מוּתָּרִין לִישָּׂא עֶרֶב הָרֶגֶל, קַשְׁיָא לְכוּלְּהוּ.
se permite contraer matrimonio en la víspera de la Fiesta de peregrinación. Esto plantea una dificultad para todas las opiniones, ya que una celebración de boda normalmente se extiende durante siete días, y la mayor parte de la celebración coincidirá con la Fiesta.
לָא קַשְׁיָא לְמַאן דְּאָמַר מִשּׁוּם שִׂמְחָה — עִיקַּר שִׂמְחָה חַד יוֹמָא הוּא.
La Guemará responde: Esto no es difícil, ya que esta baraita puede reconciliarse con todas las opiniones. Según quien dijo que no se puede contraer matrimonio en los días intermedios de una Festividad por causa de la alegría, es decir, porque no se debe mezclar una alegría con otra, o porque no se puede dejar de lado la alegría de la Festividad y ocuparse de alegrarse con su esposa, esto no es difícil, pues la alegría principal de una boda es solo un día, y después de eso, la alegría de la boda no afectará la alegría de la Festividad.
לְמַאן דְּאָמַר מִשּׁוּם טִירְחָא — עִיקַּר טִירְחָא חַד יוֹמָא הוּא. לְמַאן דְּאָמַר מִשּׁוּם בִּיטּוּל פְּרִיָּה וּרְבִיָּה, לְחַד יוֹמָא לָא מַשְׁהֵי אִינִישׁ נַפְשֵׁיהּ.
Y según quien dijo que no se puede contraer matrimonio en los días intermedios de una Festividad debido al excesivo esfuerzo que exigen los preparativos de la boda, esto no presenta dificultad, ya que el esfuerzo principal es solo un día. Después de la boda, no se requiere un esfuerzo excesivo. Y según quien dijo que la razón es debido al descuido de la mitzvá de fructificad y multiplicaos, no hay motivo de preocupación: Puesto que hay solo un día, la víspera de la Festividad, en que él puede casarse y ahorrar en el banquete, un hombre no retrasará su boda para casarse entonces, no sea que surja alguna circunstancia imprevista que le impida casarse ese día. Por lo tanto, según todas las razones expuestas, no hay necesidad de prohibir las bodas en la víspera de una Festividad.
וּדְאֵין מְעָרְבִין שִׂמְחָה בְּשִׂמְחָה מְנָלַן? דִּכְתִיב: ״וַיַּעַשׂ שְׁלֹמֹה בָעֵת הַהִיא אֶת הֶחָג וְכׇל יִשְׂרָאֵל עִמּוֹ קָהָל גָּדוֹל מִלְּבוֹא חֲמָת עַד נַחַל מִצְרַיִם [לִפְנֵי ה׳ אֱלֹהֵינוּ] שִׁבְעַת יָמִים וְשִׁבְעַת יָמִים אַרְבָּעָה עָשָׂר יוֹם״. וְאִם אִיתָא דִּמְעָרְבִין שִׂמְחָה בְּשִׂמְחָה — אִיבְּעִי לֵיהּ לְמִינְטַר עַד הֶחָג, וּמִיעְבַּד שִׁבְעָה לְהָכָא וּלְהָכָא.
§ La Guemará pregunta: Con respecto al principio de que no se puede mezclar una alegría con otra alegría, ¿de dónde lo derivamos? La Guemará explica que la fuente es como está escrito con respecto a la dedicación del Templo: “Así Salomón celebró la fiesta en aquel tiempo, y todo Israel con él, una gran congregación, desde la entrada de Hamat hasta el Arroyo de Egipto, delante del Señor nuestro Dios, siete días y siete días, catorce días” (I Reyes 8:65). Y si es así que se puede en efecto mezclar una alegría con otra alegría, debería haber esperado hasta la festividad de Sucot, que era el segundo conjunto de siete días, y haber hecho una fiesta de siete días para esto y para aquello, es decir, para la dedicación del Templo y para la festividad de Sucot juntas. El hecho de que no lo hiciera indica que no se debe mezclar una alegría con otra.
וְדִלְמָא מִינְטָר לָא נָטְרִינַן, וְהֵיכָא דְּאִתְרְמִי — עָבְדִינַן! אִיבְּעִי לֵיהּ לְשַׁיּוֹרֵי פּוּרְתָּא.
La Guemará plantea una pregunta: Quizás, sin embargo, de aquí solo pueda derivarse que no podemos retrasar una boda para que tenga lugar en una Festividad, así como el rey Salomón no retrasó la dedicación del Templo para que tuviera lugar en la Festividad; pero, aun así, cuando sucede que es de esa manera, sí podemos en efecto preparar un banquete para celebrar ambas ocasiones juntas. La Guemará responde: Si esto estuviera permitido, Salomón debería haber dejado una pequeña parte del Templo sin terminar hasta la Festividad, y de ese modo haber organizado una celebración conjunta de la dedicación del Templo y la festividad de Sucot.
שַׁיּוֹרֵי בִּנְיַן בֵּית הַמִּקְדָּשׁ לָא מְשַׁיְּירִינַן. אִיבְּעִי לֵיהּ לְשַׁיּוֹרֵי בְּאַמָּה כָּלְיָא עוֹרֵב.
La Guemará responde: No se puede dejar ninguna parte de la construcción del Templo sin terminar, ya que una mitzvá debe completarse lo más rápido posible. La Guemará modifica su opinión anterior: Salomón debería haber dejado las placas de un codo de ancho con púas, que estaban diseñadas para eliminar a los cuervos, sin terminar. El techo del Templo estaba equipado con púas metálicas afiladas para disuadir a los cuervos, que eran atraídos por el olor de la carne de los sacrificios, de posarse allí. Aunque esto no se consideraba parte del edificio mismo, retrasar su instalación habría permitido a Salomón retrasar la celebración de la dedicación del Templo.
אַמָּה כָּלְיָא עוֹרֵב צוֹרֶךְ בִּנְיַן הַבַּיִת הוּא. אֶלָּא מִדִּמְיַיתַּר קְרָא, מִכְּדֵי כְּתִיב ״אַרְבְּעָה עָשָׂר יוֹם״, ״שִׁבְעַת יָמִים וְשִׁבְעַת יָמִים״ לְמָה לִי? שְׁמַע מִינַּהּ הָנֵי לְחוֹד וְהָנֵי לְחוֹד.
La Guemará rechaza también esta opinión: las placas de un codo de ancho con púas para ahuyentar a los cuervos eran un elemento necesario en la construcción del Templo, y, en consecuencia, Salomón tampoco podía retrasar su construcción. Más bien, la prueba proviene de la redundancia en el versículo. Puesto que está escrito “catorce días”, ¿por qué necesito que el versículo especifique “siete días y siete días”? Aprende de ello que estos siete días de celebración de la dedicación del Templo deben ser distintos, y, de igual manera, estos siete días de celebración de la Fiesta deben ser distintos, debido al principio de que no se debe mezclar una alegría con otra.
אָמַר רַבִּי פַּרְנָךְ אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: אוֹתָהּ שָׁנָה לֹא עָשׂוּ יִשְׂרָאֵל אֶת יוֹם הַכִּפּוּרִים. וְהָיוּ דּוֹאֲגִים וְאוֹמְרִים: שֶׁמָּא נִתְחַיְּיבוּ שׂוֹנְאֵיהֶן שֶׁל יִשְׂרָאֵל כְּלָיָיה, יָצְתָה בַּת קוֹל וְאָמְרָה לָהֶם: כּוּלְּכֶם מְזוּמָּנִין לְחַיֵּי הָעוֹלָם הַבָּא.
§ A propósito de la discusión sobre la celebración en la dedicación del Templo de Salomón, la Guemará relata que Rabí Parnakh dijo que Rabí Yoḥanan dijo: Ese año, el pueblo judío no observó Yom Kippur, ya que la celebración de siete días de la dedicación del Templo coincidió con Yom Kippur y los siete días completos se celebraron con banquetes. Y el pueblo estaba preocupado y dijo: Quizás los enemigos del pueblo judío, un eufemismo para el propio pueblo judío, se han hecho merecedores de destrucción por la transgresión de comer en Yom Kippur, que se castiga con karet. Una Voz Divina salió y les dijo: Todos ustedes están destinados a la vida en el Mundo Venidero.
מַאי דְּרוּשׁ? אָמְרוּ, קַל וָחוֹמֶר: וּמָה מִשְׁכָּן, שֶׁאֵין קְדוּשָּׁתוֹ קְדוּשַּׁת עוֹלָם — וְקׇרְבַּן יָחִיד דּוֹחֶה שַׁבָּת דְּאִיסּוּר סְקִילָה, מִקְדָּשׁ, דִּקְדוּשָּׁתוֹ קְדוּשַּׁת עוֹלָם, וְקׇרְבַּן צִבּוּר, וְיוֹם הַכִּפּוּרִים דְּעָנוּשׁ כָּרֵת — לֹא כׇּל שֶׁכֵּן?!
La Guemará pregunta: ¿Qué derivación los llevó a concluir que les estaba permitido comer en Yom Kipur? La Guemará explica que basaron su dictamen en una inferencia a fortiori: Si en la dedicación del Tabernáculo, cuya santidad no es permanente, una ofrenda individual, es decir, la ofrenda de uno de los príncipes tribales, anula la prohibición de Shabat, ya que las ofrendas de los príncipes se ofrecían todos los días, incluido Shabat, a pesar de la transgresión implicada de una prohibición castigada con lapidación; entonces, con respecto a la dedicación del Templo, cuya santidad es permanente y cuyas ofrendas allí eran ofrendas comunitarias, ¿no es con mayor razón claro que la dedicación del Templo anula la prohibición de Yom Kipur, cuya violación es castigada con el castigo menos severo de karet?
אֶלָּא, אַמַּאי הָיוּ דּוֹאֲגִים? הָתָם צוֹרֶךְ גָּבוֹהַּ, הָכָא צוֹרֶךְ הֶדְיוֹט. הָכָא נָמֵי: מֶיעְבָּד לִיעְבְּדוּ, מֵיכָל לָא נֵיכְלוּ וְלָא לִישְׁתּוֹ! אֵין שִׂמְחָה בְּלֹא אֲכִילָה וּשְׁתִיָּה.
La Guemará pregunta: Pero si tenían una base firme para su comportamiento, ¿por qué estaban preocupados? La Guemará responde que se puede refutar esta inferencia a fortiori de la siguiente manera: Allí, en la dedicación del Tabernáculo, el Shabat fue profanado solo para las necesidades del servicio del Templo a Dios en lo Alto, es decir, mediante el ofrecimiento de sacrificios. Aquí, en la dedicación del Templo, profanaron Yom Kippur comiendo y bebiendo, lo cual fue para la necesidad de mortales comunes. Basándose en esta distinción, la Guemará sugiere: Aquí también, en la dedicación del Templo, deberían haber realizado los ritos de las ofrendas sacrificiales y no deberían haber comido ni bebido. La Guemará responde: No hay alegría completa sin comer y beber.
וּמִשְׁכָּן דְּדָחֵי שַׁבָּת מְנָלַן? אִילֵּימָא מִדִּכְתִיב: ״בַּיּוֹם הָרִאשׁוֹן, וּבַיּוֹם הַשְּׁבִיעִי״, דִּלְמָא שְׁבִיעִי לְקׇרְבָּנוֹת! אָמַר רַב נַחְמָן בַּר יִצְחָק, אָמַר קְרָא: ״בְּיוֹם עַשְׁתֵּי עָשָׂר יוֹם״. מָה יוֹם כּוּלּוֹ רָצוּף, אַף עַשְׁתֵּי עָשָׂר כּוּלָּן רְצוּפִין.
Con respecto a la prueba misma, la Guemará pregunta: ¿Y de dónde derivamos que las ofrendas traídas en la dedicación del Tabernáculo prevalecieron sobre el Shabat? Si decimos que es como está escrito con respecto a las ofrendas traídas por los príncipes tribales: “En el primer día” (Números 7:12) y “en el séptimo día” (Números 7:48), esto no es una prueba concluyente, pues quizás esto no se refiere al séptimo día de la semana sino al séptimo día de las ofrendas sacrificiales. Quizás omitieron el Shabat y no ofrecieron en ese día ofrendas relacionadas con la dedicación del Tabernáculo. Rav Naḥman bar Yitzḥak dijo: El versículo también dice: “En el día del undécimo día” (Números 7:72). La repetición de la palabra día indica que, así como un día es un período de tiempo continuo, así también los once días fueron todos un período de tiempo continuo, sin interrupción en medio, ni siquiera por el Shabat.
וְדִלְמָא יָמִים הָרְאוּיִין? כְּתִיב קְרָא אַחֲרִינָא: ״בְּיוֹם שְׁנֵים עָשָׂר יוֹם״. מָה יוֹם כּוּלּוֹ רָצוּף, אַף שְׁנֵים עָשָׂר יוֹם כּוּלָּן רְצוּפִין.
La Guemará pregunta: Pero quizá esto se refiere solo a días que son aptos para las ofrendas de un individuo; es decir, las ofrendas fueron sacrificadas en once días consecutivos que eran aptos para sacrificar las ofrendas de un individuo, pero no en Shabat. La Guemará responde: En otro versículo está escrito: “En el día del duodécimo día” (Números 7:78), lo que indica que, así como un día es todo un período continuo de tiempo, también los doce días fueron todos un período continuo de tiempo.
וְדִלְמָא הָכָא נָמֵי יָמִים הָרְאוּיִין! אִם כֵּן, תְּרֵי קְרָאֵי לְמָה לִי?
La Guemará pregunta de nuevo: Pero quizá también aquí esto se refiere a días que son aptos para ofrecer los sacrificios de un individuo. La Guemará rechaza esta opinión: Si es así, ¿por qué necesito yo dos versículos, el versículo con respecto al undécimo día y el versículo con respecto al duodécimo día, para enseñar el mismo principio? El hecho de que la Torah use una fraseología repetitiva en ambos versículos indica que todos los días eran consecutivos, sin interrupción por Shabat.
וּמִקְדָּשׁ דְּדוֹחֶה יוֹם הַכִּפּוּרִים, מְנָלַן? אִילֵּימָא מִדִּכְתִיב: ״אַרְבָּעָה עָשָׂר יוֹם״, וְדִלְמָא יָמִים הָרְאוּיִין! גָּמַר ״יוֹם״ ״יוֹם״ מֵהָתָם.
La Guemará pregunta: ¿Y de dónde derivamos que el banquete en el momento de la dedicación del Templo prevalece sobre Yom Kippur, de modo que el pueblo no tuvo que ayunar? Si decimos que esto se deriva de lo que está escrito: Catorce días, quizá esto se refiere a días aptos para el banquete, excluyendo Yom Kippur. La Guemará responde: Esto se deriva por medio de una analogía verbal entre la palabra “día” mencionada en este contexto y la palabra “día” mencionada allí, con respecto a la dedicación del Tabernáculo. Así como allí los días fueron consecutivos, sin interrupción por Shabat, así también aquí los días fueron consecutivos, sin interrupción por Yom Kippur.
יָצְתָה בַּת קוֹל וְאָמְרָה לָהֶם: כּוּלְּכֶם מְזוּמָּנִין לְחַיֵּי הָעוֹלָם הַבָּא. וּמְנָלַן דְּאַחֵיל לְהוּ? דְּתָנֵי תַּחְלִיפָא: ״בַּיּוֹם הַשְּׁמִינִי שִׁלַּח אֶת הָעָם וַיְבָרְכוּ אֶת הַמֶּלֶךְ וַיֵּלְכוּ לְאׇהֳלֵיהֶם שְׂמֵחִים וְטוֹבֵי לֵב עַל כׇּל הַטּוֹבָה אֲשֶׁר עָשָׂה ה׳ לְדָוִד עַבְדּוֹ וּלְיִשְׂרָאֵל עַמּוֹ״.
Se afirmó arriba que una Voz Divina salió y les dijo: Todos ustedes están destinados a la vida en el Mundo Venidero. La Guemará pregunta: ¿Y de dónde derivamos que Dios los perdonó por este pecado? La Guemará responde: El Sabio Taḥlifa enseñó en una baraita que el versículo dice: “En el octavo día despidió al pueblo, y ellos bendijeron al rey, y fueron a sus tiendas alegres y contentos de corazón por toda la bondad que el Señor había hecho a David Su siervo y a Israel Su pueblo” (I Reyes 8:66).
״לְאׇהֳלֵיהֶם״ — שֶׁהָלְכוּ וּמָצְאוּ נָשֵׁיהֶם בְּטָהֳרָה, ״שְׂמֵחִים״ — שֶׁנֶּהֱנוּ מִזִּיו הַשְּׁכִינָה, ״וְטוֹבֵי לֵב״ — שֶׁכׇּל אֶחָד וְאֶחָד נִתְעַבְּרָה אִשְׁתּוֹ בְּבֵן זָכָר, ״עַל כׇּל הַטּוֹבָה״ — שֶׁיָּצְתָה בַּת קוֹל וְאָמְרָה לָהֶם: כּוּלְּכֶם מְזוּמָּנִין לְחַיֵּי הָעוֹלָם הַבָּא.
Este versículo puede explicarse de la siguiente manera: Las palabras “a sus tiendas” indican que fueron y encontraron a sus esposas en un estado de pureza, ya que los términos tienda y casa a menudo denotan la esposa de una persona. El término “gozosos” se refiere al hecho de que habían disfrutado del esplendor de la Presencia Divina, pues hubo una revelación de la Presencia Divina cuando las ofrendas fueron sacrificadas en el Templo. La frase “y alegres de corazón” se refiere al hecho de que cada una de sus esposas concibió un hijo varón. Las palabras “por toda la bondad” indican que salió una Voz Divina y les dijo: Todos ustedes están destinados a la vida en el Mundo Venidero, que es el bien supremo.
״לְדָוִד עַבְדּוֹ וּלְיִשְׂרָאֵל עַמּוֹ״. בִּשְׁלָמָא ״לְיִשְׂרָאֵל עַמּוֹ״ — דְּאַחֵיל לְהוּ עֲוֹן יוֹם הַכִּפּוּרִים, אֶלָּא ״לְדָוִד עַבְדּוֹ״ מַאי הִיא?
El versículo antes mencionado declaró: “Por toda la bondad que el Señor había hecho por David Su siervo y por Israel Su pueblo.” La Guemará pregunta: Concedido, cuando el versículo menciona la bondad que Dios hizo por Israel Su pueblo, esto se refiere al hecho de que Él les perdonó el pecado de comer en Yom Kippur ese año; pero cuál es la bondad que Dios realizó por David Su siervo?
אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: בְּשָׁעָה שֶׁבִּיקֵּשׁ שְׁלֹמֹה לְהַכְנִיס אָרוֹן לַמִּקְדָּשׁ דָּבְקוּ שְׁעָרִים זֶה לָזֶה. אָמַר שְׁלֹמֹה עֶשְׂרִים וְאַרְבַּע רְנָנוֹת וְלֹא נַעֲנָה, פָּתַח וְאָמַר ״שְׂאוּ שְׁעָרִים רָאשֵׁיכֶם וְגוֹ׳״ וְלֹא נַעֲנָה,
Rav Yehuda dijo que Rav dijo: Cuando Salomón trató de llevar el Arca al Templo, las puertas se pegaron entre sí y no pudieron abrirse. Salomón pronunció veinticuatro cánticos de alabanza, y su oración no fue respondida. Comenzó y dijo: “Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos, puertas eternas; y entrará el Rey de la gloria” (Salmos 24:7), pero una vez más su oración no fue respondida, y las puertas del Templo permanecieron cerradas.
כֵּיוָן שֶׁאָמַר ״ה׳ אֱלֹהִים אַל תָּשֵׁב פְּנֵי מְשִׁיחֶךָ זׇכְרָה לְחַסְדֵי דָּוִד עַבְדֶּךָ״ — מִיָּד נַעֲנָה. בְּאוֹתָהּ שָׁעָה נֶהְפְּכוּ פְּנֵי שׂוֹנְאֵי דָוִד כְּשׁוּלֵי קְדֵירָה, וְיָדְעוּ הַכֹּל שֶׁמָּחַל לוֹ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא עַל אוֹתוֹ עָוֹן.
Entonces dijo: “Ahora, pues, levántate, oh Señor Dios, a tu lugar de reposo, tú y el Arca de tu poder; sean tus sacerdotes, oh Señor Dios, vestidos de victoria, y regocíjense tus piadosos en la bondad. Oh Señor Dios, no apartes el rostro de tu ungido; recuerda el amor fiel de David tu siervo” (II Crónicas 6:41–42), y fue respondido de inmediato. En ese momento los rostros de los enemigos de David se volvieron oscuros como el fondo chamuscado de una olla, y todos supieron que el Santo, Bendito sea Él, le perdonó aquel pecado relacionado con Betsabé, pues vieron que fue solo por su mérito que se abrieron las puertas del Templo.
רַבִּי יוֹנָתָן בֶּן עַסְמַיי וְרַבִּי יְהוּדָה בֶּן גֵּרִים תָּנוּ פָּרָשַׁת נְדָרִים בֵּי רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן יוֹחַי, אִיפְּטוּר מִינֵּיהּ בְּאוּרְתָּא. לְצַפְרָא הֲדוּר וְקָא מִפַּטְרִי מִינֵּיהּ. אֲמַר לְהוּ: וְלָאו אִיפַּטְרִיתוּ מִינַּי בְּאוּרְתָּא?
La Guemará relata que Rabí Yonatán ben Asmai y Rabí Yehudá, hijo de conversos, estudiaron la porción que trata de juramentos en la casa de estudio de Rabí Shimón ben Yoḥai. Después de completar sus estudios, los discípulos se despidieron de su maestro por la noche, pero aún no abandonaron la ciudad. Por la mañana regresaron y volvieron a despedirse de él por segunda vez. Él les dijo: ¿Acaso no ya se despidieron de mí ayer por la noche?
אֲמַרוּ לֵיהּ: לִמַּדְתָּנוּ רַבֵּינוּ תַּלְמִיד שֶׁנִּפְטָר מֵרַבּוֹ וְלָן בְּאוֹתָהּ הָעִיר, צָרִיךְ לִיפָּטֵר מִמֶּנּוּ פַּעַם אַחֶרֶת, שֶׁנֶּאֱמַר: ״בַּיּוֹם הַשְּׁמִינִי שִׁלַּח אֶת הָעָם וַיְבָרֲכוּ אֶת הַמֶּלֶךְ״, וּכְתִיב: ״וּבְיוֹם עֶשְׂרִים וּשְׁלֹשָׁה לַחֹדֶשׁ הַשְּׁבִיעִי שִׁלַּח אֶת הָעָם״!
Le dijeron: Tú nos has enseñado, nuestro maestro, que un discípulo que se despide de su maestro y luego permanece durante la noche en la misma ciudad debe despedirse de él una vez más, como está dicho al final de la dedicación del Templo: “En el octavo día despidió al pueblo, y ellos bendijeron al rey” (I Reyes 8:66), y en otro lugar está escrito: “Y en el día veintitrés del mes séptimo despidió al pueblo” (II Crónicas 7:10). El octavo día en el versículo se refiere al Octavo Día de Asamblea, el vigésimo segundo del mes de Tishrei, y aun así dice que despidió al pueblo al día siguiente, el vigésimo tercero del mes.
אֶלָּא, מִכָּאן לְתַלְמִיד הַנִּפְטָר מֵרַבּוֹ וְלָן בְּאוֹתָהּ הָעִיר, צָרִיךְ לִיפָּטֵר מִמֶּנּוּ פַּעַם אַחֶרֶת.
Más bien, puede derivarse de aquí que un discípulo que se despide de su maestro y luego permanece durante la noche en la misma ciudad debe despedirse de él una vez más, tal como el pueblo judío se despidió de Salomón una vez más el día después de la Fiesta, el veintitrés de Tishrei.
אֲמַר לֵיהּ לִבְרֵיהּ: בְּנֵי אָדָם הַלָּלוּ אֲנָשִׁים שֶׁל צוּרָה הֵם, זִיל גַּבֵּיהוֹן דְּלִיבָרְכוּךְ. אֲזַל, אַשְׁכְּחִינְהוּ דְּקָא רָמוּ קְרָאֵי אַהֲדָדֵי. כְּתִיב: ״פַּלֵּס מַעְגַּל רַגְלֶךָ וְכׇל דְּרָכֶיךָ יִכּוֹנוּ״, וּכְתִיב: ״אוֹרַח חַיִּים פֶּן תְּפַלֵּס״.
Rabí Shimón ben Yoḥai dijo a su hijo: Estas dos personas, Rabí Yonatán ben Asmai y Rabí Yehudá, hijo de conversos, son hombres de noble forma [tzura], es decir, individuos sabios y eruditos; ve a ellos para que te bendigan. Él fue y los encontró profundamente inmersos en discusión, planteando aparentes contradicciones entre versículos de la siguiente manera: Está escrito: “Allana la senda de tus pies, y sean firmes todos tus caminos” (Proverbios 4:26), lo que indica que, cuando uno tiene la oportunidad de cumplir más de una mitzvá, debe evaluar cuál de ellas es la más importante. Y en otro lugar está escrito: “No sea que allanes la senda de la vida,” (Proverbios 5:6), lo que indica que uno debe cumplir cada mitzvá conforme surge la oportunidad, sin considerar su importancia relativa.
לָא קַשְׁיָא: כָּאן בְּמִצְוָה שֶׁאֶפְשָׁר לַעֲשׂוֹתָהּ עַל יְדֵי אֲחֵרִים,
Explicaron que no es difícil: Aquí, en el primer versículo citado arriba, se está hablando de una mitzvá que otros pueden cumplir, y por lo tanto uno debe considerar qué es lo más valioso que él mismo haga y qué dejará a los demás.