וְיֵשׁ הַקְטָרָה פְּחוּתָה מִכְּזַיִת.
Y Abaye, en consecuencia, sostiene que existe tal cosa como una quema halájicamente significativa de un puñado, incluso si es menos que el volumen de una aceituna. De ello se deduce que la frase “cualquier levadura” enseña que, si alguien sacrificó menos del volumen de una aceituna de un puñado que estaba leudado, es responsable.
וְרָבָא אָמַר: אֵין קוֹמֶץ פָּחוֹת מִשְּׁנֵי זֵיתִים, וְאֵין הַקְטָרָה פְּחוּתָה מִכְּזַיִת.
Y Rava dice: No existe tal entidad como un puñado que sea menor que el tamaño de dos aceitunas, y, en consecuencia, la mitzvá de no quemar levadura se refiere inicialmente a un puñado completo de dos volúmenes de aceituna. Y Rava sostiene que no existe tal cosa como una quema halájicamente significativa de un puñado si es menor que el volumen de una aceituna. Por lo tanto, no se puede derivar de la frase «como cualquier levadura» que uno pueda ser responsable por sacrificar levadura de menos de un volumen de aceituna. Más bien, la frase debe referirse a un caso en el que la mitad del puñado es levadura.
אִיתְּמַר: הַמַּעֲלֶה מִשְּׂאוֹר וּמִדְּבַשׁ עַל גַּבֵּי הַמִּזְבֵּחַ, אָמַר רָבָא: לוֹקֶה מִשּׁוּם שְׂאוֹר, וְלוֹקֶה מִשּׁוּם דְּבַשׁ, לוֹקֶה מִשּׁוּם עֵירוּבֵי שְׂאוֹר, וּמִשּׁוּם עֵירוּבֵי דְּבַשׁ.
§ La Guemará analiza otra disputa entre Abaye y Rava sobre este tema: Se declaró: Con respecto a quien ofrece una mezcla hecha de levadura y de miel sobre el altar, Rava dice: Recibe cuatro series de azotes por este acto, ya que el versículo: “Porque ninguna levadura ni ninguna miel quemaréis de ello como ofrenda encendida para el Señor” (Levítico 2:11), incluye cuatro prohibiciones separadas. Recibe azotes una vez debido a la prohibición de sacrificar levadura, y recibe azotes una segunda vez debido a la prohibición de sacrificar miel, y recibe azotes una tercera vez debido a la prohibición de sacrificar mezclas de levadura, y recibe azotes una cuarta vez debido a la prohibición de sacrificar mezclas de miel.
אַבָּיֵי אָמַר: אֵין לוֹקִין עַל לָאו שֶׁבִּכְלָלוֹת.
Abaye dice: No se recibe flagelación por una prohibición general, es decir, una sola mitzvá en la Torah que incluye muchos actos prohibidos diferentes. Dado que todas estas acciones están comprendidas en la prohibición: “No encenderéis fuego”, se considera una prohibición general, por la cual no se recibe flagelación.
אִיכָּא דְּאָמְרִי: חֲדָא מִיהָא לָקֵי.
La Guemará cita una disputa entre los Sabios con respecto a la opinión de Abaye. Hay quienes dicen que Abaye concede que en cualquier caso el transgresor es azotado con un conjunto de azotes por sacrificar levadura, y también es azotado con un segundo conjunto de azotes por sacrificar miel, ya que estos no se consideran prohibiciones generales. Dado que la frase: “No quemaréis”, se refiere tanto a la levadura como a la miel, es como si estuviera escrito: No quemaréis levadura; no quemaréis miel.
וְאִיכָּא דְּאָמְרִי, חֲדָא נָמֵי לָא לָקֵי, דְּהָא לָא מְיַחַד לָאוֵיהּ כְּלָאו דַּחֲסִימָה.
Y hay quienes dicen que Abaye sostiene que el transgresor ni siquiera recibe azotes con un solo conjunto de azotes, ya que la prohibición que transgredió no es específica de un solo asunto, como la prohibición de poner bozal. El principio de que una persona es pasible de azotes por violar una prohibición se deriva de la yuxtaposición de la mitzvá: “No pondrás bozal al buey mientras trilla el grano” (Deuteronomio 25:4), con los versículos que mencionan los azotes. De esta yuxtaposición se infiere que uno no es pasible de azotes por violar prohibiciones cuyas circunstancias no son similares a la de poner bozal, por ejemplo, una prohibición general que no se refiere a una sola acción específica.