מְסוּכָּן הוּא. וְרַבִּי יְהוּדָה וְרַבִּי שִׁמְעוֹן בִּגְמָרָא פְּלִיגִי.
Esto se debe a que él está, es decir, yo estoy, gravemente enfermo, completamente famélico, y un no sacerdote puede comer alimento sacrificial en una situación de peligro de vida. Y con respecto a Rabí Yehuda y Rabí Shimon, su disputa no surge de la interpretación de los versículos. Más bien, discrepan con respecto a una tradición, ya que tenían tradiciones divergentes sobre si el horno consagra o no el pan de la proposición.
דַּיְקָא נָמֵי, דְּקָתָנֵי: רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: לְעוֹלָם הֱוֵי רָגִיל לוֹמַר שְׁתֵּי הַלֶּחֶם וְלֶחֶם הַפָּנִים כְּשֵׁרוֹת בַּעֲזָרָה וּכְשֵׁרוֹת אַבֵּית פָּאגֵי, שְׁמַע מִינַּהּ.
El lenguaje de la mishná también es preciso, pues enseña que Rabí Shimon dice: Uno siempre debe acostumbrarse a decir que los dos panes y el pan de la proposición son aptos si fueron preparados en el patio del Templo y son también aptos si fueron preparados en Beit Pagei. La expresión: Uno siempre debe acostumbrarse a decir, indica que la opinión de Rabí Shimon se basa en una tradición oral y no en la interpretación de un versículo. La Guemará concluye: Se puede concluir de la mishná que este es el caso.
מַתְנִי׳ חֲבִיתֵּי כֹּהֵן גָּדוֹל – לִישָׁתָן וַעֲרִיכָתָן וַאֲפִיָּיתָן בִּפְנִים, וְדוֹחוֹת אֶת הַשַּׁבָּת. טְחִינָתָן וְהַרְקָדָתָן אֵינָן דּוֹחוֹת אֶת הַשַּׁבָּת. כְּלָל אָמַר רַבִּי עֲקִיבָא: כׇּל מְלָאכָה שֶׁאֶפְשָׁר לַעֲשׂוֹתָהּ מֵעֶרֶב שַׁבָּת – אֵינָהּ דּוֹחָה אֶת הַשַּׁבָּת, וְשֶׁאִי אֶפְשָׁר לָהּ לַעֲשׂוֹתָהּ מֵעֶרֶב שַׁבָּת – דּוֹחָה אֶת הַשַּׁבָּת.
MISHNÁ: Con respecto a los doce panes de la ofrenda de torta a la plancha del Sumo Sacerdote, de los cuales seis se ofrecen por la mañana y seis por la tarde, su amasado, la formación de sus panes, y su horneado tienen lugar dentro del patio del Templo, y todos los tipos de labor involucrados en esas acciones anulan el Shabat. Estas labores no pueden realizarse antes del Shabat, ya que una vez que los panes son consagrados en un utensilio de servicio quedan descalificados si se dejan pasar la noche. La molienda de su harina y el cernido de su harina no anulan el Shabat. Rabí Akiva enunció un principio: Cualquier labor que pueda realizarse en la víspera de Shabat no anula el Shabat, pero aquella que no puede realizarse en la víspera de Shabat anula el Shabat.
כׇּל הַמְּנָחוֹת – יֵשׁ בָּהֶן מַעֲשֵׂה כְלִי בִּפְנִים, וְאֵין בָּהֶן מַעֲשֵׂה כְלִי בַּחוּץ.
Todos los procedimientos preparatorios de las ofrendas de harina que tienen lugar dentro del patio del Templo, por ejemplo, amasar y dar forma a las tortas a la plancha del Sumo Sacerdote, implican el uso de un recipiente de servicio que consagra las ofrendas. Pero cualesquiera procedimientos preparatorios que tengan lugar fuera del patio del Templo, por ejemplo, amasar y dar forma a los dos panes y al pan de la proposición, no implican el uso de un recipiente de servicio.
שְׁתֵּי הַלֶּחֶם – אׇרְכָּהּ שִׁבְעָה טְפָחִים, וְרׇחְבָּהּ אַרְבָּעָה טְפָחִים, וְקַרְנוֹתֶיהָ אַרְבַּע אֶצְבָּעוֹת. לֶחֶם הַפָּנִים – אׇרְכּוֹ עֲשָׂרָה טְפָחִים, וְרׇחְבּוֹ חֲמִשָּׁה טְפָחִים, וְקַרְנוֹתָיו שֶׁבַע אֶצְבָּעוֹת.
Con respecto a los dos panes, su longitud es de siete palmos, su anchura es de cuatro palmos, y tienen protuberancias en forma de cuerno hechas de masa adherida a cada una de sus esquinas, que miden cuatro dedos de altura. Con respecto a los panes de la Torah, su longitud es de diez palmos, su anchura es de cinco palmos, y las protuberancias en forma de cuerno de cada pan miden siete dedos de altura.
רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: שֶׁלֹּא תִּטְעֶה – זד״ד, יה״ז. בֶּן זוֹמָא אוֹמֵר: ״וְנָתַתָּ עַל הַשֻּׁלְחָן לֶחֶם פָּנִים לְפָנַי תָּמִיד״ – ״לֶחֶם פָּנִים״ שֶׁיְּהוּ לוֹ פָּנִים.
Rabí Yehuda dice: Las siguientes letras son una mnemotecnia para que no te equivoques y olvides las dimensiones de los dos panes: Zayin, dalet, dalet. El valor numérico de la letra zayin es siete y el valor numérico de la letra dalet es cuatro. La mnemotecnia, por lo tanto, representa la longitud de siete palmos, el ancho de cuatro palmos y la altura de cuatro dedos, respectivamente. Las siguientes letras son una mnemotecnia para las dimensiones del pan de la proposición: Yod, heh, zayin, que representan la longitud de diez palmos, el ancho de cinco palmos y la altura de siete dedos, respectivamente. Ben Zoma dice que está escrito: “Y pondrás sobre la Mesa el pan de la proposición [leḥem panim] delante de Mí siempre” (Éxodo 25:30). El término leḥem panim indica que debe tener lados [panim] verticales en lugar de una forma redondeada.
הַשּׁוּלְחָן – אׇרְכּוֹ עֲשָׂרָה, וְרׇחְבּוֹ חֲמִשָּׁה; לֶחֶם הַפָּנִים – אׇרְכּוֹ עֲשָׂרָה, וְרׇחְבּוֹ חֲמִשָּׁה.
En cuanto a la Mesa, su longitud es de diez palmos y su anchura es de cinco palmos, como la Torah establece que la Mesa mide dos codos de largo y un codo de ancho (véase Éxodo 25:23), y el rabino Yehuda sostiene que el codo utilizado como unidad de medida para la construcción de los utensilios del Templo equivalía a cinco palmos. En cuanto al pan de la proposición, su longitud es de diez palmos y su anchura es de cinco palmos.
נוֹתֵן אׇרְכּוֹ כְּנֶגֶד רׇחְבּוֹ שֶׁל שׁוּלְחָן, וְכוֹפֵל טִפְחַיִים וּמֶחֱצָה מִכָּאן וְטִפְחַיִים וּמֶחֱצָה מִכָּאן, נִמְצָא אׇרְכּוֹ מְמַלֵּא רׇחְבּוֹ שֶׁל שׁוּלְחָן, דִּבְרֵי רַבִּי יְהוּדָה.
El sacerdote coloca el largo de los dos arreglos del pan de la proposición a lo ancho de la Mesa, lo que deja cinco palmos de cada hogaza sobresaliendo de la Mesa. Y dobla los dos palmos y medio que sobresalen hacia arriba de este lado de la Mesa, y los dos palmos y medio que sobresalen hacia arriba de aquel lado de la Mesa. Resulta, por lo tanto, que el largo del pan de la proposición cubre el ancho de la Mesa. Del mismo modo, dado que el ancho de cada hogaza es de cinco palmos, el ancho de las dos hogazas llenaba todo el largo de la Mesa. Esta es la declaración de Rabí Yehuda.
רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר: הַשֻּׁלְחָן – אׇרְכּוֹ שְׁנֵים עָשָׂר, וְרׇחְבּוֹ שִׁשָּׁה; לֶחֶם הַפָּנִים – אׇרְכּוֹ עֲשָׂרָה, וְרׇחְבּוֹ חֲמִשָּׁה.
Rabí Meir dice: Con respecto a la Mesa, su longitud es de doce palmos y su anchura es de seis palmos, ya que la medida de un codo utilizada en la construcción de los utensilios del Templo equivalía a seis palmos. En cuanto al pan de la proposición, su longitud es de diez palmos y su anchura es de cinco palmos.
נוֹתֵן אׇרְכּוֹ כְּנֶגֶד רׇחְבּוֹ שֶׁל שׁוּלְחָן, כּוֹפֵל טִפְחַיִים מִכָּאן וְטִפְחַיִים מִכָּאן, וְטִפְחַיִים רֶיוַח בָּאֶמְצַע, כְּדֵי שֶׁתְּהֵא הָרוּחַ מְנַשֶּׁבֶת בָּהֶם.
Rabí Meir continúa: El sacerdote coloca el largo del pan de la proposición a lo ancho de la Mesa, lo que deja cuatro palmos de cada hogaza sobresaliendo de la Mesa. Dobla los dos palmos sobresalientes hacia arriba de este lado de la Mesa, y los dos palmos sobresalientes hacia arriba de aquel lado de la Mesa. El ancho de las dos disposiciones del pan de la proposición ocupa solo diez de los doce palmos del largo de la Mesa, y esto deja un espacio de dos palmos en el medio, entre las dos disposiciones, para que el viento sople entre ellas y evite que las hogazas se enmohezcan.
אַבָּא שָׁאוּל אוֹמֵר: שָׁם הָיוּ נוֹתְנִין שְׁנֵי בְּזִיכֵי לְבוֹנָה שֶׁל לֶחֶם הַפָּנִים. אָמְרוּ לוֹ: וַהֲרֵי כְּבָר נֶאֱמַר ״וְנָתַתָּ עַל הַמַּעֲרֶכֶת לְבֹנָה זַכָּה״! אָמַר לָהֶם: הֲרֵי כְּבָר נֶאֱמַר ״וְעָלָיו מַטֵּה מְנַשֶּׁה״.
Abba Shaul dice: Allí, en el espacio entre los dos arreglos, los sacerdotes colocaban los dos cuencos de incienso que acompañan el pan de la proposición. Los Sabios le dijeron: Pero ¿acaso no está ya dicho: “Y pondrás incienso puro sobre [al] cada arreglo, para que sea para el pan como porción memorial, una ofrenda encendida al Señor” (Levítico 24:7)? El versículo indica que el incienso se coloca sobre el pan de la proposición y no junto a él. Abba Shaul dijo a los Sabios en respuesta: ¿Acaso no está ya dicho: “Y junto a él [alav] estará la tribu de Manasés” (Números 2:20)? Así como la preposición “alav” en este versículo significa que la tribu de Manasés acampó junto a la tribu de Efraín y no sobre ella, así también la preposición “al” significa que el incienso se colocaba junto a los arreglos del pan de la proposición.
וְאַרְבָּעָה סְנִיפִין שֶׁל זָהָב הָיוּ שָׁם, מְפוּצָּלִין מֵרָאשֵׁיהֶן, שֶׁהָיוּ סוֹמְכִין בָּהֶם, שְׁנַיִם לְסֵדֶר זֶה וּשְׁנַיִם לְסֵדֶר זֶה, וְעֶשְׂרִים וּשְׁמוֹנָה קָנִים כַּחֲצִי קָנֶה חָלוּל, אַרְבָּעָה עָשָׂר לְסֵדֶר זֶה וְאַרְבָּעָה עָשָׂר לְסֵדֶר זֶה.
La mishná continúa describiendo la Mesa del pan de la proposición: Y había allí cuatro paneles de oro, que estaban sobre el suelo y se elevaban por encima de la altura de la Mesa, y se dividían en sus extremos superiores, por encima de la Mesa, de modo que las varas sobre las que se colocaba el pan de la proposición pudieran descansar sobre los paneles. De esta manera, los paneles sostenían el pan de la proposición. Había dos paneles para esta disposición y dos paneles para aquella disposición, y había veintiocho varas, cada una de las cuales tenía forma de media caña hueca. Había catorce varas para esta disposición y catorce varas para aquella disposición.
לֹא סִידּוּר קָנִים וְלֹא נְטִילָתָם דּוֹחָה אֶת הַשַּׁבָּת, אֶלָּא נִכְנָס מֵעֶרֶב שַׁבָּת, וְשׁוֹמְטוֹ, וְנוֹתְנוֹ לְאׇרְכּוֹ שֶׁל שֻׁלְחָן.
Ni la colocación de las varas para el nuevo pan de la proposición, ni su retiro de la disposición del pan de la proposición viejo, prevalece sobre Shabat. Más bien, un sacerdote entra al Santuario en la víspera de Shabat, es decir, el viernes antes de la puesta del sol, y retira cada una de las varas de entre los panes. Y según Rabí Meir luego coloca cada vara en el espacio entre las dos disposiciones, a lo largo de la Mesa. Luego, en Shabat, coloca el nuevo pan de la proposición sobre la Mesa sin las varas, e inserta las varas entre los panes al concluir Shabat.
כׇּל הַכֵּלִים שֶׁהָיוּ בַּמִּקְדָּשׁ, אׇרְכָּן לְאׇרְכּוֹ שֶׁל בֵּית.
La mishná concluye: Todos los utensilios que estaban en el Templo, incluida la Mesa, fueron colocados de modo que su longitud fuera de este a oeste, a lo largo de la longitud del Templo.
גְּמָ׳ כׇּל הַמְּנָחוֹת יֵשׁ בָּהֶן מַעֲשֵׂה כְלִי מִבִּפְנִים. שָׁאֲלוּ אֶת רַבִּי: זוֹ מִנַּיִן? אָמַר לָהֶם: הֲרֵי הוּא אוֹמֵר ״וַיֹּאמֶר אֵלַי זֶה הַמָּקוֹם אֲשֶׁר יְבַשְּׁלוּ שָׁם הַכֹּהֲנִים אֶת הַחַטָּאת וְאֶת הָאָשָׁם אֲשֶׁר יֹאפוּ אֶת הַמִּנְחָה לְבִלְתִּי הוֹצִיא אֶל הֶחָצֵר הַחִיצוֹנָה״.
GUEMARÁ: La mishná enseña que todos los procedimientos preparatorios de las ofrendas de harina que tienen lugar dentro del patio del Templo implican el uso de un utensilio de servicio que consagra las ofrendas. Los Sabios preguntaron a Rabí Yehuda HaNasi: ¿De dónde se deriva esta halajá? Rabí Yehuda HaNasi les dijo: ¿Acaso no dice el versículo: “Y me dijo: Este es el lugar donde los sacerdotes cocerán la ofrenda por la culpa y la ofrenda por el pecado, donde hornearán la ofrenda de harina; para no sacarlas al atrio exterior, para santificar al pueblo” (Ezequiel 46:20)? Cocinar la carne de la ofrenda por la culpa y de la ofrenda por el pecado requiere el uso de un utensilio, y el versículo indica que esto debe realizarse dentro del patio del Templo, ya que la carne no puede llevarse al atrio exterior.
מִנְחָה דּוּמְיָא דְּאָשָׁם וְחַטָּאת, מָה אָשָׁם וְחַטָּאת טְעוּנִין כְּלִי, אַף מִנְחָה נָמֵי טְעוּנָה כְּלִי.
Rabí Yehuda HaNasi explica: El versículo compara la ofrenda de harina con la ofrenda por la culpa y la ofrenda por el pecado, indicando que la halakha de la ofrenda de harina es similar a la halakha de la ofrenda por la culpa y la ofrenda por el pecado. Así como la ofrenda por la culpa y la ofrenda por el pecado requieren el uso de un recipiente de servicio para cocinar la carne sacrificial, y esto se realiza dentro del patio del Templo, así también, la ofrenda de harina también requiere un recipiente de servicio para su preparación, que se realiza dentro del patio del Templo.
הַשּׁוּלְחָן, אׇרְכּוֹ עֲשָׂרָה.
§ La mishná cita la opinión de Rabí Yehuda: En cuanto a la Mesa, su longitud es de diez palmos y su anchura es de cinco palmos. Cinco palmos de cada pan del pan de la proposición, cada uno de los cuales está doblado hacia arriba, sobresalen de la Mesa; dos palmos y medio de cada lado. Rabí Meir sostiene que la anchura de la Mesa es de seis palmos. Por lo tanto, solo cuatro palmos de cada pan sobresalen de la Mesa y dos palmos están doblados hacia arriba de cada lado.
אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: לְדִבְרֵי הָאוֹמֵר טִפְחַיִים וּמֶחֱצָה כּוֹפֵל – נִמְצָא שֻׁלְחָן מְקַדֵּשׁ חֲמִשָּׁה עָשָׂר טְפָחִים לְמַעְלָה. לְדִבְרֵי הָאוֹמֵר טִפְחַיִם כּוֹפֵל – נִמְצָא שֻׁלְחָן מְקַדֵּשׁ שְׁנֵים עָשָׂר טְפָחִים לְמַעְלָה.
Rabí Yoḥanan dice: Según la opinión del que dice que se doblan dos palmos y medio de cada lado de los panes, resulta que la Mesa consagra quince palmos por encima de ella, ya que había seis panes a cada lado de la Mesa, cada uno de dos palmos y medio de altura. Y según la opinión del que dice que se doblan dos palmos de cada lado de los panes, resulta que la Mesa consagra doce palmos por encima de ella.
וְהָאִיכָּא קָנִים? קָנִים שַׁקּוֹעֵי מְשַׁקַּע לְהוּ.
La Guemará pregunta: ¿Pero acaso no hay varas entre los panes? Por lo tanto, la altura total de las hileras debería ser de más de quince palmos según Rabí Yehuda, y de más de doce palmos según Rabí Meir. La Guemará responde que las varas no añadían altura a la hilera, ya que los panes estaban moldeados con hendiduras, de modo que las varas quedaban incrustadas en ellos.
מַאי טַעְמָא? מִשּׁוּם אִיעַפּוֹשֵׁי לֶחֶם. סוֹף סוֹף קָא מִיעַפַּשׁ לֶחֶם! דְּמַגְבַּהּ לֵיהּ פּוּרְתָּא.
La Guemará pregunta: ¿Cuál es la razón por la que se requieren las varas? Se requieren porque el pan es propenso a enmohecerse. Las varas evitan esto al permitir que el aire circule entre los panes. Pero si las varas están hundidas en los panes, finalmente el pan se enmohecerá. La Guemará responde que el sacerdote levantaba las varas ligeramente por encima de los panes. Las varas no estaban completamente incrustadas en los panes, y había un pequeño espacio entre los panes que permitía que el aire circulara.
וְהָאִיכָּא הָהוּא פּוּרְתָּא? כֵּיוָן דְּלָא הָוֵי טֶפַח, לָא חָשֵׁיב לֵיהּ.
La Guemará pregunta: Pero si es así, ¿no existe esa pequeña separación entre cada uno de los seis panes, haciendo que la altura total de cada disposición sea mayor de quince o doce palmos? La Guemará responde: Dado que las separaciones no sumaban un solo palmo, Rabí Yoḥanan no las contó.
וְהָאִיכָּא בָּזִיכִין! בְּגַוֵּויהּ דְּלֶחֶם הֲווֹ יָתְבִי, וּלְבַהֲדֵי לֶחֶם הֲווֹ קָיְימִי. וְהָאִיכָּא קְרָנוֹת! קְרָנוֹת לְגַוֵּויהּ דְּלֶחֶם כָּיֵיף לְהוּ, וְלֶחֶם עֲלַיְיהוּ נָח לֵיהּ!
La Guemará pregunta: ¿Pero no están también los cuencos de incienso que se colocan sobre las hileras, añadiéndose a la altura total de los objetos consagrados por la Mesa? La Guemará responde: Los cuencos de incienso reposaban dentro de la parte media del pan y, en consecuencia, su altura correspondía a la del pan. La Guemará pregunta: ¿Pero no están también las protuberancias en forma de cuerno del pan de la proposición, que tienen siete palmos de altura? Estas protuberancias deberían añadirse a la altura total de las hileras. La Guemará responde: En cuanto a las protuberancias, el sacerdote las doblaba hacia dentro del pan, y la hogaza de pan de arriba reposaba sobre ellas. Por lo tanto, las protuberancias no aumentaban la altura de las hileras.