וּרְמִינְהוּ: ״יָדִי נְזִירָה״ וְ״רַגְלִי נְזִירָה״ — לֹא אָמַר כְּלוּם, ״רֹאשִׁי נְזִירָה״, ״כְּבֵדִי נְזִירָה״ — הֲרֵי זֶה נָזִיר. זֶה הַכְּלָל: דָּבָר שֶׁהַנְּשָׁמָה תְּלוּיָה בּוֹ — הֲרֵי זֶה נָזִיר.
Y la Guemará plantea una contradicción contra esto. Si alguien dijo: Mi mano es nazirita, y del mismo modo, si dijo: Mi pie es nazirita, no ha dicho nada de consecuencia. Sin embargo, si dijo: Mi cabeza es nazirita, o: Mi hígado es nazirita, es nazirita. Este es el principio: Si alguien aceptó el nazireato por medio de algo de lo que depende la vida, es decir, un miembro o una parte del cuerpo sin la cual no puede sobrevivir, es nazirita. Por el contrario, si mencionó una parte del cuerpo que no es esencial para la vida, no es nazirita. En este caso, como se refirió a su cabello, que ciertamente no es una parte vital de él, no debería ser nazirita.
אָמַר רַב יְהוּדָה, דְּאָמַר הָכִי: יֵעָשֶׂה פִּי כְּפִיו מִיַּיִן, וּשְׂעָרִי כִּשְׂעָרוֹ מִלָּגוֹז.
Rav Yehuda dijo que esto significa que él dijo así; esto es lo que quiso decir: Que mi boca sea como su boca con respecto a la abstinencia del vino, y mi cabello sea como su cabello con respecto a la abstinencia de cortarlo.
״הֲרֵינִי נְזִירָה״, וְשָׁמַע בַּעְלָהּ וַאֲמַר ״וַאֲנִי״ אֵינוֹ יָכוֹל לְהָפֵר. אִיבַּעְיָא לְהוּ: בַּעַל מִיעְקָר עָקַר, אוֹ דִּלְמָא מִיגָּז גָּיֵיז? לְמַאי נָפְקָא מִינַּהּ —
§ La mishná enseñó que si una mujer dijo: Por la presente soy nazirea, y su marido oyó y dijo: Y yo, él no puede anular su voto. Se planteó un dilema ante los Sabios: Cuando un marido anula el voto de su esposa, ¿arranca de raíz el voto de su esposa, haciendo que sea como si ella nunca hubiera hecho el voto, o quizá simplemente lo corta desde ese momento en adelante, pero su voto seguía en vigor hasta que él lo anuló? La Guemará pregunta: ¿Qué diferencia hay como resultado de este dilema?
לְאִשָּׁה שֶׁנָּדְרָה בְּנָזִיר, וְשָׁמְעָה חֲבֶרְתָּהּ וְאָמְרָה ״וַאֲנִי״, וְשָׁמַע בַּעְלָהּ שֶׁל רִאשׁוֹנָה וְהֵפֵר לָהּ. אִי אָמְרַתְּ מִיעְקָר עָקַר — הַהִיא נָמֵי אִישְׁתְּרַאי. וְאִי אָמְרַתְּ מִיגָּז גָּיֵיז — אִיהִי אִישְׁתְּרַאי, חֲבֶרְתַּהּ אֲסִירָא. מַאי?
La Guemará explica que la diferencia es con respecto a una mujer que hizo voto de ser nazirea, y otra mujer oyó y dijo: Y yo, y el marido de la primera mujer oyó y anuló su voto. Si dices que el marido arranca el voto por completo, el voto de esa segunda mujer también debería quedar disuelto, ya que ella se asoció con un voto inexistente. Y si dices que él lo corta desde este punto en adelante, el voto de su esposa queda disuelto, pero la otra mujer permanece obligada por su voto, ya que el primer voto estaba intacto cuando ella se asoció con él. ¿Cuál, entonces, es la respuesta a este dilema?
תָּא שְׁמַע: ״הֲרֵינִי נְזִירָה״ וְשָׁמַע בַּעְלָהּ וְאָמַר ״וַאֲנִי״ — אֵינוֹ יָכוֹל לְהָפֵר. וְאִי סָלְקָא דַּעְתָּךְ בַּעַל מִיגָּז גָּיֵיז — לֵיפַר לְאִישְׁתּוֹ וְהוּא לִיתְּסַר. אֶלָּא לָאו שְׁמַע מִינַּהּ, בַּעַל מִיעְקָר עָקַר.
La Guemará sugiere: Ven y escucha la declaración de la mishná: Si ella dijo: He aquí que soy nazirea, y su marido oyó y dijo: Y yo, él no puede anular su voto. Y si se te ocurriera que el marido cercena el voto desde ese momento en adelante, que anule el voto de su esposa y él permanecerá ligado por su voto, ya que si el voto no se anula retroactivamente, el voto de ella estaba intacto cuando él se asoció con él. Más bien, ¿no debe uno concluir de la mishná que el marido arranca de raíz el voto por completo, lo que significa que también arrancaría de raíz su propio voto al anular el de ella, y por eso no puede hacerlo?
לָא, לְעוֹלָם מִיגָּז גָּיֵיז. וּבְדִין הוּא דְּלֵיפַר לַהּ. וְהַיְינוּ טַעְמָא דְּלָא מָצֵי מֵיפַר, כֵּיוָן דְּאָמַר לַהּ ״וַאֲנִי״, כְּמַאן דְּאָמַר ״קַיָּים לִיכִי״ דָּמֵי. אִי מִתְּשִׁיל אַהֲקָמָתוֹ, — מָצֵי מֵיפַר, וְאִי לָא — לָא מָצֵי מֵיפַר.
La Guemará refuta este argumento: No; en realidad, se puede decir que el marido anula el voto de ahí en adelante. Y si no hubiera otros puntos que considerar, en justicia la mishná debería haber enseñado que él puede anular su voto por ella; y esta es la razón por la que no puede anularlo: Puesto que le dijo: Y yo, él es considerado como quien dijo: Queda confirmado para ti, y una vez que un marido ha confirmado el voto de su esposa ya no puede anularlo. En consecuencia, si solicitó que su confirmación fuera disuelta por un Sabio, puede anular su voto, y si no, no puede anularlo. En consecuencia, la resolución de la mishná no resuelve el dilema.
תָּא שְׁמַע: הָאִשָּׁה שֶׁנָּדְרָה בְּנָזִיר, וְהִפְרִישָׁה אֶת בְּהֶמְתָּהּ, וְאַחַר כָּךְ הֵפֵר לָהּ בַּעְלָהּ, אִם שֶׁלּוֹ הָיְתָה הַבְּהֵמָה — תֵּצֵא וְתִרְעֶה בָּעֵדֶר. וְאִם שֶׁלָּהּ הָיְתָה הַבְּהֵמָה — הַחַטָּאת תָּמוּת.
La Guemará cita otra mishná (24a): Ven y escucha: Con respecto a una mujer que hizo voto de ser nazirea y separó su animal para este propósito (véase Números 6:13–14), y después su marido anuló su voto, lo que significa que ella ya no está obligada a traer una ofrenda, si el animal era de él, que él le había dado, es como si nunca hubiera sido consagrado en absoluto, y saldrá y pastará entre el rebaño como un animal regular, no consagrado, hasta que se vuelva defectuoso. Y si el animal era de ella, y fue designado para una ofrenda por el pecado, debe ser puesto en aislamiento para morir, de acuerdo con la halajá general de que una ofrenda por el pecado que no puede ser sacrificada debe dejarse morir.
וְאִי סָלְקָא דַעְתָּךְ בַּעַל מִיעְקָר עָקַר — תִּיפּוֹק לְחוּלִּין! אֶלָּא לָאו שְׁמַע מִינַּהּ, בַּעַל מִיגָּז גָּיֵיז!
La Guemará explica la dificultad de esta mishná: Y si se te ocurriera que el marido desarraiga el voto, la ofrenda por el pecado debería ser liberada como un animal no sagrado, de acuerdo con la halajá de una ofrenda por el pecado de un nazareo cuyo voto fue anulado (31a). Más bien, ¿no se debe concluir de la mishná que el marido simplemente interrumpe el voto, lo que significa que ella era nazarea cuando separó el animal y, por lo tanto, está consagrado?
לְעוֹלָם אֵימָא לָךְ בַּעַל מִיעְקָר עָקַר, וְהַיְינוּ טַעְמָא: כֵּיוָן דְּלֹא צְרִיכָה כַּפָּרָה, הֲוָת כְּחַטָּאת שֶׁמֵּתוּ בְּעָלֶיהָ, וּגְמִירִי דְּחַטָּאת שֶׁמֵּתוּ בְּעָלֶיהָ — תָּמוּת.
La Guemará rechaza esta prueba: En realidad, yo podría decirte que el marido desarraiga el voto, y esta es la razón del dictamen anterior: Dado que ella no requiere expiación, pues el voto ya no está en vigor, este animal es tratado como una ofrenda por el pecado cuyos dueños han muerto, y se aprende como una tradición que una ofrenda por el pecado cuyos dueños han muerto debe dejarse morir.
תָּא שְׁמַע: הָאִשָּׁה שֶׁנָּדְרָה בְּנָזִיר, וְהָיְתָה שׁוֹתָה יַיִן וּמִטַּמְּאָה לְמֵתִים — הֲרֵי זוֹ סוֹפֶגֶת אֶת הָאַרְבָּעִים. הֵיכִי דָמֵי? אִילֵּימָא דְּלָא הֵיפַר לַהּ בַּעַל — צְרִיכָא לְמֵימַר?
La Guemará continúa citando fuentes relevantes. Ven y escucha la siguiente mishná (23a): Con respecto a una mujer que hizo voto de ser nazirea y, sin embargo, estaba bebiendo vino y volviéndose ritualmente impura por contacto con los muertos, incurre en cuarenta azotes por violar una prohibición de la Torah. La Guemará analiza esta mishná: ¿Cuáles son las circunstancias de este caso? Si decimos que su marido no anuló su voto, ¿es necesario decir que ella es responsable de recibir azotes? Después de todo, toda persona nazirea que transgrede su voto incurre en azotes.
אֶלָּא פְּשִׁיטָא דְּהֵיפַר לַהּ בַּעַל. וְאִי סָלְקָא דַעְתָּךְ בַּעַל מִיעְקָר עָקַר — אַמַּאי סוֹפֶגֶת אַרְבָּעִים? אֶלָּא לָאו שְׁמַע מִינַּהּ, בַּעַל מִיגָּז גָּיֵיז?
Más bien, es obvio que el marido anuló su voto. Y si se te ocurriera que el marido arranca de raíz el voto de su esposa, ¿por qué ella incurre en cuarenta azotes? Es como si nunca hubiera hecho ningún voto. Más bien, ¿no se debe concluir de la mishná que el marido cercena el voto y, por lo tanto, ella es responsable por su transgresión anterior?
לְעוֹלָם אֵימָא לָךְ בַּעַל מִיעְקָר עָקַר, וּמִשּׁוּם דְּקָתָנֵי סֵיפָא: הֵיפֵר לָהּ בַּעְלָהּ וְהִיא לֹא יָדְעָה, וְהָיְתָה שׁוֹתָה יַיִן וּמִטַּמְּאָה לְמֵתִים — אֵינָהּ סוֹפֶגֶת אֶת הָאַרְבָּעִים,
La Guemará refuta este argumento: En realidad, yo podría decirte que el marido desarraiga el voto, y la razón por la que la mishná enseña de esta manera es debido al hecho de que el tannaenseña en la cláusula final de la mishná: Si el marido anuló su voto y ella no lo sabía, y estaba bebiendo vino y volviéndose ritualmente impura por contacto con los muertos, no incurre en cuarenta azotes, a pesar de su intención de pecar, ya que en la práctica no cometió una transgresión.