רַב חֶלְבּוֹ בְּאֵישׁ. לָא אִיכָּא דְּקָא אָתֵי. אָמַר לְהוּ: לֹא כָּךְ הָיָה מַעֲשֶׂה בְּתַלְמִיד אֶחָד מִתַּלְמִידֵי רַבִּי עֲקִיבָא שֶׁחָלָה. לֹא נִכְנְסוּ חֲכָמִים לְבַקְּרוֹ, וְנִכְנָס רַבִּי עֲקִיבָא לְבַקְּרוֹ, וּבִשְׁבִיל שֶׁכִּיבְּדוּ וְרִיבְּצוּ לְפָנָיו, חָיָה. אָמַר לוֹ: רַבִּי, הֶחֱיִיתַנִי. יָצָא רַבִּי עֲקִיבָא וְדָרַשׁ: כׇּל מִי שֶׁאֵין מְבַקֵּר חוֹלִים כְּאִילּוּ שׁוֹפֵךְ דָּמִים.
Rav Ḥelbo enfermó. No había nadie que viniera a visitarlo. Rav Kahana dijo a los Sabios: ¿No ocurrió de esa manera el incidente con uno de los alumnos de Rabbi Akiva que enfermó? En ese caso, los Sabios no entraron a visitarlo, y Rabbi Akiva entró a visitarlo e instruyó a sus alumnos para que lo cuidaran. Y como barrieron y rociaron agua sobre el suelo de tierra antes del alumno enfermo, se recuperó. El alumno le dijo a Rabbi Akiva: Maestro mío, me devolviste la vida. Rabbi Akiva salió y enseñó: Con respecto a cualquiera que no visita al enfermo, es como si derramara sangre, pues puede ser que el enfermo no tenga a nadie que lo cuide. Si no hay visitantes, nadie sabrá de su situación y, por lo tanto, nadie vendrá en su ayuda.
כִּי אֲתָא רַב דִּימִי, אָמַר: כׇּל הַמְבַקֵּר אֶת הַחוֹלֶה גּוֹרֵם לוֹ שֶׁיִּחְיֶה, וְכֹל שֶׁאֵינוֹ מְבַקֵּר אֶת הַחוֹלֶה גּוֹרֵם לוֹ שֶׁיָּמוּת. מַאי גְּרָמָא? אִילֵּימָא כׇּל הַמְבַקֵּר אֶת הַחוֹלֶה מְבַקֵּשׁ עָלָיו רַחֲמִים שֶׁיִּחְיֶה, וְכֹל שֶׁאֵין מְבַקֵּר אֶת הַחוֹלֶה מְבַקֵּשׁ עָלָיו רַחֲמִים שֶׁיָּמוּת. שֶׁיָּמוּת סָלְקָא דַּעְתָּךְ?! אֶלָּא: כֹּל שֶׁאֵין מְבַקֵּר חוֹלֶה, אֵין מְבַקֵּשׁ עָלָיו רַחֲמִים, לֹא שֶׁיִּחְיֶה וְלֹא שֶׁיָּמוּת.
Cuando Rav Dimi vino de Eretz Yisrael a Babilonia, dijo: Cualquiera que visita al enfermo hace que viva, y cualquiera que no visita al enfermo hace que muera. La Guemará pregunta: ¿De qué manera sus acciones son la causa de ese resultado? Si decimos que cualquiera que visita al enfermo suplica por misericordia a Dios para que viva, y cualquiera que no visita al enfermo suplica por misericordia para que muera, se te ocurre que él rezaría para que el enfermo muera? Más bien, cualquiera que no visita al enfermo no suplica por misericordia por él, ni para que viva ni para que muera. Como podría haber salvado al enfermo con oraciones si lo hubiera visitado, su falta de visitarlo equivale a causar su muerte.
רָבָא, יוֹמָא קַדְמָאָה דְּחָלֵישׁ אָמַר לְהוֹן: לָא תִּיגַלּוֹ לְאִינִישׁ, דְּלָא לִתְּרַע מַזָּלֵיהּ. מִכָּאן וְאֵילָךְ אָמַר לְהוֹן: פּוּקוּ וְאַכְרִיזוּ בְּשׁוּקָא, דְּכׇל דְּסָנֵי לִי לִיחְדֵּי לִי, וּכְתִיב: ״בִּנְפֹל אוֹיִבְךָ אַל תִּשְׂמָח וְגוֹ׳״, וּדְרָחֵים לִי לִיבְעֵי עֲלַי רַחֲמֵי.
La Guemará relata con respecto a Rava: En el primer día en que enfermó, él decía a su familia: No se lo revelen a nadie que estoy enfermo, para que su suerte no se vea afectada. A partir de este momento, cuando su situación empeoró, él les decía: Vayan y proclamen en el mercado que estoy enfermo, para que todos los que me odian se alegren de mi aflicción, y está escrito: “No te regocijes cuando caiga tu enemigo, y no se alegre tu corazón cuando tropiece; no sea que el Señor lo vea, y le desagrade, y aparte de él Su ira” (Proverbios 24:17–18). Y que todos los que me aman oren para que Dios tenga misericordia de mí.
אָמַר רַב: כׇּל הַמְבַקֵּר אֶת הַחוֹלֶה נִיצּוֹל מִדִּינָהּ שֶׁל גֵּיהִנָּם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״אַשְׁרֵי מַשְׂכִּיל אֶל דָּל בְּיוֹם רָעָה יְמַלְּטֵהוּ ה׳״, אֵין דַּל אֶלָּא חוֹלֶה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״מִדַּלָּה יְבַצְּעֵנִי״, אִי נָמֵי מִן הָדֵין קְרָא: ״מַדּוּעַ אַתָּה כָּכָה דַּל בֶּן הַמֶּלֶךְ בַּבֹּקֶר בַּבֹּקֶר וְגוֹ׳״. אֵין רָעָה אֶלָּא גֵּיהִנָּם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״כֹּל פָּעַל ה׳ לַמַּעֲנֵהוּ וְגַם רָשָׁע לְיוֹם רָעָה״.
Rav dijo: Cualquiera que visita al enfermo se libra del juicio de Guehinom, como está dicho: “Dichoso el que considera al pobre; el Señor lo librará en el día del mal” (Salmos 41:2). En este versículo, el término pobre [dal] significa nada más que enfermo, como está dicho en la oración de Ezequías cuando estaba enfermo: “Él me cortará de la enfermedad [middalla]” (Isaías 38:12). Alternativamente, puede derivarse de este versículo en el que Jonadab preguntó a su amigo enfermo Amnón, hijo del rey David: “¿Por qué, hijo del rey, estás tan enfermo [dal] de mañana en mañana?” (II Samuel 13:4). Y el término mal no significa otra cosa que Guehinom, como está dicho: “El Señor hizo todo para Su propio propósito, y aun al malvado para el día del mal” (Proverbios 16:4), y el castigo final del malhechor es Guehinom.
וְאִם בִּיקֵּר מָה שְׂכָרוֹ? מָה שְׂכָרוֹ?! כִּדְאָמַר: נִיצּוֹל מִדִּינָהּ שֶׁל גֵּיהִנָּם! אֶלָּא: מָה שְׂכָרוֹ בָּעוֹלָם הַזֶּה —
Y si alguien visitó al enfermo, ¿cuál es su recompensa? La Guemará se pregunta por esa cuestión: ¿Cuál es su recompensa? Es como dijo Rav Rav: él se salva del juicio de Guehinom. Más bien, la pregunta es: ¿cuál es su recompensa en este mundo?
״ה׳ יִשְׁמְרֵהוּ וִיחַיֵּהוּ וְאֻשַּׁר בָּאָרֶץ וְאַל תִּתְּנֵהוּ בְּנֶפֶשׁ אֹיְבָיו״. ״ה׳ יִשְׁמְרֵהוּ״ — מִיֵּצֶר הָרָע, ״וִיחַיֵּהוּ״ — מִן הַיִּסּוּרִין, ״וְאֻשַּׁר בָּאָרֶץ״ — שֶׁיְּהוּ הַכֹּל מִתְכַּבְּדִין בּוֹ, ״וְאַל תִּתְּנֵהוּ בְּנֶפֶשׁ אֹיְבָיו״ — שֶׁיִּזְדַּמְּנוּ לוֹ רֵיעִים כְּנַעֲמָן שֶׁרִיפּוּ אֶת צָרַעְתּוֹ, וְאַל יִזְדַּמְּנוּ לוֹ רֵיעִים כִּרְחַבְעָם שֶׁחִילְּקוּ אֶת מַלְכוּתוֹ.
Rav continúa: Su recompensa es como está escrito: “El Señor lo preservará y lo mantendrá con vida; será llamado dichoso en la tierra; y no lo entregarás al deseo de sus enemigos” (Salmos 41:3). Él explica: “El Señor lo preservará” de la inclinación al mal; “y lo mantendrá con vida” y lo librará del sufrimiento; “será llamado dichoso en la tierra” significa que todos serán honrados por su asociación con él; “y no lo entregarás al deseo de sus enemigos,” para que compañeros como aquellos que aconsejaron a Naamán buscar una cura para su lepra de Eliseo (II Kings 5:3) lleguen a asociarse con él, y compañeros como aquellos que aconsejaron a Roboam con un consejo que resultó en el cisma en su reino (I Kings 12:6–19) no lleguen a asociarse con él.
תַּנְיָא, רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן אֶלְעָזָר אוֹמֵר: אִם יֹאמְרוּ לָךְ יְלָדִים ״בְּנֵה״ וּזְקֵנִים ״סְתוֹר״ — שְׁמַע לַזְּקֵנִים וְאַל תִּשְׁמַע לַיְּלָדִים. שֶׁבִּנְיַן יְלָדִים סְתִירָה, וּסְתִירַת זְקֵנִים בִּנְיָן. וְסִימָן לַדָּבָר: רְחַבְעָם בֶּן שְׁלֹמֹה.
En una línea similar, se enseña en una baraita que Rabí Shimon ben Elazar dice: Si los jóvenes te dijeran: Construye, y los Ancianos te dijeran: Demuele, escucha a los Ancianos y no escuches a los jóvenes, pues la construcción de los jóvenes es demolición, y la demolición de los Ancianos es construcción. Y una regla mnemotécnica para este asunto es “Roboam, hijo de Salomón” (I Reyes 12:21). Si hubiera escuchado el consejo de los Ancianos y hubiera cedido en ese momento, no habría habido cisma.
אָמַר רַב שִׁישָׁא בְּרֵיהּ דְּרַב אִידִי: לָא לִיסְעוֹד אִינִישׁ קְצִירָא לָא בִּתְלָת שָׁעֵי קַדְמָיָיתָא, וְלָא בִּתְלָת שָׁעֵי בָּתְרָיָיתָא דְּיוֹמָא, כִּי הֵיכִי דְּלָא לַיסַּח דַּעְתֵּיהּ מִן רַחֲמֵי. תְּלָת שָׁעֵי קַדְמָיָיתָא — רָוְוחָא דַּעְתֵּיהּ. בָּתְרָיָיתָא — תָּקֵיף חוּלְשֵׁיהּ.
Rav Sheisha, hijo de Rav Idi, dijo: Que nadie visite a un enfermo, ni durante las primeras tres horas del día, ni durante las últimas tres horas del día, para que no se distraiga de rezar por misericordia. Rav Sheisha explica: Durante las primeras tres horas el enfermo siente alivio, ya que, después de una noche de sueño, su sufrimiento se alivia un poco, y el visitante concluirá que no hay necesidad de oración. En las últimas tres horas del día su debilidad se agrava, y el visitante perderá la esperanza de aliviar su sufrimiento y concluirá que la oración es inútil.
אָמַר רָבִין אָמַר רַב: מִנַּיִין שֶׁהַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא זָן אֶת הַחוֹלֶה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״ה׳ יִסְעָדֶנּוּ עַל עֶרֶשׂ דְּוָי וְגוֹ׳״. וְאָמַר רָבִין אָמַר רַב: מִנַּיִין שֶׁהַשְּׁכִינָה שְׁרוּיָה לְמַעְלָה מִמִּטָּתוֹ שֶׁל הַחוֹלֶה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״ה׳ יִסְעָדֶנּוּ עַל עֶרֶשׂ דְּוָי״.
§ Ravin dijo que Rav dijo: ¿De dónde se deriva que el Santo, bendito sea, Él mismo sostiene al enfermo? Es como está dicho: “El Señor lo sostendrá sobre el lecho de enfermedad” (Salmos 41:4). Sostener, en este contexto, se entiende como alimentarlo. Y Ravin dijo que Rav dijo: ¿De dónde se deriva que la Presencia Divina reposa sobre la cama del enfermo? También es como está dicho: “El Señor lo sostendrá sobre el lecho de enfermedad”, lo que indica que Dios está realmente sobre su cama.
תַּנְיָא נָמֵי הָכִי: הַנִּכְנָס לְבַקֵּר אֶת הַחוֹלֶה, לֹא יֵשֵׁב לֹא עַל גַּבֵּי מִטָּה וְלֹא עַל גַּבֵּי סַפְסָל וְלֹא עַל גַּבֵּי כִּסֵּא, אֶלָּא מִתְעַטֵּף וְיוֹשֵׁב עַל גַּבֵּי קַרְקַע, מִפְּנֵי שֶׁהַשְּׁכִינָה שְׁרוּיָה לְמַעְלָה מִמִּטָּתוֹ שֶׁל חוֹלֶה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״ה׳ יִסְעָדֶנּוּ עַל עֶרֶשׂ דְּוָי״.
La Guemará señala que esto también se enseña en una baraita: Quien entra para visitar a un enfermo no puede sentarse ni en la cama ni sentarse en un banco o en una silla que estén más altos que la cama sobre la cual yace el enfermo. Más bien, él deferentemente se envuelve en su manto y se sienta en el suelo, porque la Presencia Divina reposa sobre la cama del enfermo, como está dicho: “El Señor lo sostendrá sobre el lecho de sufrimiento,” y es inapropiado sentarse por encima del lugar donde reposa la Presencia Divina.
וְאָמַר רָבִין אָמַר רַב: מִטְרָא בְּמַעְרְבָא — סָהֲדָא רַבָּה פְּרָת. וּפְלִיגָא דִּשְׁמוּאֵל, דְּאָמַר שְׁמוּאֵל: נַהְרָא מִכֵּיפֵיהּ מִתְבָּרֵיךְ. וּפְלִיגָא דִּשְׁמוּאֵל אַדִּשְׁמוּאֵל, דְּאָמַר שְׁמוּאֵל: אֵין הַמַּיִם מְטַהֲרִין בְּזוֹחֲלִין
Y, a propósito de las declaraciones de Rav citadas por Ravin, la Guemará cita una declaración adicional de que Ravin dijo que Rav dijo: Cuando hay lluvia en el Oeste, Eretz Yisrael, un gran testigo de esa lluvia es el río Éufrates, ya que, en última instancia, esa agua de lluvia aumenta el caudal del río Éufrates. Y esta declaración de Rav discrepa de una declaración de Shmuel, pues Shmuel dijo: Un río es bendecido por sus orillas, es decir, el aumento de su caudal se atribuye a sus afluentes y no a la lluvia. La Guemará comenta: Y esta declaración de Shmuel discrepa de otra declaración de Shmuel, pues Shmuel dijo: El agua purifica cuando fluye