יָלֵיף מִגִּיעוּלֵי גוֹיִם, דְּאָמַר רַחֲמָנָא: ״כׇּל דָּבָר אֲשֶׁר יָבֹא בָאֵשׁ״, לְמֵימְרָא דַּאֲסִירִי. גִּיעוּלֵי גוֹיִם לָאו טַעְמָא בְּעָלְמָא הוּא וְאָסוּר, הָכָא נָמֵי לָא שְׁנָא.
Rabí Akiva deriva el principio: el estatus legal del sabor de un alimento prohibido es como el de la sustancia misma, de los utensilios de gentiles que requieren purga [gi’ulei], donde a los judíos se les ordenó purgar el sabor no kosher de los utensilios que tomaron de los madianitas. Como el Misericordioso declara en la sección de la Torah que trata del botín de Midián: “Todo lo que pasa por el fuego, lo haréis pasar por el fuego” (Números 31:23). Es decir, los utensilios de gentiles que requieren purga están prohibidos para su uso hasta que hayan sido purgados por fuego y purificados. ¿Acaso no hay allí mero sabor absorbido en los utensilios mediante el proceso de cocción? Y aun así, estos utensilios están prohibidos si no se realizó esta purga. Aquí también, con respecto a otros asuntos de la ley de la Torah, no es diferente; y el estatus legal del sabor es como el de la sustancia misma.
וּלְרַבָּנַן נָמֵי תִּיפּוֹק לְהוּ מִגִּיעוּלֵי גוֹיִם? אֲמַר לֵיהּ: הָתָם חִידּוּשׁ הוּא. דְּהָא בְּכׇל הַתּוֹרָה כּוּלָּהּ נוֹתֵן טַעַם לִפְגָם מוּתָּר,
Rav Aḥa además sugirió a Rav Ashi: Y según la opinión de los Rabinos, que derivan este principio del versículo: “Ni beberá nada en que se hayan remojado uvas” (Números 6:3), que también lo deriven de los utensilios de gentiles que requieren purga, como hace Rabí Akiva. Rav Ashi le dijo: Los Rabinos sostienen que allí la halakha de purgar los utensilios de los gentiles también es una novedad. ¿Cuál es la novedad de esta halakha? Pues con respecto a todas las leyes dietéticas de la Torah, cualquier cosa que da sabor, es decir, que aporta sabor, y que vuelve la comida estropeada, está permitida. Si el sabor añadido por el alimento prohibido no mejora el alimento permitido, no convierte ese alimento en prohibido.
וְגַבֵּי גִּיעוּלֵי גוֹיִם אָסוּר.
Pero aquí, con respecto a la halakha de los utensilios de gentiles que requieren purga, la Torah establece que, incluso si aportan un sabor que vuelve la comida desagradable, aun así están prohibidos. Si han pasado veinticuatro horas desde que se cocinó comida en una olla, se supone que el sabor liberado por la olla aportará un sabor perjudicial a cualquier alimento cocinado posteriormente en ella. Aun así, los utensilios tomados de gentiles siguen estando prohibidos hasta que hayan sido purgados, a pesar de que el sabor que aportan estropea la comida.
וּלְרַבִּי עֲקִיבָא נָמֵי הָא חִידּוּשׁ הוּא! אָמַר רַב הוּנָא בַּר חִיָּיא: לֹא אָסְרָה תּוֹרָה אֶלָּא לִקְדֵירָה בַּת יוֹמָא, דְּלָאו נוֹתֵן טַעַם לִפְגָם הוּא.
La Guemará pregunta: Y también según la opinión de Rabí Akiva, el caso de los utensilios de gentiles que requieren purga es aparentemente una novedad. Rabí Akiva deriva este principio de la purga requerida de los utensilios de gentiles. ¿Cómo responde entonces a la afirmación anterior? Rav Huna, hijo de Ḥiyya, dijo: La Torah prohibió el uso de utensilios de gentiles no purgados solo en el caso de una olla que fue usada ese día, lo cual no es un caso en el que la olla da sabor que vuelve la comida desagradable. En consecuencia, no es una novedad que los utensilios fueran prohibidos.
וְרַבָּנַן? קְדֵירָה בַּת יוֹמָא נָמֵי, אִי אֶפְשָׁר דְּלָא פָּגְמָה פּוּרְתָּא.
La Guemará pregunta: Y ¿por qué los Rabinos no derivan la halajá de allí, si ya no es una novedad? La Guemará responde: Sostienen que incluso en el caso de una olla usada ese mismo día, es imposible que el utensilio no deteriore ligeramente el alimento absorbido en el utensilio. En consecuencia, la halajá de la purga de los utensilios de los gentiles es una novedad, de la cual no pueden derivarse principios generales.
אֲמַר לֵיהּ רַב אַחָא בְּרֵיהּ דְּרַב אַוְיָא לְרַב אָשֵׁי: מִדְּרַבָּנַן נִשְׁמַע לְרַבִּי עֲקִיבָא. לָאו אָמְרִי רַבָּנַן הַאי ״מִשְׁרַת״ — לִיתֵּן טַעַם כְּעִיקָּר, וּמִכָּאן אַתָּה דָּן לְכׇל אִיסּוּרִין שֶׁבַּתּוֹרָה. לְרַבִּי עֲקִיבָא נָמֵי, דְּקָא מוֹקֵים לֵיהּ לְהַאי ״מִשְׁרַת״ לְהֶיתֵּר מִצְטָרֵף לְאִיסּוּר — לֵימָא מִכָּאן אַתָּה דָּן לְכׇל אִיסּוּרִין שֶׁבַּתּוֹרָה!
§ Rav Aḥa, hijo de Rav Avya, dijo a Rav Ashi: De la opinión de los Rabinos, inferimos la comprensión adecuada de la opinión de Rabbi Akiva. ¿Acaso no dicen los Rabinos que el término “empapado” enseña que el principio de que el estatus legal del sabor de un alimento prohibido es como el de su sustancia se aplica no solo a un nazareo, sino que de aquí se deriva la halakha con respecto a todas las prohibiciones de la Torah? También según Rabbi Akiva, que establece este término: “Empapado”, como enseñando que la sustancia permitida se combina con la prohibida con respecto a un nazareo, digamos que de aquí se deriva la halakha con respecto a todas las prohibiciones de la Torah. Esta explicación va en contra de la opinión de Rabbi Yoḥanan, quien aplica este principio solo a un nazareo.
אֲמַר לֵיהּ: מִשּׁוּם דְּהָוֵי נָזִיר וְחַטָּאת שְׁנֵי כְתוּבִין הַבָּאִין כְּאֶחָד, וְכׇל שְׁנֵי כְתוּבִין הַבָּאִין כְּאֶחָד אֵין מְלַמְּדִין: נָזִיר — הָא דַּאֲמַרַן. חַטָּאת מַאי הִיא?
Rav Ashi le dijo: Esto no puede servir como prueba, debido a que las halakhot de un nazareo y las de una ofrenda por el pecado provienen de dos versículos que vienen como uno, es decir, para enseñar el mismo asunto, y cualesquiera dos versículos que vienen como uno no enseñan su aspecto común para aplicarlo a otros casos. La Guemará comenta: La derivación de que una sustancia permitida se une con una sustancia prohibida en el caso de un nazareo es la que declaramos, a partir del término “empapado”. Con respecto a una ofrenda por el pecado, ¿cuál es la derivación de que una sustancia permitida se combina con una sustancia prohibida?
דְּתַנְיָא: ״כֹּל אֲשֶׁר יִגַּע בִּבְשָׂרָהּ יִקְדָּשׁ״. יָכוֹל אֲפִילּוּ שֶׁלֹּא בָּלַע — תַּלְמוּד לוֹמַר: ״בִּבְשָׂרָהּ״, עַד שֶׁיִּבָּלַע בִּבְשָׂרָהּ.
Esto es como se enseña en una baraita con respecto al versículo que trata de una ofrenda por el pecado: “Todo lo que toque su carne quedará consagrado” (Levítico 6:20). Uno podría haber pensado que la carne no sagrada que tocó cualquier parte de una ofrenda por el pecado queda consagrada incluso si no absorbió el sabor de la ofrenda por el pecado que tocó. Por lo tanto, el versículo dice: “En su carne,” para enseñar que esta carne no queda consagrada hasta que el sabor de la ofrenda por el pecado sea absorbido dentro de su carne.
״יִקְדָּשׁ״ — לִהְיוֹת כָּמוֹהָ, שֶׁאִם פְּסוּלָה הִיא — יִפָּסֵל, וְאִם כְּשֵׁרָה — תֵּאָכֵל כֶּחָמוּר שֶׁבָּהּ.
La baraita continúa: “Llegará a ser consagrado,” significa que su estatus legal se vuelve como el de la propia ofrenda por el pecado; es decir, si la ofrenda por el pecado queda descalificada, la carne no sagrada que la tocó también quedará descalificada. Y si la ofrenda por el pecado es válida, la carne no sagrada que la tocó puede comerse de acuerdo con los estándares más estrictos de una ofrenda por el pecado, con respecto a cuándo y dónde puede comerse. El principio de que una sustancia permitida se combina con una sustancia prohibida queda así establecido también en el caso de una ofrenda por el pecado. En consecuencia, el principio no puede extenderse a toda la Torah, ya que una halakha establecida en dos casos no se aplica en otros lugares.
וְרַבָּנַן: צְרִיכִי, דְּאִי כְּתַב רַחֲמָנָא גַּבֵּי חַטָּאת, הֲוָה אָמֵינָא: נָזִיר לָא אָתֵי מִינַּהּ, מִשּׁוּם דְּנָזִיר מִקֳּדָשִׁים לָא יָלְפִינַן.
Y los Rabinos, que discrepan de Rabí Akiva, sostendrían que ambas fuentes son necesarias, ya que ni el caso de un nazareo ni el caso de una ofrenda por el pecado podrían derivarse uno del otro. Por lo tanto, este no es un caso de dos versículos que vienen como uno. La Guemará explica: Pues si el Misericordioso hubiera escrito esta halakha solo con respecto a una ofrenda por el pecado, yo diría que el caso de un nazareo no puede derivarse de ella, debido a que no derivamos la halakha de un nazareo de elementos consagrados. Esto se debe a que las prohibiciones del nazireato no están relacionadas con el Templo y las ofrendas, y por lo tanto es posible que la halakha en cuestión sea exclusiva de los elementos consagrados.
וְאִי כְּתַב רַחֲמָנָא גַּבֵּי נָזִיר, הֲוָה אָמֵינָא: מִנָּזִיר לָא יָלְפִינַן, מִשּׁוּם דַּחֲמִיר אִיסּוּרֵיהּ, דַּאֲפִילּוּ חַרְצָן אֲסִיר לֵיהּ, הִלְכָּךְ לָא אָתְיָא מִינֵּיהּ.
Y, a la inversa, si el Misericordioso hubiera escrito esta halakha solo con respecto a un nazareo, yo diría que no derivamos la halakha de una ofrenda por el pecado de la de un nazareo debido a que su prohibición es estricta. ¿De qué manera? Es estricta pues incluso una semilla de uva está prohibida para un nazareo, aunque las semillas normalmente no se comen. Por lo tanto, la halakha de una ofrenda por el pecado no puede derivarse del caso de un nazareo, lo que significa que este no es un caso de dos versículos que vienen como uno. En consecuencia, se puede derivar de ellos una halakha general.
וְרַבִּי עֲקִיבָא אָמַר לָךְ: לְמַאי צְרִיכִי? בִּשְׁלָמָא אִי כְּתַב רַחֲמָנָא חַטָּאת, לָא גָּמַר נָזִיר מִינַּהּ — דְּחוּלִּין מִקֳּדָשִׁים לָא גָּמְרִינַן. אֶלָּא לִכְתּוֹב רַחֲמָנָא בְּנָזִיר, וְתֵיתֵי חַטָּאת מִינֵּיהּ, דְּהָא כׇּל אִיסּוּרִין שֶׁבַּתּוֹרָה קָא גָמְרִי מִנָּזִיר.
Y Rabí Akiva podría decirte, en refutación de esta afirmación: ¿Por qué son ambos necesarios estos casos? Ciertamente, si el Misericordioso hubiera escrito este principio solo con respecto a una ofrenda por el pecado, no se derivaría de ello la halakha de un nazareo, ya que no derivamos halakhot de elementos no sagrados a partir de los consagrados. Ciertas severidades y restricciones se aplican solo a la propiedad consagrada. Sin embargo, que el Misericordioso escriba este principio con respecto a un nazareo, y tú podrías derivar el caso de la ofrenda por el pecado a partir del de un nazareo, tal como la aplicación de este principio a todas las prohibiciones en la Torah se deriva de la halakha de un nazareo. Dado que no es necesario enunciar este principio en ambos casos, no se puede derivar de ellos un principio general.
וְרַבָּנַן אָמְרִי לָךְ: חַטָּאת לְהֶיתֵּר מִצְטָרֵף לְאִיסּוּר, וְחוּלִּין מִקֳּדָשִׁים לָא גָּמְרִינַן.
La Guemará pregunta: Y los Rabinos, que sostienen que el principio de que el estatus legal del sabor de una sustancia prohibida es como el de la sustancia misma no se limita a estos dos casos, te dirían que ambas fuentes son necesarias. El caso de una ofrenda por el pecado es necesario para derivar el principio de que una sustancia permitida se combina con una prohibida, y esta severidad no se extrapola a otras prohibiciones, de acuerdo con el principio de que no se pueden derivar las halakhot de elementos no sagrados a partir de elementos consagrados.
וּ״מִשְׁרַת״ — לִיתֵּן טַעַם כְּעִיקָּר, מִכָּאן אַתָּה דָּן לְכׇל אִיסּוּרִין שֶׁבַּתּוֹרָה.
Y el término “empapado”, que aparece en el contexto de un nazareo, enseña el principio de que el estatus legal del sabor de un alimento prohibido es como el de su sustancia. Dado que ambos ejemplos son necesarios, no se consideran dos versículos que vienen como uno, y por lo tanto es posible derivar de ellos un principio general. Y, en consecuencia, de aquí derivas la halakha con respecto a todas las prohibiciones de la Torah.
וְרַבִּי עֲקִיבָא, תַּרְוַיְיהוּ לְהֶיתֵּר מִצְטָרֵף לְאִיסּוּר, וְהָווּ לְהוּ שְׁנֵי כְתוּבִין הַבָּאִין כְּאֶחָד, וְכׇל שְׁנֵי כְתוּבִין הַבָּאִים כְּאֶחָד — אֵין מְלַמְּדִין.
La Guemará pregunta: ¿Y cómo respondería Rabí Akiva a esta afirmación? La Guemará responde: Rabí Akiva diría que ambos casos enseñan el principio de que una sustancia permitida se combina con una sustancia prohibida, y son dos versículos que vienen como uno, para enseñar sobre la misma cuestión. Y la regla es que cualesquiera dos versículos que vienen como uno no enseñan su aspecto común para aplicarse a otros casos.
אֲמַר לֵיהּ רַב אָשֵׁי לְרַב כָּהֲנָא: אֶלָּא הָא דְּתַנְיָא: ״מִכֹּל אֲשֶׁר יֵעָשֶׂה מִגֶּפֶן הַיַּיִן״, לִימֵּד עַל אִיסּוּרֵי נָזִיר שֶׁהֵן מִצְטָרְפִין זֶה עִם זֶה, לְרַבִּי עֲקִיבָא, הַשְׁתָּא יֵשׁ לוֹמַר הֶיתֵּר מִצְטָרֵף לְאִיסּוּר, אִיסּוּר לְאִיסּוּר מִבַּעְיָא?
§ Rav Ashi le dijo a Rav Kahana: Pero considera lo que se enseña en una baraita. El versículo: “No comerá nada que sea hecho de la vid” (Números 6:4) enseñó con respecto a las prohibiciones de un nazireo que estas sustancias se combinan entre sí. Si un nazireo comió solo una pequeña cantidad de cada sustancia, que juntas suman la medida que determina la responsabilidad, es responsable. Según la opinión de Rabí Akiva, ahora que se dice que las sustancias permitidas se combinan con las prohibidas, ¿es necesario enseñar que una sustancia prohibida se combina con otra sustancia prohibida? Según la opinión de Rabí Akiva, esta derivación aparentemente es innecesaria.
אֲמַר לֵיהּ: הֶיתֵּר לְאִיסּוּר — בְּבַת אַחַת, אִיסּוּר לְאִיסּוּר — אֲפִילּוּ בְּזֶה אַחַר זֶה.
Rav Kahana le dijo a Rav Ashi que esta derivación es necesaria porque los dos casos no son idénticos: las sustancias permitidas se combinan con las prohibidas solo cuando se comen simultáneamente, mientras que las sustancias prohibidas se combinan con otras sustancias prohibidas incluso cuando se comen una después de la otra. Por lo tanto, según la opinión de Rabbi Akiva, si un nazareo come medio volumen de aceituna de pieles de uva y luego come medio volumen de aceituna de semillas de uva, es responsable.
וְרַבִּי שִׁמְעוֹן
La Guemará pregunta: Y Rabí Shimon,