מַחְלוֹקֶת שֶׁיֵּשׁ בָּהּ כְּדֵי חֲלוּקָּה. אֲבָל אֵין בָּהּ כְּדֵי חֲלוּקָּה — דִּבְרֵי הַכֹּל מוּתָּר.
La disputa entre Rabí Eliezer ben Ya’akov y los Rabinos es con respecto a un patio donde hay suficiente espacio en el patio para que pueda ser dividido en cuatro codos cuadrados para cada socio, de modo que se pueda decir que cada uno tiene una porción real que puede ser prohibida al otro. Pero, si no hay suficiente espacio en él para ser dividido, todos están de acuerdo en que está permitido beneficiarse de él, ya que todo el patio es considerado como perteneciente a ambos y cada uno puede decir que está entrando en su propia porción.
אֲמַר לֵיהּ רַב יוֹסֵף: הֲרֵי בֵּית הַכְּנֶסֶת, דִּכְמִי שֶׁאֵין בּוֹ כְּדֵי חֲלוּקָּה דָּמֵי, וּתְנַן: שְׁנֵיהֶן אֲסוּרִין בְּדָבָר שֶׁל אוֹתָהּ הָעִיר!
Rav Yosef le dijo a Rabá: Una sinagoga pertenece a todo el público y, por lo tanto, se considera como un patio en el que no hay suficiente espacio en él para ser dividido, y aprendimos en una mishná más adelante en el capítulo (48a) que, con respecto a dos personas que hacen voto de no obtener beneficio una de la otra, ambas tienen prohibido obtener beneficio de algo que pertenece a esa ciudad, como una sinagoga. Evidentemente, los rabinos prohíben obtener beneficio incluso de tales entidades.
אֶלָּא, אָמַר רַב יוֹסֵף, אָמַר זְעֵירִי: מַחְלוֹקֶת שֶׁאֵין בָּהּ כְּדֵי חֲלוּקָּה, אֲבָל יֵשׁ בָּהּ כְּדֵי חֲלוּקָּה — דִּבְרֵי הַכֹּל אָסוּר.
Más bien, Rav Yosef dijo: Ze’eiri debe haber dicho: La disputa se da cuando no hay suficiente espacio en el patio para que pueda ser dividido, pero si hay suficiente espacio en él para que pueda ser dividido, todos están de acuerdo en que está prohibido, ya que, si cualquiera de ellos entra en él, puede estar entrando en la porción del otro.
אָמַר רַב הוּנָא: הֲלָכָה כְּרַבִּי אֱלִיעֶזֶר בֶּן יַעֲקֹב. וְכֵן אָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר: הֲלָכָה כְּרַבִּי אֱלִיעֶזֶר בֶּן יַעֲקֹב.
Rav Huna dijo: La halajá está de acuerdo con la opinión de Rabí Eliezer ben Ya’akov. Y asimismo, Rabí Elazar dijo: La halajá está de acuerdo con la opinión de Rabí Eliezer ben Ya’akov.
הַמּוּדָּר הֲנָאָה מֵחֲבֵירוֹ וְיֵשׁ לוֹ שָׁם מֶרְחָץ וְכוּ׳. וְכַמָּה תְּפִיסַת יָד? אָמַר רַב נַחְמָן: לְמֶחֱצָה לִשְׁלִישׁ וְלִרְבִיעַ. אֲבָל בִּבְצִיר — לָא. אַבָּיֵי אָמַר: אֲפִילּוּ בִּבְצִיר — אָסוּר. הֵיכִי דָּמֵי דִּשְׁרֵי — דִּמְקַבֵּל בְּטַסְקָא.
§ La mishna enseña: Con respecto a alguien a quien un voto le prohíbe obtener beneficio de otro, y este tiene una casa de baños o una prensa de aceitunas en la ciudad que está arrendada y disponible para uso público, la parte prohibida puede usarla solo si el propietario ha renunciado a su propio derecho a las ganancias del uso. La Guemará pregunta: ¿Y cuánto es este derecho a las ganancias del uso que prohíbe al sujeto del voto entrar en la casa de baños? Rav Naḥman dijo: En los casos en que recibe la mitad, un tercio o un cuarto de las ganancias de la casa de baños. Pero en un caso en que recibe menos, no está prohibido. Abaye dijo: Incluso en un caso en que recibe menos, está prohibido. Si es así, ¿cuáles son las circunstancias en las que está permitido y no se considera que tenga derecho a las ganancias del uso? Cuando él renuncia por completo a todas las ganancias y recibe solo una renta anual [taska] de un arrendatario.