תַּלְמִיד שֶׁנִּידָּה לִכְבוֹדוֹ — נִדּוּיוֹ נִידּוּי, דְּתַנְיָא: מְנוּדֶּה לָרַב — מְנוּדֶּה לַתַּלְמִיד, מְנוּדֶּה לַתַּלְמִיד — אֵינוֹ מְנוּדֶּה לָרַב. לָרַב הוּא דְּאֵינוֹ מְנוּדֶּה, הָא לְכוּלֵּי עָלְמָא — מְנוּדֶּה.
Si un estudiante puso en ostracismo a otra persona debido a un insulto a su dignidad, y no porque la persona ostracizada fuera culpable de alguna transgresión, su decreto de ostracismo es válido, como se enseña en una baraita: Aquel que es ostracizado por el maestro es considerado ostracizado con respecto al estudiante. Sin embargo, aquel que es ostracizado por el estudiante no es considerado ostracizado con respecto al maestro. La Guemará intenta extraer una inferencia de una lectura cuidadosa de esta baraita: Él no es considerado ostracizado con respecto al maestro, lo que implica que él es considerado ostracizado con respecto a todos los demás.
לְמַאי? אִי בְּמִילֵּי דִשְׁמַיָּא — ״אֵין חׇכְמָה וְאֵין תְּבוּנָה וְאֵין עֵצָה לְנֶגֶד ה׳״! אֶלָּא לָאו, לִכְבוֹד עַצְמוֹ.
La Guemará aclara el caso: ¿Por qué razón fue ostracizado? Si fue por un asunto relativo al Cielo, es decir, porque pecó, entonces ¿por qué, si fue ostracizado por el alumno, no habría de ser considerado ostracizado también con respecto al maestro? ¿Acaso no dice el versículo: “No hay sabiduría, ni entendimiento, ni consejo contra el Señor” (Proverbios 21:30)? Esto significa que cuando se comete un pecado y el nombre de Dios es profanado, todas las demás consideraciones se dejan de lado, incluso la eminencia y el conocimiento del maestro, y por lo tanto él también debe tratar al ofensor como ostracizado. Más bien, ¿no es que la Guemará se refiere a un caso en el que el alumno ostracizó a la otra persona debido a una ofensa a su propia dignidad? Por lo tanto, es evidente que su decreto de ostracismo es válido y vinculante para todos, con la excepción de su maestro.
אָמַר רַב יוֹסֵף: צוּרְבָּא מֵרַבָּנַן עָבֵיד דִּינָא לְנַפְשֵׁיהּ בְּמִילְּתָא דִּפְסִיקָא לֵיהּ.
Rav Yosef dijo: Un erudito de la Torah puede dictar juicio por sí mismo con respecto a un asunto sobre el cual está seguro, y no está obligado a ir primero al tribunal para que el caso sea decidido por él. Lo mismo se aplica cuando otra persona se comporta de manera irrespetuosa hacia él; se le permite actuar por su cuenta y ostracizarlo.
הָהוּא צוּרְבָּא מֵרַבָּנַן דַּהֲווֹ סְנוּ שׁוּמְעָנֵיהּ, אָמַר רַב יְהוּדָה: הֵיכִי לֶיעְבֵּיד? לְשַׁמְּתֵיהּ — צְרִיכִי לֵיהּ רַבָּנַן, לָא לְשַׁמְּתֵיהּ — קָא מִיתְּחִיל שְׁמָא דִשְׁמַיָּא.
Había cierto erudito de la Torah que adquirió una mala reputación debido a rumores sobre su conducta. Rav Yehuda dijo: ¿Qué debe hacerse? Excomulgarlo no es una opción. Los Sabios lo necesitan, pues es una gran autoridad en Torah. No excomulgarlo tampoco es una opción, ya que entonces el nombre del Cielo sería profanado.
אֲמַר לֵיהּ לְרַבָּה בַּר בַּר חָנָה: מִידֵּי שְׁמִיעַ לָךְ בְּהָא? אֲמַר לֵיהּ, הָכִי אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: מַאי דִּכְתִיב: ״כִּי שִׂפְתֵי כֹהֵן יִשְׁמְרוּ דַעַת וְתוֹרָה יְבַקְשׁוּ מִפִּיהוּ כִּי מַלְאַךְ ה׳ צְבָאוֹת הוּא״. אִם דּוֹמֶה הָרַב לְמַלְאַךְ ה׳ — יְבַקְּשׁוּ תּוֹרָה מִפִּיו, וְאִם לָאו — אַל יְבַקְּשׁוּ תּוֹרָה מִפִּיו.
Rav Yehuda le dijo a Rabba bar bar Ḥana: ¿Has oído algo con respecto a este asunto? Él le dijo: Rabí Yoḥanan dijo lo siguiente: ¿Cuál es el significado de aquello que está escrito: “Pues los labios del sacerdote deben guardar conocimiento, y deben buscar Torah de su boca; porque él es un mensajero [malakh] del Señor de los Ejércitos” (Malaquías 2:7)? Este versículo enseña: Si el maestro es semejante a un ángel [malakh] del Señor, entonces busca Torah de su boca, pero si no es puro y recto, entonces no busques Torah de su boca; incluso si tiene conocimiento de Torah, no aprendas de él.
שַׁמְּתֵיהּ רַב יְהוּדָה. לְסוֹף אִיחֲלַשׁ רַב יְהוּדָה. אֲתוֹ רַבָּנַן לְשַׁיּוֹלֵי בֵּיהּ וַאֲתָא אִיהוּ נָמֵי בַּהֲדַיְיהוּ, כַּד חַזְיֵיהּ רַב יְהוּדָה, חַיֵּיךְ.
Basado en esta declaración, Rav Yehuda ostracizó a ese erudito de la Torah. Al final, después de que hubiera pasado algún tiempo, Rav Yehuda enfermó y estaba al borde de la muerte. Los Sabios vinieron a preguntar por su bienestar, y el erudito de la Torah ostracizado vino con ellos también. Cuando Rav Yehuda lo vio, a ese erudito, se rio.
אֲמַר לֵיהּ: לָא מִסָּתְיֵיהּ דְּשַׁמְּתֵיהּ לְהָהוּא גַּבְרָא, אֶלָּא אַחוֹכֵי נָמֵי חַיֵּיךְ בִּי?! אֲמַר לֵיהּ: לָאו בְּדִידָךְ מְחַיֵּיכְנָא, אֶלָּא דְּכִי אָזֵילְנָא לְהָהוּא עָלְמָא בְּדִיחָא דַּעְתַּאי, דַּאֲפִילּוּ לְגַבְרָא כְּווֹתָךְ לָא חַנֵּיפִי לֵיהּ.
El erudito ostracizado le dijo: ¿No era suficiente con que excomulgaras a ese hombre, es decir, a mí, sino que ahora incluso te ríes de mí? Rav Yehuda le dijo: No me estaba riendo de ti; más bien, me alegra ir a ese otro mundo sin haber adulado ni siquiera a un hombre grande como tú, sino que te traté con justicia de acuerdo con la halakha.
נָח נַפְשֵׁיהּ דְּרַב יְהוּדָה. אֲתָא לְבֵי מִדְרְשָׁא, אֲמַר לְהוּ: שְׁרוֹ לִי! אֲמַרוּ לֵיהּ רַבָּנַן: גַּבְרָא דַּחֲשִׁיב כְּרַב יְהוּדָה לֵיכָּא הָכָא דְּלִישְׁרֵי לָךְ, אֶלָּא זִיל לְגַבֵּיהּ דְּרַבִּי יְהוּדָה נְשִׂיאָה דְּלִישְׁרֵי לָךְ. אֲזַל לְקַמֵּיהּ, אֲמַר לֵיהּ לְרַבִּי אַמֵּי: פּוֹק עַיֵּין בְּדִינֵיהּ, אִי מִיבְּעֵי לְמִישְׁרֵא לֵיהּ — שְׁרִי לֵיהּ.
Rav Yehuda murió. El erudito excomulgado vino a la casa de estudio y dijo a los Sabios: Líberenme del decreto de excomunión. Los Sabios le dijeron: No hay aquí nadie tan eminente como Rav Yehuda que pueda liberarte de la excomunión. Más bien, ve a Rabbi Yehuda Nesia en Eretz Yisrael, pues solo él puede liberarte. Aquel erudito compareció ante Rabbi Yehuda Nesia. Rabbi Yehuda Nesia dijo a Rabbi Ami: Ve y examina su caso. Si es necesario liberarlo de su decreto de excomunión, libéralo en mi nombre.
עַיֵּין רַבִּי אַמֵּי בְּדִינֵיהּ, סְבַר לְמִישְׁרֵא לֵיהּ. עָמַד רַבִּי שְׁמוּאֵל בַּר נַחְמָנִי עַל רַגְלָיו וְאָמַר: וּמָה שִׁפְחָה שֶׁל בֵּית רַבִּי לֹא נָהֲגוּ חֲכָמִים קַלּוּת רֹאשׁ בְּנִידּוּיָהּ שָׁלֹשׁ שָׁנִים, יְהוּדָה חֲבֵירֵינוּ עַל אַחַת כַּמָּה וְכַמָּה.
Rabí Ami examinó su caso y al principio pensó en liberarlo de su ostracismo. Pero Rabí Shmuel bar Naḥmani se puso de pie y dijo: Si la sirvienta en la casa de Rabí Yehuda HaNasi una vez puso a otra persona en ostracismo, y los Sabios no trataron con ligereza su decreto de ostracismo y no lo revocaron hasta que hubieran pasado tres años, cuánto más, con respecto a un decreto de ostracismo impuesto por Yehuda, nuestro colega, debemos tomarlo en serio y no liberar a este erudito.
אֲמַר רַבִּי זֵירָא: מַאי דְּקַמַּן דַּאֲתָא הָאִידָּנָא הַאי סָבָא בְּבֵי מִדְרְשָׁא, דְּהָא כַּמָּה שְׁנֵי לָא אֲתָא, שְׁמַע מִינַּהּ לָא מִיבְּעֵי לְמִישְׁרֵא לֵיהּ. לָא שְׁרָא לֵיהּ, נְפַק כִּי קָא בָכֵי וְאָזֵיל,
Rabí Zeira dijo: ¿Qué hizo que este Anciano, Rabí Shmuel bar Naḥmani, viniera hoy ante nosotros a la casa de estudio, aunque durante muchos años no vino, y ahora venga precisamente durante esta discusión? Aprende de esto que no es necesario liberarlo de su decreto de ostracismo, pues esta combinación de acontecimientos ciertamente no es una coincidencia. Más bien, debe verse como una señal instructiva del Cielo. En consecuencia, Rabí Ami no lo liberó del ostracismo, y el erudito ostracizado se fue llorando.
אֲתָא זִיבּוּרָא וְטַרְקֵיהּ אַאַמְּתֵיהּ וּשְׁכֵיב. עַיְּילוּהּ לִמְעָרְתָּא דַּחֲסִידֵי וְלָא קַיבְּלוּהּ, עַיְּילוּהּ לִמְעָרְתָּא דְּדַיָּינֵי וְקַיבְּלוּהּ.
Una avispa vino y picó al erudito ostracizado en su pene, y murió. Como era un gran erudito de la Torah, lo llevaron a las cuevas en las que están enterrados los piadosos para sepultarlo allí, pero las cuevas no lo aceptaron. Una serpiente se paró a la entrada de las cuevas y no les permitió pasar. Entonces lo llevaron a las cuevas de los jueces, y ellas lo aceptaron.
מַאי טַעְמָא? דַּעֲבַד כְּרַבִּי אִילְעַאי. דְּתַנְיָא, רַבִּי אִילְעַאי אוֹמֵר: אִם רוֹאֶה אָדָם שֶׁיִּצְרוֹ מִתְגַּבֵּר עָלָיו — יֵלֵךְ לְמָקוֹם שֶׁאֵין מַכִּירִין אוֹתוֹ, וְיִלְבַּשׁ שְׁחוֹרִים וְיִתְעַטֵּף שְׁחוֹרִים, וְיַעֲשֶׂה מַה שֶּׁלִּבּוֹ חָפֵץ, וְאַל יְחַלֵּל שֵׁם שָׁמַיִם בְּפַרְהֶסְיָא.
La Guemará pregunta: ¿Cuál es la razón por la que fue aceptado allí? La Guemará responde: Aunque pecó, él aun así actuó de acuerdo con la opinión de Rabí Ilai, como se enseña en una baraita: Rabí Ilai dice: Si una persona ve que su mala inclinación está ganando control sobre ella y no puede vencerla, entonces debe ir a un lugar donde no sea conocida. Debe vestir de negro y cubrir su cabeza de negro, como si estuviera de duelo. Quizá estos cambios influyan en ella, para que no peque. Incluso si estas acciones no ayudan, debe al menos hacer lo que su corazón desea en privado y no profanar el nombre del Cielo en público. Aunque esta persona había pecado, lo hizo en privado y de una manera que no profanó públicamente el nombre de Dios, y por lo tanto era apropiado que se le diera un entierro honorable.
שִׁפְחָה שֶׁל בֵּית רַבִּי מַאי הִיא? דְּאַמְּתָא דְבֵי רַבִּי חֲזֵיתֵיהּ לְהָהוּא גַּבְרָא דַּהֲוָה מָחֵי לִבְנוֹ גָּדוֹל, אֲמַרָה: לֶיהֱוֵי הָהוּא גַּבְרָא בְּשַׁמְתָּא, דְּקָעָבֵר מִשּׁוּם ״וְלִפְנֵי עִוֵּר לֹא תִתֵּן מִכְשׁוֹל״. דְּתַנְיָא: ״וְלִפְנֵי עִוֵּר לֹא תִתֵּן מִכְשׁוֹל״ — בְּמַכֶּה לִבְנוֹ גָּדוֹל הַכָּתוּב מְדַבֵּר.
La Guemará pregunta: ¿Cuál es la historia mencionada por Rabí Shmuel bar Naḥmani que involucra a la sirvienta en la casa de Rabí Yehuda HaNasi? Se relató que la sirvienta en la casa de Rabí Yehuda HaNasi vio a cierto hombre que estaba golpeando a su hijo adulto. Ella dijo: Que ese hombre sea excomulgado, debido al hecho de que ha transgredido la prohibición: “No pondrás tropiezo delante del ciego” (Levítico 19:14), como se enseña en una baraita que el versículo dice: “No pondrás tropiezo delante del ciego”, y el versículo habla aquí de quien golpea a su hijo adulto, ya que es probable que el hijo se enoje y golpee a su padre de vuelta, transgrediendo así la grave prohibición de golpear a uno de sus padres.
רֵישׁ לָקִישׁ הֲוָה מְנַטַּר פַּרְדֵּיסָא. אֲתָא הָהוּא גַּבְרָא וְקָאָכֵיל תְּאֵינֵי, רְמָא בֵּיהּ קָלָא וְלָא אַשְׁגַּח בֵּיהּ. אֲמַר: לֶיהֱוֵי הָהוּא גַּבְרָא בְּשַׁמְתָּא. אֲמַר לֵיהּ: אַדְּרַבָּה, לֶיהֱוֵי הָהוּא גַּבְרָא בְּשַׁמְתָּא, אִם מָמוֹן נִתְחַיַּיבְתִּי לְךָ, נִידּוּי מִי נִתְחַיַּיבְתִּי לָךְ?
De manera similar, se relató que Reish Lakish estaba vigilando un huerto por pago cuando cierto hombre vino y comió algunos higos que crecían allí. Reish Lakish alzò la voz y le gritó, pero ese hombre no le prestó atención y siguió comiendo. Reish Lakish dijo: Que ese hombre quede en estado de excomunión. El hombre que comía los higos le dijo: Al contrario, que ese hombre, es decir, Reish Lakish, quede en estado de excomunión, pues incluso si he llegado a ser responsable ante ti de pago, ya que he comido de los higos sin permiso, ¿he llegado a ser responsable ante ti de excomunión? Con esa declaración, el hombre se fue.
אֲתָא לְבֵי מִדְרְשָׁא, אֲמַרוּ לֵיהּ: שֶׁלּוֹ — נִידּוּי, שֶׁלְּךָ — אֵינוֹ נִידּוּי.
Reish Lakish fue a la casa de estudio para indagar sobre la halakha con respecto a este hombre. Los otros Sabios le dijeron: su decreto de ostracismo es válido, pero tu decreto de ostracismo no lo es. En otras palabras, ese hombre tenía razón y Reish Lakish no debería haberlo puesto en ostracismo en respuesta a sus acciones.
וּמַאי תַּקַּנְתֵּיהּ? זִיל לְגַבֵּיהּ דְּלִישְׁרֵי לָךְ. לָא יָדַעְנָא לֵיהּ. אֲמַרוּ לֵיהּ: זִיל לְגַבֵּי נְשִׂיאָה דְּלִישְׁרֵי לָךְ, דְּתַנְיָא: נִידּוּהוּ וְאֵינוֹ יוֹדֵעַ מִי נִידָּהוּ, יֵלֵךְ אֵצֶל נָשִׂיא וְיַתִּיר לוֹ נִדּוּיוֹ.
Entonces Reish Lakish preguntó: Si es así, ¿cuál es el remedio para este decreto de ostracismo? Los Sabios le respondieron: Ve a él para que pueda liberarte de ello. Reish Lakish respondió: No lo conozco. Le dijeron: Ve entonces al Nasi, para que pueda liberarte de la prohibición, como se enseña en una baraita: Si alguien fue ostracizado, pero no sabe quién lo ostracizó, debe ir al Nasi, y el Nasipuede liberarlo de su decreto de ostracismo.
אָמַר רַב הוּנָא, בְּאוּשָׁא הִתְקִינוּ: אַב בֵּית דִּין שֶׁסָּרַח — אֵין מְנַדִּין אוֹתוֹ, אֶלָּא אוֹמֵר לוֹ: ״הִכָּבֵד וְשֵׁב בְּבֵיתֶךָ״. חָזַר וְסָרַח — מְנַדִּין אוֹתוֹ, מִפְּנֵי חִילּוּל הַשֵּׁם.
La Guemará continúa: Rav Huna dijo que en Usha se decretó: Si el presidente del tribunal pecó, no es excomulgado. Aunque este sería el castigo apropiado, no es excomulgado, para no causar una profanación del nombre de Dios. Más bien, le dicen las palabras del versículo: “Guarda tu honor y quédate en casa” (II Reyes 14:10). Es decir, para preservar tu dignidad, sería mejor que te quedaras en casa, renunciaras a tu cargo y te abstuvieras de futuras apariciones públicas. Si peca de nuevo, es excomulgado, debido a la profanación del nombre de Dios que se produciría si la gente pensara que se le perdonó el castigo que merecía debido a su alta posición.
וּפְלִיגָא דְּרֵישׁ לָקִישׁ. דְּאָמַר רֵישׁ לָקִישׁ: תַּלְמִיד חָכָם שֶׁסָּרַח — אֵין מְנַדִּין אוֹתוֹ בְּפַרְהֶסְיָא, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְכָשַׁלְתָּ הַיּוֹם וְכָשַׁל גַּם נָבִיא עִמְּךָ לָיְלָה״ — כַּסֵּהוּ כַּלַּיְלָה.
La Guemará comenta: Esta opinión no está de acuerdo con la de Reish Lakish, pues Reish Lakish dijo: Si un erudito de la Torah peca, no es ostracizado en absoluto en público, como está dicho: “Por tanto, tropezarás de día, y también el profeta tropezará contigo de noche” (Oseas 4:5). Esto se explica en el sentido de que: si un profeta o cualquier otra persona importante peca, su ofensa debe ocultarse como la noche y no castigarse en público.
מָר זוּטְרָא חֲסִידָא, כִּי מִיחַיַּיב צוּרְבָּא מֵרַבָּנַן שַׁמְתָּא, בְּרֵישָׁא מְשַׁמֵּית נַפְשֵׁיהּ, וַהֲדַר מְשַׁמֵּית לְדִידֵיהּ. כִּי הֲוָה עָיֵיל בְּאוּשְׁפִּיזֵיהּ שָׁרֵי לֵיהּ לְנַפְשֵׁיהּ, וַהֲדַר שָׁרֵי לֵיהּ לְדִידֵיהּ.
Con respecto a este asunto, se relató que cuando un erudito de la Torah se hacía pasible de ser castigado con excomunión ante Mar Zutra el Piadoso, Mar Zutra primero se excomulgaba a sí mismo como muestra de respeto por el erudito de la Torah, y después excomulgaba al erudito de la Torah. Esta autoexcomunión tenía únicamente el propósito de mostrar honor al otro erudito de la Torah, y por lo tanto cuando Mar Zutra entraba en su casa de alojamiento, levantaba su propia excomunión, y después levantaba la excomunión del otro.
אָמַר רַב גִּידֵּל אָמַר רַב: תַּלְמִיד חָכָם מְנַדֶּה לְעַצְמוֹ, וּמֵיפֵר לְעַצְמוֹ. אָמַר רַב פָּפָּא: תֵּיתֵי לִי, דְּלָא שַׁמֵּיתִי צוּרְבָּא מֵרַבָּנַן מֵעוֹלָם. אֶלָּא כִּי קָא מִיחַיַּיב צוּרְבָּא מֵרַבָּנַן שַׁמְתָּא, הֵיכִי עָבֵיד? כִּי הָא דִּבְמַעְרְבָא מִימְּנוּ אַנְּגָדָא דְּצוּרְבָּא מֵרַבָּנַן וְלָא מִימְּנוּ אַשַּׁמְתָּא.
Rav Giddel dijo que Rav dijo: Un erudito de la Torah puede imponerse ostracismo a sí mismo, y puede asimismo liberarse a sí mismo del ostracismo autoimpuesto. Rav Pappa dijo: Tengo buen mérito que me corresponde, pues soy digno de alabanza, ya que nunca he ostracizado a un erudito de la Torah. La Guemará pregunta sobre esto: Si es así, cuando un erudito de la Torah era pasible de ostracismo, qué hacía? La Guemará responde: Hacía como hacen en Occidente, Eretz Yisrael, donde designan un tribunal para dar latigazos a un erudito de la Torah, pero no designan un tribunal para ostracizarlo. Es decir, se preferían los latigazos al ostracismo.
מַאי שַׁמְתָּא? אָמַר רַב: שָׁם מִיתָה. וּשְׁמוּאֵל אָמַר: שְׁמָמָה יִהְיֶה, וּמַהְנְיָא בֵּיהּ כִּי טִיחְיָא בְּתַנּוּרָא.
La Guemará continúa con una discusión que explica la severidad del castigo de la excomunión: ¿Cuál es el significado de la palabra excomunión [shamta]? Rav dijo: Esta palabra es una contracción de la expresión hay muerte [sham mita], aludiendo al aspecto mortífero de la excomunión. Y Shmuel dijo: Shamta significa que él será una desolación [shemama yiheyeh], y ello actúa sobre él como grasa untada sobre un horno. Así como parte de la grasa siempre permanecerá absorbida en las paredes del horno, también algún aspecto de la maldición contenida en la excomunión continuará adhiriéndose a él incluso después de que la excomunión haya sido anulada.
וּפְלִיגָא דְּרֵישׁ לָקִישׁ. דְּאָמַר רֵישׁ לָקִישׁ: כְּשֵׁם שֶׁנִּכְנֶסֶת בְּמָאתַיִם וְאַרְבָּעִים וּשְׁמוֹנָה אֵיבָרִים, כָּךְ כְּשֶׁהִיא יוֹצְאָה — יוֹצְאָה מִמָּאתַיִם וְאַרְבָּעִים וּשְׁמוֹנָה אֵיבָרִים.
La Guemará comenta: Y esta opinión discrepa de la opinión de Reish Lakish, pues Reish Lakish dijo: Así como el ostracismo entra en los doscientos cuarenta y ocho órganos del cuerpo de una persona cuando se pronuncia por primera vez, así también, cuando sale, sale de sus doscientos cuarenta y ocho órganos.
כְּשֶׁהִיא נִכְנֶסֶת, דִּכְתִיב: ״וְהָיְתָה הָעִיר חֵרֶם״ — ״חֵרֶם״ בְּגִימַטְרִיָּא מָאתַיִם וְאַרְבָּעִים וּשְׁמוֹנָה הָווּ. כְּשֶׁהִיא יוֹצְאָה, דִּכְתִיב: ״בְּרוֹגֶז רַחֵם תִּזְכּוֹר״, ״רַחֵם״ בְּגִימַטְרִיָּא הָכִי הָווּ.
La siguiente alusión se ofrece en apoyo de la opinión de Reish Lakish: Cuando entra, entra en todos los órganos, como está escrito: “Y la ciudad será anatema [ḥerem]” (Josué 6:17), y el valor numérico [gimatriyya] de la palabra ḥerem, un concepto similar al ostracismo, es doscientos cuarenta y ocho. Por lo tanto, el versículo alude al hecho de que un decreto de ostracismo penetra en los doscientos cuarenta y ocho órganos de una persona. Cuando sale, sale de todos los órganos, como está escrito: “En la ira recuerda la misericordia [raḥem]” (Habacuc 3:2), y el valor numérico de la palabra raḥem también es doscientos cuarenta y ocho, enseñando así que cuando el decreto de ostracismo es revocado, desaparece por completo.
אָמַר רַב יוֹסֵף: שְׁדִי שַׁמְתָּא אַגְּנוּבְתָּא דְכַלְבָּא וְאִיהִי דִּידַהּ עָבְדָה. דְּהָהוּא כַּלְבָּא דַּהֲוָה אָכֵיל מְסָאנֵי דְרַבָּנַן וְלָא הֲווֹ קָא יָדְעִי מַנּוּ, וְשַׁמִּתוּ לֵיהּ. אִיתְּלַי בֵּיהּ נוּרָא בִּגְנוּבְתֵּיהּ וַאֲכַלְתֵּיהּ.
La Guemará continúa analizando el poder de una prohibición. Rav Yosef dijo: Lancen una excomunión sobre la cola de un perro y esta, la excomunión, hará su trabajo y dañará al perro. Se relató que había cierto perro que se comía los zapatos de los Sabios, y no sabían quién era el que causaba este daño. Pensaron que era una persona, y entonces excomulgaron a quien lo estuviera haciendo. Poco después, la cola del perro se incendió y se quemó. Esto muestra que la excomunión puede tener un efecto dañino incluso sobre un perro.
הָהוּא אַלָּמָא דַּהֲוָה קָא מְצַעַר לֵיהּ לְהָהוּא צוּרְבָּא מֵרַבָּנַן, אֲתָא לְקַמֵּיהּ דְּרַב יוֹסֵף, אֲמַר לֵיהּ: זִיל שַׁמְתֵּיהּ. אֲמַר לֵיהּ: מִסְתְּפֵינָא מִינֵּיהּ.
Además, se relató que había una persona violenta que causaba sufrimiento a cierto erudito de la Torah. Este erudito de la Torah se presentó ante Rav Yosef para preguntar qué debía hacer. Rav Yosef le dijo: Ve y ostracízalo. Este erudito de la Torah le dijo: Le tengo miedo, que me acose aún más.
אֲמַר לֵיהּ: שְׁקֵיל פְּתִיחָא עֲלֵיהּ. כׇּל שֶׁכֵּן דְּמִסְתְּפֵינָא מִינֵּיהּ. אֲמַר לֵיהּ: שִׁקְלֵיהּ, אַחֲתֵיהּ בְּכַדָּא,
Rav Yosef le dijo: Saca, es decir, publica un escrito de excomunión contra él. El erudito de la Torah le dijo: Con mayor razón le temo, pues si hago público el asunto, ciertamente vendrá tras de mí. Rav Yosef le dijo que hiciera lo siguiente: Toma el escrito de excomunión y colócalo en una vasija,