בִּכְלִיכָה, וְהָיוּ עֲנִיִּים מִתְבַּיְּישִׁין. הִתְקִינוּ שֶׁיְּהוּ הַכֹּל מוֹצִיאִין בִּכְלִיכָה, מִפְּנֵי כְּבוֹדָן שֶׁל עֲנִיִּים.
en una parihuela sencilla hecha de varas atadas entre sí, y los pobres se avergonzaban. Los Sabios instituyeron que todos fueran llevados al entierro en una parihuela sencilla, por el honor de los pobres.
בָּרִאשׁוֹנָה הָיוּ מַנִּיחִין אֶת הַמּוּגְמָר תַּחַת חוֹלֵי מֵעַיִם מֵתִים, וְהָיוּ חוֹלֵי מֵעַיִם חַיִּים מִתְבַּיְּישִׁין. הִתְקִינוּ שֶׁיְּהוּ מַנִּיחִין תַּחַת הַכֹּל, מִפְּנֵי כְּבוֹדָן שֶׁל חוֹלֵי מֵעַיִם חַיִּים.
De manera similar, al principio colocaban incienso debajo de las camas de quienes morían de una enfermedad intestinal, porque el cuerpo emitía un olor especialmente desagradable. Y quienes estaban vivos con una enfermedad intestinal se avergonzaban cuando comprendían que ellos también serían tratados de esta manera después de su muerte, y que todos sabrían la causa de su muerte. Los Sabios instituyeron que se colocara incienso debajo de todos, por el honor de quienes tenían una enfermedad intestinal y aún estaban vivos.
בָּרִאשׁוֹנָה הָיוּ מַטְבִּילִין אֶת הַכֵּלִים עַל גַּבֵּי נִדּוֹת מֵתוֹת, וְהָיוּ נִדּוֹת חַיּוֹת מִתְבַּיְּישׁוֹת. הִתְקִינוּ שֶׁיְּהוּ מַטְבִּילִין עַל גַּבֵּי כׇּל הַנָּשִׁים, מִפְּנֵי כְּבוֹדָן שֶׁל נִדּוֹת חַיּוֹת. בָּרִאשׁוֹנָה מַטְבִּילִין עַל גַּבֵּי זָבִין מֵתִים, וְהָיוּ זָבִין חַיִּים מִתְבַּיְּישִׁין. הִתְקִינוּ שֶׁיְּהוּ מַטְבִּילִין עַל גַּב הַכֹּל, מִפְּנֵי כְּבוֹדָן שֶׁל זָבִין חַיִּים.
Además, al principio solían sumergir ritualmente todos los utensilios que habían sido usados por mujeres que murieron mientras estaban menstruando, y que por ello habían contraído impureza ritual. Y, debido a esto, las mujeres menstruantes vivas se sentían avergonzadas. Los Sabios instituyeron que los utensilios que habían sido usados por todas las mujeres moribundas debían ser sumergidos, por el honor de las mujeres menstruantes vivas. Y, al principio solían sumergir ritualmente todos los utensilios que habían sido usados por zavin, hombres que sufrían de gonorrea, que murieron, pues los utensilios por ello habían contraído impureza ritual. Y, debido a esto, los zavin vivos se sentían avergonzados. Los Sabios instituyeron que los utensilios que habían sido usados por todos los hombres debían ser sumergidos, por el honor de los zavin vivos.
בָּרִאשׁוֹנָה הָיְתָה הוֹצָאַת הַמֵּת קָשָׁה לִקְרוֹבָיו יוֹתֵר מִמִּיתָתוֹ, עַד שֶׁהָיוּ קְרוֹבָיו מַנִּיחִין אוֹתוֹ וּבוֹרְחִין. עַד שֶׁבָּא רַבָּן גַּמְלִיאֵל וְנָהַג קַלּוּת רֹאשׁ בְּעַצְמוֹ, וְיָצָא בִּכְלֵי פִשְׁתָּן, וְנָהֲגוּ הָעָם אַחֲרָיו לָצֵאת בִּכְלֵי פִשְׁתָּן. אָמַר רַב פָּפָּא: וְהָאִידָּנָא נְהוּג עָלְמָא אֲפִילּוּ בְּצַרְדָּא בַּר זוּזָא.
Asimismo, al principio sacar al muerto para el entierro era más difícil para los familiares que la propia muerte, porque era costumbre enterrar a los muertos con mortajas costosas, que los pobres no podían pagar. El problema creció hasta el punto de que los familiares a veces abandonaban el cadáver y huían. Esto duró hasta que Rabán Gamliel vino y actuó con frivolidad, es decir, renunció a su dignidad, dejando instrucciones de que fuera sacado para el entierro con vestiduras de lino. Y el pueblo adoptó esta práctica después de él y ellos mismos eran sacados para el entierro con vestiduras de lino. Rav Pappa dijo: Y hoy en día, todos siguen la práctica de sacar a los muertos para el entierro incluso con simples vestiduras de cáñamo [tzerada] que cuestan solo un dinar.
אֵין מַנִּיחִין אֶת הַמִּטָּה בָּרְחוֹב. אָמַר רַב פָּפָּא: אֵין מוֹעֵד בִּפְנֵי תַּלְמִיד חָכָם, וְכׇל שֶׁכֵּן חֲנוּכָּה וּפוּרִים.
Se enseña en la mishná: La parihuela del difunto no se coloca en la calle durante los días intermedios de una Festividad, para no fomentar elogios fúnebres. Dijo Rav Pappa: No hay restricciones sobre los elogios fúnebres en los días intermedios de una Festividad en presencia de un erudito de la Torah fallecido, y por lo tanto puede ser elogiado de la manera habitual durante la semana de la Festividad. Y con mayor razón un erudito de la Torah puede ser elogiado en los días de Janucá y Purim, que tienen menos santidad que los días intermedios de una Festividad.
וְהָנֵי מִילֵּי בְּפָנָיו, אֲבָל שֶׁלֹּא בְּפָנָיו — לָא. אִינִי?! וְהָא רַב כָּהֲנָא סַפְדֵיהּ לְרַב זְבִיד מִנְּהַרְדְּעָא בְּפוּם נַהֲרָא! אָמַר רַב פַּפֵּי: יוֹם שְׁמוּעָה הֲוָה, וְכִבְפָנָיו דָּמֵי.
La Guemará comenta: Pero este permiso para elogiar fúnebremente a un erudito de la Torah durante los días intermedios de una Festividad se aplica solo cuando el elogio fúnebre es en presencia del difunto, ante el féretro. Sin embargo, pronunciar un elogio fúnebre que no sea en su presencia no está permitido. La Guemará pregunta: ¿Es así? ¿Pero acaso Rav Kahana no elogió fúnebremente a Rav Zevid de Neharde’a en su ciudad, Pum Nahara, durante los días intermedios de una Festividad? Rav Pappa dijo: Fue el día en que Rav Kahana recibió la noticia de la muerte de Rav Zevid, y un elogio fúnebre en tal situación se considera como si fuera en su presencia.
אָמַר עוּלָּא: הֶסְפֵּד עַל לֵב, דִּכְתִיב: ״עַל שָׁדַיִם סוֹפְדִים״. טִיפּוּחַ בַּיָּד. קִילּוּס בָּרֶגֶל.
La Guemará continúa su discusión sobre las halakhot del duelo: Ulla dijo: Aunque hesped suele referirse a una elegía fúnebre, en sentido estricto, hesped se refiere a golpearse en el corazón, como está escrito: “Golpeándose [sofedim] los pechos” (Isaías 32:12). El término tipuaḥ se refiere a golpear con una mano contra la otra mano, es decir, aplaudir. El término killus se refiere a golpear con el pie sobre el suelo.
תָּנוּ רַבָּנַן: הַמְקַלֵּס — לֹא יְקַלֵּס בְּסַנְדָּל, אֶלָּא בְּמִנְעָל, מִפְּנֵי הַסַּכָּנָה.
Los Sabios enseñaron una baraita: Quien golpea su pie contra el suelo como señal de duelo no debe golpearlo con una sandalia, sino más bien debe hacerlo usando un zapato, debido al peligro de resultar herido. Como una sandalia se rompe fácilmente, es posible que algo afilado en el suelo le perfore el pie, o que sufra alguna otra lesión.
אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: אָבֵל, כֵּיוָן שֶׁנִּיעְנַע רֹאשׁוֹ — שׁוּב אֵין מְנַחֲמִין רַשָּׁאִין לֵישֵׁב אֶצְלוֹ.
Rabí Yoḥanan dijo: Una vez que un doliente inclina la cabeza para mostrar que su dolor ha disminuido un poco, los consoladores ya no pueden sentarse a su lado, pues con esa acción el doliente muestra que ya no desea su presencia.
וְאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: הַכֹּל חַיָּיבִין לַעֲמוֹד מִפְּנֵי נָשִׂיא, חוּץ מֵאָבֵל וְחוֹלֶה. וְאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: לַכֹּל אוֹמְרִים לָהֶם ״שֵׁבוּ״, חוּץ מֵאָבֵל וְחוֹלֶה.
Rabí Yoḥanan dijo además: Todos están obligados a ponerse de pie en presencia del Nasi, excepto un doliente y alguien que está enfermo. Rabí Yoḥanan dijo: A todos los que se ponen de pie ante una gran persona se les dice: Siéntense, y solo entonces pueden sentarse, excepto un doliente y alguien que está enfermo. Si se levantaron, no necesitan permiso para sentarse, sino que pueden hacerlo si así lo desean.
אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: אָבֵל, יוֹם רִאשׁוֹן אָסוּר לֶאֱכוֹל לֶחֶם מִשֶּׁלּוֹ, מִדַּאֲמַר לֵיהּ רַחֲמָנָא לִיחֶזְקֵאל: ״וְלֶחֶם אֲנָשִׁים לֹא תֹאכֵל״. רַבָּה וְרַב יוֹסֵף מְחַלְּפִי סְעוֹדָתַיְיהוּ לַהֲדָדֵי.
Rav Yehuda dijo en nombre de Rav: un doliente en el primer día de su duelo tiene prohibido comer de su propio pan. ¿De dónde se deriva esto? De lo que el Misericordioso le dice a Ezequiel cuando este está de duelo: “Ni comas pan de hombres” (Ezequiel 24:17), lo que indica que otros dolientes deben comer pan hecho por otros. Se relató que cuando Rabba y Rav Yosef estaban de duelo, intercambiaban sus comidas entre sí.
וְאָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: מֵת בְּעִיר — כׇּל בְּנֵי הָעִיר אֲסוּרִין בַּעֲשִׂיַּית מְלָאכָה.
Y Rav Yehuda dijo en nombre de Rav: Cuando una persona muere en una ciudad, todos los residentes de esa ciudad tienen prohibido realizar trabajo hasta que sea enterrada.
רַב הַמְנוּנָא אִיקְּלַע לְדֵרוּ מָתָא, שְׁמַע קוֹל שִׁיפּוּרָא דְשָׁכְבָא. חֲזָא הָנָךְ אִינָשֵׁי דְּקָא עָבְדִי עֲבִידְתָּא, אֲמַר לְהוּ: לֶיהְווֹ הָנָךְ אִינָשֵׁי בְּשַׁמְתָּא. לָא שָׁכְבָא אִיכָּא בְּמָתָא?! אֲמַרוּ לֵיהּ: חֲבוּרָתָא אִיכָּא בְּמָתָא. אֲמַר לְהוּ: אִי הָכִי, שַׁרְיָא לְכוּ.
La Guemará relata que cuando Rav Hamnuna una vez llegó por casualidad a un lugar llamado Darumata, oyó el sonido de un shofar que anunciaba que una persona había muerto en la ciudad. Cuando vio a algunas personas trabajando, les dijo: Que estas personas queden bajo excomunión. ¿Acaso no hay un muerto en la ciudad? Le dijeron: Hay grupos separados en la ciudad, cada uno responsable de sus propios muertos. Sabiendo que el fallecido no era de nuestro grupo, continuamos nuestro trabajo. Él les dijo: Si es así, está permitido para ustedes, y revocó su excomunión.
וְאָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: כׇּל הַמִּתְקַשֶּׁה עַל מֵתוֹ יוֹתֵר מִדַּאי, עַל מֵת אַחֵר הוּא בּוֹכֶה. הָהִיא אִיתְּתָא דַּהֲוָת בְּשִׁיבָבוּתֵיהּ דְּרַב הוּנָא, הֲווֹ לַהּ שִׁבְעָה בְּנֵי, מִית חַד מִינַּיְיהוּ, הֲווֹת קָא בָּכְיָא בִּיתִירֻתָא עֲלֵיהּ. שְׁלַח לַהּ רַב הוּנָא: לָא תַּעַבְדִי הָכִי! לָא אַשְׁגְּחָה בֵּיהּ. שְׁלַח לַהּ: אִי צָיְיתַתְּ — מוּטָב, וְאִי לָא — צְבִית זְוַודְתָּא לְאִידַּךְ מִית, וּמִיתוּ כּוּלְּהוּ. לְסוֹף אֲמַר לַהּ: תִּימוּשׁ זְוַודְתָּא לְנַפְשִׁיךְ, וּמִיתָא.
Y Rav Yehuda dijo además en nombre de Rav: Cualquiera que se aflija excesivamente por su muerto y no se permita ser consolado terminará al final llorando por otro. La Guemará relata que cierta mujer que vivía en el vecindario de Rav Huna tenía siete hijos. Uno de ellos murió y ella lloró por él excesivamente. Rav Huna envió un mensaje a ella: No hagas esto. Pero ella no le hizo caso. Él entonces envió otro mensaje a ella: Si me escuchas, está bien; pero si no, prepara mortajas para otra muerte. Pero ella no quiso escuchar y todos murieron. Al final, cuando continuó con su duelo excesivo, él le dijo: Ya que estás actuando de esta manera, prepara mortajas para ti misma, y poco después ella murió.
״אַל תִּבְכּוּ לְמֵת וְאַל תָּנוּדוּ לוֹ״. ״אַל תׇּבְכּוּ לְמֵת״ — יוֹתֵר מִדַּאי, ״וְאַל תָּנוּדוּ לוֹ״ — יוֹתֵר מִכְּשִׁיעוּר. הָא כֵּיצַד? שְׁלֹשָׁה יָמִים לְבֶכִי, וְשִׁבְעָה לְהֶסְפֵּד, וּשְׁלֹשִׁים לְגִיהוּץ וּלְתִסְפּוֹרֶת. מִכָּאן וְאֵילָךְ — אָמַר הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא: אִי אַתֶּם רַחְמָנִים בּוֹ יוֹתֵר מִמֶּנִּי.
Los Sabios enseñaron en una baraita con respecto al versículo que dice: “No lloréis por el muerto, ni os lamentéis por él” (Jeremías 22:10): “No lloréis por el muerto” se refiere al duelo excesivo; “ni os lamentéis por él” más allá de la medida apropiada de tiempo. ¿Cómo es eso? ¿Cuál es la medida apropiada? Tres días para llorar, y siete para elogiar fúnebremente, y treinta para la prohibición de planchar la ropa y para la prohibición de cortarse el cabello. A partir de este punto en adelante el Santo, Bendito sea, dice: No seáis más misericordiosos con el fallecido que Yo. Si la Torah ordena guardar duelo durante un cierto período de tiempo, entonces eso es suficiente.
״בְּכוּ בָכוֹ לַהוֹלֵךְ״, אָמַר רַב יְהוּדָה: לַהוֹלֵךְ בְּלֹא בָּנִים. רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן לֵוִי לָא אֲזַל לְבֵי אִבְלָא אֶלָּא לְמַאן דְּאָזֵיל בְּלָא בְּנֵי, דִּכְתִיב: ״בְּכוּ בָכוֹ לַהוֹלֵךְ כִּי לֹא יָשׁוּב עוֹד וְרָאָה אֶת אֶרֶץ מוֹלַדְתּוֹ״. רַב הוּנָא אָמַר: זֶה שֶׁעָבַר עֲבֵירָה וְשָׁנָה בָּהּ.
Se declara en la continuación del versículo: “Llorad amargamente por el que se va.” Rav Yehuda dijo: Esto se refiere a quien deja el mundo sin hijos que le sobrevivan, ya que el duelo por él es mucho más intenso. Se relató que Rabbi Yehoshua ben Levi iba a una casa de duelo solo por alguien que fallecía sin hijos, como está escrito: “Llorad amargamente por el que se va; pues no volverá [yashuv] más, ni verá su tierra natal” (Jeremías 22:10). Rav Huna discrepó de la interpretación del versículo y dijo: “El que se va” es alguien que cometió una transgresión y luego la repitió, es decir, alguien que peca constantemente y no se arrepiente [yashav], y por lo tanto pierde su porción en el Mundo Venidero, su “tierra natal”.
רַב הוּנָא לְטַעְמֵיהּ, דְּאָמַר רַב הוּנָא: כֵּיוָן שֶׁעָבַר אָדָם עֲבֵירָה וְשָׁנָה בָּהּ — הוּתְּרָה לוֹ. הוּתְּרָה לוֹ סָלְקָא דַּעְתָּךְ?! אֶלָּא אֵימָא: נַעֲשֵׂית לוֹ כְּהֶיתֵּר.
La Guemará señala que Rav Huna concuerda con su línea habitual de razonamiento, pues Rav Huna dijo: Una vez que una persona comete una transgresión y la repite, se vuelve permitida para él. La Guemará cuestiona la redacción utilizada aquí: ¿Se te ocurre que realmente esté permitida? ¿Cómo podría serle permitido pecar? Más bien, di en cambio: Se vuelve como si estuviera permitida, pues después de hacerlo dos veces ya no se relaciona con su acción como la violación de una prohibición grave.
אָמַר רַבִּי לֵוִי: אָבֵל, שְׁלֹשָׁה יָמִים הָרִאשׁוֹנִים יִרְאֶה אֶת עַצְמוֹ כְּאִילּוּ חֶרֶב מוּנַּחַת לוֹ בֵּין שְׁתֵּי יַרְיכוֹתָיו. מִשְּׁלֹשָׁה עַד שִׁבְעָה — כְּאִילּוּ מוּנַּחַת לוֹ כְּנֶגְדּוֹ בְּקֶרֶן זָוִית, מִכָּאן וְאֵילָךְ — כְּאִילּוּ עוֹבֶרֶת כְּנֶגְדּוֹ בַּשּׁוּק.
Rabí Levi dijo: Un doliente durante los primeros tres días de su duelo debe verse a sí mismo como si una espada estuviera colocada entre sus dos muslos, lo que significa que él también puede estar enfrentando una muerte inminente. Durante este período debe vivir con temor. Del tercer al séptimo día debe conducirse como si la espada estuviera colocada frente a él en un rincón, pero todavía amenazándolo. De aquí en adelante es como si la espada se moviera delante de él en el mercado, y el miedo no es tan grande.
וְלֹא שֶׁל נָשִׁים לְעוֹלָם מִפְּנֵי הַכָּבוֹד. אָמְרִי נְהַרְדָּעֵי: לֹא שָׁנוּ
§ La mishná enseña: Y las parihuelas de mujeres nunca se colocan en el suelo, debido a su honor. Los Sabios de Neharde’a dicen: Solo enseñaron esto