כׇּל שֶׁכֵּן דְּלָא מְעַיֵּיל לִסְפֵיקָא.
sostiene que con mayor razón, uno ni siquiera se pone a sí mismo en una situación de incertidumbre. Por lo tanto, la incertidumbre con respecto al nazireato se trata con leniencia.
אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי: בְּמַאי אוֹקֵימְתָּא לִסְפֵק נְזִירוּת לְהָקֵל — כְּרַבִּי אֱלִיעֶזֶר, אֵימָא סֵיפָא: סְפֵק בְּכוֹרוֹת, אֶחָד בְּכוֹרֵי אָדָם וְאֶחָד בְּכוֹרֵי בְהֵמָה, בֵּין טְמֵאָה בֵּין טְהוֹרָה — הַמּוֹצִיא מֵחֲבֵירוֹ עָלָיו הָרְאָיָה.
Abaye le dijo a Rabí Zeira: ¿De qué manera estableciste la mishná que afirma que la incertidumbre con respecto al nazirato se trata con lenidad? La estableciste de acuerdo con la opinión de Rabí Eliezer. Di la cláusula final de esa mishná: Si hay incertidumbre con respecto a los primogénitos, ya sean primogénitos humanos o primogénitos animales, ya sean primogénitos de animales no kosher, es decir, el primogénito de un burro, o el primogénito de animales kosher, la carga de la prueba recae sobre el reclamante. En otras palabras, el sacerdote no puede tomar el dinero de la redención del padre del niño, ni el animal de su dueño; y, a la inversa, si el padre o el dueño se lo dio por error a un sacerdote, no lo recupera.
וְתָנֵי עֲלַהּ: וַאֲסוּרִים בְּגִיזָּה וַעֲבוֹדָה!
Y se enseña en una baraita al respecto: Pero en lo que respecta al esquileo y al trabajo de estos primogénitos animales dudosos, están prohibidos, al igual que los primogénitos definitivos. Esto indica una diferencia entre la cuestión monetaria, con respecto a la cual se dictamina que el sacerdote no puede quitarle el animal al propietario, y la prohibición, que se aplica a pesar de la incertidumbre. Evidentemente, incluso el tanna de esta mishná no sostiene que todas las incertidumbres con respecto a la consagración deban tratarse con lenidad.
אֲמַר לֵיהּ: אַמַּאי קָא מְדַמֵּית קְדוּשָּׁה הַבָּאָה מֵאֵלֶיהָ, לִקְדוּשָּׁה הַבָּאָה בִּידֵי אָדָם?
Rabí Zeira le dijo a Abaye: Esto no es difícil. ¿Por qué comparas una santidad que surge por sí misma, es decir, la santidad de un primogénito, que resulta de la realidad objetiva y no de la intención humana, con una santidad que surge por la voluntad de una persona y depende de su intención? Solo con respecto a este último tipo de santidad puede establecerse que una persona no tiene la intención de consagrar un objeto de manera incierta.
אֶלָּא אִי קַשְׁיָא, הָא קַשְׁיָא: סְפֵק מַשְׁקִין, לִיטָּמֵא — טָמֵא, לְטַמֵּא אֲחֵרִים — טָהוֹר, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר, וְכֵן הָיָה רַבִּי אֶלְעָזָר אוֹמֵר כִּדְבָרָיו.
Más bien, si la respuesta de Rabí Zeira es difícil, esto es lo que es difícil. Se afirma en esa misma mishná: En el caso de un líquido respecto del cual hay incertidumbre sobre si se volvió ritualmente impuro por contacto con alguien que estaba ritualmente impuro, la halajá es la siguiente: Se considera impuro con respecto a estar impuro en sí mismo, pero se considera puro con respecto a su capacidad de hacer impuros a otros objetos. Esta es la declaración de Rabí Meir. Y Rabí Elazar también decía de acuerdo con las declaraciones de Rabí Meir.
וּמִי סְבִירָא לֵיהּ לְרַבִּי אֱלִיעֶזֶר לִיטָּמֵא טָמֵא?
Según la afirmación de Rabí Zeira de que los dictámenes de esta mishná con respecto a la incertidumbre están de acuerdo con la opinión de Rabí Eliezer, esto plantea una dificultad: ¿Pero sostiene Rabí Eliezer que, con respecto a un líquido de estatus ritual incierto, al ser impuro, es considerado impuro?
וְהָתַנְיָא, רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר: אֵין טוּמְאָה לְמַשְׁקִין כׇּל עִיקָּר. תֵּדַע: שֶׁהֲרֵי הֵעִיד יוֹסֵי בֶּן יוֹעֶזֶר אִישׁ צְרֵידָה עַל אַיָּל קַמְצָא דְּכַן, וְעַל מַשְׁקִין בֵּית מִטְבְּחַיָּא דְּכַן?
Pero ¿acaso no se enseña en una baraita que Rabí Eliezer dice: Según la ley de la Torah, la impureza no se aplica en absoluto a los líquidos? Sabe que esto es así, pues Yosei ben Yo’ezer de Tzereida testificó acerca de una especie de langosta llamada eil kamtza que es kosher, y acerca de los líquidos del matadero del Templo que son puros. Los líquidos son susceptibles a la impureza ritual solo por ley rabínica, y los líquidos del Templo no fueron incluidos en este decreto para no causar allí impureza adicional. Dado que Rabí Eliezer sostiene que, según la ley de la Torah, los líquidos no son susceptibles a la impureza, ¿cómo puede ser su opinión que los líquidos de estatus ritual incierto sean considerados impuros?
הָנִיחָא לִשְׁמוּאֵל, דְּאָמַר: דְּכַן מִלְּטַמֵּא אֲחֵרִים, אֲבָל טוּמְאַת עַצְמָן יֵשׁ בָּהֶן, שַׁפִּיר.
La Guemará comenta: Esto encaja bien según Shmuel, quien dijo que el significado del dictamen de Rabí Eliezer de que los líquidos del matadero del Templo son puros es que no pueden hacer impuros a otros objetos, pero ellos mismos son susceptibles a la impureza. En consecuencia, los líquidos son susceptibles a la impureza por la ley de la Torah; solo su capacidad de hacer impuros a otros objetos es por ley rabínica. Por lo tanto, el dictamen en la mishná de que un líquido de estatus ritual incierto se considera impuro es consistente con la opinión de Rabí Eliezer, y la respuesta de Rabí Zeira encaja bien.
אֶלָּא לְרַב דְּאָמַר דְּכַן מַמָּשׁ, מַאי אִיכָּא לְמֵימַר?
Sin embargo, según Rav, quien dijo que ellos son en realidad puros, es decir, no son susceptibles a la impureza, ¿qué hay para decir? La mishná que es indulgente con respecto al nazireato incierto y estricta con respecto al líquido de estatus ritual incierto claramente no está de acuerdo con la opinión de Rabbi Eliezer.
אֶלָּא: הָא רַבִּי יְהוּדָה, וְהָא רַבִּי שִׁמְעוֹן.
Más bien, la respuesta de Rabí Zeira debe ser rechazada, y la contradicción entre la mishná aquí, que establece que los votos no especificados deben tratarse con rigor, y la mishná en el tratado Teharot, que establece que un nazireato incierto debe tratarse con lenidad, debe resolverse de la siguiente manera: Aquella mishná, en Teharot, está de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda, y esta mishná está de acuerdo con la opinión de Rabí Shimon.
דְּתַנְיָא: ״הֲרֵינִי נָזִיר אִם יֵשׁ בִּכְרִי הַזֶּה מֵאָה כּוֹר״, וְהָלַךְ וּמְצָאוֹ שֶׁנִּגְנַב אוֹ שֶׁאָבַד — רַבִּי יְהוּדָה מַתִּיר, וְרַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹסֵר.
Como se enseña en una baraita, que si alguien dice: Por la presente soy nazareo si hay en este montón de grano cien kor, y fue a medir el montón y descubrió que había sido robado o que se había perdido y no puede medirse, Rabí Yehuda permite que realice actos prohibidos a un nazareo, pues sostiene que este nazareato incierto no entra en vigor. Y Rabí Shimon prohíbe que lo haga, pues sostiene que sí entra en vigor. Esto indica que Rabí Shimon opina que el nazareato incierto se trata con rigor.
וְרָמֵי דְּרַבִּי יְהוּדָה אַדְּרַבִּי יְהוּדָה: מִי אָמַר רַבִּי יְהוּדָה לָא מְעַיֵּיל אִינִישׁ נַפְשֵׁיהּ לִסְפֵיקָא? וּרְמִינְהִי, רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: סְתַם תְּרוּמָה בִּיהוּדָה — אֲסוּרָה, וּבַגָּלִיל — מוּתֶּרֶת, שֶׁאֵין אַנְשֵׁי הַגָּלִיל מַכִּירִין אֶת תְּרוּמַת הַלִּשְׁכָּה. טַעְמָא דְּאֵין מַכִּירִין,
Y la Guemará plantea una contradicción entre la declaración de Rabí Yehuda y otra declaración de Rabí Yehuda. ¿Acaso Rabí Yehuda realmente dijo que una persona no se pone a sí misma en un estado de incertidumbre, y por lo tanto, mientras el volumen del montón sea desconocido, el nazireato no entra en vigor? Y la Guemará plantea una contradicción a partir de la mishná, donde Rabí Yehuda dice: La terumá no especificada en Judea está prohibida, pero en Galilea está permitida, ya que la gente de Galilea no está familiarizada con la recolección de la cámara. La Guemará infiere: La razón por la que está permitida es que no están familiarizados;