לְרַבּוֹת שְׂעִירֵי עֲבוֹדָה זָרָה לִסְמִיכָה.
El término «del macho cabrío» sirve para incluir los machos cabríos traídos como ofrendas comunitarias por el pecado por idolatría en el requisito de imposición de manos sobre la cabeza de una ofrenda.
מַתְקֵיף לַהּ רָבִינָא: תִּינַח לְרַבִּי יְהוּדָה, לְרַבִּי שִׁמְעוֹן מַאי אִיכָּא לְמֵימַר?
Ravina objeta a esto: Esto encaja bien según la opinión de Rabí Yehuda, quien dice que la ofrenda de Najshón estaba incluida en el requisito de imponer las manos sobre la cabeza del animal. Pero según la opinión de Rabí Shimón, qué hay para decir? ¿Por qué habría de escribir la Torah el término “ello”, si no hay razón para suponer que requeriría degüello en el norte?
אֲמַר לֵיהּ מָר זוּטְרָא בְּרֵיהּ דְּרַב מָרִי לְרָבִינָא: לְרַבִּי יְהוּדָה נָמֵי, מַאי דְּאִיתְרַבִּי – אִיתְרַבִּי, מַאי דְּלָא אִיתְרַבִּי – לָא אִיתְרַבִּי.
Mar Zutra, hijo de Rav Mari, dijo a Ravina: Y según la opinión de Rabí Yehuda también, ¿por qué no decir que aquello que fue incluido, es decir, la imposición de manos sobre la cabeza de un animal, fue incluido; y aquello que no fue incluido, es decir, el degüello en el norte, no fue incluido. ¿Por qué habría de pensarse que la obligación de degollar en el norte se aplica a la ofrenda de Najshón simplemente porque el requisito de imponer las manos se aplica a esa ofrenda?
וְכִי תֵּימָא, אִי לָא מַעֲטֵיהּ קְרָא, הֲוָה אָמֵינָא תֵּיתֵי בְּבִנְיַן אָב, סְמִיכָה גּוּפַהּ לִישְׁתּוֹק קְרָא מִינֵּיהּ וְתֵיתֵי בְּבִנְיַן אָב! אֶלָּא, שָׁעָה מִדּוֹרוֹת לָא יָלְפִינַן. הָכָא נָמֵי, שָׁעָה מִדּוֹרוֹת לָא יָלְפִינַן.
Y si dijeras que, de no haber excluido el versículo las ofrendas de los príncipes, yo diría que se podría derivar el requisito del degüello en el norte por medio de un paradigma de todas las demás ofrendas por el pecado, si es así, también se podría derivar el requisito de imponer las manos sobre la cabeza del animal mismo por medio de ese mismo paradigma. Más bien, la razón por la que el requisito de imponer las manos no puede derivarse por medio de un paradigma es que no aprendemos los requisitos de la ofrenda por el pecado de Najshón, que fue solo para el tiempo de la inauguración del Tabernáculo, a partir de los requisitos de las ofrendas por el pecado aplicables a todas las generaciones. Asimismo, el requisito del degüello en el norte no puede derivarse por medio de un paradigma porque no aprendemos los requisitos de la ofrenda por el pecado de Najshón, que fue solo para el tiempo de la inauguración del Tabernáculo, a partir del requisito de las ofrendas por el pecado aplicables a todas las generaciones.
אֶלָּא, ״אוֹתוֹ״ טָעוּן צָפוֹן, וְאֵין הַשּׁוֹחֵט עוֹמֵד בַּצָּפוֹן.
Más bien, el término «ella» declarado con respecto a la ofrenda por el pecado de un rey sirve para enseñar que ella debe ser degollada en el norte del patio del Templo, pero quien la degüella no necesita estar en el norte cuando la degüella. La ofrenda sería válida incluso si él estuviera en el sur del patio y usara un cuchillo largo para degollar al animal colocado en el norte.
מִדְּרַבִּי אֲחִיָּיה נָפְקָא! דְּתַנְיָא: רַבִּי אֲחִיָּיה אוֹמֵר: ״וְשָׁחַט אֹתוֹ עַל יֶרֶךְ הַמִּזְבֵּחַ צָפוֹנָה״, מָה תַּלְמוּד לוֹמַר?
La Guemará cuestiona esto: la halakha del que degüella ya ha sido derivada de la declaración de Rabí Aḥiyya, como se enseña en una baraita: Rabí Aḥiyya dice: El versículo declara con respecto al holocausto: “Y lo degollará al lado del altar, hacia el norte delante de Dios” (Levítico 1:11). ¿Por qué debe el versículo declarar el término excluyente “lo”?
לְפִי שֶׁמָּצִינוּ בִּמְקַבֵּל, שֶׁעוֹמֵד בַּצָּפוֹן וּמְקַבֵּל בַּצָּפוֹן, וְאִם עָמַד בְּדָרוֹם וְקִיבֵּל בַּצָּפוֹן – פָּסוּל, יָכוֹל אַף זֶה כֵּן? תַּלְמוּד לוֹמַר: ״אֹתוֹ״ – אוֹתוֹ בַּצָּפוֹן, וְלֹא הַשּׁוֹחֵט צָרִיךְ לִהְיוֹת עוֹמֵד בַּצָּפוֹן!
Él explica: Dado que hemos encontrado que el sacerdote se coloca en el norte y recoge la sangre del cuello del animal en el norte, y si se colocara en el sur y recogiera la sangre en el norte la ofrenda queda descalificada, uno podría haber pensado que esto es también así con respecto a este que degüella la ofrenda. Por lo tanto, el versículo declara: “Y lo degollará a él,” para enseñar que él, el animal, debe estar en el norte, pero quien degüella no tiene que estar de pie en el norte del atrio del Templo cuando degüella al animal. La pregunta vuelve: ¿Qué se deriva del término excluyente “él” dicho con respecto a la ofrenda por el pecado de un rey?
אֶלָּא, אוֹתוֹ בַּצָּפוֹן, וְאֵין בֶּן עוֹף בַּצָּפוֹן. סָלְקָא דַּעְתָּךְ אָמֵינָא: לֵיתֵי בְּקַל וָחוֹמֶר מִבֶּן צֹאן – וּמָה בֶּן צֹאן שֶׁלָּא קָבַע לוֹ כֹּהֵן קָבַע לוֹ צָפוֹן, בֶּן עוֹף שֶׁקָּבַע לוֹ כֹּהֵן – אֵינוֹ דִּין שֶׁנִּקְבַּע לוֹ צָפוֹן?
La Guemará responde: Más bien, el término “ella” dicho con respecto a la ofrenda por el pecado de un rey viene a enseñar que ella, una cabra traída como ofrenda por el pecado, debe ser sacrificada en el norte, pero un ave traída como ofrenda no necesita ser matada en el norte. Podría pasársete por la mente decir: Que se derive que un ave debe ser matada en el norte mediante una inferencia a fortiori de la halajá de una oveja, como sigue: Así como es el caso de una oveja traída como holocausto, que la Torah no fijó que su sacrificio deba ser realizado por un sacerdote, y sin embargo sí fijó que su sacrificio debe ser en el norte, con respecto a un ave traída como ofrenda, para la cual la Torah sí fijó que su sacrificio deba ser realizado por un sacerdote, ¿no es lógico que la Torah deba también fijar su sacrificio en el norte? Por lo tanto, el versículo dice “ella”, para excluir a un ave del requisito de ser matada en el norte.
מָה לְבֶן צֹאן, שֶׁכֵּן קָבַע לוֹ כְּלִי.
La Guemará cuestiona la inferencia lógica. No se puede derivar la halakha de una ofrenda de ave de la halakha de una ofrenda de oveja, pues ¿qué tiene de notable una ofrenda de oveja? Es notable en que la Torá fijó el requisito de que esta sea sacrificada con un utensilio, es decir, un cuchillo. En cambio, un ave es matada por el sacerdote pellizcando la nuca con la uña, sin utensilio. Por lo tanto, el término «esta» no puede servir para contrarrestar esta derivación. Si es así, no hay razón para pensar que un ave también deba ser matada en el norte, y el término «esta» no es necesario para excluir esta posibilidad.
אֶלָּא: ״אוֹתוֹ״ בַּצָּפוֹן, וְאֵין פֶּסַח בַּצָּפוֹן. פֶּסַח מִדְּרַבִּי אֱלִיעֶזֶר בֶּן יַעֲקֹב נָפְקָא.
La Guemará explica: Más bien, el término «esta» dicho con respecto a la ofrenda por el pecado de un rey viene a enseñar que esta, la cabra del rey, se sacrifica en el norte, pero la ofrenda de Pésaj no se sacrifica en el norte. La Guemará plantea una dificultad: la halakha de que la ofrenda de Pésaj no necesita ser sacrificada en el norte no se deriva del término: «esta», sino que se deriva como fue dicho por Rabí Eliezer ben Yaakov.
דְּתַנְיָא, רַבִּי אֱלִיעֶזֶר בֶּן יַעֲקֹב אוֹמֵר: יָכוֹל יְהֵא הַפֶּסַח טָעוּן צָפוֹן? וְדִין הוּא, וּמָה עוֹלָה שֶׁלָּא קָבַע לָהּ זְמַן בִּשְׁחִיטָתָהּ קָבַע לָהּ צָפוֹן, פֶּסַח שֶׁקָּבַע לוֹ זְמַן לִשְׁחִיטָתוֹ – אֵינוֹ דִּין שֶׁקָּבַע לוֹ צָפוֹן!
Como se enseña en una baraita: Rabí Eliezer ben Yaakov dice: Uno podría haber pensado que una ofrenda pascual requiere sacrificio en el norte. Y esto puede derivarse mediante una inferencia lógica: Así como en el caso de un holocausto, para el cual la Torá no fijó un tiempo para su sacrificio y sin embargo estableció que este requiere sacrificio en el norte, con respecto a una ofrenda pascual, para la cual la Torá fijó un tiempo para su sacrificio, es decir, debe sacrificarse en la tarde del decimocuarto día de Nisán, ¿no es lógico que la Torá fijaría que esta debe sacrificarse en el norte? Por lo tanto, el versículo dice “él”, para excluir la ofrenda pascual del requisito de sacrificio en el norte.
מָה לְעוֹלָה, שֶׁכֵּן כָּלִיל!
La Guemará cuestiona la inferencia lógica. No se puede derivar la halakha de una ofrenda pascual de la halakha de un holocausto, pues ¿qué tiene de notable un holocausto? Es notable en que la Torah enseña que se quema por completo sobre el altar. No es así con respecto a una ofrenda pascual.
מֵחַטָּאת – מָה לְחַטָּאת שֶׁכֵּן מְכַפֶּרֶת עַל חַיָּיבֵי כָרֵיתוֹת!
La Guemará continúa: Si sugirieras aprender una inferencia lógica de la halakha de una ofrenda por el pecado, que no se quema por completo sobre el altar y, sin embargo, se sacrifica solo en el norte, esto también puede ser refutado. Pues, ¿qué tiene de notable una ofrenda por el pecado? Es notable en que tiene el poder de expiar aquellos pecados pasibles de castigo por escisión del Mundo Venidero [karet], lo cual no es así con respecto a una ofrenda de Pésaj.
מֵאָשָׁם – מָה לְאָשָׁם שֶׁכֵּן קׇדְשֵׁי קָדָשִׁים, מִכּוּלְּהוּ נָמֵי שֶׁכֵּן קׇדְשֵׁי קָדָשִׁים.
La Guemará continúa: Si sugirieras aprender una inferencia lógica de la halajá de una ofrenda por la culpa, que no se quema por completo, no expía por aquellos pecados castigables con karet, y se sacrifica solo en el norte, esto también puede refutarse. Pues, ¿qué tiene de notable una ofrenda por la culpa? Es notable en que es una ofrenda del orden más sagrado, lo cual no es así con respecto a una ofrenda pascual. La Guemará añade: Habiendo señalado esta distinción entre una ofrenda por la culpa y una ofrenda pascual, se puede decir que, de las tres ofrendas, la halajá de una ofrenda pascual no puede derivarse de ellas tampoco, ya que cada una de ellas es una ofrenda del orden más sagrado.
אֶלָּא לְעוֹלָם כִּדְקָאָמְרִינַן מֵעִיקָּרָא, ״אוֹתוֹ״ בַּצָּפוֹן, וְאֵין הַשּׁוֹחֵט בַּצָּפוֹן. וּדְקָא קַשְׁיָא לָךְ מִדְּרַבִּי אֲחִיָּיה נָפְקָא – דְּרַבִּי אֲחִיָּיה לָאו לְמַעוֹטֵי שׁוֹחֵט בַּצָּפוֹן הוּא דַּאֲתָא, אֶלָּא הָכִי קָאָמַר: אֵין הַשּׁוֹחֵט בְּצָפוֹן, אֲבָל מְקַבֵּל בַּצָּפוֹן.
La Guemará vuelve a la inferencia anterior: Más bien, el término “ello” enseña como dijimos al principio: Ello, es decir, el animal, debe estar en el norte, pero quien degüella al animal no tiene que estar en el norte. Y eso que es difícil para ti, que derivamos esta halakhade la declaración de Rabí Aḥiyya, en realidad no es difícil. La derivación de Rabí Aḥiyya del término “ello” no viene a excluir a quien degüella del requisito de degollar en el norte, ya que eso ya se sabe del término “ello” dicho con respecto a la ofrenda por el pecado de un rey. Más bien, esto es lo que Rabí Aḥiyya está diciendo: Quien degüella al animal no tiene que estar en el norte, pero por inferencia, quien recoge la sangre del cuello del animal debe estar en el norte.
מְקַבֵּל מִ״לָּקַח״ ״וְלָקַח״ נָפְקָא, ״לָקַח״ ״וְלָקַח״ לָא מַשְׁמַע לֵיהּ.
La Guemará cuestiona esta inferencia: La halajá de que quien recoge la sangre del cuello del animal debe estar de pie en el norte se deriva del hecho de que la Torah podría haber escrito: El sacerdote tomará, y en cambio escribe: “Y el sacerdote tomará” (Levítico 4:34). La Guemará explica: Este tanna no aprende nada de esta distinción entre: El sacerdote tomará, y: “Y el sacerdote tomará.” Como no está de acuerdo con esta derivación, por lo tanto debe derivar el requisito de recoger la sangre mientras está de pie en el norte de otro versículo.
וְחַיָּיב עַל לִישָׁתָהּ, וְעַל עֲרִיכָתָהּ, וְעַל אֲפִיָּיתָהּ. אָמַר רַב פָּפָּא: אֲפָאָהּ – לוֹקֶה שְׁתַּיִם, אַחַת עַל עֲרִיכָתָהּ, וְאַחַת עַל אֲפִיָּיתָהּ. וְהָא אָמְרַתְּ: מָה אֲפִיָּיה מְיוּחֶדֶת שֶׁהִיא מַעֲשֶׂה יְחִידִי וְחַיָּיבִין עָלֶיהָ בִּפְנֵי עַצְמָהּ?
§ La mishná enseña: Y uno es pasible de recibir azotes por amasar la ofrenda de harina, y por darle forma, y por hornearla, si la ofrenda de harina se vuelve leudada. Rav Pappa dijo: Si alguien horneó una ofrenda de harina como leudada, recibe azotes con dos series de azotes, una por dar forma a la masa y una por hornearla. La Guemará plantea una dificultad: Pero dijiste en la baraita: Así como el acto de hornear es notable en que es una sola acción y uno es pasible de recibir azotes por él por sí mismo; esto indica que uno recibe una sola serie de azotes por hornear una ofrenda de harina como pan leudado, y no dos.
לָא קַשְׁיָא, הָא דַּעֲרַךָ הוּא וַאֲפָה הוּא, הָא דַּעֲרַךָ חַבְרֵיהּ וִיהַיב לֵיהּ וַאֲפָה.
La Guemará responde: Esto no es difícil, ya que esta declaración de la baraita, es decir, que uno recibe una sola tanda de azotes por hornear, se refiere a un caso en el que él dio forma a la masa y él, la misma persona, también la horneó. Dado que ya incurrió en responsabilidad de recibir azotes por dar forma a la masa antes de hornearla, no vuelve a ser responsable por darle forma cuando la hornea. Aquella declaración de Rav Pappa, de que quien hornea la masa es responsable de recibir dos tandas de azotes, se refiere a una situación en la que otra persona dio forma a la masa y se la entregó, y él la horneó. Aunque quien le dio forma es responsable de recibir azotes por el acto de darle forma, no obstante, quien la hornea es responsable de recibir dos tandas de azotes, ya que su acto de hornear también completó el formado de la masa.
תָּנוּ רַבָּנַן: בְּכוֹר שֶׁאֲחָזוֹ דָּם, מַקִּיזִין אוֹתוֹ אֶת הַדָּם בִּמְקוֹם שֶׁאֵין עוֹשִׂין בּוֹ מוּם, וְאֵין מַקִּיזִין אֶת הַדָּם בִּמְקוֹם שֶׁעוֹשִׂין בּוֹ מוּם, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר.
§ La Guemará continúa analizando la fermentación de una ofrenda de harina. Los Sabios enseñaron en una baraita (Tosefta, Bekhorot 3:6): En el caso de un primogénito sin defecto de un animal kosher cuya circulación de la sangre está contraída, una condición que solo puede curarse mediante sangría, se puede extraer la sangre del animal cortándolo en un lugar donde la incisión no cause un defecto permanente. Pero no se puede extraer la sangre del animal cortándolo en un lugar donde la incisión cause un defecto permanente, ya que está prohibido causar intencionalmente un defecto en un animal primogénito; esta es la declaración de Rabí Meir.
וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: יַקִּיז, אַף בִּמְקוֹם שֶׁעוֹשִׂין בּוֹ מוּם, וּבִלְבַד שֶׁלֹּא יִשְׁחוֹט עַל אוֹתוֹ מוּם. רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר:
Y los Rabinos dicen: Incluso se puede sangrar al animal cortándolo en un lugar donde la incisión cause una imperfección permanente, siempre que no sacrifique al animal basándose en esa imperfección, aunque, en general, un animal primogénito puede ser sacrificado una vez que desarrolla una imperfección permanente. Los Rabinos sostienen que en este caso, como él mismo causó la imperfección, no puede sacrificarlo hasta que desarrolle una imperfección diferente, no relacionada. Rabí Shimon dice: