acto de adquisición realizado meramente para transferir la propiedad a un tercero.
תְּנַן, אָמְרוּ חֲכָמִים: כׇּל מַתָּנָה שֶׁאֵינָהּ שֶׁאִם הִקְדִּישָׁהּ תְּהֵא מְקוּדֶּשֶׁת — אֵינָהּ מַתָּנָה. ״כׇּל״ לְאֵיתוֹיֵי מַאי? לָאו לְאֵתוֹיֵי הָא מִילְּתָא דְּשַׁדְיָא בְּכִיפֵּי? לָא, לְאֵתוֹיֵי לִישָּׁנָא בָּתְרָאָה דִּשְׁמַעְתֵּיהּ דְּרָבָא.
§ Aprendimos en la mishná (48a): Los Sabios, por lo tanto, dijeron: Cualquier regalo que no sea tan absoluto que, si el destinatario consagrara el regalo, quedaría consagrado, no es un regalo. La Guemará pregunta: ¿Qué añade la palabra: Cualquier? ¿No está añadiendo este caso de quien agarró gavillas de lino, y diciendo que el regalo del padre no tiene efecto? La Guemará responde: No, la intención es añadir la última versión de la mencionada declaración de Rava, que un regalo dado como medio para eludir un voto no tiene efecto, incluso cuando el donante menciona la naturaleza del regalo solo de manera casual y no lo estipula como una condición formal.
הַדְרָן עֲלָךְ הַשּׁוּתָּפִין