אֲמַר לֵיהּ: וְלִיטַעְמָיךְ, הָא דִּתְנַן: רַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר: הֵבִיא שָׁלֹשׁ בְּהֵמוֹת וְלֹא פֵּירֵשׁ, הָרְאוּיָה לְחַטָּאת — תִּקְרַב חַטָּאת, לְעוֹלָה — תִּקְרַב עוֹלָה, לִשְׁלָמִים — תִּקְרַב שְׁלָמִים. אַמַּאי? הָא אָמְרַתְּ: בְּהֵמָה לָאו כִּמְפוֹרֶשֶׁת דָּמְיָא!
Rav Pappa le dijo: Y según tu razonamiento, que lleva a la conclusión de que todos los elementos pueden tener el estatus de fondos no asignados, considera lo que aprendimos en una mishná (45a): Rabán Shimón ben Gamliel dice: Si alguien trajo tres animales diferentes para su nazireato y no especificó cuál era para cuál ofrenda, aquello que es apto para una ofrenda por el pecado, una oveja hembra, se sacrifica como ofrenda por el pecado; el animal apto para una ofrenda quemada, un carnero o toro macho, se sacrifica como ofrenda quemada; y el animal apto para una ofrenda de paz, cualquier otro macho o hembra, se sacrifica como ofrenda de paz. Pero según tu opinión, ¿por qué es así? ¿No dijiste que un animal no se considera asignado, sino más bien como fondos no asignados; cómo se puede decidir qué animal usar para cada ofrenda?
אֲמַר לֵיהּ, הָתָם: ״וְלָקַח ... וְעָשָׂה״.
Rav Shimi bar Ashi le dijo: En cuanto al caso de las aves, esta es una excepción, pues hay un versículo explícito al respecto allí: Se declara con respecto al dueño de una ofrenda de ave: “Y tomará un cordero macho para una ofrenda por la culpa, para ser mecido, para hacer expiación por él, y una décima parte de un efa de flor de harina mezclada con aceite para una ofrenda de grano, y un log de aceite; y dos tórtolas o dos pichones, según alcancen sus medios, y uno será ofrenda por el pecado y el otro holocausto” (Torah 14:21–22), y más adelante se declara con respecto al sacerdote: “Y sacrificará una de las tórtolas, o de los pichones, según alcancen sus medios; exactamente según alcancen sus medios, una como ofrenda por el pecado y la otra como holocausto” (Torah 14:30–31).
אָמַר רַחֲמָנָא: אִי בִּלְקִיחַת בְּעָלִים, אִי בַּעֲשִׂיַּית כֹּהֵן. הָכָא נָמֵי,
El Misericordioso con ello afirma que las aves son asignadas y designadas para su ofrenda ya sea por la adquisición del propietario, al designar cada ave para una ofrenda particular en el momento de su compra, o por la acción del sacerdote. En cuanto al dictamen de Rabán Shimón ben Gamliel, tampoco presenta dificultad, pues ese también es un caso especial. Aquí también, cuando uno separa estos animales particulares para sus ofrendas de nazireato,