אֶלָּא חָיָה. אֲבָל שְׁאָר נָשִׁים — מַנִּיחִין.
con respecto a una mujer que murió en el parto, y por lo tanto continúa sangrando. Pero las parihuelas de otras mujeres pueden colocarse en la calle.
רַבִּי אֶלְעָזָר אָמַר: אֲפִילּוּ שְׁאָר הַנָּשִׁים, דִּכְתִיב: ״וַתָּמׇת שָׁם מִרְיָם וַתִּקָּבֵר שָׁם״ — סָמוּךְ לַמִּיתָה קְבוּרָה.
Rabí Elazar dijo: Incluso las parihuelas de otras mujeres no deben colocarse en la calle, como está escrito: “Y Miriam murió allí y allí fue sepultada” (Números 20:1), lo que enseña que el lugar de su sepultura estaba cerca del lugar de su muerte. Por lo tanto, es preferible sepultar a una mujer lo más cerca posible del lugar donde murió.
וְאָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר: אַף מִרְיָם בִּנְשִׁיקָה מֵתָה. אָתְיָא ״שָׁם״ ״שָׁם״ מִמֹּשֶׁה. וּמִפְּנֵי מָה לֹא נֶאֱמַר בָּהּ ״עַל פִּי ה׳״ — מִפְּנֵי שֶׁגְּנַאי הַדָּבָר לְאוֹמְרוֹ.
Con respecto a ese mismo versículo, Rabí Elazar dijo además: Miriam también murió por el beso divino, al igual que su hermano Moisés. ¿Cuál es la fuente de esto? Esto se deriva mediante una analogía verbal entre la palabra “allí” dicha con respecto a Miriam y la palabra “allí” mencionada con respecto a Moisés. Con respecto a Moisés dice: “Y murió allí Moisés, siervo del Señor, en la tierra de Moab, por boca del Señor” (Deuteronomio 34:5). ¿Por qué razón no fue explícitamente declarado con respecto a ella, como fue declarado con respecto a Moisés, que murió “por boca del Señor”? Es porque sería indecoroso decir tal cosa, que una mujer murió por medio de un beso divino, y por lo tanto no se dice explícitamente.
אָמַר רַבִּי אַמֵּי: לָמָּה נִסְמְכָה מִיתַת מִרְיָם לְפָרָשַׁת פָּרָה אֲדוּמָּה? לוֹמַר לָךְ: מָה פָּרָה אֲדוּמָּה מְכַפֶּרֶת — אַף מִיתָתָן שֶׁל צַדִּיקִים מְכַפֶּרֶת. אָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר: לָמָּה נִסְמְכָה מִיתַת אַהֲרֹן לְבִגְדֵי כְהוּנָּה? מָה בִּגְדֵי כְהוּנָּה מְכַפְּרִין — אַף מִיתָתָן שֶׁל צַדִּיקִים מְכַפֶּרֶת.
Rabí Ami dijo: ¿Por qué fue la porción de la Torah que describe la muerte de Miriam yuxtapuesta a la porción que trata de la vaca roja? Para decirte: Así como la vaca roja expía el pecado, así también la muerte de los justos expía el pecado. Rabí Elazar dijo: ¿Por qué fue la porción de la Torah que describe la muerte de Aarón yuxtapuesta a la porción que trata de las vestiduras sacerdotales? Esto enseña que, así como las vestiduras sacerdotales expían el pecado, así también la muerte de los justos expía el pecado.
תָּנוּ רַבָּנַן: מֵת פִּתְאוֹם — זוֹ הִיא מִיתָה חֲטוּפָה, חָלָה יוֹם אֶחָד וָמֵת — זוֹ הִיא מִיתָה דְּחוּפָה. רַבִּי חֲנַנְיָא בֶּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר: זוֹ הִיא מִיתַת מַגֵּפָה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״בֶּן אָדָם הִנְנִי לוֹקֵחַ מִמְּךָ אֶת מַחְמַד עֵינֶיךָ בְּמַגֵּפָה״, וּכְתִיב: ״וָאֲדַבֵּר אֶל הָעָם בַּבֹּקֶר וַתָּמׇת אִשְׁתִּי בָּעָרֶב״.
§ Los Sabios enseñaron la siguiente baraita: Si alguien muere repentinamente sin haber estado enfermo, esta es una muerte por arrebato. Si estuvo enfermo un día y murió, esta es una muerte acelerada. Rabí Ḥananya ben Gamliel dice: Esta es una muerte de un solo golpe, como está dicho: “Hijo de hombre, he aquí que estoy por quitarte el deleite de tus ojos de un solo golpe” (Ezequiel 24:16). Y cuando esta profecía se cumple, está escrito: “Así hablé al pueblo por la mañana y por la tarde murió mi mujer” (Ezequiel 24:18).
שְׁנֵי יָמִים וָמֵת — זוֹ הִיא מִיתָה דְּחוּיָה. שְׁלֹשָׁה — גְּעָרָה. אַרְבָּעָה — נְזִיפָה. חֲמִשָּׁה — זוֹ הִיא מִיתַת כׇּל אָדָם.
Si estuvo enfermo durante dos días y murió, זו una muerte apresurada. Si estuvo enfermo durante tres días y murió, זו una muerte de reprensión. Si murió después de haber estado enfermo durante cuatro días, זו una muerte de reprimenda. Si alguien murió después de una enfermedad que duró cinco días, esta es la muerte ordinaria de todas las personas.
אָמַר רַבִּי חָנִין, מַאי קְרָא: ״הֵן קָרְבוּ יָמֶיךָ לָמוּת״. ״הֵן״ — חַד, ״קָרְבוּ״ — תְּרֵי, ״יָמֶיךָ״ — תְּרֵי, הָא חֲמִשָּׁה. ״הֵן״ חַד, שֶׁכֵּן בְּלָשׁוֹן יְוָנִי קוֹרִין לְאַחַת ״הֵן״.
Rabí Ḥanina dijo: ¿Cuál es el versículo del que se deriva esto? Como está dicho: “He aquí, se acercan tus días en que debes morir” (Deuteronomio 31:14). Este versículo se expone de la siguiente manera: “He aquí [hen]” indica uno; “se acercan [karvu]”, un término en plural, indica dos; “tus días [yamekha]”, también un término en plural, indica otros dos; y, por lo tanto, en total esto es cinco. ¿Cómo indica la palabra hen uno? Porque en la lengua griega llaman al número uno hen.
מֵת בַּחֲמִשִּׁים שָׁנָה — זוֹ הִיא מִיתַת כָּרֵת. חֲמִשִּׁים וּשְׁתַּיִם שָׁנָה — זוֹ הִיא מִיתָתוֹ שֶׁל שְׁמוּאֵל הָרָמָתִי. שִׁשִּׁים — זוֹ הִיא מִיתָה בִּידֵי שָׁמַיִם.
La Guemará analiza el significado de la muerte a distintas edades: Si alguien muere cuando tiene cincuenta años, esto es muerte por karet, el castigo divino de escisión, impuesto por las transgresiones más graves. Si muere a los cincuenta y dos años, esta es la muerte de Samuel de Ramá. Si muere a la edad de sesenta años, esta es muerte a manos del Cielo.
אָמַר מָר זוּטְרָא: מַאי קְרָא — דִּכְתִיב: ״תָּבֹא בְּכֶלַח אֱלֵי קֶבֶר״, ״בְּכֶלַח״ בְּגִימַטְרִיָּא שִׁיתִּין הָווּ.
Mar Zutra dijo: ¿Cuál es el versículo del que se deriva esto? Como está escrito: “Vendrás a tu sepulcro en edad madura [bekhelaḥ]” (Job 5:26). La expresión “edad madura” [bekhelaḥ] tiene el valor numérico de sesenta, y allí se insinúa que morir a esa edad implica un castigo divino.
שִׁבְעִים — שֵׂיבָה. שְׁמוֹנִים — גְּבוּרוֹת, דִּכְתִיב: ״יְמֵי שְׁנוֹתֵינוּ בָהֶם שִׁבְעִים שָׁנָה וְאִם בִּגְבוּרוֹת שְׁמוֹנִים שָׁנָה״. אָמַר רַבָּה: מֵחֲמִשִּׁים וְעַד שִׁשִּׁים שָׁנָה — זוֹ הִיא מִיתַת כָּרֵת. וְהַאי דְּלָא חָשֵׁיב לְהוּ — מִשּׁוּם כְּבוֹדוֹ שֶׁל שְׁמוּאֵל הָרָמָתִי.
Quien muere a la edad de setenta años ha alcanzado la vejez. Quien muere a la edad de ochenta años muere con fuerza, como está escrito: “Los días de nuestros años son setenta, o si por razón de fuerza, ochenta años” (Salmos 90:10). Rabba dijo: No solo la muerte a la edad de cincuenta años es una señal de karet, sino que incluso la muerte de los cincuenta a los sesenta años es muerte por karet. Y la razón por la que todos estos años no fueron contados en relación con karet es debido al honor de Samuel de Ramá, quien murió a la edad de cincuenta y dos años.
רַב יוֹסֵף כִּי הֲוָה בַּר שִׁיתִּין, עֲבַד לְהוּ יוֹמָא טָבָא לְרַבָּנַן, אָמַר: נְפַקִי לִי מִכָּרֵת. אָמַר לֵיהּ אַבָּיֵי: נְהִי דִּנְפַק לֵיהּ מָר מִכָּרֵת דִּשְׁנֵי, מִכָּרֵת דְּיוֹמֵי מִי נָפֵיק מָר? אֲמַר לֵיהּ: נְקוֹט לָךְ מִיהָא פַּלְגָא בִּידָךְ.
La Guemará relata que cuando Rav Yosef cumplió sesenta años, hizo una celebración para los Sabios. Al explicar la causa de su festejo, dijo: he sobrepasado la edad de karet. Abaye le dijo: Maestro, aun si has sobrepasado el karet de los años, ¿has escapado, Maestro, del karet de los días? Como se mencionó anteriormente, la muerte repentina también se considera una forma de karet. Él le dijo: toma al menos la mitad en tu mano, pues al menos he escapado de un tipo de karet.
רַב הוּנָא נָח נַפְשֵׁיהּ פִּתְאוֹם, הֲווֹ קָא דָּיְיגִי רַבָּנַן, תְּנָא לְהוּ זוּגָא דְּמֵהַדְיָיב: לֹא שָׁנוּ אֶלָּא שֶׁלֹּא הִגִּיעַ לִגְבוּרוֹת, אֲבָל הִגִּיעַ לִגְבוּרוֹת — זוֹ הִיא מִיתַת נְשִׁיקָה.
Se relató que Rav Huna murió repentinamente, y los Sabios estaban preocupados de que esto fuera una mala señal. El Sabio Zuga de Hadayeiv les enseñó lo siguiente: Enseñaron estos principios solo cuando el fallecido no había alcanzado la edad de la fuerza, es decir, ochenta años. Pero si había alcanzado la edad de la fuerza y luego murió repentinamente, esta es una muerte por medio de un beso divino.
אָמַר רָבָא: חַיֵּי, בְּנֵי וּמְזוֹנֵי, לָא בִּזְכוּתָא תַּלְיָא מִילְּתָא, אֶלָּא בְּמַזָּלָא תַּלְיָא מִילְּתָא. דְּהָא רַבָּה וְרַב חִסְדָּא תַּרְוַיְיהוּ רַבָּנַן צַדִּיקֵי הֲווֹ, מָר מְצַלֵּי וְאָתֵי מִיטְרָא וּמָר מְצַלֵּי וְאָתֵי מִיטְרָא,
Rava dijo: La duración de la vida, los hijos y el sustento no dependen del mérito de una persona, sino que dependen del destino. Pues Rabá y Rav Ḥisda eran ambos Sabios piadosos; un Sabio rezaba durante una sequía y caía lluvia, y el otro Sabio rezaba y caía lluvia.
רַב חִסְדָּא חֲיָה תִּשְׁעִין וְתַרְתֵּין שְׁנִין, רַבָּה חֲיָה אַרְבְּעִין. בֵּי רַב חִסְדָּא שִׁיתִּין הִלּוּלֵי, בֵּי רַבָּה שִׁיתִּין תִּיכְלֵי.
Y, sin embargo, sus vidas fueron muy diferentes. Rav Ḥisda vivió noventa y dos años, mientras que Rabba vivió solo cuarenta años. La casa de Rav Ḥisda celebró sesenta banquetes de boda, mientras que la casa de Rabba experimentó sesenta calamidades. En otras palabras, muchos acontecimientos afortunados tuvieron lugar en la casa de Rav Ḥisda, y lo contrario ocurrió en la casa de Rabba.
בֵּי רַב חִסְדָּא סְמִידָא לְכַלְבֵי וְלָא מִתְבְּעֵי, בֵּי רַבָּה נַהֲמָא דִשְׂעָרֵי לְאִינָשֵׁי וְלָא מִשְׁתְּכַח.
En la casa de Rav Ḥisda había pan de la harina más fina [semida] incluso para los perros, y ni se preguntaba por él, de tanta comida que había. En la casa de Rabba, en cambio, había tosco pan de cebada incluso para las personas, y no se encontraba en cantidad suficiente. Esto muestra que la duración de la vida, los hijos y el sustento dependen no del mérito de la persona, sino del destino.
וְאָמַר רָבָא: הָנֵי תְּלָת מִילֵּי בְּעַאי קַמֵּי שְׁמַיָּא, תַּרְתֵּי יְהַבוּ לִי, חֲדָא לָא יְהַבוּ לִי: חוּכְמְתֵיהּ דְּרַב הוּנָא, וְעוּתְרֵיהּ דְּרַב חִסְדָּא, וִיהַבוּ לִי. עִנְוְתָנוּתֵיהּ דְּרַבָּה בַּר רַב הוּנָא, לָא יְהַבוּ לִי.
A propósito de la gran riqueza de Rav Ḥisda, la Guemará informa que Rava dijo: Estas tres cosas pedí al Cielo, dos de las cuales me fueron dadas, y una no me fue dada: pedí la sabiduría de Rav Huna y la riqueza de Rav Ḥisda, y me fueron dadas. También pedí la humildad de Rabba bar Rav Huna, pero no me fue dada.
רַב שְׂעוֹרִים אֲחוּהּ דְּרָבָא הֲוָה יָתֵיב קַמֵּיהּ דְּרָבָא, חַזְיֵיהּ דַּהֲוָה קָא מְנַמְנֵם. אֲמַר לֵיהּ: לֵימָא לֵיהּ מָר דְּלָא לְצַעֲרַן. אֲמַר לֵיהּ: מָר לָאו שׁוֹשְׁבִינֵיהּ הוּא? אֲמַר לֵיהּ: כֵּיוָן דְּאִימְּסַר מַזָּלָא, לָא אַשְׁגַּח בִּי. אֲמַר לֵיהּ: לִיתְחֲזֵי לִי מָר. אִיתְחֲזִי לֵיהּ. אֲמַר לֵיהּ: הֲוָה לֵיהּ לְמָר צַעֲרָא? אֲמַר לֵיהּ: כִּי רִיבְדָּא דְכוּסִילְתָּא.
La Guemará continúa su discusión sobre las muertes de los justos. Rav Seorim, hermano de Rava, estaba sentado ante Rava, y vio que Rava estaba adormecido, es decir, a punto de morir. Rava le dijo a su hermano: Maestro, dile, al Ángel de la Muerte, que no me atormente. Sabiendo que Rava no temía al Ángel de la Muerte, Rav Seorim le dijo a él: Maestro, ¿no eres amigo del Ángel de la Muerte? Rava le dijo: Puesto que mi destino ha sido entregado a él, y se ha decretado que moriré, el Ángel de la Muerte ya no me presta atención. Rav Seorim le dijo a Rava: Maestro, aparécete ante mí en un sueño después de tu muerte. Y Rava se le apareció. Rav Seorim le dijo a Rava: Maestro, ¿tuviste dolor en la muerte? Él le dijo: Como el pinchazo del cuchillo al hacer una sangría.
רָבָא הֲוָה יָתֵיב קַמֵּיהּ דְּרַב נַחְמָן, חַזְיֵיהּ דְּקָא מְנַמְנֵם. אֲמַר לֵיהּ: לֵימָא לֵיהּ מָר דְּלָא לְצַעֲרַן. אֲמַר לֵיהּ: מָר לָאו אָדָם חָשׁוּב הוּא? אֲמַר לֵיהּ: מַאן חֲשִׁיב, מַאן סְפִין, מַאן רְקִיעַ!
Se relató de manera similar que Rava estaba sentado ante Rav Naḥman, y vio que Rav Naḥman estaba adormecido, es decir, deslizándose hacia la muerte. Rav Naḥman le dijo a Rava: Maestro, dile al Ángel de la Muerte que no me atormente. Rava le dijo: Maestro, ¿acaso no eres una persona importante que es respetada en el Cielo? Rav Naḥman le dijo: En el mundo celestial, ¿quién es importante? ¿Quién es honorable? ¿Quién es completo?
אֲמַר לֵיהּ: לִיתְחֲזֵי לִי מָר. אִתְחֲזִי לֵיהּ. אֲמַר לֵיהּ: הֲוָה לֵיהּ לְמָר צַעֲרָא? אֲמַר לֵיהּ: כְּמִישְׁחַל בִּנִיתָא מֵחֲלָבָא, וְאִי אָמַר לִי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא זִיל בְּהָהוּא עָלְמָא כִּד הֲוֵית — לָא בָּעֵינָא, דִּנְפִישׁ בִּיעֲתוּתֵיהּ.
Rava le dijo a Rav Naḥman: Maestro, aparécete ante mí en un sueño después de tu muerte. Y se le apareció. Rava le dijo: Maestro, ¿tuviste dolor en la muerte? Rav Naḥman le dijo: Como sacar un cabello de la leche, que es un proceso muy suave. Pero, aun así, si el Santo, Bendito sea Él, me dijera: Ve de regreso a ese mundo, el mundo físico, tal como eras, no querría ir, porque el miedo al Ángel de la Muerte es grande. Y no querría pasar por una experiencia tan aterradora una segunda vez.
רַבִּי אֶלְעָזָר הֲוָה קָאָכֵיל תְּרוּמָה. אִיתְחֲזִי לֵיהּ, אֲמַר לֵיהּ: תְּרוּמָה קָא אָכֵילְנָא, וְלָאו קוֹדֶשׁ אִיקְּרִי? חֲלַפָא לֵיהּ שַׁעְתָּא.
La Guemará relata que Rabí Elazar estaba una vez comiendo terumá, cuando el Ángel de la Muerte se le apareció. Él le dijo al Ángel de la Muerte: Estoy comiendo terumá; ¿acaso no se la llama sagrada? Sería inapropiado que muriera ahora y de ese modo contaminara esta terumá sagrada. El Ángel de la Muerte aceptó su argumento y lo dejó. El momento pasó, y vivió durante algún tiempo después.
רַב שֵׁשֶׁת אִיתְחֲזִי לֵיהּ בְּשׁוּקָא, אֲמַר לֵיהּ: בְּשׁוּקָא כִּבְהֵמָה? אִיתַא לְגַבֵּי בֵּיתָא.
De manera similar, se relató que el Ángel de la Muerte una vez se apareció a Rav Sheshet en el mercado. Rav Sheshet le dijo al Ángel de la Muerte: ¿He de morir en el mercado como un animal? Ven a mi casa y mátame allí como a un ser humano.
רַב אָשֵׁי אִיתְחֲזִי לֵיהּ (בְּשׁוּקָא), אֲמַר לֵיהּ: אִיתְּרַח לִי תְּלָתִין יוֹמִין, וְאַהְדְּרֵי[הּ] לְתַלְמוּדַאי, דְּאָמְרִיתוּ: אַשְׁרֵי מִי שֶׁבָּא לְכָאן וְתַלְמוּדוֹ בְּיָדוֹ. בְּיוֹם תְּלָתִין אֲתָא. אֲמַר לֵיהּ: מַאי כּוּלֵּי הַאי? קָא דָחֲקָא רַגְלֵיהּ דְּבַר נָתָן, וְאֵין מַלְכוּת נוֹגַעַת בַּחֲבֶירְתָּהּ אֲפִילּוּ כִּמְלֹא נִימָא.
Así también, el Ángel de la Muerte se apareció a Rav Ashi en el mercado. Rav Ashi le dijo al Ángel de la Muerte: Dame treinta días para que pueda repasar mis estudios, pues vosotros decís arriba: Dichoso el que viene aquí al Cielo con su aprendizaje en la mano. En el trigésimo día el Ángel de la Muerte vino a llevárselo. Rav Ashi le dijo al Ángel de la Muerte: ¿Qué es todo esto? ¿Por qué tienes tanta prisa por llevarme? ¿Por qué no puedes posponer mi muerte? Él le dijo: El pie de Rav Huna bar Natan te está empujando, pues está listo para sucederte como líder de la generación, y una soberanía no se superpone con su contraparte, ni siquiera por el grosor de un cabello. Por lo tanto, no puedes vivir más.
רַב חִסְדָּא, לָא הֲוָה יָכֵיל לֵיהּ, דְּלָא הֲוָה שָׁתֵיק פּוּמֵּיהּ מִגִּירְסָא, סְלֵיק יְתֵיב בְּאַרְזָא דְּבֵי רַב. פְּקַע אַרְזָא וּשְׁתַק, וִיכֵיל לֵיהּ.
El Ángel de la Muerte no pudo llevarse a Rav Ḥisda, porque su boca nunca guardaba silencio del estudio. Entonces el Ángel de la Muerte fue y se sentó sobre la columna de cedro que sostenía el techo de la casa de estudio de los Sabios. El cedro se agrietó y Rav Ḥisda guardó silencio por un momento, pues se sobresaltó por el sonido. En ese momento el Ángel de la Muerte pudo llevarse a él.
רַבִּי חִיָּיא לָא הֲוָה מָצֵי לְמִיקְרַבא לֵיהּ, יוֹמָא חַד אִידְּמִי לֵיהּ כְּעַנְיָא, אֲתָא טָרֵיף אַבָּבָא, אֲמַר לֵיהּ: אַפֵּיק לִי רִיפְתָּא, אַפִּיקוּ לֵיהּ. אֲמַר לֵיהּ: וְלָאו קָא מְרַחֵם מָר אַעַנְיָא? אַהָהוּא גַּבְרָא אַמַּאי לָא קָא מְרַחֵם מָר? גַּלִּי לֵיהּ, אַחְוִי לֵיהּ שׁוֹטָא דְנוּרָא, אַמְצִי לֵיהּ נַפְשֵׁיהּ.
El Ángel de la Muerte no podía acercarse a Rabí Ḥiyya, debido a su rectitud. Un día el Ángel de la Muerte se le apareció como un pobre. Vino y llamó a la puerta. Le dijo a Rabí Ḥiyya: Sácame pan, y él sacó pan para él. Entonces el Ángel de la Muerte dijo a Rabí Ḥiyya: Maestro, ¿no tienes misericordia de un pobre? Entonces, ¿por qué no tienes misericordia de ese hombre, es decir, de mí, y me das lo que quiero? Entonces el Ángel de la Muerte le reveló su identidad, y le mostró una vara de fuego para confirmar que era el Ángel de la Muerte. En ese momento Rav Ḥiyya se entregó a él.