אִי הָכִי, אֲפִילּוּ חָלָה נָמֵי? אֶפְשָׁר דְּאָפֵי לָהּ פָּחוֹת מֵחֲמֵשֶׁת רְבָעִים קֶמַח, וְעוֹד.
La Guemará pregunta: Si es así, entonces la jalá también debería estar sujeta al mismo decreto rabínico también, para evitar que alguien eluda su obligación de separar jalá vendiendo temporalmente su masa a un gentil, quien la amasará y se la devolverá. ¿Por qué, entonces, la baraita enseña que la masa amasada por un propietario gentil está exenta? La Guemará responde: No hay necesidad de un decreto en este caso, ya que si alguien quisiera eludir su obligación de separar jalá de su masa, hay un método más fácil disponible: Le es posible hornear usando menos de cinco cuartos de un kav de harina y un poco más, la cantidad mínima que requiere la separación de jalá.
תְּרוּמָה נָמֵי, אֶפְשָׁר דְּעָבֵיד לַהּ כִּדְרַבִּי אוֹשַׁעְיָא? דְּאָמַר רַבִּי אוֹשַׁעְיָא: מַעֲרִים אָדָם עַל תְּבוּאָתוֹ וּמַכְנִיסָהּ בַּמּוֹץ שֶׁלָּהּ, כְּדֵי שֶׁתְּהֵא בְּהֶמְתּוֹ אוֹכֶלֶת וּפְטוּרָה מִן הַמַּעֲשֵׂר. אִי נָמֵי, דְּעַיֵּיל לַהּ דֶּרֶךְ גַּגּוֹת וְדֶרֶךְ קַרְפֵּיפוֹת?
La Guemará pregunta: Si es así, ¿por qué hay necesidad de un decreto rabínico con respecto a teruma y los diezmos? La obligación de separar teruma y los diezmos puede también eludirse fácilmente actuando de acuerdo con lo que Rabí Oshaya sugirió, como dice Rabí Oshaya: Una persona puede emplear un ardid para eludir las obligaciones que recaen sobre él al tratar con su grano, y eximirse introduciéndolo en su patio con su paja para que su animal coma de él. Y este grano está exento deteruma y diezmos. Aunque la obligación de separar teruma de los productos y de diezmar los productos que han sido completamente procesados se aplica incluso al forraje para animales, está permitido alimentar al propio animal con productos no diezmados que no han sido completamente procesados. Alternativamente, otra opción para evitar la obligación de teruma y los diezmos es introducir los productos en su casa por los techos o por los recintos [karpeifot]. La obligación de teruma y los diezmos se aplica solo a los productos que pasan por la entrada de la casa.
הָתָם בְּפַרְהֶסְיָא, זִילָא בֵּיהּ מִילְּתָא; הָכָא בְּצִינְעָא, לָא זִילָא בֵּיהּ מִילְּתָא.
La Guemará responde: Allí, en el caso de la terumá y los diezmos, las dos opciones de introducir el grano con su paja o por medio de los techos se realizan en público [befarhesya], y es degradante para una persona ser vista eludiendo su obligación. En consecuencia, quien desea evitar la obligación preferirá la opción de transferir la propiedad a un gentil, lo cual los Sabios impiden con su decreto. Aquí, en el caso de la jalá, la opción de hornear con menos de la cantidad mínima de harina para evitar quedar obligado a separar jalá de la masa se realiza en privado, y no es degradante para él, y preferirá aprovechar esa opción antes que pasar por el proceso de transferir la masa a un gentil. Por lo tanto, los Sabios no aplicaron su decreto en este caso.
מַתְנִי׳ בָּא לוֹ לָעִשָּׂרוֹן, נָתַן עָלָיו שַׁמְנוֹ וּלְבוֹנָתוֹ, יָצַק וּבָלַל, הֵנִיף וְהִגִּישׁ, קָמַץ וְהִקְטִיר, וְהַשְּׁאָר נֶאֱכָל לַכֹּהֲנִים.
MISHNÁ: Después del amanecer, el sacerdote que ofrecía el ómerse acercaba a la décima parte cernida de un efa, colocaba en el recipiente en su mano un poco de sulog de aceite, y colocaba su incienso al lado del recipiente. Luego vertía más aceite del log sobre la harina de alta calidad y mezclaba todo junto, mecía y llevaba la ofrenda de harina a la esquina del altar, y tomaba el puñado y lo quemaba sobre el altar. Y el resto de la ofrenda de harina es comido por los sacerdotes.
מִשֶּׁקָּרַב הָעוֹמֶר, יוֹצְאִין וּמוֹצְאִין שׁוּק יְרוּשָׁלַיִם שֶׁהוּא מָלֵא קֶמַח קָלִי, שֶׁלֹּא בִּרְצוֹן חֲכָמִים – דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: בִּרְצוֹן חֲכָמִים הָיוּ עוֹשִׂין.
Una vez que se sacrificaba el ómer, la gente salía y encontraba el mercado de Jerusalén lleno de harina del grano tostado de la nueva cosecha, que quedaba permitida por la ofrenda mecida y el sacrificio de la ofrenda del ómer. Ese llenado del mercado con la nueva cosecha se hacía sin la aprobación de los Sabios; esta es la declaración de Rabí Meir. Rabí Yehuda dice: Ellos lo hacían con la aprobación de los Sabios.
גְּמָ׳ וְלָא גָּזַר רַבִּי יְהוּדָה דִּלְמָא אָתֵי לְמֵיכַל מִינֵּיהּ?
GUEMARÁ: La mishná enseña que los mercados de Jerusalén se llenaban de harina de grano tostado incluso antes del sacrificio de la ofrenda del ómer, y Rabí Yehuda sostiene que los Sabios aprobaron esta práctica. La Guemará pregunta: ¿Y acaso Rabí Yehuda no está de acuerdo en que los Sabios promulgaron un decreto contra llenar los mercados con grano cuyo consumo estaba prohibido en ese momento? ¿No le preocupaba que quizás alguien pudiera llegar a comer de ello?
וּרְמִינְהוּ: רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, בּוֹדְקִין אוֹר אַרְבָּעָה עָשָׂר, וּבְאַרְבָּעָה עָשָׂר שַׁחֲרִית, וּבִשְׁעַת הַבִּיעוּר, וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: לֹא בָּדַק כּוּ׳.
Y la Guemará plantea una contradicción a partir de una mishná (Pesaḥim 10b): Rabí Yehuda dice que se busca el jametz en la noche del catorce de Nisán, y el catorce por la mañana, y en el momento de la eliminación del jametz. Y los Rabinos dicen: Esa no es la halakha; más bien, si uno no buscó en la noche del catorce, debe buscar el catorce durante el día, y si no buscó el catorce, debe buscar durante la festividad de Pésaj. Dado que Rabí Yehuda no permite una búsqueda en Pésaj mismo, evidentemente le preocupa que quien encuentre comida prohibida pueda llegar a comerla. El mismo razonamiento debería aplicarse también en el caso de la nueva cosecha.
אָמַר רַבָּה: שָׁאנֵי חָדָשׁ,
Rabba dice que la prohibición del grano nuevo es diferente, por la siguiente razón: